viernes, 14 de agosto de 2026

EL DÓLAR DIGITAL: EL MECANISMO DE DEUDA PERPÉTUA QUE NADIE PUEDE PARAR



El sistema no es una moneda. Es una máquina de financiación
eterna disfrazada de privacidad.

El dólar digital (USDD, USDC, USDT) no es una evolución del dinero, es una revolución silenciosa que convierte el deseo de anonimato de los usuarios en combustible para la deuda pública norteamericana. Mientras los gobiernos del mundo discuten si regularlo o prohibirlo, Washington ya ha ganado la partida.

EL MECANISMO

Cada dólar digital creado está respaldado por un bono del Tesoro de EE.UU. Así funciona:

El usuario entrega 1 dólar real a un emisor (Circle, Tether).

El emisor compra un bono del Tesoro con ese dólar.

El usuario recibe 1 dólar digital que puede mover anónimamente.

El resultado: el Tesoro financia su deuda sin imprimir billetes ni subir impuestos. El usuario tiene un activo anónimo que puede mover sin bancos ni preguntas.

EL ANONIMATO

Los dólares digitales circulan de wallet a wallet, sin nombre, sin DNI, sin rastro. Solo se detecta al actor cuando convierte sus USDD en dólares bancarios o efectivo. En las transacciones intermedias -las que realmente importan-, el usuario es un fantasma.

Este anonimato no es un fallo. Es el reclamo que mantiene el sistema en marcha.

LOS NEGOCIOS

Drogas, armas, tráfico de personas, órganos, evasión fiscal, lavado de dinero. Todo lo que antes se movía en efectivo o en cuentas offshore ahora se mueve en dólares digitales. No necesitan facturas, no dejan rastro, no pagan impuestos.

Y el Tesoro lo sabe. Pero no actúa, porque cada transacción ilegal mantiene el dinero en el sistema, y cada dólar en el sistema es un dólar que financia su deuda.

EL COSTE CERO

Aquí está la genialidad: EE.UU. no tiene que pagar intereses por esta deuda.

Los bonos que respaldan los USDD generan intereses, pero esos intereses se pagan con el propio flujo del sistema. No sale dinero del Tesoro. No sale dinero del contribuyente. La deuda se paga a sí misma, en un ciclo perpetuo que no requiere desembolso real.

Es deuda sin coste. Deuda eterna.

EL LÍMITE

El sistema funciona mientras haya demanda de dólares digitales. Pero aquí hay una verdad incómoda: EE.UU. no puede emitir USDD si nadie los reclama pagando en USD reales. No es una impresora mágica. Para que haya nuevos dólares digitales, alguien tiene que poner un dólar real sobre la mesa y recibir un USDD a cambio. Si nadie lo hace, el sistema se estanca.

El Tesoro o la Fed pueden intentar crear demanda artificial, inyectando dólares digitales o comprando deuda con ellos, pero eso no es un mercado real, es un globo hinchado. Si no hay necesidad real de esos dólares en la economía, el valor se diluye. Y el dólar digital, como todo dinero fiduciario, solo vale lo que la gente está dispuesta a dar por él.

El verdadero límite no es la voluntad de Washington. Es la demanda real de los usuarios. Cuando el mercado de negocios ilegales se sature, cuando todos los que necesitan operar en la sombra ya tengan suficientes USDD, la demanda se estancará y el sistema se parará por sí solo.

EL PROBLEMA DEL AHORRO

Pero hay otro factor que limita la demanda: el USDD no sirve para el ahorro. No da intereses en el wallet. La inflación -digital o real- se lo come. Es una moneda de intercambio, no de acumulación.

Quien tiene USDD y no los mueve, está perdiendo poder adquisitivo cada día. El tenedor necesita salir del dólar digital antes de que su valor se diluya. No puede quedarse quieto. Tiene que convertirlos en algo que conserve valor: propiedades, oro, dólares bancarios … o incluso Bitcoin, con toda su volatilidad pero con su escasez programada como garantía de que nadie puede inflarlo.

La Válvula de Escape

Aquí entran los paraísos fiscales. Son el eslabón perdido, el lugar donde el USDD anónimo se convierte en activo tangible sin perder la privacidad. En jurisdicciones como Hong Kong, Suiza o Singapur, el dinero que circuló en la sombra encuentra un puerto seguro.

