domingo, 20 de septiembre de 2026

SÁNCHEZ Y LA GEOMETRÍA VARIABLE DEL DERECHO INTERNACIONAL


La escala de valores del Saunas no puede estar más clara: frente a los
que reclaman la prioridad nacional, él tiene clara la prioridad marroquí

TRUMP NO. ISRAEL TAMPOCO.

Hay una palabra que Pedro Sánchez utiliza con frecuencia cuando habla de política internacional: principios.

Derecho internacional, derechos humanos, Naciones Unidas y orden internacional basado en reglas forman parte habitual del discurso del Gobierno.

Con Donald Trump, las discrepancias españolas han sido públicas. Con Israel, todavía más. España reconoció el Estado de Palestina en mayo de 2024 y el Gobierno ha convertido la defensa de la causa palestina en uno de los elementos más visibles de su política exterior.

Todo ello puede defenderse desde una determinada concepción de las relaciones internacionales.


Pero entonces aparece una pregunta incómoda:

¿Se aplican esos mismos principios cuando al otro lado de la mesa está Marruecos?

PALESTINA SÍ. SÁHARA, ¿POR QUÉ NO?

El Sáhara Occidental constituye uno de los ejemplos más difíciles de encajar.

En 2022, Sánchez defendió que la propuesta marroquí de autonomía era «la base más seria, creíble y realista» para resolver el conflicto, aunque reiteró que la solución debía producirse dentro del marco de Naciones Unidas y ser aceptada por las partes.

No es correcto afirmar que España haya abandonado formalmente el marco de Naciones Unidas. Pero sí es legítimo preguntar por qué el lenguaje empleado respecto del Sáhara resulta diferente del utilizado ante otros conflictos.

Si el derecho internacional es un principio, debería serlo independientemente de quién sea nuestro aliado.

Y ahora el Congreso ha vuelto a colocar la cuestión saharaui en el centro del debate al tramitar una ley destinada a reconocer la nacionalidad española a determinados saharauis nacidos durante la administración española y a sus descendientes.

La paradoja resulta difícil de ignorar.

No se puede ser internacionalista a la carta.

CEUTA: CUANDO LA FRONTERA LLAMA A LA PUERTA.

La entrada masiva de finales de julio convirtió una cuestión migratoria en un asunto de seguridad nacional, relaciones bilaterales y, finalmente, dimensión europea.

El Parlamento Europeo aprobó el pasado 17 de septiembre una resolución, haciendo mención explícita de «ataques híbridos» e «instrumentalización de migrantes», exigiendo responsabilidades a Marruecos por la invasión de Ceuta y reclamando una respuesta coordinada para proteger las fronteras exteriores de la Unión Europea. El PSOE votó en contra.

La sesión demostró que la terminología importa.


Porque mientras Bruselas preparaba el debate, Marruecos decidió jugar su propia partida.

El 14 de septiembre, la Misión de Marruecos ante la Unión Europea y la OTAN envió selectivamente a eurodiputados españoles una carta defendiendo la posición de Rabat sobre la crisis. Según Europa Press, la recibieron representantes del PSOE, PNV y ERC, mientras no llegó a miembros de PP, Vox, Sumar, Compromís, Podemos o BNG.

No hay pruebas de que esa carta haya comprado voluntades ni condicionado un voto.

Pero sí existe un hecho documentado:

Rabat estuvo haciendo diplomacia activa para defender su relato ante las instituciones europeas.

Mientras tanto, a España no le queda otra que explicar ante sus socios qué ocurrió en una de sus fronteras exteriores.

LA AMENAZA HÍBRIDA NO ERA CIENCIA FICCIÓN.

Hay otro dato que merece atención.

En 2025, el Curso Internacional de Defensa de Jaca, organizado por la Academia General Militar y la Universidad de Zaragoza, dedicó una edición a la «Amenaza híbrida: la guerra imprevisible».

La documentación oficial explica que una amenaza híbrida puede combinar armas convencionales, tácticas irregulares, terrorismo, delincuencia e información y desinformación para alcanzar objetivos políticos. También señala que estas estrategias buscan explotar las debilidades del adversario y actuar sobre la percepción, los relatos y la opinión pública.

Esto no demuestra que Marruecos organizara la crisis de Ceuta. Tampoco que aquel curso predijera lo sucedido.

