viernes, 27 de marzo de 2026

LA AGENDA DE LA C.I.A. PARA EL CONTROL CLIMÁTICO



Archivos de la C.I.A., clasificados en su día como ultrasecretos, detallan los planes de Estados Unidos para controlar el mundo mediante la manipulación del clima.

Los documentos, desclasificados en 2003, abordaban el controvertido tema de la modificación del clima: la táctica de lanzar cohetes o usar aviones para arrojar sustancias químicas a la atmósfera que alteran el clima y los sistemas de tormentas locales.

Si bien los documentos de 1965 que salieron a la luz no mencionaban las sustancias químicas específicas utilizadas en los experimentos, sí hablaban de la necesidad de mayor financiación para los proyectos de modificación del clima, que pronto se usarían como arma de guerra.

De hecho, los memorandos señalaban que la financiación federal para el programa secreto se cuadruplicaría en 1967, el mismo año en que Estados Unidos comenzó a rociar toxinas sobre Vietnam para provocar inundaciones y deslizamientos de tierra.

El informe de 18 páginas fue compartido recientemente por teóricos de la conspiración, años después de haber sido archivado discretamente en los archivos públicos de la CIA, incluyendo una carta del presidente estadounidense Lyndon B. Johnson elogiando la operación clasificada.

El respaldo de Johnson al proyecto de modificación del clima de la CIA se produjo apenas tres años después de que pronunciara un discurso inquietante sobre el futuro de Estados Unidos y el trabajo para crear "satélites meteorológicos" con la capacidad de intensificar las tormentas.

Durante su discurso de graduación en la Universidad Estatal del Sudoeste de Texas en mayo de 1962, el entonces vicepresidente Johnson afirmó: "Quien controle el clima controlará el mundo".

Tan solo 18 meses después de pronunciar este discurso en el que abogaba por que Estados Unidos controlara el clima, LBJ se convirtió en el 36.º presidente y supervisaría dos proyectos tristemente célebres diseñados para manipular el clima: el Proyecto Stormfury y el Proyecto Popeye.

Tras el discurso, los registros mostraron que, para 1965, ya existían programas gubernamentales reales en marcha, como el Proyecto Stormfury, que consistía en adentrarse en huracanes e inyectarles yoduro de plata, un agente congelante, para intentar debilitarlos alterando su estructura interna.

La carta de Johnson, incluida en el informe de la CIA de 18 páginas, fechada en septiembre de ese año, mencionaba específicamente la labor del proyecto en la manipulación de un huracán reciente cerca de Florida, que se cree que fue el huracán Betsy, el cual tocó tierra en Luisiana como un huracán de categoría 4.

Sin embargo, para 1967, este trabajo se amplió al Proyecto Popeye, que se utilizó contra las líneas de suministro enemigas durante la Guerra de Vietnam para prolongar artificialmente la temporada de monzones del país.

Los servicios de inteligencia también señalaron que contaban con el pleno apoyo de Johnson, quien estaba decidido a contrarrestar los esfuerzos de la Unión Soviética por controlar el clima en un contexto de creciente tensión global.

El gobierno estadounidense ha sostenido que la modificación del clima se ha utilizado únicamente para debilitar tormentas peligrosas e inducir lluvias en zonas afectadas por la sequía.

Sin embargo, teóricos de la conspiración que comparten los archivos han acusado a la CIA de utilizar estos proyectos para mantener al mundo dependiente del gobierno, instrumentalizando las tormentas, bloqueando la luz solar y envenenando los alimentos para enfermar intencionadamente a la población.

Estas acusaciones se centran en los llamadas "chemtrails", las estelas blancas que se ven provenientes de aviones a gran altura en días despejados, las cuales parecen extenderse y disiparse muy lentamente.

Desde que el gobierno comenzó sus esfuerzos por modificar el clima, los teóricos de la conspiración afirman que estas estelas químicas contienen sustancias peligrosas rociadas por aviones militares y comerciales sobre ciudades pobladas.

«¿Esas estelas persistentes que convierten el cielo azul en una neblina lechosa durante horas? No es condensación. Es veneno cayendo sobre tu familia, tu agua, tus pulmones», afirmó una persona en redes sociales.

Según el secretario de Salud de EE. UU., Robert F. Kennedy Jr., y el investigador ambiental Dane Wigington, las estelas químicas contienen toxinas y metales, como aluminio, bario, estroncio e incluso mercurio.

«Esos materiales se añaden al combustible de los aviones», declaró RFK Jr. en abril de 2025. «Haré todo lo que esté en mi mano para detenerlo. Descubriré quién lo hace y los haré responsables».


La gran mayoría de los científicos han declarado desde hace tiempo que esta teoría es falsa, argumentando que la mayoría de las estelas de condensación, o "estelas de condensación", son el resultado de la congelación del vapor de agua procedente de los gases de escape de los aviones, que se convierte en cristales de hielo al entrar en contacto con el aire frío a gran altitud.

Sin embargo, los archivos desclasificados y las propias palabras del expresidente Johnson han revelado nuevas pruebas de que Estados Unidos, durante la Guerra Fría, se enfrentó a la Unión Soviética en una batalla por dominar la tecnología de control climático.

Los registros divulgados al público tras la Guerra de Vietnam mostraron que Estados Unidos sembró nubes con una sustancia tóxica llamada yoduro de plomo para aumentar las lluvias cerca de la Ruta Ho Chi Minh, provocando deslizamientos de tierra y dejando la ruta intransitable.

El yoduro de plomo es tóxico para los humanos porque contiene plomo, que puede causar envenenamiento por plomo con síntomas como dolores de cabeza, fatiga, dolor abdominal, daño neurológico, problemas renales y problemas de desarrollo en niños.

Según las autoridades sanitarias, no existe un nivel seguro de exposición.

Wigington, investigador ambiental con 30 años de experiencia, afirmó que la conspiración en torno a las estelas químicas no solo era cierta, sino que además había mermado la capacidad de la Tierra para superar de forma natural la contaminación causada por el ser humano.

Afirmó que los análisis de laboratorio de muestras de lluvia, las fotografías de aviones especializados que transportaban estos químicos, los documentos gubernamentales y el testimonio de informantes demuestran claramente que un programa secreto intentó utilizar el clima como arma.

Los análisis de suelo estimaron que los aviones comerciales, supuestamente equipados con boquillas y tanques secretos en sus alas, llenos de aluminio, bario, manganeso, grafeno y diversos polímeros, arrojan entre 40 y 60 millones de toneladas de nanopartículas a la atmósfera anualmente.