El mecanismo es sencillo: el tenedor de USDD acude a un banco o intermediario en un paraíso fiscal, convierte sus dólares digitales en propiedades, oro o dólares bancarios, y sale del sistema sin haber dejado rastro de su origen. No ha pagado impuestos. No ha dado explicaciones. Ha guardado lo ganado.

Y así se cierra el círculo.

EL FINAL

El dólar digital ha convertido el deseo de privacidad en el motor de la deuda pública. Ha creado un sistema que se financia a sí mismo, que no tiene coste real, y que perpetúa el dominio de EE.UU. sin que sus ciudadanos paguen la factura. Y mientras, las haciendas públicas europeas, con su DAC8 y su MiCA, se han cargado el anonimato en medio mundo. Es el «Fuck Europe!» de Victoria Nuland.

Pero como todo sistema que se basa en la demanda, tiene un techo. La saturación del mercado, la inflación digital y la necesidad de los tenedores de salir del dólar digital hacia activos tangibles marcarán su fin. El sistema no colapsará por un decreto, sino porque la gente dejará de querer USDD.


Cuando eso ocurra, el oro y el Bitcoin -el primero por su valor intrínseco, el segundo por su escasez programada- quedarán como los únicos refugios para quien quiera guardar valor fuera del sistema.

El dólar digital no era dinero. Era deuda. Y toda deuda, tarde o temprano, se paga.

Félix Udivarri
(Visto en https://acratasnet.wordpress.com/)

ASÍ PROVOCA INCENDIOS EL "CAMBIO CLIMÁTICO"


LA FUNDACIÓN GATES FINANCIA LA CREACIÓN, POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA, DE VIRUS SINTÉTICOS MEDIANTE INTELIGENCIA ARTIFICIAL



Por primera vez, científicos han utilizado inteligencia artificial para diseñar genomas virales completos que fueron sintetizados físicamente y transformados en 16 nuevos virus funcionales capaces de replicarse.

La investigación fue reseñada en Science, una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo.

Resulta inquietante que el autor principal del estudio, Brian L. Hie, quien concibió, diseñó y supervisó la investigación, revelara haber recibido financiación de la Fundación Gates.

Esto no fue una simulación por computadora. Los investigadores generaron cientos de genomas virales diseñados por IA, fabricaron físicamente el ADN, ensamblaron los genomas, los introdujeron en E. coli susceptible y recuperaron 16 bacteriófagos funcionales que se propagaron con éxito. Los virus infectaron bacterias, suprimieron su crecimiento, produjeron descendencia y se cultivaron hasta obtener cepas virales funcionales. Este estudio representa el primer diseño generativo de genomas completos que se sintetizaron y demostraron experimentalmente funcionar como virus viables.

El precedente peligroso reside en la demostración de que un modelo de IA puede generar un genoma viral completo, que dicho genoma puede sintetizarse comercialmente y que el material genético resultante puede producir un virus capaz de replicarse. La barrera que separa la salida digital de la IA de un agente biológico operativo ya se ha superado.

Los bioterroristas ya no necesitan imaginar un futuro en el que la IA pueda diseñar patógenos a partir de código genético: esta capacidad fundamental ha sido revelada en una importante revista científica. La tecnología de diseño de genomas virales mediante IA debe detenerse antes de que caiga en manos de bioterroristas u otros delincuentes.

Nicolas Hulscher, MPH
(Fuente: https://www.thefocalpoints.com/; visto en https://www.verdadypaciencia.com/)

jueves, 13 de agosto de 2026

POR QUÉ LA ÉLITE POLÍTICA EUROPEA ES CADA VEZ PEOR



Mientras la política pierde atractivo para las personas más capacitadas y las élites son seleccionadas por su conformidad más que por su competencia, el continente queda en manos de dirigentes cada vez menos preparados para afrontar los desafíos de nuestro tiempo, indica el escritor Nikolái Gastello.

La primera vez que vi a Boris Johnson, él estaba suspendido en el aire con un casco de seguridad, mientras banderas británicas ondeaban sobre él y sus zapatos lustrados quedaban torpemente recogidos bajo su cuerpo. Parecía Mr. Bean después de haber sido expulsado de un avión.

