ASTILLAS DE REALIDAD
Contrainformación que no encontrarás en los medios oficiales y pistas que ayuden al despertar ciudadano y espiritual
viernes, 30 de octubre de 2026
LAS PRESIÓN COMERCIAL PROVOCA ACCIDENTES COMO EL DE URDA
Como cualquier automatismo, la filosofía de diseño de los sistemas de seguridad de la alta velocidad están concebidos precisamente para que un fallo humano aislado no desemboque en una tragedia. Para que exista un accidente como el de Urda (Toledo) o Adamuz (Córdoba), previamente se deben penetrar y vulnerar hasta tres capas de seguridad que, ya sea por deficiente mantenimiento o por sabotaje, han sido omitidas, porque la prioridad es la continuidad del servicio comercial.
La línea de alta velocidad Madrid-Sevilla tiene varios dispositivos de seguridad interpuestos que sirven para prevenir escenarios como los que vienen ocurriendo en los ferrocarriles españoles. Lejos de ser un sistema de una sola capa, la seguridad se concibe como un conjunto de capas redundantes y concatenadas, donde cada una está pensada para actuar si la anterior falla.
El primer nivel está en el conocido como Leit- und Zugbeeinflussung (LZB), que es el sistema principal de control continuo. Éste conoce la posición y velocidad de los trenes y puede activar automáticamente el frenado de emergencia si detecta una condición insegura, sin intervención del maquinista. Es la primera capa y permite circular a una velocidad de hasta 300 kilómetros por hora.
El segundo nivel que se activa si el LZB deja de funcionar es el BCA (Bloqueo con Señalización Lateral y Conducción Automática), que está diseñado para supervisar la circulación e intervenir en el frenado. Al activarse, limita la velocidad máxima a 250 kilómetros por hora.
Y el tercer y último respaldo automático es el ASFA-AV (Anuncio de Señales y Frenado Automático – Alta Velocidad), que funciona a partir de balizas en la vía y es un sistema de operación adicional para situaciones degradadas. Su función es crucial: supervisa la velocidad y puede ordenar la «parada automática del vehículo» en situaciones como el rebase de una señal en parada (es decir, pasarse un semáforo en rojo). Con el ASFA activo, la velocidad se limita aún más, a 200 kilómetros por hora.
Puede fallar un sistema, pero, ¿los tres a la vez? Lo que ocurrió en Urda fue, según la información obtenida hasta el momento, es un «triple colapso» de la seguridad. Los tres sistemas (LZB, BCA y ASFA-AV) fallaron en cascada desde primera hora de la mañana. Esta acumulación de fallos técnicos sucesivos es lo que se ha calificado como «extraordinario» y «sin precedentes», motivando la intervención humana que dio lugar al siniestro. Era precisamente el hecho de que estos tres sistemas no funcionaron, por lo que el tren Iryo se encontraba detenido.
Ante esta cadena de fallos había dos opciones: o suspender el servicio, o aplicar un bypass al sistema de seguridad en pro de recuperar el tráfico ferroviario. Lo que los audios y las investigaciones preliminares revelan no es una justificación técnica, sino una secuencia de errores procedimentales y de juicio en un contexto de confusión, donde la prioridad era recuperar el servicio a toda costa.
En la conversación con el maquinista del AVE, el controlador ofrece una razón para este bypass, pero esta se centra en la recuperación del sistema, no en la seguridad inmediata: éste indica al maquinista que debe desconectar y volver a conectar el LZB «porque luego cuando pase Urda y ya no tenga el problema» el sistema recuperaría la señal. El mensaje se transmite con normalidad, como si fuera una operatoria normal.
Los audios revelan a un controlador dubitativo, que consulta con sus compañeros y reconoce que la situación «se nos estaba liando«. La presión por normalizar el tráfico tras la avería llevó a priorizar la reanudación de la marcha sobre la aplicación estricta del protocolo de seguridad.
