jueves, 24 de septiembre de 2026

LA NORMALIZACIÓN DE LA VIGILANCIA CONSTANTE



Estamos ante algo completamente inaceptable. Hemos llegado al punto en que puedes comprar un televisor para tu casa, pagarlo con tu propio dinero, colocarlo en tu sala y descubrir que ese aparato puede recopilar información sobre ti, tu red, los dispositivos a tu alrededor y lo que estás viendo. Una investigación realizada por Gamers Nexus, Level1Techs e investigadores de seguridad independientes descubrió que los televisores LG escanean las redes locales en busca de teléfonos, relojes inteligentes, computadoras y otros dispositivos, recopilando información sobre redes Wi-Fi cercanas, ubicación e información IP, y utilizando el Reconocimiento Automático de Contenido para identificar lo que aparece en el televisor, incluido el contenido que llega a través de HDMI. Los investigadores también informaron haber encontrado evidencia de que el audio del micrófono se capturaba mientras el televisor estaba en modo de espera y se almacenaba localmente sin conexión.

LG reconoce que sus televisores pueden buscar dispositivos compatibles en la misma red, describiendo esto como una funcionalidad común de los televisores inteligentes, y afirma que su función publicitaria ACR es opcional. Sin embargo, los investigadores demostraron la enorme cantidad de información que los televisores modernos son técnicamente capaces de ver en el hogar. LG Ad Solutions se jacta de llegar a cientos de millones de "dispositivos secundarios direccionables", y los ejecutivos de publicidad de LG han utilizado frases como "somos dueños del cristal" al describir la relación de la empresa con la pantalla del televisor. ¿Perdón? Ustedes me vendieron el cristal. NO SON DUEÑOS DESPUÉS DE QUE LO COMPRE. Esa mentalidad es precisamente el problema de la industria tecnológica moderna. Uno cree que está comprando un producto. Cada vez más, las corporaciones ven el producto como una puerta de entrada permanente a tu vida.


He escrito extensamente sobre las cámaras Flock y la creciente maquinaria de vigilancia del gobierno. He escrito sobre la información de ubicación disponible comercialmente, las bases de datos de matrículas, el reconocimiento facial y la destrucción gradual de la privacidad. Ahora, mire a su alrededor en su propia casa. Su televisor, refrigerador, timbre, teléfono, dispositivos inteligentes, computadora portátil y cualquier otro dispositivo conectado a internet pueden vigilarlo.

La gente debe dejar de aceptar esto como el precio de la vida moderna. Esa actitud es la que acaba con la libertad. «Bueno, así funcionan los televisores inteligentes». ¡NO! ¿Por qué habría de ser así? ¿Por qué un televisor debería saber qué otros dispositivos están conectados a mi red? ¿Por qué una empresa de publicidad debería entender a todo mi hogar en lugar de simplemente mostrar el programa que he seleccionado? ¿Por qué tengo que rebuscar entre acuerdos de privacidad y configuraciones complicadas para saber si la pantalla de mi salón está analizando lo que veo? La carga se ha invertido. En lugar de que las empresas demuestren por qué necesitan información, se espera que los ciudadanos descubran cómo impedir que la recopilen.

El argumento de que todos aceptaron esto en algún punto de un acuerdo de términos de servicio es igualmente absurdo. Nadie lee 40 páginas de tecnicismos legales antes de encender un televisor. Eso no es un consentimiento válido. Es una cláusula legal redactada por abogados para proteger a las corporaciones. Si un dispositivo va a monitorear el comportamiento de visualización, identificar dispositivos en el hogar, procesar información de voz o transmitir información con fines publicitarios, el consumidor debe ser informado claramente de lo que está sucediendo y debe tener que activar esas funciones de forma deliberada. La privacidad debe ser la norma. La vigilancia debe requerir permiso.

Esto se vuelve infinitamente más peligroso cuando el gobierno entra en escena. Los datos recopilados hoy para publicidad pueden volverse enormemente valiosos para el gobierno mañana. Ya hemos visto a agencias gubernamentales comprar información disponible comercialmente en lugar de obtenerla mediante el proceso tradicional de órdenes judiciales. Hemos visto a departamentos de policía construir enormes redes de cámaras de reconocimiento de matrículas. Hemos visto cómo la línea entre la recopilación de datos corporativos y la vigilancia gubernamental se difumina cada vez más. El gobierno no necesita instalar un micrófono en cada sala de estar si los ciudadanos compran voluntariamente micrófonos con conexión a internet.

