miércoles, 21 de octubre de 2026

LOS PELIGROS DE LA I.A.



Las inteligencias artificiales no son cerebros, sino superordenadores capaces de absorber
 una infinita cantidad de datos. Carecen de emociones, de intención y de voluntad. Sólo
pueden modificar su programación para agregarle nuevas capacidades de cálculo.

La inteligencia artificial (IA) hace muy rápido cosas que nos exigen mucho tiempo. Su impacto robotiza los procesos intelectuales. Las computadoras perturbaron el mundo del trabajo para los llamados “cuellos azules”, pero la IA va a tener el mismo efecto para los “cuellos blancos”. Y ya se están viendo las primeras series de desastres, no por causa de los sistemas de inteligencia artificial sino por culpa de quienes los manipulan. El problema no consiste tanto en verificar la calidad de las IA sino en la inteligencia de quienes confían en esos sistemas.

La prensa se agita actualmente alrededor del debate sobre la importancia y los peligros de las “inteligencias artificiales” (IA). Pero, bajo la influencia del escritor de ciencia ficción Eliezer Yudkowsky, convertido en gurú de Silicon Valley, los medios de prensa se focalizan en un enfoque mítico, el de la máquina que se iría por encima del hombre para acabar destruyéndolo. Es un regreso a los temas del gólem o de la criatura del Dr. Frankenstein. Dado el hecho que una inteligencia artificial es incapaz de crear, sólo puede consultar de manera extremadamente rápida los datos que se le han proporcionado. El verdadero peligro no es ese.

El peligro que enfrentamos actualmente es el de dejarnos fascinar por la máquina. Muchas personas llegan a establecer relaciones afectivas con bots conversacionales (los llamados “chatbots”). Esos chatbots dicen al usuario lo que el usuario quiere oír y el resultado es que lo estimulan a que profundice sus defectos. Es un problema que los psicólogos conocen desde hace muchísimo tiempo.

El uso de sistemas de inteligencia artificial por los estados mayores militares comenzó en los años 1990, durante la agresión de Estados Unidos contra Irak, con el objetivo de resolver problemas de logística que exigían el análisis simultáneo de un gran número de factores. Poco a poco, se comenzó a introducir la IA en numerosas armas. Los problemas comenzaron cuando los militares decidieron apoyarse en la IA para tomar decisiones “en tiempo real”, o sea desde 2024.

Francia decidió dotarse de una Agencia Ministerial para la Inteligencia Artificial en la Defensa (AMIAD). La decisión se tomó en marzo de 2024 y la AMIAD fue creada dos meses después. Esta agencia se impuso entonces un límite: no dejar nunca en manos de la IA de un arma la decisión de matar.

Por el contrario, el Pentágono estadounidense, que no observa la misma norma ética, acaba de instaurar el “Proyecto Meridian”. Después del conflicto que lo enfrentó con Anthropic, sobre los límites que esa firma quería imponer al uso de su sistema de IA, denominado Claude, el Departamento de la Guerra de Estados Unidos no quiere tener que rendir cuentas a absolutamente nadie. Así que ha encargado a Elon Musk y Palmer Luckey (el creador de los cascos de realidad virtual) la tarea de decidir qué hacer en lo adelante.


Ya se han dado casos en los que el uso de la inteligencia artificial ha conducido a catástrofes, que podían haber sido fácilmente evitables. En todos esos casos, los “responsables” confiaron en la IA al extremo de llegar a preguntarle lo que la IA no podía saber.

Lo más terrible es que muy altas personalidades, evidentemente poco seguras de sus propias capacidades, se han dejado manipular por los sistemas de inteligencia artificial. Por el contrario, las personas que “tienen los pies en la tierra” se muestran inmediatamente escépticas cuando una IA les lanza una idiotez.

Durante las operaciones israelíes de represalia que siguieron a la operación palestina Diluvio de Al-Aqsa, realizada el 7 de octubre de 2023, las fuerzas armadas de Israel recurrieron a la inteligencia artificial para que esta determinara los blancos que iban a bombardear. Inicialmente, en los parámetros establecidos, señalaron a la IA que no debía sobrepasar el límite de 2 bajas civiles como “daños colaterales” aceptables en la eliminación de cada objetivo. Pero, muy rápidamente, los militares israelíes comenzaron a elevar la cifra inicial, hasta que las IA dejaron de tenerla en cuenta.