Los trabajadores de ADIF como cabezas de turco El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló al controlador del centro de Atocha como único responsable de una decisión «inexplicable». Sin embargo, los investigadores manejan una hipótesis más amplia: que detrás de esa decisión estuviera la presión por evitar más retrasos en una situación que había dejado seis trenes detenidos y generado una «situación muy tensa» en el centro de control.
Un episodio revelador ocurrió el mismo día: a otro maquinista se le ordenó también «marcha normal», pero fue él quien tuvo que corregir al controlador, recordándole que el protocolo exigía «marcha a la vista». Esto sugiere un patrón de instrucciones donde se refleja la presión sobre los controladores de ADIF por restablecer el servicio antes que la seguridad.
Lo ocurrido en Urda es habitual en ADIF por «presiones comerciales» Los sindicatos ferroviarios «llevan años denunciando presiones [de ADIF] para mantener trenes circulando cuando fallan sistemas de protección» como el LZB. En marzo de 2024, en la línea Valladolid-León, Semaf denunció que Adif siguió enviando trenes por un tramo de 35 km con el bloqueo automático averiado y las señales en rojo. El sindicato calificó la práctica de «exportación del riesgo», por trasladar al maquinista una responsabilidad que debía recaer en los sistemas, y lo enmarcó en un contexto de «presiones comerciales».
Informes de la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios) sobre incidentes anteriores dibujan un caldo de cultivo que favorece los errores en situaciones en que los sistemas fallan, algo que parece ser es habitual. En incidentes previos, la CIAF concluyó que hubo «sobrecarga de trabajo e instrucciones deficientes», y los sindicatos alertan de jornadas de hasta 12 horas y cinco noches consecutivas en puestos de alta responsabilidad como el control de tráfico, generando un «desgaste extremo».
Tras el accidente de Castellgalí (2019), la investigación descubrió que los responsables de circulación habían convertido en habituales los procedimientos excepcionales que omitían comprobaciones de seguridad. Semaf vinculó esto a las «habituales tensiones y presión por tiempo», de lo que se concluye que no hay más accidentes por pura casualidad.
Diego Herchhoren
(https://mpr21.info/)
GÜNTHER ANDERS (1902-1992), EL FILÓSOFO-PROFETA
El filósofo más profético del siglo XX y el más olvidado, nació como Günther Stern en Breslau, Alemania, en 1902. Hijo de dos psicólogos famosos, William y Clara Stern. Estudió filosofía en Friburgo con dos monstruos: Edmund Husserl, padre de la fenomenología, y Martin Heidegger.
En 1929 se casa con su compañera de clase: Hannah Arendt, el matrimonio dura 8 años, ella se convertirá en la teórica del totalitarismo, él en el teórico de la tecnología, se divorcian en 1937 en París, ambos exiliados por ser judíos.
Cambia su apellido a "Anders", que significa "diferente" en alemán. Dice que quería ser diferente a Heidegger, que se había hecho nazi.
Huye a EE.UU. en 1936, no habla bien inglés, para sobrevivir trabaja limpiando vestuario en un almacén de Hollywood, de obrero en una fábrica de aviones en Los Angeles, de traductor. Esa experiencia de ser un intelectual europeo limpiando trajes lo marca para siempre. Escribe: "Soy un filósofo de segunda clase que limpia ropa de primera clase".
Vuelve a Europa en 1950 y se instala en Viena hasta su muerte en 1992. Nunca tuvo una cátedra fija. Vivió pobre, de premios y artículos. Rechazó ser profesor en Berlín porque no quería volver a la Alemania que había matado a su familia.
En su libro, la tesis central es brutal y simple:
El hombre ha creado una tecnología que es más grande que su imaginación, más grande que su moral y más grande que su capacidad de sentir. Somos obsoletos frente a nuestras propias máquinas. De ahí salen sus 3 conceptos que hoy son virales:
- La Vergüenza Prometeica,
Prometeo creó a los hombres, pero los hombres ahora crean máquinas perfectas. Entonces nos avergonzamos de no haber sido fabricados. El humano siente vergüenza de haber nacido de una mujer, de tener que dormir, de enfermarse, de no tener una versión 2.0. ¿Te suena? Es exactamente lo que hoy llamamos dismorfia, biohacking, querer ser un cyborg, no envejecer nunca. Lo describió en 1956.