Chris Melore
(Fuente: https://www.dailymail.co.uk/; traducción: Astillas de Realidad)

ALGUNOS NECESITARON AÑO Y MEDIO PARA ENTERARSE


PREDICCIONES SOBRE LO QUE PUEDE PASAR A PARTIR DE AQUÍ



La información que recojo en esta entrada es tan difícil de creer que, como ocurre en casos similares, recomiendo ponerla entre paréntesis. No obstante, el que provenga de fuentes tan dispersas y de gente completamente diferente -con diferentes trasfondos y métodos-, unido al hecho obvio de que los estudiosos de la conspiración parece que somos capaces de análisis para los que ni siquiera el entorno de Trump y sus halcones de la guerra parecen estar capacitados, me lleva a abordar diversas predicciones sumamente preocupantes sobre la deriva que pueden tomar los acontecimientos.

Se que la primera reacción de muchos lectores será considerar lo que sigue una locura, un delirio o la lucubración de frikies desatados y sin filtro. Solo les recuerdo que en 2014 el añorado portal "Gazzetta del Apocalipsis" anunció que el terror a un virus novedoso paralizaría el planeta imponiendo a todos los países una agenda de paranoia y control que entonces parecía ciencia-ficción, pero que se materializó seis años después, y que los que prestamos atención a ese anuncio, que este blog reprodujo en su primera existencia, supimos desde el minuto uno de qué iba lo que al resto del mundo le aterrorizó sin más.

A lo que asistimos ahora es a que múltiples voces consideran que el conflicto en Medio Oriente es el comienzo de algo mucho más grande (literalmente o metafóricamente “el fin de una civilización”) y que transformará nuestras vidas.

Empiezo por el pronóstico menos aterrador. Un profesor chino-canadiense (Jiang) que estudia patrones históricos de guerra y los aplica a la geopolítica actual hace aproximadamente un año, predijo:

- Estados Unidos e Israel atacarían a Irán
- Estados Unidos no ganaría
- El conflicto desencadenaría un colapso económico
- Conduciría a una guerra civil en Estados Unidos
- Estados Unidos perdería su estatus de superpotencia


Frente a esta previsión, está el usuario de 4chan que se hace llamar “MJkiller”, quien por las mismas fechas afirmó tener acceso a documentos relacionados con Majestic 12 (supuestamente élites en contacto con inteligencia no humana).

Publicó una secuencia detallada de eventos para 2026, básicamente una escalada paso a paso hacia la guerra global, el colapso y, finalmente, un gobierno mundial.



Es justo añadir que diversas fuentes acusan a “MJkiller” de haber robado la información que difunde, sazonada con algunos añadidos propios, al hoy encarcelado Charles McNeal, quien describió una secuencia de Tercera Guerra Mundial a guerra civil en Estados Unidos a evento alienígena antes, puntualizando que toda la cadena es parte de una inmensa psyop y que todo ha sido guionizado. La falsa invasión extraterrestre fue predicha ya por Werner von Braun hace más de 60 años. Y esta divulgación puede estar siendo dirigida por la misma élite que persigue sin ningún disimulo un gobierno mundial.

Estas dos profecías son los extremos de un abanico que va desde la invocación de los suscesos descritos en el Apocalipsis de San Juan y otros textos escatológicos -la guerra de Gog y Magog, la restauración del templo de Salomón, la venida del falso Mesías- hasta el anuncio que hizo hace 30 años el "contactado" Chris Bledsoe de que cerca de la Pascua de 2026 ocurrirían eventos que cambiarían el mundo tal como lo conocemos y nos abocarían a un conflicto nuclear.


Estas predicciones se hicieron en diferentes momentos, por diferentes personas, utilizando razonamientos completamente diferentes, y sin embargo, todos apuntan hacia una cadena de eventos similar que comienza en Medio Oriente y termina con inestabilidad global … y conflicto interno en Estados Unidos.

Y ahora algunas de las piezas iniciales están empezando a parecer familiares.


¿Ha comenzado la anunciada "Gran Tribulación"?

(Fuentes: https://www.reddit.com/; Verdad Oculta

jueves, 26 de marzo de 2026

POR QUE ESTADOS UNIDOS NO PUEDE GANAR LA GUERRA CONTRA IRÁN



No por falta de poder … sino por el tipo de poder que construyó

No. Estados Unidos no está perdiendo porque sea débil.

Está perdiendo porque su poder fue diseñado para una guerra … que ya no existe.

Durante décadas, Washington construyó el ejército más avanzado del planeta: tecnología superior, presupuesto sin precedentes y capacidad de proyección global. Pero ese sistema fue diseñado para guerras rápidas, enemigos centralizados y victorias claras.

El problema es que a lo que se enfrenta hoy es un conflicto de una naturaleza completamente distinta.

Está frente a un adversario que no depende de una estructura única, que no necesita ganar rápidamente y que no colapsa bajo presión.

Y esa desconexión entre el tipo de poder que tiene Estados Unidos y el tipo de guerra que enfrenta … es donde comienza todo.

1979: LA PRESIÓN QUE CREÓ UN ADVERSARIO MÁS FUERTE

Todo se remonta a la Revolución Islámica de Irán.

Estados Unidos respondió como siempre: sanciones, aislamiento y presión económica. La lógica era simple: si se estrangula una economía lo suficiente, el sistema colapsa.

Pero Irán no colapsó.

Durante 45 años bajo sanciones, hizo algo que cambió completamente el tablero: se diversificó.

Desarrolló producción interna, creó mecanismos financieros alternos fuera del sistema occidental, innovó militarmente con soluciones de bajo costo y construyó redes de influencia regional sin depender de estructuras tradicionales.

Mientras más presión recibía, más eficiente se volvía.

Estados Unidos pensaba que lo estaba debilitando. En realidad, lo estaba entrenando.

2018: CUANDO SE ROMPE LA ÚLTIMA SALIDA

En 2018, Donald Trump retira a Estados Unidos del Plan de Acción Integral Conjunto.

Ese acuerdo no era perfecto, pero mantenía límites, verificación y, sobre todo, una vía diplomática abierta.

Cuando se rompe, desaparece algo esencial: la estructura que evitaba la escalada.

A partir de ahí, queda solo presión sin salida.

Irán responde como había aprendido: adaptándose. Acelera su programa nuclear, reduce cooperación internacional y acumula uranio altamente enriquecido sin propósito civil creíble.

La dirección ya era evidente.

2025–2026: LA GUERRA YA ESTABA PROGRAMADA

Mientras se intentaban negociaciones indirectas en 2025, Irán no estaba esperando. Estaba preparado.

Había construido un sistema con múltiples niveles de liderazgo, redundancia operativa y continuidad asegurada. Incluso la muerte del líder supremo no altera el funcionamiento.

Las órdenes ya estaban dadas. Las estructuras ya estaban activadas.


Una imagen que resume la voluntad de resistencia del
pueblo de Irán. Saben que la guerra pasará. Esta cohe-
xión y esta resiliencia es algo que sus enemigos no 
pueden comprender: un cartel análogo en Tel Aviv o
en Los Angeles es sencillamente impensable
 Cuando comenzó la guerra, Irán no tuvo que reaccionar. Solo tuvo que ejecutar.