Esa modificación del uso militar de la IA en Gaza incluyó un cambio de sistema de inteligencia artificial y de los objetivos fijados. Los militares israelíes pasaron de la IA Habsora a la IA Lavender. Ya no se trataba de evaluar los posibles “daños colaterales” sino de concentrarse en la eliminación de los presuntos 37 000 miembros del Hamas y de la Yihad Islámica.

Los oficiales israelíes que aprobaban los ataques sólo se interesaban en verificar si los “objetivos” podían ser miembros de las organizaciones palestinas. Quizás hasta pudiera decirse que algunos fueron genocidas de forma involuntaria. Simplemente dejaron “el trabajo” en manos de la inteligencia artificial, es posible que hasta sin darse cuenta de las consecuencias. Y cuando al fin vieron las consecuencias… ya era demasiado tarde.

Pero la diferencia entre un ejército civilizado y una banda de bárbaros reside precisamente en la preocupación por la protección de los civiles. Claro está, ciertos miembros del gobierno israelí repetían constantemente a sus soldados que “todos los palestinos son terroristas”. Pero el salvajismo reinante no anula la responsabilidad personal. Por muy chocante que pueda parecer, y aunque lo hayan hecho sin darse cuenta, cometieron un genocidio.

Ante esos casos, no es válido invocar “errores” de la inteligencia artificial ni de los operadores humanos. El crimen se cometió por inconciencia. Según investigaciones periodísticas, parece que mientras más jóvenes e inexperimentados eran los oficiales, más fácilmente olvidaban la realidad y aceptaban o provocaban la masacre contra los civiles.

Durante la llamada “guerra de los 12 días”, los occidentales recurrieron al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) para saber en qué punto se hallaban las investigaciones nucleares iraníes. El director del OIEA, el argentino Rafael Grossi, consultó entonces su versión de Mosaic, una IA de Databricks. Y Mosaic le “confirmó” que el gobierno de Irán estaba a punto de fabricar la bomba atómica, algo ampliamente cuestionado por … los inspectores del organismo dirigido por el mismo Rafael Grossi. Las alegaciones intempestivas de Grossi estuvieron a punto de desatar un ataque nuclear estadounidense.

¿Quién dirige Databricks? Alí Ghodsi, un empresario e investigador en informática que ostenta simultáneamente las nacionalidades iraní, sueca y estadounidense. Este señor no hace política, pero es miembro de una red de informáticos denominada Israel Collaboration Network (ICON). Para más información, la versión de Mosaic utilizada en Viena por el OIEA fue instalada por un grupo de ingenieros israelíes.

Esto se puede interpretar de dos maneras. Podemos pensar que el argentino Rafael Grossi fue manipulado por el Mossad israelí. Pero también podemos llegar a la conclusión de que Grossi es tan influenciable que prefiere confiar en lo que le dice una máquina en vez de confiar en sus propios especialistas.

En diciembre de 2015, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le preguntó a Grok, la IA de Elon Musk, cómo reaccionarían los venezolanos si el presidente de su país, Nicolás Maduro, fuese secuestrado. En aquel momento, eso era sólo una hipótesis que la CIA y el SouthCom habían mencionado. Pero, según Time Magazine, Grok respondió que los venezolanos estarían muy contentos. Eso fue lo único que Trump necesitó para ordenar el secuestro de un jefe de Estado latinoamericano, realizado en enero pasado por las fuerzas especiales de Estados Unidos.

¿Por qué solicitar la opinión de otros si tenemos una “inteligencia artificial” que sintetiza el pensamiento de todos? Simplemente porque la IA sólo formula el pensamiento promedio en función de los datos que se le han dado. Las IA son sólo algoritmos. No reflexionan y se limitan a reformular el pensamiento que se pretende explorar. Una persona que conozca a los venezolanos habría respondido teniendo en cuenta las complejidades de la cultura de Venezuela. No habría rechazado ni aprobado la propuesta del presidente Trump sino que habría subrayado que las reacciones de los venezolanos dependerían de su categoría social, incluso de la región del país donde viven, así como de las circunstancias del momento.

Recientemente, el presidente ruso Vladimir Putin explicó que los problemas que hoy se plantean con las IA no son nuevos. Ya existían antes, con máquinas mucho menos sofisticadas.