- El desfase prometeico, hay un desfase entre lo que podemos hacer y lo que podemos imaginar. Podemos apretar un botón y borrar Hiroshima, pero no podemos imaginar 200.000 muertos. Podemos contaminar el planeta por 10.000 años con residuos nucleares, pero no podemos sentir culpa por 10.000 años. Somos enanos morales frente a gigantes técnicos.
-El mundo como fantasma y como matriz, este es el más actual. La radio y la televisión traen el mundo a nuestra sala como un fantasma. Vemos la bomba cayendo en Vietnam, el niño hambriento en África, mientras cenamos. Como no podemos actuar, aprendemos a no sentir. Nos convertimos en "eremitas de masas": cada uno solo en su casa, pero viendo lo mismo que millones. Y nos convertimos en voyeurs sin compromiso. Es la definición exacta de Instagram, TikTok y las noticias de hoy. Lo escribió cuando solo había 3 canales en blanco y negro.
Anders vio Hiroshima en fotos en 1945 y dijo que ahí se acabó la historia humana. Si el hombre puede autodestruirse totalmente, ya no hay historia.
Se convirtió en el líder del movimiento antinuclear alemán. En 1958 publica "El hombre en el puente" sobre las víctimas de Hiroshima. En los años 70 defiende el sabotaje violento contra centrales nucleares. Dice: "Si la violencia impide una violencia mayor, es legítima".
En 1959 mantiene una correspondencia con Claude Eatherly, el piloto americano que dio la señal de "todo despejado" para lanzar la bomba sobre Hiroshima y que luego se volvió loco de culpa. Ese libro "El culpable y la víctima" es devastador.
Porque lo olvidaron, porque era incómodo. Atacó a Heidegger por nazi cuando todos lo idolatraban. Atacó a la industria nuclear cuando era el futuro. Atacó a la televisión cuando era progreso. No tenía universidad que lo defendiera. Y porque escribía en alemán desde Viena, no en inglés desde Harvard como Arendt.
Murió el 17 de diciembre de 1992 en Viena, a los 90 años. Solo. Su última obra fue "Violencia: ¿sí o no?". En su lápida no hay cruces, solo dice: Günther Anders, Filósofo. Hoy, con la IA, ChatGPT, la bomba atómica otra vez en el discurso, el cambio climático, todos lo están redescubriendo. El filósofo francés Jean-Pierre Dupuy dice que Anders es el único que entendió que el futuro ya llegó y no supimos verlo.
(De la web)
jueves, 29 de octubre de 2026
LA AGENDA TECNOCRÁTICA DEL COVID
Es increíble como al cabo de más de un lustro sigue escamoteándose al escrutinio público una cuestión de importancia trascendental: saber qué ingredientes contienen las inyecciones de ARNm que se han administrado a miles de millones de personas.
Resulta preocupante que no se hayan realizado análisis oficiales de los ingredientes de las vacunas contra el COVID-19 en ningún lugar del mundo. Dado que los productos farmacéuticos de cualquier tipo suelen estar estrictamente regulados y supervisados por instituciones oficiales, el contenido y la composición de estas inyecciones deberían haberse conocido poco después de su distribución. Sin embargo, esto no sucedió. ¿Por qué? Porque, una vez que el público supiera exactamente qué contienen las vacunas, se preocuparía enormemente. Para evitarlo, los ingredientes reales nunca se han divulgado.
Análisis de la vacuna de ARNm en Argentina
Un grupo de científicos en Argentina realizó un análisis químico sofisticado de las vacunas de AstraZeneca, CanSino, Moderna, Biontech/Pfizer y Sputnik V, utilizando métodos avanzados de ICP-MS de precisión.
El informe completo sobre los resultados de su estudio se puede encontrar aquí:
En lugar de encontrar los elementos químicos declarados por los fabricantes, el estudio halló 55 elementos químicos no declarados y, a menudo, altamente tóxicos.