LA DEFENSA MOSAICO: EL SISTEMA QUE NO SE PUEDE APAGAR

Estados Unidos sabe cómo destruir centros de mando. Pero aquí no hay un centro único.

Irán desarrolló una defensa descentralizada donde cada unidad puede operar de forma autónoma. Eliminar líderes o destruir infraestructura no detiene el sistema.

No es un ejército tradicional. Es una red.

Y una red no se apaga con un solo golpe.

EL ESTRECHO DE ORMUZ: CÓMO SE DETIENE EL MUNDO

El Estrecho de Ormuz transporta cerca del 20% del petróleo mundial.

Pero no se cerró con barcos.

Se cerró cuando las aseguradoras retiraron cobertura. Sin seguro, ningún barco puede operar. El comercio se detuvo no por imposibilidad física, sino por inviabilidad económica.

Luego vinieron las amenazas y las minas navales, consolidando el cierre.

Eso es guerra moderna: no destruir el canal, sino volverlo inutilizable.

LA TRAMPA DEL COSTO

Irán lanza drones de bajo costo. Estados Unidos los intercepta con misiles que cuestan alrededor de un millón de dólares por disparo.

Cada intercambio tiene una lógica brutal:

Estados Unidos gasta mucho más para neutralizar algo mucho más barato.

Incluso cuando intercepta … pierde dinero.

Irán produce cientos de drones diarios. Estados Unidos no puede sostener indefinidamente ese nivel de gasto.

Esto no es una guerra de destrucción total. Es una guerra de desgaste económico.

OBJETIVOS CONFUSOS

El propio discurso oficial refleja contradicción: victoria total, guerra casi terminada, debilitar infraestructura, cambio de régimen, ... (y "no hay con quien negociar porque hemos descabezado a sus mandos" y "estamos negociando con los mandos que ya no existen", sumum del absurdo lógico, nota del "blogger")

Todo al mismo tiempo.

Y el propio aparato militar ha reconocido algo clave: no había evidencia de un ataque inminente.

Eso significa que esta guerra no fue inevitable. Fue una decisión.

Y sin una definición clara de victoria, el conflicto se vuelve indefinido.

EL ERROR MORAL Y ESTRATÉGICO

Las bombas caen sobre centros urbanos como Teherán e Isfahán, donde existe la población más crítica del sistema.

Mientras tanto, las zonas más ideológicamente comprometidas permanecen intactas.

El resultado es inverso al estratégico: se debilita a posibles agentes de cambio y se fortalece a quienes ven la guerra como una obligación.

La presión externa no siempre divide. Muchas veces une.

LA CONCLUSIÓN

Esta no es una guerra tradicional.

No hay victoria rápida. No hay final limpio.

Es una guerra donde el tiempo es el campo de batalla.

Estados Unidos necesita resultados. Irán solo necesita resistir.

Y cuando uno necesita ganar rápido y el otro solo necesita no perder …

el equilibrio cambia.

Creyeron que podían imponer el final. Que la superioridad tecnológica bastaba para dictar el ritmo y cerrar el conflicto en sus propios términos.

Pero esta guerra no funciona así.

No se trata de quién golpea más fuerte, sino de quién puede sostener el tiempo, el costo y la presión sin quebrarse.

Y ahí está el error central:

confundieron capacidad de destrucción con capacidad de control.

Porque al final … no están perdiendo por falta de poder … están perdiendo porque su poder no sirve para esta guerra.

Humberto Valencia Sánchez

ESTUDIO DESCUBRE QUE LOS CASOS DE MIOCARDITIS Y PERICARDITIS ASOCIADOS AL COVID SOLO SE DIERON EN NIÑOS "VACUNADOS"



Un amplio estudio que analizó más de 1.4 millones de niños y adolescentes para evaluar la efectividad y seguridad de la inoculación Covid, utilizando datos del sistema nacional de salud (NHS) y del proyecto OpenSAFELY (una plataforma de análisis médico digital) concluyó que los casos de miocarditis y pericarditis que se vienen denunciando en Reino Unido han afectado únicamente a niños vacunados.

Reino Unido comenzó a ofrecer la inyección Pfizer‑BioNTech (BNT162b2) a adolescentes de 12 a 15 años en septiembre de 2021 y a niños de 5 a 11 años en abril de 2022

En niños menores de 12 años, donde el riesgo natural de COVID‑19 grave ya era minúsculo, el número de eventos cardíacos superó claramente el número de las supuestas hospitalizaciones evitadas.

Además, no se observó un beneficio clínico en los niños, ya que la enfermedad grave era muy poco común.

Este demoledor estudio se suma a otros que han salido a la luz pese a una evidente voluntad de ocultamiento, y que revelan lesiones cardíacas ocultadas en cientos de niños inmediatamente después de la inyección Covid.

Así, datos gubernamentales israelíes, no divulgados y obtenidos a través de la Ley de Libertad de Información (FOIA), indican un aumento en lesiones cardíacas severas en cientos de jóvenes de 12 a 16 años, incluyendo casos registrados como infartos, en las seis semanas siguientes a la autorización de vacunas de ARNm.

Durante años, se comunicó al público que las lesiones cardíacas en niños inducidas por las inyecciones de ARNm contra el COVID-19 eran inusuales. Esta afirmación constituyó la base de las campañas de vacunación para adolescentes en todo el mundo. ¿Pero qué hubiera ocurrido si los datos de seguridad subyacentes nunca se hubieran procesado o divulgado por completo?

¿Qué pasaría si cientos de informes de eventos adversos presentados por médicos de primera línea simplemente no se analizaran durante el período en que los responsables políticos declaraban que las inyecciones eran seguras para los adolescentes?


Según el Contralor del Estado de Israel, aproximadamente 279.300 informes de eventos adversos presentados durante la campaña de vacunación por Clalit Health Services, el proveedor de salud más grande de Israel, nunca fueron procesados por el Ministerio de Salud.

Estos informes no se examinaron públicamente a mediados de 2021, cuando la elegibilidad para la inyección se extendió a los adolescentes. No se incorporaron a las evaluaciones de riesgo-beneficio en tiempo real. No se revelaron a los padres que decidían si vacunar a sus hijos.

Este ocultamiento solo merece la calificación de "criminal".


Y no es la única maniobra para ocultar los daños que se sabía que las inoculaciones Covid iban a provocar. El senador Ron Johnson acaba de revelar documentos que muestran que el CDC identificó y luego ocultó un mayor riesgo de accidente cerebrovascular de las "vacunas", y está exigiendo registros adicionales para cuantificar la profundidad de esta conducta inmoral y corrupta:


Entretanto, la autorización de inyecciones de ARNm contra Covid sigue siendo promovida por la OMS y continúa vigente en numerosos países.