No podía creer que aquel fuera el nuevo primer ministro del Reino Unido, así que busqué otras fotografías, suponiendo que podría tratarse de Photoshop. Pero no era así, y allí estaba, sentado en el mismo despacho que en su día ocuparon Winston Churchill y Margaret Thatcher.


Boris Johnson. ¿A dónde fue la erótica del poder?
Esa imagen se ha quedado conmigo porque captaba algo más profundo y me hizo preguntarme qué les ha ocurrido a las élites políticas británicas y, de forma más amplia, a las de Europa occidental.

El Reino Unido ha cambiado de primer ministro repetidamente en los últimos años, y cada uno parece más lamentable que el anterior. En comparación con las grandes figuras del pasado, muchos de los líderes actuales parecen poco sólidos y extrañamente poco preparados para la seriedad de los cargos que ocupan.

En otras partes de Europa occidental, el panorama no es mejor. Emmanuel Macron, por ejemplo, tiene el aspecto adecuado con un elegante traje, pero la apariencia solo llega hasta cierto punto. Las fotografías de su juventud, las poses teatrales y la imagen presidencial cuidadosamente construida hablan de una política cada vez más dominada por la puesta en escena, mientras que incluso escenas de su matrimonio, como las ya famosas imágenes de Brigitte Macron aparentemente golpeándolo en un avión gubernamental, habrían sido casi inimaginables en las épocas de François Mitterrand o Valéry Giscard d'Estaing.

En los Estados más pequeños de Europa occidental, el deterioro suele ser aún más evidente, ya que los líderes políticos se asemejan cada vez más a adolescentes con ambiciones de pervertidos sexuales, ansiosos por exhibir sus credenciales ideológicas y sus causas de moda. Su lenguaje es grandilocuente, su juicio con frecuencia es deficiente y su sentido de la responsabilidad es mínimo.

Por ello, el desprecio del ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, hacia ellos resulta comprensible, dado que es un diplomático de carrera formado en una cultura política diferente, en la que se suponía que el arte de gobernar implicaba disciplina y sentido de las consecuencias. Frente a la actual clase política de Europa occidental, a veces suena como un hombre que lucha por no decir lo que realmente piensa.

El problema es que estos líderes pueden ser pasajeros, pero las consecuencias de sus decisiones no lo son y, aunque los gobiernos cambien, los submarinos, los misiles de crucero, los ejércitos, los tanques y los aviones permanecen, al igual que los compromisos estratégicos, los regímenes de sanciones, las relaciones rotas y los riesgos acumulados creados por políticos que pueden haber desaparecido de la escena en pocos años.

Entonces, ¿por qué ha disminuido de forma tan pronunciada la calidad del liderazgo político en Europa occidental? Una razón importante es económica, ya que durante las últimas tres décadas el mundo empresarial se ha vuelto mucho más atractivo para los jóvenes ambiciosos y capaces que el servicio público. Un vicepresidente responsable de relaciones gubernamentales en una gran empresa puede ganar 1,5 millones de euros al año, a menudo con bonificaciones, opciones sobre acciones y un generoso paquete de indemnización, y la política no puede competir con eso.

Un amigo inglés me contó una vez que un antiguo compañero de escuela suyo podría llegar algún día a ser primer ministro, y no era una fantasía. Aquel hombre había estudiado en un colegio de élite, había participado en política desde muy joven y avanzaba por las etapas esperadas de una carrera política seria.

Entonces intervino el mundo empresarial, ya que le ofrecieron un puesto tan lucrativo que la incierta perspectiva de convertirse en primer ministro dejó de parecerle especialmente atractiva, y así, su carrera política se desvaneció, no porque careciera de capacidad, sino porque el sector privado valoraba esa capacidad mucho más.

Henry Kissinger habló con dureza sobre el declive del liderazgo político occidental cuando insistió en que los políticos modernos carecían de competencia y de una comprensión real de las tareas que tenían por delante, y tenía razón en gran medida.

Sin embargo, Kissinger no abordó plenamente otra parte del problema, que es el papel de Estados Unidos en la selección y formación de gran parte de la clase política europea.

Un número considerable de dirigentes europeos ha estudiado en Estados Unidos, ha participado en programas financiados por ese país o ha recibido apoyo de fundaciones vinculadas a él al comienzo de sus carreras, y estas instituciones no solo identifican a jóvenes con talento, sino que también contribuyen a moldear su visión del mundo.