Pero demuestra que el uso combinado de instrumentos de presión y manipulación informativa ya formaba parte del análisis español de seguridad.

Y los documentos desclasificados posteriormente han revelado que el CNI alertó antes de la entrada masiva sobre convocatorias en redes para cruzar por mar y por tierra. El Gobierno sostiene que aquellas comunicaciones no permitían anticipar la magnitud extraordinaria de lo que finalmente ocurrió.

Son hechos que exigen explicación, no consignas.

HASTA LOS SOCIALISTAS MARROQUÍES HABLAN DE DESESTABILIZACIÓN.

Hay un episodio todavía más llamativo.

Nabila Mounib, diputada y dirigente del Partido Socialista Unificado marroquí, planteó públicamente que George Soros y organizaciones vinculadas a él podían estar detrás de movimientos destinados a aprovechar el malestar de poblaciones empobrecidas, llegando a relacionar esas hipótesis con la crisis de Ceuta.

Resulta significativo que una dirigente socialista marroquí introdujera en el debate público la hipótesis de utilizar el malestar social y los movimientos migratorios como instrumentos de desestabilización.

No demuestra coordinación ni autoría. Sí demuestra que la instrumentalización de la migración forma parte del debate político generado por la propia crisis.

LA IZQUIERDA ANTE SU PROPIO ESPEJO.


La logística de Marruecos no ha descuidado el que los invaso-
res dispongan de esclavas sexuales para sus desahogos, rap-
tándo a decenas de niñas de un orfanato de Ifrán y llevándo-
las a Ceuta para su uso y disfrute por parte de los salvajes 
que campan por la ciudad (mañana ampliaré la noticia)
Aquí aparece una cuestión especialmente incómoda para la izquierda española.

Durante décadas ha convertido los derechos humanos, la solidaridad internacional y la defensa de los pueblos vulnerables en una de sus principales señas de identidad.

Pero gobernar implica asumir responsabilidades cuando esos principios chocan con los intereses estratégicos del Estado.

No basta con criticar determinadas actuaciones de Marruecos y regresar después al Gobierno.

La discrepancia que nunca pone en riesgo el poder corre el riesgo de convertirse en escenificación.

Y la cuestión saharaui vuelve a aparecer como una prueba incómoda.

Si se exige respeto al derecho internacional frente a Israel, ¿por qué cambia el lenguaje cuando hablamos del Sáhara?

Si se denuncia la instrumentalización política de los conflictos internacionales, ¿por qué cuesta tanto admitir que la migración también puede ser utilizada como instrumento de presión?


Y si Europa considera suficientemente seria la hipótesis de la instrumentalización de migrantes como para debatirla en su Parlamento, ¿por qué en España cualquier advertencia sobre esa posibilidad se convierte inmediatamente en una batalla partidista?

LA PRUEBA DE LOS PRINCIPIOS.

España necesita una relación estable con Marruecos. La cooperación económica, policial, migratoria y de seguridad es importante.

Precisamente por eso conviene hablar claro.

Una relación estratégica no puede significar que determinadas preguntas dejen de formularse. Una alianza tampoco puede convertir cualquier discrepancia en un asunto que deba ocultarse.

Los principios solo demuestran su valor cuando aplicarlos tiene un coste.

Martin Luther King lo expresó de forma difícil de mejorar:

«La injusticia en cualquier lugar es una amenaza para la justicia en todas partes» (Carta desde la cárcel de Birmingham, 1963).

La frase no pierde valor porque el escenario sea Rabat, Gaza, Jerusalén, Washington o el Sáhara.

Al contrario.

Es precisamente cuando cambia el interlocutor cuando se comprueba si los principios son realmente principios o simplemente instrumentos de la política exterior.

Y esa es la pregunta que Ceuta ha puesto ahora sobre la mesa:

¿Tiene España una política exterior basada en principios o una política exterior basada en excepciones?

La respuesta no debería depender de quién esté al otro lado de la frontera.

Luis Faraco Roldán

MIENTRAS EL PRESIDENTE DE CEUTA LLORIQUEA POR LAS TELEVISIONES, EL NEGOCIETE PROSIGUE BAJO CUERDA



El Gobierno de Ceuta adjudica a las ONGs Engloba y Fundación SAMU la gestión de 90 plazas para MENAs durante dos años por más de 7 millones de euros.