En el Club de Valdai, el presidente Putin contó que durante la guerra fría, en 1983, los satélites soviéticos detectaron el lanzamiento de 5 misiles nucleares en Estados Unidos. El coronel Stanislav Petrov, que estaba en aquel momento a cargo de la respuesta soviética, inmediatamente dudó de lo que las máquinas le indicaban y procedió a verificar antes de iniciar la respuesta. Así comprobó que las máquinas se habían equivocado. Estados Unidos no había iniciado la guerra nuclear … el coronel soviético tampoco lo hizo.

El problema de hoy es exactamente el mismo. Seguimos siendo dueños de las máquinas, pero si no estamos atentos, nuestra propia incompetencia o nuestro orgullo pueden llevarnos a cometer errores que, aunque parezcan pequeños, tendrán consecuencias aterradoras.

Lo cierto es que una IA no puede manipular a alguien, simplemente porque una IA no puede tener intenciones ni voluntad propia. Pero nuestra propia pereza nos pone en peligro de dar crédito a lo que nos dice una máquina mal ajustada.

Thierry Meyssan
(Fuente: https://www.voltairenet.org/)

CÓMO EL PSOE ALLANA EL CAMINO AL "GRAN MARRUECOS"


UN REVELADOR "LAPSUS LINGUAE"


19/10/2026, Noticias Cuatro. A qué se refiere el reportero cuando dice: "Y el radar va trayendo esas nubes"?

¿Se le ha ido la chaveta? ¿O está contándonos de forma disimulada lo que no se puede decir alto y claro?

martes, 20 de octubre de 2026

GENOCIDIO, GUERRAS FALSAS Y CONTAMINACIÓN CORPORATIVA MASIVA



Quienes perpetran el terror son nuestros gobiernos: sus fuerzas armadas y agencias de inteligencia cometen el 99 por ciento de los actos violentos del mundo, ya sea en su propio nombre o bajo falsas banderas, incluyendo atentados con bombas, asesinatos, secuestros, torturas y asesinatos en masa.

Los que electrocutan gente, violan prisioneros con perros, atacan con drones a familias enteras y bloques de apartamentos desde una oficina con aire acondicionado a cientos de kilómetros de distancia, son los terroristas, y todos trabajan para el gobierno, así que lo que hacen se etiqueta como "legal" y no enfrentan las consecuencias de sus crímenes contra otros. El mandamiento "No matarás" se borra con una pluma y una peluca. Nadie se pregunta si podrían ser ellos los próximos, y alguien más podría estar presionando un botón contra su familia. Porque sucederá, algún día.

Usted no está siendo atacado por fascistas, socialistas, liberales ni teóricos de la conspiración.


Una de las bandas de violadores de las FDI. Ya
sabes, "el ejército más moral del mundo"
Estás siendo atacado por la escoria más violenta, terrorista, extremista y psicópata que jamás haya existido, y ellos dirigen gobiernos, ONG, grandes bancos de inversión y corporaciones internacionales. Estos y sus subordinados de alto rango son las personas mencionadas en los archivos de Epstein, quienes cometen asesinatos, violaciones, torturan a niños inocentes, inician guerras y se benefician de ellas, además de robar los bienes comunes y nuestro trabajo.

Y te mentirán descaradamente con total impunidad, como si fuera un honor hacerlo. Visten ropas caras y se rodean de la pompa de la autoridad, el aparato estatal y el banco central, como si las guerras perpetuas, las deudas impagables, una moneda en declive, la creciente pobreza y un pueblo dividido en casi todo fueran la definición misma de un mundo próspero.

Porque si te dicen que las cosas están mejorando, que nunca has estado tan bien, que es la mejor economía de la historia (por eso estamos hablando de tener que enviarte cheques de 5.000 dólares) y lo repiten una y otra vez, todos los días de todos los años, alguna parte de tu cerebro automático e inconsciente empieza a creer que es verdad, y te incapacita para enfadarte y hacer algo al respecto.

Mienten, siempre mienten, pero no estoy seguro de que hayamos llegado al punto en que sepan que sabemos que siempre mienten, porque en ese caso, espero que el mundo cambie bastante. Millones de personas dejarán de votar y de comprar a las grandes corporaciones. Muchos se desharán de sus teléfonos inteligentes y empezarán a cancelar contratos y suscripciones por doquier. ¿Quién va a seguir viendo la propaganda?