(Fuente: https://cienciaysaludnatural.com/)

UNOS PADRES DE LA PATRIA DE LOS QUE SENTIRSE ORGULLOSO


Si buscas un estado terrorista en Oriente Medio, no tienes que mirar únicamente a países musulmanes, sino que tienes una nación que siempre ha eligido a líderes terroristas, desde su Primer Ministro tras constituirse el Estado de Israel (David Ben-Gurion), pasando por los Primeros Ministros Yitzhak Shamir y Menachem Begin, hasta terminar con el actual genocida y terrorista internacional Benjamin Netanyahu.

miércoles, 25 de marzo de 2026

EL DISPARO DE SARAJEVO SOBRE EL GOLFO PÉRSICO



El pasado lunes, vigesimocuarto día de la guerra desatada en Oriente Medio, se produjo uno de esos inesperados giros estratégicos que permiten vislumbrar que "algo" puede estar cambiando en este conflicto: Trump declaraba que Estados Unidos e Irán habían mantenido "conversaciones productivas" durante el fin de semana y que aplazaba durante cinco días los ataques militares contra instalaciones energéticas iraníes. En un posteo en TRUTH escrito en mayúsculas, como suele hacer para dar énfasis a sus declaraciones, Trump dijo que tomó la decisión de posponer los ataques con base en el "tono y tenor" de las conversaciones. El texto íntegro del anuncio rezaba: "He dado instrucciones al Departamento de Guerra para que posponga todos y cada uno de los ataques militares contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraníes durante un periodo de cinco días, sujeto al éxito de las reuniones y negociaciones en curso."

Este giro -que llegaba pocas horas después del ultimátum de 48 horas para destruir plantas eléctricas- es exactamente el escenario que el analista Robert Reich anticipó en su columna del 23 de marzo. Su diagnóstico merece ser leído junto al análisis geopolítico porque describe con precisión clínica la lógica interna del poder trumpista: no una estrategia de largo plazo, sino una gestión narcisista del corto plazo que busca maximizar apariencias y minimizar pérdidas personales. La reacción de los mercados confirmó la lectura de Reich: las bolsas europeas pasaron de caer más de un 2% a repuntar con fuerza. El barril de Brent se hundía un 10,19%, hasta los 100,76 dólares por barril, después de haber superado los 119 dólares la semana anterior.

Pero antes de examinar ese giro y sus implicaciones, es necesario registrar la escalada que lo precedió. La noche del sábado 21 de marzo fue una de las más duras para Israel. Misiles iraníes de largo alcance impactaron en las ciudades de Dimona y Arad, en el sur del país -a escasos kilómetros del principal complejo nuclear israelí, el Centro de Investigación Nuclear del Negev-, causando más de 120 heridos, once de ellos graves, incluida una niña de cuatro años. Las Fuerzas de Defensa de Israel reconocieron que no lograron interceptar los misiles antes de su impacto. La OIEA informó no tener constancia de daños en el centro nuclear. En la madrugada del domingo, Israel lanzó una nueva oleada de ataques sobre Teherán. Arabia Saudí reportó la interceptación de drones y misiles balísticos dirigidos contra Riad y su región oriental.

La IEA (International Energy Agency, Agencia Internacional de la Energía, nota del "blogger") advirtió este lunes que la crisis energética es peor que las crisis petroleras de la década de 1970. El director ejecutivo de la IEA lo cuantificó sin ambigüedades: "Muchos de nosotros recordamos las dos crisis petroleras consecutivas de los años 1970. En cada crisis, el mundo perdió unos cinco millones de barriles de crudo por día. En la actualidad, perdimos 11 millones de barriles por día, así que más que los dos grandes choques petroleros juntos."

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbás Araqchí, remitió una carta urgente al Consejo de Seguridad de la ONU denunciando los ataques contra sus instalaciones atómicas y exigiendo compensación íntegra por los daños causados. Araqchí detalló tres incursiones críticas: dos contra el complejo de Natanz (los días 1 y 21 de marzo) y una tercera contra un edificio a escasos 350 metros de la central activa de Bushehr, advirtiendo que estos bombardeos sobre instalaciones bajo supervisión internacional suponen un riesgo de catástrofe radiactiva.


La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que las empresas con acciones estadounidenses serán "completamente destruidas" si las instalaciones energéticas iraníes son atacadas por Washington, y que las instalaciones energéticas de los países que albergan bases estadounidenses serán objetivos "legítimos".

La Guardia Revolucionaria iraní negó que Teherán vaya a atacar las centrales eléctricas de la región, pero alertó de que si Estados Unidos agrede las instalaciones de la República Islámica, esta "responderá de la misma manera." Por su parte, la agencia Fars, cercana a la Guardia Revolucionaria iraní, insistió en que el estrecho de Ormuz no regresará a las condiciones anteriores al conflicto "mientras dure la guerra psicológica."

La devastación en toda la Palestina ocupada es enorme. El conflicto se ha extendido a al menos una docena de países, ha cerrado de facto el Estrecho de Ormuz -la principal arteria petrolera del mundo- y ha matado a más de 2.300 personas en la región.


I. MÁS ALLÁ DE LA DECAPITACIÓN: ANATOMÍA DE UN TERREMOTO CIVILIZATORIO QUE AMENAZA UNA CIVILIZACIÓN

Hay eventos que no son simples noticias. Son fracturas en el tiempo. El asesinato del Guía Supremo iraní Ali Jamenei -ejecutado en el marco de la Operación Epic Fury, el nombre en clave del bombardeo conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, en la madrugada del 28 de febrero de 2026- no fue una operación quirúrgica de cambio de régimen. Es, en términos históricos y estructurales, el equivalente funcional del disparo de Sarajevo en 1914: un acto que no solo mata a un hombre, sino que destruye el sistema de significados, lealtades y legitimidades sobre el que reposaba un orden entero.

Para comprender la magnitud del error estratégico, conviene recurrir a las llamadas "fuerzas profundas" que Renouvin y Duroselle identificaron como los verdaderos motores de las relaciones internacionales: factores geográficos, intereses económicos y mentalidades colectivas, entre las que se cuentan sentimientos nacionales como la redención territorial o el excepcionalismo. Estas fuerzas nunca dejaron de enmarcar los vínculos entre naciones, y quienes diseñaron la Operación Epic Fury las ignoraron deliberadamente. A inicios del siglo XXI lo advirtió Robert D. Kaplan (El retorno de la antigüedad y la política de los guerreros, 2002) y Robert Kagan (El retorno de la historia y el fin de los sueños, 2008).

La historia suele ser más paciente que los hombres. Quienes diseñaron la Operación Epic Fury repitieron, sin saberlo, el mismo craso error de Marco Licinio Craso en Carras, el año 53 antes de Cristo: cruzar el Éufrates convencido de que se enfrentaba a un adversario inferior, sin comprender el terreno, sin conocer la cultura y, sobre todo, sin entender que el mundo que tenían enfrente era heredero de una civilización milenaria. Irán no es un actor menor de la historia. Es una de las civilizaciones más antiguas del mundo, una nación que ha sobrevivido a griegos, árabes, mongoles y otomanos. Despreciarla es, exactamente, el verdadero craso error.