Normalmente esto no sería posible, ya que las directrices conforme a las cuales se fabrican los productos farmacéuticos (GMP, por sus siglas en inglés) garantizan que cada lote producido solo recibirá la autorización para su uso cuando contenga exactamente los ingredientes especificados de la fórmula autorizada inicialmente por las autoridades correspondientes.
¿Qué se encontró en las vacunas de ARNm?
En las distintas vacunas de ARNm se han encontrado los siguientes elementos químicos:
Sodio, cromo, boro, galio, arsénico, estroncio, cerio, vanadio, paladio, bario, magnesio, rubidio, aluminio, níquel, potasio, hafnio, fósforo, cobalto, cobre, niobio, calcio, estaño, oro, litio, titanio, selenio, molibdeno, lantano, gadolinio, zinc, terbio, erbio, torio, hierro, talio, uranio, manganeso, itrio, rutenio, cadmio, praseodimio, neodimio, europio, disprosio, holmio, iterbio, tungsteno, platino, plomo, antimonio, samario, zirconio, rodio, plata, telurio, mercurio, bismuto.
Dado que los investigadores también recurrieron a métodos analíticos ICP-MS, finalmente se encontraron 57 sustancias no declaradas en las vacunas.
La lista de sustancias anterior incluye todos los elementos encontrados en los distintos productos analizados. Consulte el informe completo para saber qué elemento contenía cada vacuna. No todos los elementos se encontraron en todas las vacunas. El mayor número de sustancias no declaradas se halló en los productos de Pfizer, AstraZeneca y Moderna.
No es de extrañar que se hayan observado tantos efectos secundarios en las personas tratadas con estas inyecciones. Estos preparados contienen numerosos elementos altamente tóxicos y peligrosos (incluidos muchos metales pesados) que jamás deberían inyectarse en el cuerpo humano.
Por otro lado, se puede afirmar con seguridad que ninguno de estos elementos llegó a las vacunas por casualidad. Están ahí por alguna razón.
¿Qué se pretende lograr con las vacunas de ARNm?
Al comparar lo que realmente contienen las vacunas con lo que se afirma oficialmente que contienen, resulta evidente que estas inyecciones nunca tuvieron como objetivo proteger contra infecciones por enfermedades respiratorias.
Resulta preocupante que en las muestras analizadas se encontraran 12 de los 15 lantánidos de la tabla periódica. Estos elementos poseen propiedades magnéticas y luminiscentes, y su seguridad para el cuerpo humano aún no ha sido demostrada. Se consideran altamente citotóxicos (pueden dañar o matar las células vivas).
Los investigadores argentinos llegaron a la conclusión de que las vacunas de ARNm se estaban utilizando como parte de una experimentación nanotecnológica a nivel mundial. Al menos, se pudo demostrar que la mayoría de los elementos necesarios para la nanotecnología autoensamblable podían aislarse en las muestras de la vacuna.
Modificación de la composición del contenido de las vacunas
Otro hallazgo sorprendente del estudio fue que el contenido de los viales de la vacuna variaba con el tiempo. Los investigadores analizaron las muestras de vacunas varias veces durante el estudio. A pesar de asegurar soluciones homogéneas y bien mezcladas al preparar las muestras para las pruebas, los elementos químicos presentes en ellas cambiaban con cada nuevo análisis. Los investigadores supusieron que esto se debía a los procesos de ensamblaje que tenían lugar entre el análisis y el siguiente.
En el informe, en la página 20, sección 4.3, dice:
“Además del análisis de la composición, investigadores de diferentes partes del mundo han estado realizando estudios en muestras de vacunas contra el COVID-19 y observando el fenómeno de autoensamblaje de nano y micropartículas de morfología ortogonal (Delgado, 2022; Nixon, 2023; Lee y Broudy, 2024a; Zelada, 2024)”
En este vídeo se muestra cómo se lleva a cabo este autoensamblaje.
Conclusiones
Si bien los principales medios de comunicación y la política siguen manteniendo la narrativa de una pandemia grave durante 2020 y 2021, el análisis químico de las llamadas vacunas contra el COVID-19 revela que no estaban destinadas a proteger a quienes las recibían de infecciones respiratorias.