Lo más importante es que la gente se dará cuenta de que ha estado delegando muchas cosas que podría hacer por sí misma y de que el marketing de la "conveniencia" en realidad está creando dependencia.

Nadie quiere que se limiten sus opciones, aunque algunos deseen que se limiten las de los demás. Pero una vez que uno se da cuenta de que el mundo digital, internet y la tecnología de comunicación masiva, si bien son maravillosos y útiles, también son una gigantesca herramienta de vigilancia, mucho mejor y más intrusiva que el "Gran Hermano" de Orwell, que solo podía controlar las telepantallas por todas partes, entonces uno empieza a reducir su huella digital.

Sin importar lo que te digan o te vendan, piensa y actúa en contra. Las familias malvadas que controlan el mundo y dirigen las ONG, los gobiernos y las corporaciones tienen una agenda oculta: el control, la despoblación y la esclavitud de los supervivientes. Esto es lo que buscan, y lo disfrazan de salvación del planeta, lo venden con una falsa escasez de recursos (incluyendo el crédito, provocando crisis y colapsos) y convierten en una decisión ética no tener hijos, no aspirar a lo grande y no disfrutar ni explorar el mundo.

¿Desde cuándo estas personas malvadas y desquiciadas tienen el poder de decidir tu vida por ti, por todos? ¿Quiénes son estas personas y cómo obtuvieron su poder? ¿Quién se lo otorgó y por qué seguimos permitiéndoles usarlo para fines tan perversos, haciendo la vida de todos una miseria?

Me imagino que su sueño distópico definitivo es tener el mundo entero para ellos solos, con casi todo automatizado, pero para todo lo que necesite mantenimiento/mano de obra humana, mantendrán plantaciones urbanas inteligentes con unos pocos millones de personas perpetuamente hambrientas y ansiosas por tener la oportunidad de trabajar y comer adecuadamente.

Esto requerirá la eliminación del 90-95 por ciento de la población, algo que los más astutos saben que ya han comenzado. Mediante más crisis falsas y operaciones de falsa bandera, lograrán que la gente adopte la identificación digital, luego las monedas programables, y finalmente podrán inyectarles lo que quieran bajo el pretexto de más pandemias falsas.

Por supuesto que resistiremos; preferimos morir antes que recibir su veneno, pero claro, eso tampoco les importa. Probablemente sea mejor resistir ahora, por eso llevo trece años y medio intentando dar la voz de alarma por todos los medios posibles, y seguiré haciéndolo hasta el día de mi muerte.

El tiempo se acaba: puede que haya grandes crisis y catástrofes planeadas para 2027-2029, para que puedan alcanzar sus 17 objetivos para esclavizar la Tierra. Por lo tanto, debemos redoblar o triplicar nuestros esfuerzos (o empezar ya) y dejar de pensar que todo desaparecerá, o que no está sucediendo realmente porque parece demasiado una película o ciencia ficción, o que alguien más se encargará de ello, y empezar a darnos cuenta de que nosotros mismos debemos participar en la resistencia activa siempre que sea posible y legal (porque también quieren poder encarcelarte).

No sé qué más puedo hacer; estoy abierto a sugerencias, colaboraciones, discusiones, lo que sea. La mayoría de la gente sigue dormida y necesitamos generar un impacto para despertarlos de su trance. La guerra apesta. El genocidio está mal. La moneda nos está robando. Y el Estado no merece ningún poder para hacer nada más que garantizar que los tribunales funcionen correctamente y que las alcantarillas funcionen. Pero díselo a los niños de hoy y no lo creerán. En realidad, los niños parecen entenderlo. Es la gran mayoría del resto de la sociedad la que está feliz de nadar en un mundo de mentiras y se pregunta por qué no hay paz y las cosas no mejoran. Es porque el mundo es falso y horrible, y han ajustado su psique para poder vivir con eso, de alguna manera.

Sin duda, lo peor de la humanidad; los seres humanos más egoístas, psicópatas y sanguinarios están al mando, y seguirán haciéndolo mientras les dediques tu tiempo, energía, atención, dinero y respeto.

Una vez que los ves como la banda mafiosa criminal bien vestida que son, sin derecho a gobernar, y es culpa suya que el mundo sea como es y esté empeorando mucho, entiendes por qué es tan importante rebelarse, dar un giro de 180 grados, desobedecer, negarse a cumplir y participar en su sistema lo menos posible.