La CIA llevaba meses rastreando los movimientos de Jamenei. Cuando sus servicios de inteligencia confirmaron que una reunión de máximo nivel iba a celebrarse aquella mañana de sábado en Teherán, la información fue transmitida a Israel. A las 9:40 horas de Teherán, los misiles cayeron. Al día siguiente, la televisión estatal iraní confirmó lo que el mundo ya sabía: Ali Jamenei había muerto en su despacho.

Es crucial comprender las circunstancias de su muerte para dimensionar su impacto. Jamenei se negó a esconderse en un refugio cuando la guerra recomenzó, insistiendo en permanecer en las mismas condiciones que el resto de la población. En el mismo ataque murieron también su esposa, su hija, su yerno, su nuera, una nieta y un nieto, además de más de 40 altos cargos de seguridad y gobierno. El expresidente Mahmoud Ahmadineyad se encontraba entre las víctimas.

Según datos del Pentágono, en las primeras tres semanas de conflicto se han atacado más de 7.000 objetivos en Irán, y el Departamento de Defensa solicita al Congreso un presupuesto adicional de 200.000 millones de dólares para financiar la guerra. La solicitud del ejército estadounidense de 200.000 millones de dólares en fondos adicionales para la guerra contra Irán se enfrenta a una oposición férrea en el Congreso, donde los demócratas e incluso algunos republicanos cuestionan su necesidad. El Secretario de Defensa, Pete Hegseth, justificó la cifra con una frase que condensa la lógica del patriarcado armado en toda su brutalidad: "cuesta dinero matar a los malos".


EE.UU. pretendía derribar un símbolo, y ha acabado for-
taleciéndolo. El sanguinario Alí Jamenei es ahora para
los suyos un mártir que supo morir con dignidad
Como señala Mohammad Marandi, profesor de la Universidad de Teherán y consultor del gobierno iraní en las negociaciones del JCPOA, el sacrificio de Jamenei "tuvo un enorme impacto en la sociedad iraní y fortaleció la resistencia y la resiliencia del pueblo iraní. Los unió aún más que antes." Y es que, en la tradición chií, Jamenei se ha convertido en shahid: el mártir que lucha y se sacrifica en defensa de su dios y su rebaño.

Jamenei no era un presidente ni un jefe de Estado en el sentido occidental del término. Era, simultáneamente, el eje teológico, político y simbólico de la República Islámica, del chiísmo político global y del llamado Eje de la Resistencia. Su muerte no elimina una pieza del tablero; destruye el tablero, las reglas y el manual de instrucciones que permitía a los actores saber cómo comportarse.

II. EL SUCESOR DINÁSTICO: MOJTABA JAMENEI Y LA PARADOJA DE LA CONTINUIDAD

Lo que Washington esperaba era el caos: una teocracia decapitada que implosionara bajo el peso de sus contradicciones internas. Lo que obtuvo fue algo diferente, más inquietante: la respuesta más monolítica posible.

El 8 de marzo de 2026, diez días después del asesinato de su padre y mientras los misiles seguían cayendo sobre Irán, la Asamblea de Expertos nombró a Mojtaba Jamenei, de 56 años, como tercer Guía Supremo de la República Islámica. La paradoja dinástica es elocuente: la República Islámica nació en 1979 derrocando a una monarquía dinástica. Cuarenta y siete años después, bajo el fuego de los misiles estadounidenses e israelíes, ha instaurado de facto su propia dinastía. Tras casi cinco décadas en el exilio, Reza Pahlavi, heredero del depuesto Shah, había pasado de ser una figura nostálgica a posicionarse como el líder potencial de una transición post-teocrática, impulsado por las masivas protestas de enero de 2026 y su cercanía con la administración Trump y el gobierno de Netanyahu. A pesar de haber intentado durante años presentarse como un unificador democrático, su reciente postura de "solo yo" y su apoyo explícito a la intervención militar extranjera -a la que califica de "misión de rescate humanitario"- han generado una profunda grieta en la oposición.


El hijo del Shah es ahora visto como el aliado de los enemigos de Irán. Sus
posibilidades de liderar una transición son casi las mismas que tengo yo.

III. LAS FUERZAS PROFUNDAS: GEOPOLÍTICA, RELIGIÓN Y EL CALLEJÓN SIN SALIDA

Ya en la cuarta semana de las hostilidades, los objetivos declarados por EE.UU. resultan comunicacionalmente elusivos. El pesado fuego lanzado sobre Irán, incluida la decapitación de una docena de líderes y altos mandos, no persuadió a Teherán para negociar en condiciones desfavorables su programa balístico. El objetivo principal que Trump cita con mayor frecuencia -que Irán ya no tenga la capacidad de fabricar armas nucleares- sigue sin concretarse: su combustible nuclear altamente enriquecido permanece enterrado a gran profundidad.

El primer ministro israelí Netanyahu ha afirmado que "no se puede hacer una revolución desde el aire (...); tiene que haber también un componente terrestre." Israel, por boca del general de brigada Effie Defrin, prevé varias semanas más de combates contra Irán y el movimiento islamista proiraní libanés Hezbolá. Netanyahu dijo que Irán "tiene capacidad de llegar hasta lo más profundo de Europa."

La advertencia que supuso el ataque a la terminal petrolera de la isla Kharg abrió paso a una escalada casi sin retorno. Israel golpeó en South Pars uno de los más importantes yacimientos de gas del mundo. La represalia iraní se inició con el ataque a la infraestructura energética catarí de Ras Laffan, contrayendo en un cuarto la capacidad de exportación de gas licuado de Qatar, y después alcanzó depósitos petrolíferos saudíes y la refinería israelí de Haifa. El aeropuerto internacional de Dubái, el más transitado del mundo, tuvo que interrumpir operaciones temporalmente tras el impacto de un dron.

En este cuadro, el lenguaje religioso actúa como un acelerante que impide cualquier acuerdo. El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, citó el Génesis para apoyar el derecho bíblico de Israel de instalarse más allá de sus fronteras en la región. En Irán, la tradición mahdista de espera vigilante de un mesías "oculto", antes de la conflagración definitiva entre el bien y el mal, tampoco ayuda a rebajar tensiones.

IV. EL PATRIARCADO ARMADO: LA LÓGICA PROFUNDA DEL CONFLICTO

Para comprender la ferocidad de este choque, debemos ir más allá de la geopolítica inmediata y preguntarnos por las estructuras profundas que lo hacen posible. No es solo un conflicto entre estados; es la manifestación contemporánea del "patriarcado armado", esa tecnología de poder que nació hace 4.500 años en las estepas euroasiáticas cuando la metalurgia del bronce y la domesticación del caballo dieron origen a los pueblos kurganes.