● Engloba: 70 plazas.
● Fundación SAMU: 20 plazas.

109,90 € por MENA al día.
3.297 € por MENA al mes.

Demasiado goloso como para renunciar a tanta ganancia.

(https://t.me/guerrerosestoicos/)

DELITO DE ALTA TRAICIÓN



«Sabemos que nos mienten. Ellos saben que nos mienten. Ellos saben que sabemos
que nos mienten. Sabemos que ellos saben que sabemos que nos mienten. Y aún
así, siguen mintiendo»

La cuestión ya no es si sabían que Marruecos iba a invadir Ceuta. Hay que ser imbécil para dudarlo.

La cuestión es por qué están compinchados con el enemigo. Lo están tanto que, al dejar desprotegidas las puertas de España y de Europa, se las abrieron de par en par. Sólo doce guardias civiles (tres de ellos en prácticas) se hallaban de servicio el 30 de julio en la playa de El Tarajal.


¿Es porque Mohamed los tiene pillados con el chantaje del Pegasus?

¿Es por su deseo de disolver sin más trámite la nación española?

Algún día lo sabremos. De momento, lo indudable es que la banda de delincuentes que se han adueñado del poder han cometido, traicionando a España, un delito, y no cualquiera: uno de alta traición. Algún día lo purgarán entre rejas.

Lo explica Fernando Paz:

sábado, 19 de septiembre de 2026

MARRUECOS ULTIMA EL ASALTO A MELILLA



Marruecos está trasladando miles de subsaharianos en avión hasta Nador para lanzar el asalto a la ciudad autónoma de Melilla. Los servicios secretos españoles lo saben, la inteligencia militar lo sabe, el gobierno lo sabe, pero no harán nada, al margen de agradecer otra vez al agresor su deslealtad y alevosía.



Y no perdamos de vista la puntilla que Marruecos pretende asestarle a Ceuta:

LOS PANGOLINES HUMANOS DE CEUTA, EL NUEVO WUHAN



La invasión "zombie" de Ceuta puede estar preparando el
terreno a una nueva pandemia de diseño con la que devol-
vernos a las medidas de control de hace seis años

Andamos todos indignados, nerviosos, alterados con la descarada invasión de Ceuta por hordas marroquíes. Pero los guionistas de todo ello son extremadamente inteligentes. La perspectiva patriótica de integridad de la nación es cierta, pero a ningún observador medianamente sutil se le escapa que en este asunto se ve que están todos de acuerdo, aunque cada cual interprete su papel. Los actores han aprendido sus guiones. Unos de “patriotas”, otros de defensores de los “migrantes”. Han conseguido lo que querían, lo que todo primer capítulo de una serie bien hecha debe conseguir: inflamar los ánimos y hacer que todo el mundo hable de ello. Una vez que esto se ha conseguido para todo el mundo, hasta Trump lo menciona, vendrá el segundo capítulo de la serie, que ya están empezando a introducir.

Recuerden que toda buena película tiene tres tiempos bien definidos: planteamiento, nudo y desenlace. El planteamiento es donde están ahora, el nudo llegará en pocas semanas, pero el desenlace no depende de ellos, el desenlace los escribimos nosotros. Y esto es importante saberlo desde el principio.

Estoy seguro de que, en realidad, la invasión de Ceuta es un plan para lanzar una NUEVA PLANDEMIA ficticia.

¿Cuál será el patógeno elegido para la operación "Plan-
demia 2.0"? ¿Viruela, hepatitis, tuberculosis, un virus
nuevo y terrorífico? Hagan sus apuestas.
La escaleta de guion es la siguiente. Una vez que se ha conseguido la fuerte repercusión internacional del paso de marroquíes coordinados por los servicios de inteligencia de varios países, incluido el de España; una vez que imágenes que recuerdan a películas de zombies como “Guerra Mundial Z” las han visto desde Australia a Chile, desde Noruega a Singapur, hay que avanzar en el planteamiento para acercarse al nudo. Les hago espóiler de lo que va a pasar en el segundo capítulo.

Algún bicho “contagioso”, virus, bacteria o enfermedad antigua, cruzará el estrecho dentro de un pangolín humano (Alien, el octavo pasajero). Poco después aparecerán “positivos” en Andalucía, en Madrid y más tarde tal vez en Italia. Ojo porque para ese momento los españoles seremos como los chinos en 2020, apestosos, leprosos a los que no hay que dejar salir de España para que no contagiemos a otros países. Ni que decir tiene que todos nos darán la espalda porque para eso nuestro gobierno se ha encargado de caerle mal al mundo entero, aunque no olvidemos que está pactado para que el guion sea creíble.