Peace xxx
(Fuente: https://thelightpaper.substack.com/; visto en https://www.verdadypaciencia.com/)

ANALIZANDO LA SINRAZÓN


UN JUEGO A DOS BANDAS



Sánchez pide tu voto para «doblegar a las élites».

¿A cuáles? ¿A BlackRock, cuyo presidente has recibido en Moncloa? ¿A los grandes inversores a los que has ido a buscar a Nueva York? ¿A quienes frecuentas en Davos? ¿A Bruselas, cuyas decisiones llevas años convirtiendo en política española?

Ocho años gobernando, reuniéndote con el poder financiero y paseándote por los grandes foros de la plutocracia.

La jugada es magnífica: obedecer arriba y hacerse el revolucionario abajo.

Si después de ocho años necesitas nuestro voto para «doblegar» a las élites, dinos algo, Pedro: ¿quién ha estado gobernando realmente España?

(https://t.me/cristinamartinjimenezescritora/)

lunes, 19 de octubre de 2026

UN PASO MÁS HACIA LA DISTOPÍA: LA LECTURA DE LA MENTE SE CONVIERTE EN UNA HERRAMIENTA MÁS DE LA VIGILANCIA ESTATAL



Lo que antes parecía mera ciencia ficción se está materializando ante nuestros ojos: tecnologías plenamente operativas con las que las autoridades podrían evaluar la actividad cerebral, decodificar los pensamientos e incluso influir en el comportamiento de las personas.

Según informaba el New York Times el 8 de octubre de 2026, el secretario general de la ONU, António Guterres, adviertió en un informe sobre los peligros de las llamadas neurotecnologías. Combinadas con la inteligencia artificial, estas podrían utilizarse en el futuro no solo con fines médicos, sino también en investigaciones policiales, procesos judiciales y centros penitenciarios.

Existe el temor de que las autoridades intenten extraer información del cerebro de los sospechosos, detectar supuestas mentiras o incluso predecir si alguien podría cometer un delito. En el peor de los casos, se correría el riesgo de detenciones arbitrarias, injerencias en la privacidad y manipulación de estados mentales.

En la India ya se emplean estos procedimientos. Desde hace unas dos décadas, la policía utiliza la denominada tecnología BEOS, diseñada para aportar indicios sobre una posible participación en un delito a partir de la actividad eléctrica cerebral. Aunque el método no cuenta con una validación científica suficiente y sus resultados no se admiten como prueba ante los tribunales indios, el informe señala que ya se ha utilizado en cientos de procesos penales por delitos graves.

Sin embargo, el riesgo no se limita a los organismos estatales de investigación. También los dispositivos comerciales destinados a medir el estrés, el sueño y la concentración recopilan cada vez más datos cerebrales. Un estudio realizado en 2024 por la Neurorights Foundation reveló que la mayoría de las 30 empresas analizadas no establecían restricciones suficientes para el uso de dichos datos; más de la mitad permitía expresamente su cesión a terceros.

Al mismo tiempo, las interfaces cerebro-computadora ya permiten a personas paralizadas escribir textos o mover brazos robóticos mediante el control mental. Los avances médicos son reales, al igual que los riesgos de un uso indebido.

Por ello, las Naciones Unidas plantean la necesidad de medidas de protección vinculantes. Los pensamientos deben considerarse datos personales privados especialmente sensibles. Asimismo, debería requerirse un consentimiento explícito para las intervenciones neurotecnológicas en el ámbito del derecho penal.

La línea divisoria crucial se sitúa entre lo que resulta técnicamente posible y lo que un Estado puede llegar a saber sobre sus ciudadanos. Si bien estos sistemas aún no pueden extraer pensamientos arbitrarios de manera fiable, su desarrollo plantea ya una cuestión fundamental: ¿qué queda de la libertad personal si, en el futuro, el propio mundo interior de una persona pudiera convertirse en objeto de investigaciones estatales?

Con esto, la ONU no advierte sobre una vigilancia generalizada del pensamiento que ya esté operativa, sino sobre una evolución cuyos límites jurídicos deben establecerse cuanto antes.

(Fuente: https://uncutnews.ch/; traducción: Astillas de Realidad)