El ataque contra Irán se inició con un crimen de guerra que
desacredita a EE.UU. e Israel sin matices: tras el ataque ini-
cial se produjo uno posterior cuando los servicios de emer-
gencia y los familiares acudían a socorrer a las víctimas.
La Sociedad de la Media Luna Roja iraní reportó que desde el comienzo de la guerra más de 18.000 civiles han resultado heridos y 204 niños han sido asesinados en Irán. Las autoridades iraníes indicaron que más de 70.000 estructuras civiles -incluidas viviendas, centros comerciales, escuelas e infraestructura clave- resultaron dañadas entre el 3 y el 17 de marzo. El incidente más mortífero ocurrió en la ciudad de Minab, donde un ataque contra una escuela de niñas mató a más de 170 personas, en su mayoría alumnas. El director de la OMS afirmó que la guerra ha alcanzado una "etapa peligrosa" con los ataques cerca de las instalaciones nucleares. En el Líbano, más de un millón de personas han sido desplazadas por los ataques de Israel desde el 2 de marzo de 2026, con los bombardeos causando 886 muertos, entre ellos 111 niños, 67 mujeres y 38 profesionales sanitarios.

La impunidad absoluta con la que se ha actuado es el mensaje central: no hay límite para la crueldad cuando se ejerce desde el poder.

V. LA ADICCIÓN ESTADOUNIDENSE A LA VIOLENCIA, LA INEPTITUD ESTRUCTURAL Y LA TRAMPA DE LA INTELIGENCIA MANIPULADA

Desde su independencia en 1776 hasta hoy, los Estados Unidos han estado en guerra, en conflicto armado, en intervención militar o en operación encubierta durante aproximadamente el 93% de su historia como nación. No es una hipérbole; es una contabilidad histórica. Estados Unidos no hace guerras cuando la paz fracasa. Las hace porque su modelo de poder, su economía y su identidad nacional las necesitan.

Y sin embargo, la improvisación de esta administración es tal que ni siquiera estaba preparada para la guerra que ella misma inició. El exdirector del Centro Nacional de Contraterrorismo de EE.UU., Joe Kent -quien renunció a su cargo por discrepancias con la conducción de la guerra-, reconoció que "a una buena parte de los principales responsables de la toma de decisiones no se les permitió expresar su opinión al presidente" en la antesala de este conflicto, y que la capacidad de la comunidad de inteligencia para ofrecer una comprobación de cordura fue "en gran medida sofocada."

"Esta administración ha perdido totalmente el contacto con la realidad", dijo el senador demócrata Chris Murphy. "Esta guerra se está saliendo de control. Los precios se están disparando para millones de estadounidenses … No se ve el final." El líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, sentenció: "No tienen visión, no tienen plan, no tienen estrategia de salida. Está claro que no anticiparon algunas de las cosas que han ocurrido, incluido el cierre del estrecho de Ormuz."

Robert Reich ofrece una lectura complementaria e igualmente demoledora desde la perspectiva de la psicología del poder. Según Reich, Trump está a punto de retirarse porque "no le importa nada más que mantener su riqueza y poder, y la guerra ahora le está costando ambas cosas." Está perjudicando a sus patrocinadores financieros en Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar, cuya vulnerabilidad ha quedado al descubierto. Está enfureciendo a los donantes políticos ricos en Estados Unidos, quienes sufren grandes pérdidas a medida que las bolsas se desploman. Y está indignando a los votantes, porque la gasolina se acerca a los cuatro dólares el galón. La lógica, para Reich, es simple y brutal: Trump inició esta guerra con la promesa de reducir precios y evitar conflictos internacionales, y ha logrado exactamente lo contrario.

En este contexto de degradación institucional, gente dudosamente preparada gestiona instrumentos de poder colosal: Pete Hegseth, sin experiencia ejecutiva real, dirige el Pentágono; Jared Kushner y Steve Witkoff -promotores inmobiliarios- negocian los conflictos más explosivos del planeta. El derribo de tres cazas F-15 propios por fuego amigo fue el colmo emblemático de esta descoordinación.

Trump no es una anomalía en este relato. Es su síntesis más desnuda. Fue elegido con la promesa de "Se acabaron las guerras" y ha iniciado el conflicto más caro en décadas. El vicealmirante retirado de la Marina de Estados Unidos Robert Harward advirtió: "Cuanto más continúa esto, es otro símbolo de la (fragilidad del) Gobierno y de su estrategia de aguantar más que Trump, algo que no creo que vaya a ocurrir."

French lo formuló en términos más duros: Trump "está cometiendo el error fundamental de tantos líderes en tiempos de guerra: malinterpretar por completo la mentalidad del enemigo." Irán es un régimen de verdaderos creyentes. Y Trump, un hombre que no cree en nada, no entiende a quienes sí creen.

VI. EL ESTRECHO DE ORMUZ: LA GARGANTA DEL MUNDO Y LA GUERRA DE DESGASTE ECONÓMICO

El 2 de marzo de 2026, cuatro días después del asesinato de Jamenei, los Pasdaran cerraron de facto el Estrecho de Ormuz. Y lo hicieron sin una flota naval, solo con drones baratos. El Brent ha subido aproximadamente un 80% desde que comenzó el conflicto, llegando a rozar los 119 dólares por barril, y el Dubai crude alcanzó un máximo histórico superior a los 150 dólares. Los conductores han gastado casi 4.500 millones de dólares más en gasolina desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán por primera vez. Un hogar con dos coches está gastando una media de entre 20 y 40 dólares más a la semana en gasolina. "Este dinero no se está canalizando hacia el resto de la economía porque los estadounidenses lo están dejando en la gasolinera", según Patrick De Haan de GasBuddy.

El promedio nacional de precios de la gasolina probablemente llegará a 4 dólares por galón, y "puede que eso sea solo la punta del iceberg", advirtió el analista De Haan. "Los precios de la gasolina aún no han terminado de subir."

La debilidad de la defensa subcontratada quedó expuesta sin apelación: solo contra los Emiratos Árabes Unidos se lanzaron 189 misiles balísticos y 941 ataques con drones; la defensa aérea de los EAU solo derribó 3 de los 189 misiles. Para derribar un dron de 35.000 dólares, se disparó un misil de 1,4 millones de dólares.

El cierre del Estrecho ha desencadenado la mayor perturbación del suministro de petróleo en la historia. Reich añade una dimensión geoeconómica decisiva: Irán genera enormes ganancias con la venta de petróleo, principalmente a China, estimadas en 8.700 millones de dólares adicionales desde el inicio de la guerra, impulsadas por el aumento de 47 dólares por barril en los precios comparado con los niveles previos al conflicto. La guerra que busca destruir la economía iraní la está enriqueciendo en términos relativos.