Con esta alarma internacional ya lanzada, no se hablará de otra cosa, se olvidará en gran parte el asunto geopolítico y lanzarán una “alerta sanitaria internacional”. Aquí Ceuta será el nuevo Wuhan, y los españoles los nuevos chinos, pero sin prestigio.

Pronto, los medios colaboracionistas empezarán la campaña; pedirán mascarillas para ir a hospitales y centros de salud, y este es el momento clave de nuestra intervención en la serie. El fin último es llegar a “vacunas”, cartilla para viajar y confinamiento de españoles.¡NO DEBEMOS OBEDECER!


El guión se desarrolla según lo previsto, con los me-
dios asustaviejas cumpliendo el papel asignado
Es un montaje internacional planificado. Ahí se dispara el MIEDO.

Ya se ven indicios en programas de TV que entrevistan a médicos en Ceuta diciendo que muchos enfermos contagiosos “escapan”. Ya difundieron imágenes de invasores tratando de subir a un barco por el cabo del ancla.

Sin que nos demos cuenta, en nuestro cerebro empiezan a ASOCIAR invasión con enfermedad y contagio. Aprovechan el otoño, cuando aumentan las enfermedades normales y los días son más cortos.

La gente está baja de defensas porque acabaron las vacaciones, estresada por colegios, universidades y trabajo. Es el contexto óptimo para colar otra gran actuación sincronizada.

Los medios de comunicación sincronizados son pieza clave, junto a los médicos y biólogos del sistema. En poco tiempo los informativos se llenarán de “expertos” hablando de sarna, tuberculosis y enfermedades olvidadas que “renacen” por un “pangolín humano” que cruzó a Europa. Aquí los menos valientes empiezan a ceder: las madres y abuelas.

Han preparado el terreno perfectamente.

No caiga en la lectura fácil de interpretar
el espectáculo como una historia de bue-
nos y malos. Aquí cada uno cumple con
su papel y saca el beneficio que puede
Empezarán de nuevo con los “positivos” aquí y allá para asustar a los que tengan que ir a hospitales y centros de salud. La clave son las MASCARILLAS. Cuando la gente las ve, el pánico regresa. Ellos lo saben.

Ese es el momento crucial de la resistencia.

Una vez más, ponerse o no la mascarilla será la señal de que usted ACEPTA el engaño o se NIEGA a ser manipulado de nuevo. Si rechazamos en masa las mascarillas todo acabará pronto. Si la gente vuelve a obedecer, vendrán las VACUNAS.

El primer capítulo de esta nueva serie de ficción es fundamental. Llevan más de un mes cuidadosamente manipulando el patriotismo con el único fin de que las imágenes de invasores zombies trayendo enfermedades entren hasta el fondo cuando llegue el momento. Los pangolines humanos.

Y no solo en España, en todos los países del mundo resultará muy creíble que muchos de esos “africanos pobres” hayan introducido algún “bicho peligroso” en España. Dirán que hay que cerrar España. Que los españoles no podrán viajar sin vacunarse.

Cuando todo esto ocurra, acuérdese usted de donde lo leyó por primera vez, aquí, porque estoy cansado de que me copien sin citar.

Lo más importante es que es TODO ES MENTIRA, y solo pueden triunfar si nos lo creemos. Recuerden la sentencia clave de mi primer libro: “Si no lo creo, no lo veo”.

Si la gente se niega a ponerse mascarillas, todo acabará.


Venga, Goebbels de Hacendado, unos aplausos a las
ocho y ya verá como la moral se recupera, que hay
que estar fuertes para denunciar a los disidentes
El uso de mascarillas es un signo externo poderoso, y más tras la anterior plandemia, dan MIEDO. No sirven para nada, enferman a la gente física y mentalmente. Es clave RECHAZARLAS DESDE EL PRINCIPIO. Los tibios son peligrosos.

Los que se las empiecen a poner porque hay un papel pegado en la entrada diciéndolo, con la excusa de “no quiero líos” o “si no, no me dejan entrar”, sepan que no es verdad. Usted tiene derecho a entrar sin mascarilla y ningún seguridad ni sanitario se lo puede impedir.

