domingo, 2 de agosto de 2026

LA U.E., UN PROYECTO CORRUPTO Y BELICISTA AL SERVICIO DE INTERESES GLOBALISTAS QUE SACRIFICA A LOS CIUDADANOS



La miopía de la presidenta no votada de la Comisión Europea le impide
ver el genocidio de EE.UU. e Israel en Gaza. ¿O será ceguera selectiva?

Los líderes de la Unión Europea han impuesto una nueva serie de sanciones a la Federación Rusa. Se trata del vigésimo primer paquete de restricciones políticas y económicas que el bloque de 27 países ha aplicado contra Rusia en los últimos cuatro años. La UE afirma con aire de superioridad moral que las medidas son una muestra de reproche por la supuesta agresión no provocada e invasión de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022.

Esta pretensión de principios europeos es una farsa.

Cualquiera que haya estudiado objetivamente el conflicto de Ucrania sabe que Estados Unidos y sus socios europeos de la OTAN incitaron la guerra al orquestar el violento golpe de Estado en Kiev en 2014, seguido del uso deliberado como arma del régimen neonazi que los imperialistas occidentales dirigieron en secreto para una confrontación geopolítica con Rusia. El hecho de que mucha gente no sea consciente de esa historia se debe en gran medida a la propaganda de lavado de cerebro de los medios de comunicación occidentales.

Por lo tanto, la política de sanciones de la UE debe entenderse, en realidad, como una guerra económica y como un complemento de una estrategia militar más amplia para derrotar a Rusia. Forma parte de la «guerra total», tal y como admitió torpemente un exministro de Hacienda francés en marzo de 2022.

Mientras el régimen ucraniano, armado por la OTAN, intensifica los ataques aéreos de largo alcance en el interior de Rusia con el fin de dañar las infraestructuras de petróleo y gas y la economía rusa, las sanciones de la UE tienen como objetivo lograr lo mismo.

Esto no tiene nada que ver con el uso de medidas comerciales y financieras para mostrar apoyo político y moral a Ucrania como supuesta víctima de la agresión rusa. Se trata únicamente de maximizar la confrontación con Rusia para derrotarla.

El uso de sanciones unilaterales es ilegal según el derecho internacional y está expresamente prohibido por la Carta de las Naciones Unidas. Constituyen una forma de agresión criminal. La UE está infringiendo de forma criminal el derecho internacional, al igual que EE.UU., que también recurre descaradamente a las sanciones para intimidar a otras naciones, actualmente 30, entre ellas Rusia, China, Irán y Cuba.

En cualquier caso, la política de la UE encaja en la definición de locura, tal y como se manifiesta al repetir una acción inútil varias veces y esperar un resultado diferente.

Podría decirse que Rusia es el país más sancionado del mundo, dadas las 21 rondas de sanciones que ha lanzado la UE y los cientos de bancos y otras empresas a las que ha apuntado. Sin embargo, la economía rusa no se ha derrumbado, como se deseaba.

Lo que resulta aún más descabellado es que son precisamente las economías europeas las que han sufrido gravemente las consecuencias de la exclusión autoimpuesta del comercio y los negocios con Rusia, en particular la pérdida de suministros energéticos asequibles. Rápidamente la UE se está desindustrializando debido al aumento vertiginoso de los costes económicos. Alemania, que en su día fue el motor económico de Europa, se ve paralizada al importar combustible estadounidense más caro en sustitución de los suministros rusos tradicionales que, históricamente, han sustentado las industrias europeas.

Los ciudadanos europeos (una población conjunta de 500 millones de personas) se ven afectados por una calamitosa crisis del coste de la vida que, en gran medida, está provocada por la política de sanciones de sus líderes políticos. Estos supuestos líderes están diezmando sus propias economías y sociedades.

¿A quién se está sancionando realmente?
La quiebra es política y moral. Las tensiones se están haciendo evidentes en los países miembros de la UE, como se ha podido observar en las disputas y el debilitamiento de la última ronda de sanciones. Varios países reclamaban exenciones para limitar el daño a sus intereses nacionales.

