domingo, 15 de marzo de 2026

MODERACIÓN DE COMENTARIOS



Desde hace ya tiempo estoy procediendo a no publicar los comentarios que se me remiten con faltas de ortografía graves.

No me refiero a las intencionadas que que sirven para elaborar juegos de palabras o usarse para sazonar críticas desde la ironía (yo mismo he usado la expresión "cultura de la güena" para descalificar la tauromaquia o la fiesta de la Asura en alguna entrada), sino aquellas que demuestran falta de elaboración, precipitación y desprecio por la lengua de Cervantes.

Entiendo que el mínimo de respeto exigible en los comentarios pasa también por el respeto a la herramienta de expresión que compartimos.

Igualmente, no publicaré comentarios que se me remitan en otro idioma distinto del castellano.

Aclaro esto para evitar malentendidos. Y solo haré excepciones a esta regla cuando considere un comentario tan particularmente valioso que proceda a "indultarlo" tras corregir el atentado contra la ortografía o la sintaxis en que incurra.

Confío en que se entienda el sentido de esta medida y no puntúe en mi contra en el "Hodiómetro" del gobierno.

(posesodegerasa)

5 comentarios:

  1. Pues aplaudo y apoyo tu decisión. Yo mismo, a veces veo algún artículo de opinión o meme con el que concuerdo, y solo por algún error gramatical u ortográfico (lo de las tildes y es demasiado abundante), pues ya no lo comparto.
    Un error muy bestia y muy abundante que veo, sobre todo en vídeos, donde alguien está hablando y suelta eso de "fijaros", cuando en realidad es "fijaos", me rechina demasiado.
    Pues eso, que estoy de acuerdo totalmente con tu decisión, y sobre todo con tu motivo para ello.

    ResponderEliminar
  2. En los centros de adoctrinamiento y analfabetismo funcional, están haciendo un "buen trabajo"......

    ResponderEliminar
  3. Te envian Poseso comentarios en otro idioma?
    Me he quedado sorprendido.
    No es óbice que lo mío es SANTA PACIENCIA.
    Se me pasará...
    Pa lo que me queda en el convento...
    Pero te escriben en otro idioma?
    O es ironía...de la buena.
    Pregunto con respeto.
    Sé que no vas a contestar.
    Pero yo pregunto.
    Ciao!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, ya me he encontrado que algún lector manda un mensaje en inglés, pero con todo mi respeto por la lengua de Shakespeare, habiendo tanto traductor online, no pasa el filtro.

      Eliminar
  4. En 1859 un astrónomo aficionado inglés llamado Richard Carrington observaba el Sol a través de su telescopio cuando presenció un estallido cegador de luz blanca en la superficie solar. Era la primera llamarada solar jamás registrada.

    La tormenta geomagnética resultante fue de una magnitud nunca antes vista. Las brújulas enloquecieron. Auroras boreales, típicas de los polos, se pudieron ver en lugares tan al sur como Cuba, México o Roma. Pero el efecto más impactante fue sobre la tecnología punta de la época: el telégrafo. Sistemas enteros colapsaron.

    Este fue el Evento Carrington, la tormenta solar más poderosa de la que tenemos registro. Y su principal lección es aterradora: si un evento así ocurriera hoy, el juguete roto no serían unos pocos telégrafos, sino todos -absolutamente todos- los aparatos informáticos del mundo.

    En noviembre de 2025, fuimos testigos de un serio aviso. Una tormenta solar clasificada como G4 (Severa) , la segunda más intensa en la escala de medición, impactó la Tierra. Fue causada por una "eyección de masa coronal caníbal". Esta tormenta forzó a los operadores de redes y satélites a tomar medidas preventivas. No llegó a ser un "Evento Carrington", pero fue un recordatorio brutal de que el gigante está despertando y que estamos justo en el momento del ciclo con mayor probabilidad de que ocurra lo peor.


    Nuestra dependencia tecnológica es total y global. Un estudio reciente de la NASA apunta a que los próximos ciclos solares (26, 27 y 28) podrían ser aún más intensos que el actual. Aunque la probabilidad de que ocurra un evento de la magnitud del de Carrington en las próximas décadas se estima entre un 0,46% y un 1,88% , el impacto sería devastador.

    Vivimos en una burbuja tecnológica que damos por sentada, pero esa burbuja está expuesta a los caprichos de una estrella variable. El Evento Carrington no es una leyenda, es un hecho histórico que, de repetirse, nos mostraría lo frágil que es realmente nuestro mundo hiperconectado.

    El ciclo solar está en su punto álgido, la actividad es intensa y las señales de alarma se han disparado. La ciencia nos permite entender la amenaza y nos da herramientas para mitigarla, pero la implementación de esas soluciones es una carrera contrarreloj que involucra a gobiernos, empresas eléctricas y organismos internacionales.

    ResponderEliminar