Parece obvio que la supuesta pandemia sirvió de excusa para inyectar a la mayor parte de la humanidad con nanotecnología autoensamblable. Se desplegaron rápidamente técnicas de guerra psicológica para lograr una amplia aceptación entre la población respecto a tratamientos médicos experimentales y no probados. En menos de un año, personas de todo el mundo y de todos los ámbitos de la vida aceptaban estos tratamientos sin resistencia.
Supongo que nuestros dispositivos móviles son capaces de conectarse con la nanotecnología inyectada, que mientras tanto se ha autoensamblado en redes neuronales artificiales tanto en todo el cuerpo humano como dentro del cerebro humano.
También cabe preguntarse si el despliegue acelerado de la tecnología 5G, en paralelo a la supuesta pandemia, tenía como objetivo conectar dicha tecnología con los servidores informáticos centrales. Además, poco antes del inicio de la pandemia, se pusieron en órbita 10 000 satélites Starlink.
¿Qué nos espera?
Considerando la excelente coordinación con la que se ha llevado a cabo esta agenda en todo el mundo, la única conclusión posible es que todas las autoridades locales del planeta rinden cuentas a una autoridad central. Esta autoridad central debe haber creado exhaustivamente las condiciones necesarias para tal empresa.
También se puede asumir con seguridad que no existen consideraciones benevolentes ni compasivas detrás de todos los sucesos ocurridos durante la supuesta pandemia.
De este modo, se ha hecho evidente que la justicia no puede alcanzarse dentro de las estructuras de gobierno de la Tierra.
Las múltiples formas de deshumanización
La cuestión de qué contienen realmente las inyecciones de ARNm no ha recibido mucha atención, ni siquiera entre quienes han desenmascarado la falsa narrativa del COVID-19. La atención se ha centrado principalmente en los efectos de las proteínas espígas en el organismo, las elevadas tasas de mortalidad asociadas a las inyecciones, los efectos biológicos en el corazón y el cerebro, así como el enorme aumento de casos graves.
Contrariamente a las buenas prácticas de fabricación (BPF) habituales en la industria farmacéutica, no se observó consistencia entre los lotes de las inyecciones de ARNm. Esto llevó a muchos críticos a pensar que quienes no sucumbieron a los numerosos y graves efectos secundarios de las inyecciones deberían considerarse afortunados.
Esta situación nos hace conscientes de la complejidad del ataque contra la humanidad, perpetrado por los poderes que dirigen nuestro destino.
Se puede deducir que algunas de las personas vacunadas contra el COVID-19 han sido modificadas genéticamente. En la mayoría de los vacunados, el hipocampo y la amígdala resultaron dañados y perdieron parte de su funcionalidad. Sin embargo, es probable que todos los vacunados hayan recibido componentes de red nanométrica autoensamblables. Considerando las capacidades técnicas de los teléfonos móviles, routers Wi-Fi, televisores inteligentes y electrodomésticos actuales, así como de los transmisores 5G, existen muchas maneras de captar señales de esas nanorredes internas. Cabe suponer que también se pueden enviar señales e instrucciones a los nanoservidores internos.
Borrado de cerebro forzado
Además de estos enfoques y ataques más bien técnicos o biológicos contra nuestra humanidad, también ha habido al menos un ataque psicológico importante. La supuesta pandemia supuso un ataque psicológico multifacético contra la integridad mental y la psique humanas. La constante presentación de amenazas cada vez más graves y cambiantes por parte del «virus», así como las restricciones impuestas de forma perpetua e injustificada, nos sumieron en un estado de pánico constante. Nuestra forma de vida entera estaba siendo devastada y desmantelada.
Ante semejante avalancha de amenazas aterradoras y sin precedentes, el hipocampo del cerebro humano reacciona borrando algunos recuerdos fundamentales. Estos recuerdos se eliminan y se reemplazan con las nuevas experiencias.