No se trata necesariamente de un reclutamiento directo por parte de los servicios de inteligencia, porque ese es un proceso más difícil y menos fiable. El método es más sutil: se introduce a los jóvenes políticos en determinadas redes y se les anima a adoptar una interpretación concreta de los asuntos internacionales.

El resultado es un filtro de lealtad, y las personas con pensamiento independiente rara vez prosperan en esos sistemas. Quienes avanzan suelen ser los más adaptables y los más dispuestos a repetir el lenguaje aprobado. En otras palabras, el proceso no selecciona necesariamente a los candidatos más fuertes, sino a los más fáciles de moldear.

Hay errores ocasionales, especialmente en Polonia, donde las instituciones estadounidenses a veces subestiman la capacidad de los políticos polacos para imitar el lenguaje que se espera de ellos mientras conservan unos instintos profundamente nacionalistas. Washington desconfía de una auténtica independencia polaca, pero su reserva de candidatos es limitada, por lo que se hacen concesiones.

El sistema interno estadounidense funciona de manera diferente, ya que los jóvenes políticos suelen incorporarse a las redes de sus partidos con una buena formación y una vida personal cuidadosamente organizada y, si necesitan dinero, los intereses empresariales vinculados al partido los ayudan.

Tradicionalmente, los republicanos han dependido de redes industriales y corporativas, mientras que los demócratas han contado con el apoyo de las finanzas, las artes, el derecho y los medios de comunicación. Un político prometedor puede pasar varios años en el mundo empresarial, ganar lo suficiente para alcanzar la seguridad financiera y luego regresar a la vida pública con una casa y con inversiones, pero en Europa el mecanismo es casi al revés.

Se ejerce constantemente presión pública para reducir los salarios y privilegios de los políticos, ya que el argumento es siempre que deberían costar menos y parecer más corrientes. Mientras tanto, las empresas ofrecen recompensas cada vez más extraordinarias a cualquiera que tenga inteligencia y contactos, de modo que el resultado previsible es una selección inversa.

Las personas más capaces se marchan, mientras que las ambiciosas se trasladan al mundo empresarial, la consultoría, las finanzas o el 'lobby', y quienes permanecen suelen ser ideólogos, arribistas, excéntricos o mediocres sin ningún destino más atractivo al que ir.

Este proceso resulta ahora difícil de detener y el prestigio de los cargos políticos ha caído demasiado, mientras que las recompensas disponibles en el mundo corporativo se han vuelto demasiado grandes y demasiado evidentes.

Por ello, gran parte de Europa queda en manos de líderes que a menudo carecen de competencia y de perspectiva histórica y que, aunque ocupan cargos poderosos, muchos parecen incapaces de comprender la magnitud de las responsabilidades que han heredado.

El peligro no es simplemente que parezcan ridículos, sino que gobiernan Estados dotados de un enorme poder económico y militar y, cuando personas débiles heredan una maquinaria poderosa, las consecuencias pueden ser de todo menos triviales.

Nikolái Gastello
(Fuente: https://actualidad.rt.com/; visto en https://es.sott.net/)

LA FUNCIÓN DE LOS MEDIOS


EL NEGOCIO DE LA "ACOGIDA"


miércoles, 12 de agosto de 2026

NO, LA INVASIÓN DE CEUTA NO HA SIDO UNA CRISIS MIGRATORIA




Los gobiernos de todos los países del mundo no están ahí para servir al pueblo y administrar el Estado, sino todo lo contrario. Son, mayoritariamente, gobiernos genocidas que durante la falsa pandemia implementaron una campaña de acoso para que la gente se dejase inocular un veneno tóxico que acabó con la vida de muchos y causó (y sigue causando) daños irreparables en otros. Estos gobiernos libran interminables guerras contra su propio pueblo, contaminan los cielos y suelos de sus propios países e incendian sus bosques. Y todo para tener contento al poder global del dinero, que es quien verdaderamente les puso al frente del país para llevar a cabo lo que se les ha encomendado.

Las masas aceptan sumisamente la autoridad que el gobierno ejerce sobre ellas. Y lo aceptan, por la sencilla razón de que las leyes les obligan a ello. Todas esas ridículas leyes, que se han ido confeccionando gradualmente a lo largo de los años, han hecho que la gente piense que es normal el abuso totalitario del gobierno sobre los ciudadanos. Por consiguiente, el “populacho” ha normalizado el concepto de totalitarismo como algo que se da por sentado.