Por eso, el argumento de "no tengo nada que ocultar" es tan increíblemente absurdo. La privacidad no se trata de ocultar conductas delictivas. La privacidad significa que el gobierno y las corporaciones no tienen ningún derecho inherente a saberlo todo sobre ti. Los libros que lees, adónde conduces, quién visita tu casa, qué ves, qué sitios web visitas, qué programas políticos consumes y qué dices en la intimidad de tu hogar no son asunto de nadie.

Lo más aterrador es la rapidez con la que la gente se ha acostumbrado a aceptar esto. Hace veinticinco años, si le hubieras dicho a alguien que su televisor podría escanear los dispositivos de su casa, analizar lo que ve para mostrarle publicidad, conectar esa información con otros dispositivos y contener micrófonos capaces de responder incluso cuando la pantalla está apagada, lo habrían tachado de orwelliano. Hoy lo llaman "casa inteligente".

No se debería permitir que las corporaciones conviertan los productos que la gente compra en plataformas de vigilancia permanentes, ocultas bajo acuerdos incomprensibles. No se debería permitir que el gobierno obtenga información indirectamente, información que la Constitución le exigiría justificar recabando directamente. La protección de la privacidad debe adaptarse al ritmo de la tecnología, ya que esta avanza mucho más rápido que las leyes diseñadas para frenar su abuso.


No debemos aceptar un estado de vigilancia como un hecho inevitable de la vida moderna. No debemos aceptar que todo deba recopilar datos solo porque ahora todo contiene una computadora. No debemos aceptar cámaras que sigan nuestros autos, teléfonos que registren nuestros movimientos, algoritmos que controlen nuestras compras y televisores que vigilen nuestros hogares simplemente porque alguien nos dice que ese es el futuro. Si ese es el futuro que nos ofrecen, entonces tenemos todo el derecho a rechazarlo.

Martin Armstrong
(Fuente: https://www.armstrongeconomics.com/; visto en https://www.verdadypaciencia.com/)

EUROPA, AL ROJO VIVO


CON LA MONEDA DIGITAL DE LOS BANCOS CENTRALES ...



... habrá que acostumbrarse a recibir este tipo de mensajes en el móvil:

Compra denegada. Ha consumido su cuota de carne real para este mes, por favor, pruebe el sustituto de la carne del estante vegano o la del estante del gusano

Compra denegada. Tus registros de votación muestran que no has participado en las últimas encuestas, las cuentas se restablecerán en 72 horas o tras la finalización de las encuestas.

Compra denegada. Tu huella energética de este mes ha superado el máximo permitido por las directrices del Foro Económico Mundial. Sus cuentas se restablecerán en 14 días.

Compra denegada. Su puntuación de crédito social este mes ha sido inferior al umbral de los artículos no esenciales.

Compra denegada. Hemos detectado comentarios políticos desfavorables en sus redes sociales, por favor, borre las publicaciones del 15/5/25

Compra denegada. Su puntuación de huella de carbono está por encima de las directrices del Foro Económico Mundial, hemos inhabilitado el acceso a su vehículo y revocado los privilegios de viaje durante 60 días.

Compra denegada. Esta es su cuarta bebida alcohólica esta semana. Su puntuación de crédito social actualmente sólo permite 4. Por favor, pruebe un sustituto sin alcohol.

Compra denegada. No tiene aprobación para artículos orgánicos este mes, por favor compre sólo en el pasillo de Monsanto de Bayer.

Compra denegada. Los fondos que intenta utilizar tenían una validez de 12 meses desde su emisión y han caducado. El ahorro de dinero más allá de 12 meses requiere la aprobación de los ministros de asuntos sociales, interior y hacienda. Se requieren formularios adecuados junto con la categoría aprobada para el ahorro.

Compra denegada. Hemos determinado que el correo electrónico y los mensajes de texto en sus dispositivos contienen información errónea y, por tanto, incitación al odio según la nueva definición estatal. Todas las cuentas han sido borradas y todos los fondos han sido confiscados. Por favor, preséntese en el centro de reeducación 119 de Barakaldo.