Este fue un efecto previsto y deseado de las medidas específicas adoptadas contra la población durante la supuesta pandemia.
¿Qué vendrá después?
El enfoque descrito anteriormente se ha aplicado en menor medida, aunque con eficacia, incluso antes de la pandemia de COVID-19. Los atentados del 11-S, diversos ataques terroristas simulados, las estelas químicas, el uso de glifosato, las supuestas amenazas del cambio climático y muchas otras narrativas se han difundido continuamente para desestabilizar y distorsionar la conciencia humana y la autoimagen auténtica.
La humanidad había sido preparada con mucha antelación para lo que sucedió durante los años de la Covid.
Mientras tanto, más del ochenta por ciento de la humanidad ha alcanzado una obediencia incuestionable a la autoridad. Quienes aún tengan ideas o puntos de vista diferentes, quienes cuestionen la postura oficial sobre ciertos temas, serán controlados por nuevas leyes que limitarán la libertad de expresión.
Esta situación no surgió de forma involuntaria ni accidental. Todo lo ocurrido durante los últimos 200 años ha servido para prepararnos para lo que está por venir.
Naturalmente, se han tomado todas las precauciones necesarias para garantizar que, como humanidad, seamos incapaces de comprender el alcance y las consecuencias de lo que los poderes que dirigen nuestro destino tienen planeado para nosotros. Por lo tanto, no se está haciendo ningún esfuerzo efectivo para impedir que se lleve a cabo la agenda general prevista.
Considerando el alcance de lo que se está llevando a cabo y escenificando, y evaluando el rápido despliegue de una agenda transhumanista y lo que se está haciendo a nuestra humanidad y soberanía, se puede concluir que pronto nos arrebatarán algo significativo. Algo de lo que nosotros mismos no hemos sido conscientes y que pronto ya no podremos percibir.
Aunque no podamos nombrar, definir, acceder, tocar ni utilizar conscientemente aquello que se pretende extraer de nosotros, deberíamos ser capaces de comprender lo valioso que debe ser ese misterioso tesoro que reside en nuestro interior. Basta con observar la magnitud de lo que se nos ha hecho a lo largo de los últimos siglos. Nos ha dejado completamente indefensos y totalmente dependientes de sistemas externos. Sin embargo, no ofrecemos resistencia significativa contra nuestra represión y, en su mayor parte, solo nos dedicamos a actividades que los seres terrenales que nos controlan nos "permiten" o nos imponen. Y todo esto nos conduce a un momento en el que habremos perdido toda comprensión de aquello a lo que vamos a renunciar irrevocablemente.
«Covid-19», operaciones psicológicas y la guerra por la tecnocracia.
Me gustaría llamar su atención sobre el libro "Covid 19, Operaciones psicológicas y la guerra por la tecnocracia" de David A. Hughes, que puede descargar gratuitamente aquí.
Me resulta completamente incomprensible cómo la gente puede ignorar lo que les están haciendo a ellos, a sus seres queridos y a la humanidad en general.
Lo que sí puedo entender es que, una vez que uno se enfrenta a la verdad sobre la narrativa del Covid y por qué se ha llevado a cabo y se ha escenificado de la manera en que se hizo, no hay vuelta atrás a ninguna forma de vida convencional bajo los sistemas actuales.
A continuación, me gustaría ofrecerles un breve resumen de la guerra contra la humanidad que libra David A. Hughes a causa del Covid-19, tal como la presenta en su libro mencionado anteriormente.
El COVID-19 representa una guerra integral contra la humanidad, librada en todos los ámbitos de nuestra vida: control financiero, bioseguridad, inteligencia artificial, guerra cognitiva, vigilancia digital, control ambiental, sistemas alimentarios y control reproductivo. El COVID-19 es la mayor operación de guerra psicológica de la historia. Uno de los principales objetivos de esta guerra era desestructurar la mente humana y reprogramar el comportamiento.
Esta guerra se libró mediante la aplicación de técnicas de choque y estrés a sociedades enteras. Los llamados "confinamientos" de 2020 fueron una operación de conmoción y pavor, y además se emplearon otras técnicas asociadas con la "desestructuración" de la mente, incluyendo la interrupción de patrones de comportamiento, el aislamiento y la desfamiliarización.