Grecia quería exenciones a las restricciones sobre su transporte marítimo internacional de petróleo y gas rusos. Alemania y Portugal querían exenciones de las sanciones a la pesca rusa. Austria, Bulgaria, Francia e Italia también solicitaron que se suavizaran las prohibiciones para proteger sus diversos intereses.

Tal y como titulaba Euronews: «Las caóticas negociaciones sobre las sanciones ponen de manifiesto las grietas en el frente de la UE frente a Rusia».

El medio informó de que la política colectiva está empezando a perjudicar los intereses nacionales, lo que está provocando disputas internas entre los miembros de la UE.

Otro diplomático comentó:

«Cada vez es más difícil encontrar un terreno común. Lo hemos visto esta semana.

La Comisión [Europea] [el poder ejecutivo de la UE] se está quedando sin opciones sobre qué incluir. Tiene que ser más creativa, y cada paquete es más complejo y lleva más tiempo negociarlo».

En otras palabras, los responsables políticos de Bruselas se encuentran en una situación de insolvencia debido al fracaso de sus ideas políticas en torno a sus sanciones ilegales. También están en bancarrota política porque estos funcionarios elitistas y rusófobos están haciendo que los ciudadanos europeos sufran graves consecuencias económicas sin ningún mandato democrático. Están imponiendo una política ruinosa, al estilo de una dictadura, que agrava las tensiones y las hostilidades hasta llevarlas a una guerra total.

Las élites europeas ya han provocado dos guerras mundiales a lo largo del último siglo; parece que están impulsando una tercera.

Pero aquí está lo más sorprendente: esta política demencial es un fraude total. Carece por completo de cualquier supuesta rectitud o preocupación declarada por Ucrania y la defensa de la democracia.

La hipocresía queda al descubierto de forma flagrante por la indiferencia de la Unión Europea ante los crímenes de guerra que Estados Unidos y el régimen israelí están perpetrando a gran escala.

Como han señalado esta semana los exdiputados del Parlamento Europeo Mick Wallace y Clare Daly, los dirigentes de la UE no han dicho nada sobre la guerra de agresión que Estados Unidos está librando contra Irán, ya en su quinto mes. Miles de iraníes han perdido la vida a causa de los bombardeos estadounidenses e israelíes, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, profiere repetidamente amenazas genocidas de destruir la nación, insinuando diabólicamente el uso de armas nucleares.

Al otro lado del mundo, como también señalan Wallace y Daly, miles de niños en Cuba están muriendo de hambre bajo el bloqueo máximo impuesto por Washington a este país insular. La UE no ha formulado la más mínima crítica a EE.UU., y mucho menos ha condenado esta barbarie.

Esta semana, mientras las élites europeas elaboraban su 21.ª ronda de dudosas sanciones contra Rusia, esos mismos responsables se negaron a imponer sanciones al régimen israelí por su genocidio en curso contra los palestinos, un genocidio facilitado por EE.UU. y, hay que decirlo, por los países europeos que comercian con Israel.

El doble rasero de los dirigentes de la UE no es solo una duplicidad estúpida. Es una prueba de su bancarrota política y moral y de su fraude sistémico. Hubo un tiempo en que algunos políticos europeos alzaban la voz para oponerse a las guerras y los crímenes de EE.UU. Ya no es así. Toda la clase política europea está podrida por la corrupción y la complicidad.

En muchos sentidos, las sanciones de la UE contra Rusia son contraproducentes. La derrota definitiva es la corrosión fatal de sus propias instituciones y la absoluta falta de autoridad. Los políticos europeos están deslegitimándose a sí mismos y su pretensión de gobernar. Los ciudadanos de Europa y de todo el mundo pueden ver en qué se ha convertido la UE: un proyecto elitista y belicista que está sacrificando a sus propios ciudadanos.