Compra denegada. Su chip de salud y seguridad no ha detectado el pinchazo de Refuerzo 2029 x6. Todas las cuentas han sido bloqueadas. La multa del 10% de los fondos totales diarios comenzará en 48 horas si continúa el incumplimiento de las directivas del ministro de seguridad social.

José Manuel Embid

miércoles, 23 de septiembre de 2026

DISCURSO DE PEDRO SÁNCHEZ EN LA ONU



Se ha filtrado -por una tubería de La Moncloa, naturalmente- el discurso que Pedro Sánchez "el Saunas" pronunciará ante la Asamblea General de Naciones Unidas para explicar al mundo el extraordinario éxito del modelo migratorio español. No puedo garantizar su autenticidad, pero contiene tantas mentiras, tanto autobombo y tan poca vergüenza que todo apunta a que es el original.

«Señor presidente, excelencias, jeques, dictadores, sátrapas, demócratas en prácticas y demás propietarios de un voto en esta Asamblea.

Comparezco ante ustedes para presentarles el milagro migratorio español. Otros países gestionan la inmigración con fronteras, acuerdos internacionales, previsión y policías que reciben órdenes. Nosotros hemos prescindido de todo eso. Resultaba carísimo y, además, había que trabajar.

Lo sucedido en Ceuta no ha sido una crisis migratoria. Tampoco una invasión, una avalancha ni un monumental descontrol. Ha sido un festival espontáneo de movilidad humana con vistas al Mediterráneo. Una experiencia intercultural inmersiva.

Se ha hablado mucho de las chabolas levantadas en las playas. Falso. España no construye chabolas. Son ecobungalós bioclimáticos a pie de mar, elaborados con materiales reciclados y diseñados por el prestigioso Estudio de Arquitectura Cartón, Plástico y Manta Asociados, que casualmente son también amiguetes del partido más progresista. No tienen electricidad porque aprovechamos la luz solar. No disponen de agua corriente porque el mar está al lado. Carecen de cuarto de baño porque defendemos los espacios abiertos. Y no tienen puertas, lo cual demuestra nuestro compromiso inequívoco con una política de puertas abiertas.

En Ibiza cobrarían setecientos euros por noche. Nosotros los ofrecemos gratis y todavía hay gente que lo llama abandono. ¡Cuánto clasismo!

Los inmigrantes están encantados. Algunos llevan semanas sin querer marcharse. Eso, en cualquier escuela de negocios, se llama fidelización del cliente. Quienes deambulan por las calles no están desatendidos, sino realizando rutas urbanas autogestionadas. Quienes duermen al raso disfrutan de turismo astronómico. Además, los subsaharianos cantan por la noche «Kumbaya, my Lord, kumbaya / Oh Lord, kumbaya», y los vecinos salen a hacerles los coros. Un ejemplo de convivencia para el mundo.

También se ha dicho que hay menores solos. No están solos. Están precozmente emancipados. España es el primer país del mundo que permite a un muchacho independizarse antes de saber siquiera quién debería hacerse cargo de él. Es una política revolucionaria. El Estado los recibe, Ceuta los atiende, las comunidades autónomas protestan y yo culpo a Vivas. Se llama cogobernanza.

Nuestro éxito integrador resulta tan extraordinario que incluso los espías enviados por Marruecos han terminado afiliándose al PSOE. Uno ya dirige una agrupación local, otro espera entrar en una lista electoral y un tercero ha sido contratado como asesor de Presidencia. Integramos tan bien que los espías marroquíes olvidan para quién trabajaban, mientras algunos de mis ministros todavía no lo han averiguado.

La colaboración con Su Majestad Mohamed VI es tan estrecha que estamos estudiando regalarle Cataluña. No venderla, porque eso sonaría mercantilista. Sería una cesión sin afán de lucro patrimonial, afectiva, sostenible y plurinacional. La entregaríamos envuelta en una estelada, con Puigdemont dentro y una tarjeta que dijera «no se admiten devoluciones».

La operación tendría enormes ventajas. El problema catalán pasaría automáticamente a ser un conflicto internacional; la frontera se trasladaría al Ebro; TV3 podría seguir hablando mal de España con acento extranjero, y los españoles nos ahorraríamos varias amnistías, dos referéndums y cuarenta y siete reuniones en Suiza.