Fuimos sometidos a técnicas de tortura psicológica, incluyendo la inducción de estrés crónico y el uso obligatorio de mascarillas (originalmente utilizadas contra los reclusos en la Bahía de Guantánamo). La población fue traumatizada por el miedo a morir a causa del "virus" y se la hizo sentir responsable de la muerte de otros. Se instigó un vínculo traumático, concebido para durar décadas y para vincular a una población infantilizada con la lealtad y la obediencia a sus amos "omnipotentes".
El objetivo principal de las mascarillas y las pruebas PCR era sembrar el miedo. Se propagaron oleadas de temor y terror mediante términos como «nuevas variantes» y «escape inmunitario». El concepto falaz de «COVID persistente» proyecta el peligro hacia el futuro.
Esta forma de manipulación mental ataca las facultades cognitivas de las víctimas para quebrantar su integridad mental y hacerlas susceptibles al adoctrinamiento. Durante la pandemia de COVID-19, la confusión se utilizó como arma de diversas maneras, incluyendo la proliferación de "reglas" absurdas y en constante cambio, los cambios de última hora en decisiones clave del Gobierno, la imprevisibilidad de la flexibilización o el endurecimiento de las restricciones y una irracionalidad fundamental en el comportamiento gubernamental.
Se manipuló a la opinión pública para que creyera que cualquier cosa menos las vacunas era la culpable de las lesiones y muertes de los jóvenes. Se utilizó un abuso de la psiquiatría al estilo soviético para patologizar la disidencia.
La «pandemia» fue un fenómeno social impulsado por los medios de comunicación para desviar la atención de agendas tecnocráticas de gran alcance que se estaban promoviendo en todos los ámbitos de la vida. El término «preparación para la pandemia» ahora sirve de pretexto para construir la arquitectura institucional de una dictadura global bajo el argumento de la salud pública.
Las supuestas vacunas, que en lugar de proteger a la población han causado daños catastróficos, son probablemente armas biológicas destinadas a controlar a la población de diversas maneras. Sin embargo, a pesar de que la narrativa sobre el COVID-19 está plagada de engaños, la mayoría de la gente no puede ni quiere verlo, debido a la disonancia cognitiva.
Se inculcó una paranoia colectiva mediante la mentira de que «cualquiera puede contagiar». La culpa se convirtió en un arma para culpar y avergonzar a quienes no seguían las «normas» ni «protegían a los demás». El uso obligatorio de mascarillas segregó a la sociedad. Los disidentes fueron convertidos en chivos expiatorios. Se introdujo una nueva forma de discurso de odio: «antimáscaras», «antivacunas», etc.
Los "vacunados" fueron utilizados contra los "no vacunados" mediante mecanismos de culpabilización, un apartheid medicalizado, la incitación al odio por parte de los medios de comunicación y mentiras que afirmaban que los hospitales se estaban llenando de pacientes "no vacunados".
Las "vacunas contra el Covid-19", administradas al mayor número de personas posible sin ninguna razón médica sólida, podrían formar parte de un sistema de armas avanzado, sobre todo en el contexto de la emergente "era de las TI/Bio/Nano" prevista por la NASA en 2001, que implica el uso de nanotecnologías para conectar a los seres humanos a una red externa.
Todo lo que se nos ha hecho tiene como objetivo disuadirnos de intentar encontrar una salida a nuestra difícil situación. Mientras aceptemos nuestra sumisión a las necesidades de nuestra existencia física, mientras nos sometamos al envejecimiento y al deterioro de nuestros cuerpos, nos veremos impedidos de emprender cualquier intento significativo de protegernos y salvarnos. Siempre tendremos que priorizar las ambiciones mundanas que nos aseguren la capacidad económica para mantenernos hasta que nuestro cuerpo físico falle por completo.