Washington tiene un serio obstáculo para proseguir su campaña bélica en un contexto energético alcista. De ahí la paradoja de autorizar al Departamento del Tesoro para la venta de petróleo iraní ya cargado en buques -una licencia válida hasta el 19 de abril-, levantando en parte las sanciones contra el mismo país que están bombardeando. Funcionarios de Trump estiman ahora, en privado, que los precios más altos podrían persistir durante meses.

La nueva amenaza -luego pospuesta por cinco días- de destruir plantas eléctricas iraníes añadía una dimensión crítica: Irán había advertido que respondería atacando no solo infraestructura energética, sino también plantas de desalinización. Esto no es una amenaza menor: la mitad de los 65 millones de habitantes del Consejo de Cooperación del Golfo depende de esas plantas para el agua potable.

Irán no necesita superar la tecnología de Washington. Solo necesita ejecutar una auditoría hostil sobre sus costes. El vuelo del dron es el ataque. El impacto es financiero, no físico. En la sabiduría de esta asimetría reside la continuación del craso error romano en Carras.

VI-bis. EL ÍNDICO: EL TERCER FRENTE Y EL PRIMER TORPEDO DESDE 1945

El océano Índico ha emergido como el tercer teatro de esta guerra. El 4 de marzo de 2026, seis días después del inicio de la Operación Epic Fury, un submarino estadounidense hundió la fragata iraní IRIS Dena con un torpedo en aguas internacionales, frente a las costas de Sri Lanka, a unos 3.200 kilómetros de las costas iraníes. Fue el primer hundimiento de un buque enemigo mediante torpedo por parte de la Marina de EE.UU. desde la Segunda Guerra Mundial. El IRIS Dena llevaba 180 tripulantes a bordo. La Marina de Sri Lanka recuperó 87 cuerpos y rescató a 32 personas. Diecisiete días después, el 20 de marzo de 2026, Irán respondió lanzando dos misiles balísticos de alcance intermedio contra Diego García. La trayectoria de vuelo de 3.218 km sugirió que bases y buques que Estados Unidos creía fuera de alcance podrían ser vulnerables. La supuesta limitación de 2.000 kilómetros de alcance de la balística iraní resultó ser una estimación errada.

VII. EL SUICIDIO GEOPOLÍTICO: CINCO VECTORES DE AUTODESTRUCCIÓN

La guerra contra Irán es grave. Pero es -como señala con precisión el analista Andrea Rizzi en El País- solo el enésimo episodio de una acción autodestructiva serial y sistemática. Son cinco los vectores de este suicidio geopolítico:

PRIMER VECTOR: La destrucción del entramado de alianzas

El primer aspecto fundamental del golpe autoinfligido a la primacía de EE.UU. es la destrucción del formidable entramado de alianzas que Washington construyó, con consenso bipartidista, a lo largo de ocho décadas. Ningún aliado se fía ya de la Casa Blanca. La prueba concreta está en la guerra: ningún aliado -ni europeos, ni Corea del Sur, ni Japón, ni Australia- se ha comprometido a enviar buques al estrecho de Ormuz. El portavoz del gobierno alemán, Stefan Kornelius, lo explicó con claridad institucional: "La OTAN es una alianza para la defensa del territorio de sus miembros. Esta no es la guerra de Europa." El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respaldó la ofensiva militar, aunque su postura ha generado tensiones internas en la alianza.

El presidente de España, Pedro Sánchez, exigió la apertura inmediata del estrecho de Ormuz y la preservación de "todos los yacimientos energéticos" de Oriente Medio, advirtiendo que el actual escenario internacional sitúa al mundo en "un punto de inflexión global." Esta fractura no es coyuntural; es estructural y tendrá consecuencias duraderas. Los alemanes han roto un tabú al entablar un diálogo nuclear con los franceses, algo que habría sido impensable hace dos años. Ese diálogo no existía ni en los peores momentos de la guerra de Irak.

SEGUNDO VECTOR: La devastación del sistema económico globalizado

El segundo aspecto crucial es la devastación del sistema económico globalizado que ha sido el sustrato de la hegemonía de Estados Unidos. Los aranceles trumpistas fueron considerados ilegales por el Tribunal Supremo. La acción ha desatado la reacción durísima de Pekín. El Global Soft Power Index 2026 de Brand Finance, elaborado sobre encuestas a más de 150.000 personas de más de 100 países, muestra que China ocupa ya el segundo lugar global. Los mercados dudan de la Reserva Federal, el dólar pierde peso como moneda de reserva, y el costo de la guerra en Irán amenaza con persistir en forma de precios energéticos elevados durante meses.

TERCER VECTOR: El abandono del orden internacional

El tercer aspecto del daño autoinfligido es el abandono de un orden internacional que EE.UU. contribuyó a construir más que nadie. La Estrategia de Defensa Nacional de Trump usa un lenguaje amenazador hacia América Latina, Europa e Irán, mientras trata con amabilidad a Rusia y China. China no pierde ocasión para perfilarse como el actor responsable frente al "grandullón infantilizado." Mientras Washington gastó 4 billones de dólares en Irak y Afganistán destruyendo y retirándose, China invirtió 182.000 millones de dólares en infraestructuras en 49 países africanos.

CUARTO VECTOR: El deterioro democrático

El cuarto aspecto es el deterioro democrático. El prestigioso instituto V-Dem ha publicado en su informe anual que ya no considera a EE.UU. una democracia plena -por primera vez desde 1965- y que la velocidad con la cual está siendo desmantelada por el trumpismo carece de precedentes. El Global Soft Power Index 2026 registra una caída de 48 escalones de EE.UU. en el pilar de "Personas y Valores."

En el plano interno, Trump impulsa obsesivamente la llamada Ley SAVE America como cortina de humo ante su gestión calamitosa de la guerra. Menos del 30% de la población estadounidense apoya la guerra contra Irán. La encuesta genérica para los republicanos es "devastadora": los demócratas están arriba por ocho o nueve puntos. El desgaste de Trump en las encuestas -que Reich vincula directamente a los precios de la gasolina y las pérdidas bursátiles- es el factor que, según el analista, explica el giro negociador de este lunes: Trump no busca una salida estratégica, busca una salida política.

QUINTO VECTOR: El desgaste del poder blando

El quinto vector del suicidio geopolítico es el desgaste del poder blando. El poder blando -llamarlo "poder discreto" sería más adecuado que el oxímoron con que se ha consagrado el concepto, nota del "blogger"- no es un recurso que se gasta con el uso; se gasta con el abuso. Y el abuso acumulado durante 14 meses es de proporciones históricas. La caída del soft power estadounidense hace mucho más difícil construir coaliciones diplomáticas o militares con aliados frente a Rusia y China. Sin poder blando, incluso el poder militar pierde eficacia. En la competición del siglo XXI, China ofrece financiamiento sin condiciones políticas explícitas. EE.UU. ofrece ultimátums en Truth Social —y los retira 24 horas después.