¿Cuándo vamos a dejar de ser tan ingenuos? No existe ningún país en el mundo libre y democrático. No lo hay. Todos están dirigidos por entidades privadas -en manos de poderosos oligarcas financieros- que controlan por completo a los políticos peleles que ellos mismos colocan en los gobiernos. La supuesta rivalidad entre derecha e izquierda es pura quimera para engañar a los pobres ignorantes altamente ideologizados. Las dos actúan para satisfacer a la clase dominante. Por consiguiente, el pueblo no tiene representación alguna y nunca la ha tenido. Esta es la realidad que nadie quiere ver y que el poder quiere ocultar.

Cada generación ha sido adoctrinada en el culto al Estado y en la existencia y pertenecía a una “patria”. La aceptación incondicional, por parte de las masas aborregadas, de banderas, himnos y constituciones, son el testimonio viviente de una mentalidad basada en la dependencia de los gobernantes. Cualquiera que crea que una doctrina gubernamental que define “derechos” es justa y necesaria, está colaborando, sin saberlo, a su propia esclavitud. El principio y el fin de la libertad de cada uno de nosotros no recaen sobre ningún gobierno. Los gobiernos no tienen ningún derecho legítimo a gobernar sobre nadie. Conviene recordar que los gobiernos están formados por políticos títeres del poder global del dinero. Y son, como ya he dicho infinidad de veces, lo peorcito de la humanidad.

Dicho esto, hablemos ahora de Ceuta.

Lo primero que deberíamos preguntarnos es si nos están diciendo toda la verdad. Pues claro que no nos están contando toda la verdad. La verdad sólo la saben quienes han organizado este “sarao”, así como el verdadero objetivo del mismo.

Todo lo que estamos escuchando a políticos, analistas, tertulianos y periodistas no es más que pura distracción. Porque decir, como asegura el Gobierno, que la invasión de Ceuta es un problema relacionado con la inmigración ilegal y las mafias que trafican con personas, es de lo más pueril, por decirlo de una manera suave.

Luego están los medios extranjeros que o bien son analfabetos o quieren confundir a la opinión pública tergiversando la historia, diciendo que Ceuta es una colonia española arrebatada a Marruecos. Nada más lejos de la realidad.

Ceuta es española desde 1457, cuando la Corona de Castilla y Portugal estaban unidas. Luego, cuando volvieron a separarse 60 años más tarde, Ceuta decidió quedarse en España por voluntad propia. El reino alauita de Marruecos se creó en 1631. Entre 1912 y 1956, el país estuvo bajo protectorados de Francia y España. Y es a partir de 1956, cuando Marruecos alcanzó su independencia y formalizó la monarquía actual. Por lo tanto, Ceuta es tan española como lo es Sevilla, Madrid o Burgos y nunca, repito, nunca fue una colonia arrebatada a Marruecos, ya que nunca la poseyó.

Aclarado esto, lo que ha ocurrido en Ceuta es simple y llanamente una invasión de Marruecos a un territorio español. Obviamente, esto se ha llevado a cabo con la connivencia del Gobierno de España, ya que los servicios de inteligencia españoles sabían de antemano lo que iba a pasar. Lo que hay que preguntarse es por qué el Gobierno no hizo nada al respecto. Porque, ¿te imaginas que 70.000 cubanos entraran en Miami y el Gobierno de EEUU no hiciera nada? No, ¿verdad? Pues eso.

Lo que está sucediendo en torno a Ceuta nada tiene que ver con la inmigración ilegal (los inmigrantes son simplemente carne de cañón utilizados como cobayas humanas), sino con el control del Estrecho de Gibraltar y las vías de acceso al Mar Mediterráneo.

Los propios españoles no somos conscientes de la relevancia geopolítica que tiene el Estrecho de Gibraltar y de que España posea aguas territoriales de una y otra orilla. De hecho, en España nadie habla de ello. Sin embargo, esta farsa de que lo ocurrido en Ceuta es una venganza de Trump y Netanyahu por no dejar utilizar las bases para la guerra de Irán al primero (mentira) y por criticar el genocidio de Gaza al segundo (nuestro Presidente lo hizo para ganar votos), no es más que una cortina de humo para distraer al “populacho” que anda, como siempre, perdido en causas que no entiende.