Alessandro Della Valle
(Fuente: https://strategic-culture.su/; visto en https://es.sott.net/)

"SIEMPRE ESTAMOS VIGILANDO"


En un homenaje evidente al film de John Carpenter "Están vivos" (1988) un grupo de hackers bromistas han manipulado el anuncio de las gafas con inteligencia artificial de Meta en Londres mediante una superposición lenticular que transforma a Kylie Jenner en un inquietante alien cuando se ve desde un ángulo, acusando a las gafas de Meta, equipadas con cámara, de convertir la vida cotidiana en una vigilancia continua 24/7:

LA RESPONSABILIDAD DE EE.UU. E ISRAEL EN LA CRISIS DE CEUTA



El bocazas de Donald Trump había anunciado represalias contra España por su falta de colaboración en la agresión a Irán. Con su chulesco estilo de matón de barrio declaraba el pasado 2 de julio:


La referencia al desastre de 1898 no es baladí: el gorila naranja señalaba a la pérdida de territorios, anunciando una crisis que el pasado jueves vimos desatarse en toda su crudeza. Está claro que la iniciativa de Marruecos de inundar las ciudades autónomas con una masa humana nunca se hubiera llevado a cabo sin el visto bueno del zanahorio.

Por parte israelí también se ha pretendido justificar la invasión, con unas torticeras declaraciones del representante de Israel en la ONU llamando "colonia" a Ceuta, y argumentando que España no puede dar lecciones a Israel mientras mantiene "colonias" en territorio marroquí.

La muestra de (interesada) ignorancia del diplomático coincide con las nada veladas amenazas que vienen haciendo diversos mandatarios israelíes -y familia- ante la denuncia española de la limpieza étnica emprendida por el estado judío en Gaza.




Una vez más, y es soprendente dada la cantidad de asesores con que cuenta la presidencia del gobierno español, ninguno parece haberle sugerido al Saunas que la batalla del relato debe ganarse, y que en estos tiempos de post-verdad le está faltando a la diplomacia española la pedagogía con que explicar que no se puede descolonizar lo que nunca fue colonia, y que Ceuta confirmó su adhesión a la corona española por libre decisión de sus habitantes en 1668, y es tan "colonia española" como Cuenca, Betanzos o la Almunia de doña Godina. Digitalícese el artículo que ayer publicaba este blog y remítase a todas las cancillerías, embajadas y legaciones del planeta. No es una operación particularmente cara ni complicada. Yo mismo me ofrezco para, gastos pagados mediante, entregarlo en octavillas a los asistentes a la próxima sesión plenaria de la ONU en Nueva York.


Y me voy a lo chusco porque también ha faltado el humor en como encarar la fanfarronería de la dupla Israel-EE.UU. Cuando el presidente con nombre de pato reclama mayor inversión militar por parte de nuestro país, alguien debería contestarle que la cifra que reclama la descuente de la factura que nos debe su país por la venta de Florida, transacción que nunca llegamos a cobrar.

Lo que nadie puede dudar a estas alturas es que los matones del patio del colegio no nos amenazan en balde, y que la invasión multitudinaria se repetirá, y la próxima vez con armas. A lo que hemos asistido es a un test sobre cuál iba a ser la respuesta española, que calificaría de ridícula si no fuera porque, sensu stricto, no ha habido respuesta alguna. Le queda al ejecutivo la patata caliente de si seguir poniéndose de perfil o empezar a trabajar ya mismo en un plan de contingencia para la "Marcha Verde 2.0" que Marruecos sí está preparando minuciosamente.

No será porque nos pille por sorpresa. El Coronel Pedro Baños lo clavó hace tiempo:


Una última observación: la avalancha marroquí ha causado, según el último cómputo, 67 muertos, la mayoría ahogados en el Tarajal. No se si esas vidas le importan a alguien, pero manejar a las masas como a un rebaño conduce frecuentemente a estas tragedias. Y no he escuchado el pésame de Trump, Netanyahu o de Mohamed VI. Ni de Pedro Sánchez, que, en cambio, sí ha compartido en X su "playlist para verano".

¡Que salao!


¿Ahogada en el Tarajal o víctima quizá de alguna de las docenas de apuñalamien-
tos
que se han dado en la Ciudad Autónoma entre la ralea que se ha desperdiga-
do por las calles, un hecho que la prensa oculta, pero del que los servicios de ur-
gencia de los hospitales ceutíes tendrían mucho que decir? 