Mis ministros están celosos. Llevan años adulándome y jamás les he regalado una comunidad autónoma. Ángel Víctor Torres ha pedido una isla. Marlaska se conforma con una medalla rosa muy grande, dice. Óscar Puente ha ofrecido a Marruecos la red de Cercanías, pero Mohamed VI ha respondido que una cosa es la amistad y otra cargar con material averiado. A la que no colocamos es a la Yoli: no quieren que sea la jefa del zoo porque se han rebelado los tucanes.

En Navidad pondremos en marcha nuestro nuevo programa estrella: «Un marroquí en casa». Cada Charito socialista, de bolso de tela, pulsera solidaria, pañuelo palestino y chalet con alarma, podrá acoger a un joven marroquí durante las fiestas. Las Charitos están entusiasmadas. Ya han preparado la habitación de invitados, lavado la colcha de ganchillo y le han explicado a sus maridos -algunos están un poco moscas- que la solidaridad verdadera empieza dentro del domicilio conyugal. El folleto del Ministerio asegura que los muchachos son muy cariñosos y recomienda prolongar la acogida después de Reyes si la convivencia resulta satisfactoria.

A los maridos que manifiesten alguna objeción se les impartirá un cursillo para explicarles que los celos son una construcción patriarcal con componentes xenófobos. Algunos ya han solicitado pasar la Navidad en casa de sus suegras. Nunca una política migratoria había contribuido tanto a la movilidad interior y al reencuentro yerno-suegra.

También adaptaremos los belenes. San José podrá descansar, Baltasar doblará turno y la mula será sustituida por un patinete eléctrico subvencionado con fondos europeos. El niño Jesús seguirá siendo palestino, salvo que Marruecos presente una reclamación histórica sobre el pesebre.

Excelencias, España ha demostrado que cualquier catástrofe puede convertirse en un éxito con una buena rueda de prensa. Basta cambiar los nombres. Una invasión pasa a ser una llegada. El colapso se convierte en desafío. El abandono se llama cogobernanza. Las chabolas son bungalós. Los inmigrantes hacinados, huéspedes. A los ceutíes cabreados los seguimos llamando igual, ya se acostumbrarán.

A España lo que le sobran son fachas, no moros, no lo olviden. Esa es nuestra prioridad: la del Gobierno, el Consejo de Ministros, el Consejo de Charitos y nuestros borre …, ejem, perdón, nuestros votantes. Muchas gracias»

David Criado

EL HOMBRE QUE DISEÑÓ EL SISTEMA QUE NOS TIENE ATRAPADOS


"CEUTANASIA" FORZOSA A ESPAÑA



El gobierno apenas disimula su intención de presentar la Ciudad Autónoma como un or-
ganismo carcomido por una infección tan masiva que no puede ser ya sanado. Y los gér-
menes que la corroen serán dispersados por la península para extender la metástasis


Ceuta le está sirviendo al gobierno socialista para llevar a cabo la principal tarea a la que está dedicando todos sus esfuerzos desde hace años: desacreditar los fundamentos del Estado para agradar así a sus principales socios, Mohamed VI y los nacionalistas antiespañoles que los mantienen en el poder.

Gracias a Ceuta, los socialistas han conseguido (como consiguieron con la DANA) que veamos al Ejército como un cuerpo militar inútil e incapaz de defender las fronteras y proteger a la población; que sintamos que el CNI es un organismo podrido de arriba abajo por las lealtades políticas; que percibamos la inoperancia del régimen autonómico para la resolución de emergencias nacionales; que el Rey quede retratado como una figura inútil, atada de pies y manos por el gobierno de turno.

Ceuta se ha convertido así en la obra maestra del socialismo español, en el mayor éxito de la política sanchista. Con Ceuta han conseguido que los españoles dejemos de preguntarnos qué está haciendo mal el gobierno y empecemos a preguntarnos qué está mal en España, por qué somos un Estado tan débil, tan incapaz de defenderse y tan necesitado de una reforma en profundidad. Algo que, al fin y al cabo, es lo que siempre han demandado los enemigos de nuestro régimen constitucional.

Como esos políticos municipales que degradan a propósito un barrio para, inoculadas ya en él la ruina, la delincuencia y el crimen, convencer después a sus vecinos de que no queda más remedio que demolerlo, así está actuando los socialistas con nuestro país. Primero se permite que las instituciones aparezcan impotentes y después se señala su impotencia como prueba de que deben ser arrasadas.