Sin embargo, muy pronto, todo aquello que hemos acumulado o por lo que nos hemos esforzado en asegurar para el futuro nos será arrebatado, como se puede observar al mirar a nuestro alrededor. En cualquier lugar que uno considere adecuado para escapar de lo que se avecina, existe una adhesión a la Agenda 2030. Casi en todas partes se están realizando preparativos para la creación de ciudades inteligentes.
Analice cómo gestiona actualmente sus fondos y activos financieros. Utiliza los mismos dispositivos que ya registran todos sus movimientos, comunicaciones y transacciones de cualquier tipo.
Ninguno de nosotros, por sí solo, podrá escapar de la Matrix en la que hemos quedado atrapados. Ni en vida, y mucho menos en la muerte.
Solo si nos aventuramos más allá de nuestra forma de vida actual y nos unimos como grupo tendremos alguna posibilidad.
Stefan Becker
(Fuente: https://stefanawakening.substack.com/; visto en https://www.verdadypaciencia.com/)
¿QUÉ DIABLOS ESTÁ SUCEDIENDO CON EL FERROCARRIL DE ALTA VELOCIDAD?
Y ahora toca preguntarse:
¿A dónde ha ido a parar la subvención de la U.E. a la renovación del ferrocarril español?
¿Por qué se ha subvencionado la modernización ferroviaria de terceros países mientras la inversión en el ferrocarril español se ha dejado bajo mínimos?
¿Qué extraña "casualidad" ha llevado a que entre el accidente de Adamuz (46 muertos) y el de ayer (68 por ahora) hayan transcurrido exactamente 9 meses y 11 días, haciendo presentes los números con los que la cábala satanista gusta de estampar su firma? Y, por cierto, a 33 días de las elecciones.
Demasiadas preguntas que nadie va a contestar.
(posesodegerasa)
Imágenes de hoy mismo: un convoy de alta velocidad de OUIGO que cubría el trayecto Alicante-Madrid detenido en el interior de un túnel de la provincia de Toledo. El motivo: los pasajeros escucharon un fuerte impacto cuya causa nadie les ha explicado. Tal vez sea el castigo por su condición de ultraderechistas incapaces de apreciar que el ferrocarril español vive el mejor momento de su historia (ironía modo "on", o, si se prefiere, reir por no llorar):
Y, como colofón, recordemos que no hay dos sin tres:
DESBARATADO AL 100% EL PRIMER INTENTO DE PUCHERAZO ELECTORAL DEL PSOE
Ayer fue el día en que, a requerimiento del Tribunal Supremo, el gobierno de Pedro Sánchez dio explicaciones sobre los la identidad de las 163.355 personas afectadas por la suspensión del derecho a voto a consecuencia de la conocida como "ley de nietos". Y esas explicaciones desacreditan al ejecutivo como el tramposo que llevamos señalando los medios no apesebrados que aún quedamos operativos: de toda esa masa, solo 901 personas han acreditado su condición de descendientes de exiliados, es decir, solo el 0'55%. En otros términos, el 99'5% de los que reclamaban ser admitidos bajo tal condición pretendían consumar un fraude electoral.
El escándalo es de tal magnitud que en un país que no fuera esta Venezuela 2.0 en que el sanchismo ha convertido a España los ministros de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, deberían haber presentado su dimisión o ser fulminantemente cesados. En cambio, nos encontramos con que el ferrocarril y sus "percances" proporcionan una vez más la cortina de humo que sirve para tapar la noticia. Como ya avisó este blog:
Los acontecimientos han confirmado el aviso por la vía más trágica que cabe pensar.
Y, como en el caso de Adamuz, seguimos esperando que alguien asuma responsabilidades.
(posesodegerasa)
miércoles, 28 de octubre de 2026
FELICITÉMONOS: YA SOMOS TERCER MUNDO
España es ya uno de los 10 países del mundo con más fallecidos en trenes:
Toca felicitar al mamarracho que ocupa -en el sentido más facineroso- la cartera de transportes, un imbécil integral que encuentra graciosísimo el haber hundido una de las redes ferroviarias que en otro tiempo fue de más prestigiosas del mundo:
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