(posesodegerasa)


Y la imagen que retrata a nuestro "fiable socio": fuerzas de la gendarmería marroquí lanzan piedras sus propios conciudadanos cuando estos pretendían volver a su territorio desde Ceuta, frustrando la intención de Mojamé VIH de que se quedaran ilegalmente en suelo español. Bestias con uniforme al servicio de un tirano que debería ser llevado ante la Corte Penal Internacional y que ha organizado un sacrificio humano en masa para celebrar el aniversario de su entronización:

sábado, 1 de agosto de 2026

¿ACASO SON LOS CIUDADANOS DE CEUTA ESPAÑOLES DE SEGUNDA CATEGORÍA?



Imagina esta avalancha humana en tu ciudad. 40.000 invasores, hombres
en edad militar imponiendo su ley en tus calles. Imagina tu impotencia y
tu miedo, sabiendo que tu propio gobierno te calificará de nazi y de ul-
traderechista si intentas defenderte de ellos. ¿Qué sentirías?

En las últimas horas hemos escuchado declaraciones, cifras, análisis y debates sobre la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta. Se habla de derechos. Se habla de acogida. Se habla de cooperación internacional. Se habla de legislación. Pero hay una pregunta que apenas escucho formular. ¿Y los españoles de Ceuta? ¿Acaso son ciudadanos de segunda? ¿No tienen derecho a que el Estado garantice su seguridad, proteja sus barrios y preserve la normalidad de su vida cotidiana?

- Siempre hablamos -y es lógico que así sea- de los derechos de quienes llegan. España es un Estado de Derecho y toda actuación debe respetar la dignidad de las personas. Pero un Estado también tiene deberes. Y el primero de todos es proteger a sus propios ciudadanos.

Porque quienes viven en Ceuta no son un dato estadístico.

Son familias que llevan generaciones allí. Son comerciantes que levantan cada mañana la persiana de su negocio.

- Son policías, sanitarios, profesores, hosteleros, funcionarios, trabajadores y niños que simplemente quieren vivir con tranquilidad en una ciudad española. Y tienen exactamente el mismo derecho que cualquier vecino de Madrid, Sevilla, Valencia o La Coruña a sentirse protegidos por su Gobierno.

- Me preocupa que hayamos llegado a un punto en el que parece que defender una frontera haya dejado de ser una obligación del Estado para convertirse casi en un motivo de disculpa. No. Las fronteras existen por una razón. No son un símbolo. No son un capricho. Son el límite que define la soberanía de un país y permiten que sea el propio Estado quien decida, conforme a sus leyes, quién entra, quién permanece y en qué condiciones.

- Y si las leyes actuales no permiten responder con eficacia a una situación extraordinaria, entonces el deber de cualquier Gobierno es promover los cambios necesarios. Porque las leyes no son textos sagrados. Se modifican constantemente para adaptarlas a una realidad que cambia. Lo que no puede cambiar nunca es la obligación de proteger a los ciudadanos.

- Y hay otra pregunta que muchos españoles se hacen.

¿Dónde está el Ejército?

España mantiene a miles de militares desplegados en misiones internacionales. Hombres y mujeres que sirven con enorme profesionalidad allí donde España considera necesario defender sus intereses o cumplir sus compromisos internacionales. Todos ellos merecen nuestro reconocimiento.

- Precisamente por eso resulta inevitable hacerse una pregunta.

¿Cómo es posible que siempre encontremos recursos para desplegar militares a miles de kilómetros de nuestras fronteras y, sin embargo, cuando una parte del territorio nacional vive una situación extraordinaria, ni siquiera exista un debate público sobre si el Estado está utilizando todos los medios de que dispone para apoyar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y garantizar la protección de sus ciudadanos?

- No hablo de sustituir a nadie. Hablo de que el Estado utilice todos los recursos legales de los que dispone para proteger una parte de España cuando esa parte de España se siente desbordada. Porque las Fuerzas Armadas existen, ante todo, para servir a España. Y muchos ciudadanos tienen hoy la sensación de que Ceuta está afrontando prácticamente sola una situación que desbordaría a cualquier ciudad de apenas 80.000 habitantes.