Todos sabemos lo que está pasando con el Estrecho de Ormuz. Y, claro está, EEUU e Israel han tomado nota y buscan asegurarse que el Estrecho de Gibraltar no dependa de un único país, España, y que esta vía marítima tenga dos pasillos: uno español y otro marroquí. De ahí la apuesta de EEUU e Israel por Marruecos.

Ceuta, por su ubicación geográfica, permite que España controle uno de los pasos marítimos más importantes del mundo. Sin embargo, si España cediera Ceuta a Marruecos se formaría un segundo corredor que, obviamente, estaría gestionado directamente por Marruecos; o lo que es lo mismo, bajo el control de EEUU e Israel, actualmente socios inquebrantables de Marruecos.


Es más que evidente que nuestro actual corrupto Gobierno está en el ajo, y ya tendrá pactado lo que sea. De ahí que estén todos de vacaciones como si nada hubiera ocurrido. Además, no sería la primera vez: ya se hizo con el Sahara, vendiéndoselo a Marruecos durante el Gobierno de Arias Navarro. Por lo tanto, no es de extrañar que lo vuelvan a hacer con Ceuta y Melilla.

Nuestra corrupta clase política lleva años (porque alguien así lo ha querido) balcanizando España con el Estado de las Autonomías. Así que lo de vender a Marruecos Ceuta y Melilla (sin descartar las Islas Canarias) no es nada descabellado.

La pregunta es: ¿qué estamos haciendo los españoles al respecto? Lamentablemente, absolutamente nada (de vacaciones, como si con nosotros no fuera la cosa). Obviamente, con un pueblo tan estúpido, dócil e insolidario (nadie se acuerda de que a los ceutíes les están jodiendo la vida) no es de extrañar que los gobiernos hagan con nuestro país lo que le dé la gana.

Lo que no es de recibo es que después de 12 días todavía haya pululando por Ceuta entre 8.000 y 11.000 personas (según datos oficiales de la Ciudad Autónoma), que irrumpieron en nuestro país dando una patada en la puerta, sin que nadie les diga que tienen que volver por donde han venido.

Respecto a los menores no acompañados, llamados coloquialmente “menas”, es de juzgado de guardia. Estos son los primeros que deberían ser devueltos a Marruecos con sus padres. Y si sus padres no se quieren hacer cargo de ellos, que lo haga el Gobierno de Marruecos. Porque, ¿a santo de qué tenemos que hacerlo nosotros?

Los menores no tienen todavía criterio suficiente para saber lo que quieren, por eso no votan y requieren el permiso de sus padres para todo. Entonces, ¿quién le ha dado permiso al Gobierno de España para apoderarse de los niños de otro país simplemente por haber cruzado la frontera? Todo eso de los derechos humanos y de que son menores y hay que protegerlos es la excusa perfecta para quedarse con ellos.

La verdad es que es bastante extraño que un país se deshaga de su potencial humano de futuro y se lo deje arrebatar por otro. ¿No será que forma parte de una agenda?

En España hay actualmente 1.375 centros de protección de menores en total, que suman unas 20.000 plazas de acogida. Oficialmente, no existen centros exclusivos de “menas”, sino que los menores extranjeros no acompañados son integrados dentro de la red general de protección a la infancia gestionada por las comunidades autónomas. Por lo tanto, la acogida de menores extranjeros no es temporal, sino definitiva.

Y mientras todo esto está ocurriendo, nuestro Presidente del Gobierno disfrutando de unas largas vacaciones en La Mareta (que no las tienen la mitad de los españoles), al igual que la oposición. Esto demuestra que todos, absolutamente todos son cómplices. Pero, claro está, con un pueblo tan estúpido, ignorante y sumiso –como ya se vio durante la falsa pandemia- no tienen de qué preocuparse, ya que saben que no va a mover un solo dedo por defender Ceuta, Melilla e incluso las Islas Canarias.



¿Alguien duda de que se está intentando provocar una explosión
de violencia? No tensa una cuerda de esta manera si no existe
una intención maquiavélica detrás.


A esto le llaman Sánchez y Marlaska "normalidad restablecida".
Igual hasta hay que estar agradecidos. 

(https://pepeluengo2.blogspot.com/)