Si nadie se las pone no pueden contra todos. Si los tibios ceden, están ayudando a que nos traten de vacunar y no nos dejen viajar. El que se pone una mascarilla no sabe el mal que les está haciendo a sus hijos.

Cuando una serie no triunfa en los primeros capítulos, la retiran.

Este es su plan, pero la población debemos tener el nuestro, se llama NOMEDALAGANISMO. Y pasa por ver lo menos posible los deformativos y los programas de tertulia que son propaganda.

Harán que todo el mundo hable de ello. Sacarán casos emotivos, que nos den mucha pena, niños, madres contagiadas llorando, habrá muertos de verdad.

Siempre hacen lo mismo, nos cuelan sus historias a través de los sentimientos humanos. Aquí es muy importante no picar. Saben lo que pensamos porque hay algoritmos detectando nuestras emociones a través de nuestros móviles 24/7.

Todo lo que comentamos al lado de nuestro teléfono móvil está siendo analizado por algoritmos que detectan EMOCIONES y cruzan datos de las conversaciones. Así saben si estamos CREYENDO su historia o no. Si tenemos miedo, creemos y siguen. Si nos burlamos, paran.

Ellos tienen información a tiempo real de lo que piensa la población por sectores de edad, económicos, sociales y geográficos. Así van cambiando el guion según nosotros seamos más o menos dóciles. Se les para sabiendo decir NOMEDALAGANA.

La comodidad es nuestro enemigo, si nos ponemos las mascarillas para ahorrarnos una pequeña discusión, estamos siendo esquiroles para los demás. No obedezcan en los colegios, los directores y profesores son agentes fundamentales de la trama: “mi hijo no se pone mascarilla”.

La clave es hacerlo todos a la vez, como los jóvenes con los botellones, nunca pudieron con ellos. No tema decir NOMEDALAGANA.

Este es, básicamente, el plan de ciencia ficción que nos tienen preparado. Pero recuerde que si intentan engañarnos es por una razón: NUESTRA OPINIÓN CUENTA. Somos soberanos, nos temen.

Es importante parar a los tibios y delatar a los colaboracionistas.

Volverán a sacar del banquillo a los científicos y médicos colaboracionistas, impulsados por las instituciones corruptas como el CSIC, los Colegios de Médicos y las diferentes fundaciones, todos ellos financiados por los Soros, Gates y Rockefeller entre otros.

Lo que el titular sugiere es de traca: que el
niño se contagió en una playa española. Se
ve que los ceutíes están inmunizados y es-
tos pobrecitos "migrantes" caen como mos-
cas ante los gérmenes hispánicos. Un moti-
vo más para que se vayan a su puta casa
Ellos tienen el dinero pero el poder es nuestro.

Es importante que esta vez USTED no se sienta solo, somos mayoría. Tratarán de dividirnos, ya lo están haciendo, no hay que picar, el plan globalitarista es malo igual para los que se creen en la derecha como para los que creen en la izquierda.

Como guionista, estos son los personajes que yo iría incorporando a la serie de ciencia ficción según avancen los capítulos. El pangolín humano con enfermedad contagiosa que se escapa de un hospital y no aparece más. El pangolín humano polizón en un barco que va a la península. El médico alarmado (seguro del Ilustre Colegio de Médicos de Ceuta) dando declaraciones. El voluntario de ONG contagiado. El policía que ha visto cosas. El biólogo que rescata enfermedades contagiosas medievales. Y por desgracia, hacen falta muertos reales; basta con alterar el parte de defunción poniendo una causa que no es, siempre lo hicieron así. Alguno de ellos aparecerá “positivo” en Cádiz o Sevilla, antes de pasar al resto del mundo.

Acuérdense ustedes de que ¡NO PASARÁ NADA EN GIBRALTAR! aunque esté en primera fila al otro lado del estrecho, por la sencilla razón de que es territorio anglomasón, y no quieren implicar a los suyos ni sus dineros. Aparecerán los primeros casos en España.

Mi deseo es que mucha gente lea esto y lo que aquí pone no ocurra jamás, que la serie la retiren en el segundo capítulo por falta de audiencia. Pero si más de la mitad de la gente pica, habrá más capítulos. Por eso han presentado recientemente el Proyecto de Real Decreto del nuevo certificado de vacunación obligatoria internacional para viajar. Así podrán “aprobarlo” en emergencia en un solo día, y se nos acabarán los viajes.