- No se trata de enfrentar a unas personas con otras. Se trata de recordar cuál es la primera responsabilidad de cualquier Gobierno. Proteger a sus ciudadanos. Porque si un Estado deja de transmitir esa seguridad, la pregunta ya no es únicamente qué está ocurriendo en la frontera. La verdadera pregunta es otra.

¿Quién está defendiendo hoy a los españoles de Ceuta?

Domingo Martín




MÁS ALLÁ DE LAS SIMPLEZAS DEL ECOLOGETA URBANO


POR QUÉ CEUTA ES IGUAL DE ESPAÑOLA QUE CÁDIZ U OVIEDO (O INCLUSO MÁS)



Ceuta está vinculada a España desde tiempos de Roma, cuando el 
emperador Diocleciano la agregó a la Diócesis de Hispania.

¿De dónde viene su soberanía? ¿Tienen algún fudamento legítimo las reclamaciones de Marruecos?

Comencemos con las fechas. Ceuta entró en la esfera ibérica el 21 de agosto de 1415, cuando el rey Juan I de Portugal capturó la ciudad junto a sus hijos, incluido el príncipe Enrique el Navegante, en la campaña que a menudo se considera el inicio de la expansión europea ultramarina. En 1580, con la unión de las coronas portuguesa y española bajo Felipe II, Ceuta pasó a formar parte de la Monarquía Española, al igual que Lisboa y Oporto. Eso podría haber sido el final de la historia en 1640, cuando Portugal se rebeló bajo la Casa de Braganza y recuperó su independencia.

Aquí viene la parte interesante: Ceuta fue el único territorio en todo el Imperio Portugués que eligió permanecer con España. No fue conquistada ni ocupada por un ejército español. Más bien, fue la propia guarnición e habitantes de Ceuta quienes juraron lealtad a Felipe IV. Ese acto de lealtad le valió a la ciudad el título de «Fidelísima», que aún aparece en su escudo de armas.

El Tratado de Lisboa (1668) -el mismo tratado en el que España reconoció la independencia de Portugal- hizo explícita esta excepción. Todas las posesiones portuguesas revertían a Portugal excepto Ceuta, que permaneció bajo soberanía española, como ya lo había estado durante veintiocho años por su propia elección. Incluso hoy, la bandera de Ceuta preserva esta herencia: es el pendón gironado negro y blanco de Lisboa con las quinas portuguesas en su centro, un recordatorio de los orígenes de la ciudad que ondea sobre una urbe española.

Ninguna otra ciudad en España puede reclamar exactamente la misma distinción: ser española porque eligió conscientemente serlo, una decisión documentada por escrito y respaldada por seis siglos de historia ibérica continua.

Ahora miremos al otro lado del Estrecho.

La dinastía alauí, que aún reina en Marruecos hoy, llegó al poder cuando Mulay Rashid entró en Fez en 1666, dos años antes del Tratado de Lisboa. En otras palabras, la soberanía de España sobre Ceuta es tan antigua como el Estado marroquí que ahora la reclama, mientras que la presencia ibérica en la ciudad precede a ese Estado por aproximadamente dos siglos y medio.

Los alauíes también intentaron repetidamente tomar la ciudad por la fuerza. El sultán Mulay Ismail sitió Ceuta a partir de 1694, manteniendo el asedio -con interrupciones- hasta 1727, un total de treinta y tres años, a menudo citado como uno de los sitios más largos de la historia. Sin embargo, la ciudad nunca cayó.

El hecho histórico es sencillo: la dinastía que reclama Ceuta hoy nunca la ha gobernado ni un solo día en su historia. Cuando Marruecos obtuvo la independencia en 1956, Ceuta ya había estado bajo soberanía española formal durante 288 años, y había disfrutado de 541 años consecutivos de dominio ibérico.

Por eso Ceuta nunca formó parte del Protectorado Español de Marruecos (1912–1956). Su estatus como territorio español precedía al protectorado y fue explícitamente excluido de él. También es por eso que Ceuta no aparece en la lista de la ONU de Territorios No Autónomos pendientes de descolonización.