Ceuta es la imagen de Estado fallido que siempre han buscado los socios del Gobierno, la demostración de sus pecados de origen y el ejemplo más acabado de que España, tal y como la conocemos, no funciona y debe ser rehecha. Pedro Sánchez queda así investido de la autoridad de quien, denunciando la podredumbre del régimen que gobierna, se cree legitimado para destruirlo. Como un nuevo don Julián, como aquel legendario gobernador de Ceuta y traidor a la patria que abrió las puertas de España a las fuerzas invasoras musulmanas que acabaron sometiendo a los españoles a un yugo que duraría 800 años.

(Artículo visto en la Red, el título propuesto es original mío)

martes, 22 de septiembre de 2026

RABAT CONSIDERA A ESPAÑA UN ESTADO FALLIDO, INCAPAZ DE DEFENDERSE



Rabat ya lo sospechaba, pero después de la invasión de Ceuta ha concluido que
España, bajo Sánchez, es un país débil, dividido y desconcertado, más ocupado
en odiarse a sí mismo que en defender su frontera. Ceuta lo ha demostrado con
una claridad brutal

Mientras el presidente de la ciudad de Ceuta avisaba, el CNI señalaba convocatorias masivas y miles de personas se acumulaban al otro lado, el Gobierno restó importancia, tardó días en coger el teléfono y acabó discutiendo si las alertas eran “rutinarias”. Eso no es un error, sino la fotografía de un Estado que ha perdido el instinto de supervivencia. Marruecos ha comprobado que la cobardía y el desconcierto han hecho de España un país de gelatina.

Rabat ha visto cómo el sanchismo antepone el relato, el pacto y la comodidad política a la integridad territorial. La podredumbre no se limita a la frontera sur. El Gobierno ha sembrado confusión institucional, ha convertido la lealtad partidaria en criterio de mando y ha sustituido la autoridad por el cálculo electoral.

Numerosos estrategas de Marruecos creen que este es el momento oportuno para adueñarse de Ceuta, Melilla y hasta de Canarias porque enfrente sólo hay un gobierno inepto, sometido a los deseos de Rabat, incapaz y únicamente obsesionado con el relato, la supervivencia y la compra de votos y voluntades.

Las Fuerzas Armadas españolas no quedan al margen del desconcierto y la debilidad. Quedan subordinadas a un poder que premia la docilidad y castiga la incomodidad. Un ejército no se derrumba solo por falta de presupuestos; se pudre cuando sus mandos perciben que la iniciativa, el honor y la responsabilidad operativa no encajan en el discurso oficial.

La desmoralización no es una metáfora de café, sino la consecuencia de ver como crisis sucesivas -Covid, DANA, apagón, Adamuz, Ceuta- se han gestionado con imbecilidad, tardanza, negación y búsqueda de culpables ajenos.

Por eso en Rabat circula una idea que debería estremecer a cualquier español que aún recuerde lo que es un Estado: que una fuerza motorizada marroquí, desembarcada en Algeciras, podría llegar hasta Oviedo sin encontrar, en este momento de la historia, la resistencia política ni la cohesión militar que una nación soberana debería oponer. Es una tesis exagerada, casi un chiste, pero refleja la realidad de una España anulada por el mal gobierno.

No hace falta dibujar mapas ni enumerar unidades para entender el mensaje. El aviso no habla de invencibilidad marroquí; habla de una España que se ha acostumbrado a no reaccionar a tiempo, a no creerse amenazada y a no exigir de sus mandos otra cosa que sumisión. Un país que duda de sí mismo invita a que otros dejen de dudar y lo miren con desprecio.

El sanchismo responderá que todo es alarmismo, desinformación o “internacional ultraderechista”.

Es su muletilla favorita cuando la realidad le golpea. Pero la debilidad no se rebate con ruedas de prensa. Se rebate con frontera defendida, con alertas atendidas, con un mando militar que no tema ejercer su oficio y con un Gobierno que no convierta cada drama en un problema de imagen.

Mientras Sánchez siga gobernando a golpe de relato y de huida, Marruecos -y no solo Marruecos- seguirá viendo en España no a un adversario serio, sino a un país desconcertado, dividido y dispuesto a pagar con territorio, prestigio y vidas la indolencia de quien lo dirige.

Francisco Rubiales