Si, estoy diciendo que los que se pongan mascarilla por no discutir, van a ser cómplices de que no podamos viajar sin vacunarnos nunca más.

Y, desde el minuto uno, los superpelotas engorilándose para difundir oligo-
frénicos mensajes que solo tienen sentido dándoles la vuelta. 

Lo que hagamos en las próximas semanas cuando lancen el segundo capítulo de Los Pangolines de Ceuta, definirá lo que ocurra después. Está en nuestra mano. Por eso era tan importante que durante estos seis años trabajáramos duro para convencer a los que fueron engañados en 2020 para que no volviera a ocurrir. Si cada uno de nosotros ha convencido solo a uno al año, ahora somos SEIS VECES MÁS FUERTES. ¿Ha cubierto usted su cuota? Está a tiempo, reenvíe este texto para llegar a la mayor parte de gente. Pero no le quite la firma, así sabrán dónde encontrarnos para mas información.

Adelante, ya les vencimos cinco veces y lo volveremos a hacer. Sobre todo mucho cuidado con los flautistas de Hamelin de la política que nos llevan por caminos estériles tocando las flautas del “patriotismo” unos y lo “humanitario”otros. Ambos conceptos son positivos, pero los utilizan para desviar nuestra atención. Venda cara su indignación, sufrimos provocaciones constantes para que perdamos el norte.

Suerte ahí fuera, y no se ponga mascarilla JAMÁS.

Fernando López-Mirones
(https://t.me/elaullido/)

NO FALTAN RECURSOS SANITARIOS



Sobran millones de inmigrantes.

No faltan viviendas. 

Sobran millones de inmigrantes. 

 No faltan recursos educativos. 

Sobran millones de inmigrantes. 

No faltan policías o guardias civiles. 

Sobran millones de inmigrantes. 

Porque quien no cotiza, ni ha cotizado, para sostener la sanidad no debería tener el derecho a utilizarla. 

Ni una sola mamografía a una inmigrante que acabe de llegar, antes que absolutamente todas las españolas que están esperando para hacérselas las tengan realizadas. 

Porque si vienen millones y millones de extranjeros a España, que obviamente no van a vivir debajo de un puente, se produce una diferencia brutal entre la oferta y la demanda inmobiliaria, disparando los precios. 

Porque con respecto a la educación se ha de aplicar el mismo criterio que con la sanidad; España no puede permitirse escolarizar a todos los niños del mundo. 

Si tu cultura o religión te animan a tener muchos hijos eso es, exclusivamente, tu problema y tu responsabilidad. 

Los españoles no tenemos por qué dar educación a tus hijos, en detrimento de la calidad educativa de los nuestros, porque a ti no te guste ponerte un condón, o porque te lo ha dicho tu profeta hace más de mil años. 

Máxime cuando tú acabas de llegar aquí y, ni has aportado ni estás aportando nada, para sostener ese sistema educativo. 

Tus "argumentos emocionales" de "pobrecitos, son niños" me los paso yo por el arco del triunfo.

Pobrecitos los niños españoles. 

A mi tus "niños" me importan tanto como a ti los míos: exactamente un carajo. 

Y que me importen una mierda lo has conseguido exclusivamente tú a base de abusar, parasitariamente, del sistema de forma constante. 

Y finalmente sí, yo asocio delincuencia con determinado tipo de inmigración. Y eso no lo digo yo. Lo dice la fría estadística. Los números no mienten. Yo no tengo ninguna necesidad de ser políticamente correcto. 

A mi no me va a votar nadie. 

Obviamente no todos los inmigrantes son malos, vagos o parásitos. Para nada. 

Pero también obviamente en España, ni en Europa diría yo, cabe todo África, América o China.

Inmigración sí, en cupos regulados y muy controlados. 

Y quién saque "los pies del tiesto" remigración a su país sin contemplaciones. 

Así que creo que lo he dejado todo muy clarito y como lo pienso. 

Buenos días.


Juan Carlos Rodríguez Poré

CUANTO MÁS DETALLES CONOCEMOS DE LA INVASIÓN, MENOS SE ENTIENDE LA AUSENCIA DE CESES Y DIMISIONES