(Visto en https://t.me/rafapalreal/)

viernes, 31 de julio de 2026

ESPAÑA EN CAÍDA LIBRE



Por primera vez en los quince años de existencia intermitente de este blog mañana, primero de mes, no habrá entradas positivas, ni humor. La gravedad de los sucesos a los que estamos asistiendo desaconseja toda distraccion en un momento en que toca mirar a los ojos a la historia. No encuentro motivos para otra cosa que no sea denunciar la tormenta perfecta que se abate sobre una España que muestra su naturaleza de estado fallido, y que se rasga por las costuras de un sistema que colapsa bajo el peso de su cobardía, su corrupción y su dejadez. Cuando una nación no tiene quien la defienda ha caído.

¿Cómo hemos llegado a esto?

Hay una larga cadena de despropósitos, traiciones y complicidades. Y sus protagonistas tienen nombre, apellidos y cargos de los que son manifiestamente indignos. Tanto los heredados como los adjudicados por esta oligarquía de partidos mafiosos que nos presentan como "democracia" están dejando claro que no saben estar a la altura de los acontecimientos, y que ser español es, con su abyecto consentimiento, estar a merced de los criminales a los que cuidan con incomprensible solicitud, y que nuestros bienes, integridad y supervivencia son bagatelas que ninguna "autoridad" defiende. Por ello ...

Yo acuso a Felipe VI, el "preparado", de ser un fantoche incapaz de asumir su responsabilidad claramente establecida por la Constitución en su artículo 8.1: "Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional". Como mando supremo del ejército su dejadez es inexcusable.

Acuso al despreciable chuloputas Pedro Sánchez Castejón de haber vendido España a sus enemigos, anteponiendo su supervivencia política a las necesidades de un país al que desprecia profundamente y al que ha tomado la medida perfectamente. Espero que algún día sepamos cuáles son los secretos inconfesables mediante los cuales Marruecos le ha chantajeado durante estos años para llevarle a anteponer los intereses de la codiciosa teocracia marroquí a los de los ciudadanos españoles.


Acuso al hipócrita anti-Papa León XIV de favorecer la invasión de los bárbaros del sur con su sensiblera llamada a la acogida de una inmigración de barra libre que está severamente penalizada en el Estado Vaticano del cual es gobernante. Su deriva de pastor de almas a agente del reemplazo de la población occidental a través de la inmigración expone su carácter de alimaña (no voy a hacer de menos al noble lobo) con piel de cordero.

La visita de este Anticristo a nuestro país no fue casual ni en cuanto a fechas ni en
cuanto a contenidos: formaba parte de una agenda precisa que preparaba el terreno
 a la gran traición consumada ayer

Acuso al Tribunal Supremo de haber actuado con una frivolidad rayana en lo irresponsable al prohibir las devoluciones de personas que acceden a nado a nuestro territorio, garantizando así un "derecho" que ha envalentonado a la jauría invasora.



Acuso a los mandos del ejército y de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado de haber prostituido su función, ejerciendo como represores de la ciudadanía y poniéndose de perfil ante las amenazas a nuestra seguridad y a nuestra integridad territorial. Si tuvieran honor liderarían la respuesta a la emergencia nacional que vivimos, pero sus culos gordos no se van a mover mientras no se lo ordenen los que han vendido a España.

Dí que sí, guapi, no sea que te llamen "racista" o "facha" y te hagan llorar


Para ciscaros ilegalmente en el derecho constitucional a la libre circulación duran-
te la Plandemia sí teníais medios y capacidad de respuesta inmediata, ¿verdad?

Acuso a los partidos PSOE y PP de complicidad con la ruina de una España que han tratado durante décadas como su cortijo privado, lucrándose con la extorsión de unos impuestos cuyo retorno no se da en términos de mejora de la sanidad, educación, servicios, ... sino de corruptelas, enriquecimiento ilícito, comisiones y latrocinio generalizado. Y acuso a sus votantes de ser cómplices necesarios de todo ello, al legitimar el juego de unos trileros que se limitan a exprimir a un país que antes de la llegada de la Santa Transición (más bien transacción) y del nefasto Régimen del 78 era la octava economía del mundo, y no el hazmerreír del mundo.


Acuso a los vendidos medios de comunicación oficialistas de escamotear el necesario debate sobre cuánta inmigración podemos soportar sin quebrar la estabilidad del país.



Un guardia fronterizo marroquí abre la valla fron-
teriza para que pasen los marroquíes a España

Acuso a las ONG buenistas y falsamente caritativas, en particular al socio de las mafias de trata de personas "Open Arms", de facilitar la invasión, trayendo a nuestro suelo a personas cuyos antecedentes, situación sanitaria y respeto por nuestra legalidad y cultura desconocemos.

Acuso a los chiringuitos, partidos de izquierda iletrada, asociaciones de acogida, Cruz Roja y demás mercenarios de ponerse al servicio de la sustitución de la población autóctona por una marea informe que está reventando nuestras fronteras, en una muestra de estupidez, ceguera suicida e ignorancia irresponsable que van a pagar con sus vidas familias españolas sometidas a saqueos, humillación y ocupación de sus casas y negocios.


Ceuta es española -por libre decisión de sus habitantes- desde 1580. Melilla desde 1497. Marruecos existe como tal desde 1956. Lo ocurrido ayer es una operación geopolítica de la que muchos llevaban avisando desde que en 2021 quedó patente que la inmigración es un mecanismo de presión contra nuestra soberanía. Así lo documentó el Centro de Investigación de Políticas Internacionales (CIDOB): "Con la entrada irregular en Ceuta de más de 8.000 personas, el gobierno marroquí ha querido poner en evidencia qué pasaría si el gobierno español no contara con su cooperación en materia migratoria. Es un ejemplo más de cómo las migraciones se utilizan como arma política."

En 2021 Pedro Sánchez cedió a la presión de Marruecos y dejó en la estacada al pueblo saharahui, sometiéndose al chantaje de Mohamed VI. Ahora asistimos a la reedición de la misma política de chantaje cuando ha habido un acercamiento de España a Argelia, algo que no ha gustado al sátrapa marroquí. Y su gendarmería, entrenada y equipada por España, ha pastoreado a la horda de invasores hasta la frontera y allí la ha soltado. Con 18 jóvenes ahogándose en la playa del Tarajal mientras intentaban acceder a nuestro territorio. Vidas que no le importan a su monarca. "Daños colaterales" de la celebración del vigésimo séptimo aniversario de la subida al trono del tirano.

¿Cuál será esta vez el precio a pagar por reconducir la situación? ¿Se conformará el autócrata marroquí con la cesión de la final del Mundial 2030 a Rabat o visto lo fácil que es invadir una ciudad autónoma querrá autoregalársela? ¿Tensará la situación hasta el extremo de arriesgarse a que su perrito fiel sufra una moción de censura y tenga que buscar la forma de chantajear a su sucesor o preferirá seguir contando con su particular "conde don Julián" para el próximo enjuague que le venga en gana?


Confiar en que la resolución pacífica de esta situación venga de la acrisolada costumbre de Sánchez de ceder ante delincuentes, llaménse estos Bildu, Puigdemont o Mohamed, no deja de tener un punto de surrealista ironía.



Mientras desde los despachos se asiste al colapso absoluto de nuestra soberanía, el presidente de gobierno afirma que “no se dan las condiciones para decretar la emergencia nacional”. Igual hay que esperar a que corra la sangre.


Si entras ilegalmente a Tailandia, la pena aplicada de forma inmediata son diez años de prisión.

Si entras ilegalmente a Arabia Saudí, cinco años de prisión y flagelación

Si entras ilegalmente a Rusia, cinco años de prisión, igual que en Japón

Pero si entras ilegalmente a España, sanidad gratuita, hogar si te declaras menor y comienza a correr el calendario para obtener la nacionalidad.


Somos un chiste.

El hazmerreir del mundo civilizado.



¿Quién va a respetar a una nación empeñada en su ruina y bancarrota? Una nación antaño temida y que hoy solo concita el desprecio de sus teóricos "socios".

¡Pobre España! Sola y gobernada por los peores.

(posesodegerasa)