VIII. CHINA Y LA APUESTA DE TAIWÁN: LA LÓGICA DE LA LLAVE

¿Por qué China está tan tranquila? La respuesta es sencilla: no se interviene cuando el enemigo se autodestruye. China elude los llamados de Trump para enviar buques de guerra a reabrir el estrecho de Ormuz. Frente a la lógica del hacha, China representa la posibilidad de la llave: "Una llave requiere conocimiento; un hacha, solo voluntad de destruir".

Jack Watling, respetado experto del RUSI (Royal United Services Institute, Instituto Real de Servicios Unificados para la Defensa y Estudios de Seguridad, prestigioso "think tank" británico, nota del "blogger") ha señalado que en círculos estratégicos y de inteligencia de Washington hay mucho temor de que China emprenda en 2027 una acción militar contra Taiwán —coincidiendo con el centenario del Ejército Popular de Liberación— y que la lógica detrás de la Operación Epic Fury es precisamente esa: debilitar los focos alternativos de resistencia antes de que estalle el pulso armado entre las superpotencias. El problema es que la ejecución de esa lógica produce precisamente el efecto contrario.

El aplazamiento de la cumbre Trump-Xi -prevista para el 31 de marzo al 2 de abril, pospuesta porque Trump quiere permanecer en Washington durante la guerra- podría jugar a favor de Pekín: si Trump pierde el control del conflicto iraní, que ya amenaza el suministro de petróleo y el crecimiento económico mundial, ello fortalecería la posición negociadora china. India continúa aumentando sus compras de energía a Rusia. Modi, tras una embestida comercial de la Casa Blanca, ha dado pasos de deshielo con China.

IX. LA MUERTE DE UN ORDEN Y EL NACIMIENTO DE OTRO: LA RENDICIÓN QUE SE LLAMA VICTORIA

La víctima más importante de este conflicto no es humana: es el orden internacional basado en normas. Ese orden ha muerto en el Estrecho de Ormuz.

Los ataques de represalia de Irán han tenido como objetivo varios lugares en Israel, así como refinerías de petróleo, bases militares estadounidenses, aeropuertos y transporte marítimo comercial en los seis estados del Golfo y más allá. El propio Natanz fue bombardeado el 21 de marzo, en lo que constituye una escalada de enorme magnitud simbólica. Irán lanzó además una advertencia de alcance global: sus fuerzas "vigilarán" a funcionarios y militares de EE.UU. e Israel dondequiera que se encuentren. Según la agencia iraní Tasnim, el estrecho de Ormuz no regresará a las condiciones anteriores al conflicto "mientras dure la guerra psicológica."

Independientemente del resultado final de esta guerra, Irán ya ha alcanzado logros históricos. Como señala Marandi: "el daño causado al régimen israelí es irreversible. En el futuro, nadie va a invertir en Israel porque saben que siempre será vulnerable."

El análisis de Robert Reich aporta aquí su dimensión más brutal y más profética: Estados Unidos, tras este conflicto, no habrá obtenido nada. "De hecho, menos que nada, porque en muchos sentidos estamos peor que al principio." El régimen en Irán ha cambiado, pero no ha habido un cambio de régimen propiamente dicho. Y el cambio que se ha producido ha conducido hacia un Estado islámico más duro, nacionalista y beligerante. Irán sigue ocultando su uranio enriquecido y, presumiblemente, está más decidido que nunca a convertirlo en ojivas nucleares. Trece militares estadounidenses han muerto, y la guerra le ha costado a Estados Unidos al menos 18.000 millones de dólares hasta la fecha, sin contar el aumento de precios de la energía y los alimentos para los consumidores.

El giro del 23 de marzo -posponer los ataques a plantas eléctricas durante cinco días mientras se negocia- puede leerse de dos maneras radicalmente opuestas. Para los defensores de Trump, es demostración de que la presión extrema funciona: Irán está negociando. Para Reich, Rizzi y French, es la prueba de que Trump no tenía estrategia de salida desde el primer día, y que está buscando, como el senador George Aiken aconsejó sobre Vietnam en 1966, simplemente "declarar la victoria y retirarse." Si esto ocurre, será una rendición que se llamará victoria. Y el mundo lo sabrá, aunque Trump no lo diga.

La diferencia con episodios anteriores de descarrilamiento estratégico es ahora abismal. El mandato de Trump, más que hacer America grande de nuevo, parece autoinfligirle heridas con potencial letal para su primacía: la desconfianza, el desprecio, el rencor, la reconsideración de las relaciones con China y la exigencia generalizada de independizarse de Washington son de tal calibre que ya no necesitan un adversario externo que los destruya. Están bastante avanzados en destruirse solos.

Lo que ha quedado al descubierto es lo que la analogía con Craso articula magistralmente: el verdadero error no fue simplemente perder una batalla. Fue algo mucho más profundo: despreciar una civilización que no se comprendía. Y sin embargo, la historia tiene más paciencia que los hombres. Observa, registra y espera. Y cuando la ilusión ciega aparece, vuelve a repetir la misma advertencia que dejó Carras hace más de dos mil años: ese es, exactamente, el verdadero craso error.

Resulta pertinente cerrar con la doble advertencia que deja el conjunto de este análisis. Por un lado, la que proviene de Joseph Nye antes de su muerte: el poder blando estadounidense padeció con Vietnam, con Irak y con el primer mandato de Trump, pero en todos esos casos se recuperó. Ahora bien, "cuando la confianza se pierde es difícil recuperarla." Por otro lado, la de Rizzi en El País: "Estados Unidos es un país que sigue siendo formidable, y quien lo subestime lo hace a su riesgo y peligro." Y la de Reich, desde el extremo opuesto del análisis: la victoria proclamada habrá sido, simplemente, una rendición con otro nombre. Como dijo el propio Aiken en 1966: declarar la victoria y retirarse.

Dos mil años después de Carras, la trampa sigue siendo la misma.

Humberto Del Pozo López
(https://desenfoque.cl/)

P.D.: Frente al anuncio de Trump de haber iniciado unas "conversaciones productivas" para llegar a un acuerdo de paz, Irán ha negado de forma categórica cualquier negociación con Estados Unidos. Parece que en su estrategia de improvisación constante, el presidente ha dicho lo que los mercados financieros querían escuchar, sin que ningún hecho respalde sus declaraciones. El profesor Seyed Mohammad Marandi, de la Universidad de Teherán, le ha tomado la medida al embustero, explicando: " La firme amenaza de Irán -atacar la industria energética, los sistemas de comunicaciones y las plantas desalinzadoras de Israel y las monarquías del Golfo- ha obligado una vez más a Trump a dar marcha atrás. Ellos dirán lo que sea para mantener el precio del petróleo bajo".



Y por si estuviera poco complicada la situación, el vecino de Irán hace chas y aparece a su lado, superadas las rencillas de la guerra que mantuvieron en los ochenta: