miércoles, 2 de septiembre de 2026

CARTA ABIERTA A UN PRESIDENTE QUE SOBREESTIMA SUS VACACIONES



El narcisismo de un majadero impresentable

"He trabajado y he descansado. Es mi derecho".

Una afirmación que sería inobjetable en un país en que se cumplieran los derechos de todos, y en el que un gobierno solícito velase porque así fuese. Pero no es el caso, señor presidente. Compatriotas nuestros están viendo pisoteado su derecho a salir de su casa sin verse amenazados por turbas de maleantes a los que nunca invitaron a instalarse en sus calles, sus playas y su entorno. Sus niños no disfrutan de espacios de esparcimiento porque están tomados por invasores. Sus hijas no pueden circular libremente sin riesgo de ser violadas. Sus comerciantes ven sus tiendas saqueadas por indeseables. Sus calles rebosan suciedad, heces e insalubridad. ¿Qué ha sido de los derechos que ellos también tienen? ¿Son menos importantes que los suyos?

Si frente a esa situación usted no hace todo lo humanamente posible para solucionarla en el menor tiempo posible, y tiene recursos de sobra para ello, su invocación de sus propios derechos frente a la anulación de los de otros es de un cinismo rayano en lo obsceno. Porque un líder nunca reclama para sí lo que no promueve para todos. Y usted viene demostrando un egoísmo y una insensibilidad impropias de un presidente de gobierno. Su narcisismo es un insulto a los ceutíes, a los que ha abandonado, primero no previniendo lo que se les vino encima cuando tuvo sobrada información de ello, y segundo, no poniendo inmediato remedio a un caos y una destrucción de la normalidad que ha abocado a toda una comunidad a la desesperación.

Pero, oh, infortunio, la invasión de la ciudad tuvo lugar mientras usted estaba de vacaciones, así que los ceutíes tenían que esperar a que las disfrutase, y a la vuelta ya veremos. No ha podido hacer como Gila, coger el teléfono y decirle a ese aduanero grotesco que rige el país vecino: "Me viene mal el asalto ese día, ¿no podías retrasarlo?". Tampoco hubiera dicho "Oiga, ¿es el enemigo?" porque hablamos de quien no deja de calificar de socio fiable, colaborador y amistoso, al que, pese a no haber ajustado el calendario a su conveniencia, hay que estarle extremadamente agradecido, aunque nadie sabe por qué. Quizá por la hospitalidad que la embajada marroquí daba a la mitad de su gabinete mientras sus gendarmes abrían los pasos fronterizos a las turbas desatadas. Y su despedida hubiera tenido más del Fernando Galindo que interpretaba José Luis López Vázquez en "Atraco a las 3" que de Gila: "Aquí un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo". Un bufón áulico, en definitiva.

"Lo primero, mis vacaciones". Ese ha sido su planteamiento, infantil y egocéntrico, que supone que ha sido elegido para disfrutar de los privilegios inherentes al cargo y postergar sus obligaciones, anteponiendo sus prebendas medievales a sus deberes para con quienes le pagamos su sueldo. Solo le importa su propio bienestar, y al fastidioso ejercicio de gobernar ha dejado claro que prefiere el más pasivo de resistir, como indica el título del tocho ese que le han escrito otros, como la tesis doctoral, por cierto. Resistir, así se hunda España. Que es lo que está ocurriendo.

¿Qué Ceuta se ha convertido en algo más parecido al "far west" que a una ciudad del siglo XXI? Que resistan. ¿Que los padres ceutíes no saben si sus hijos podrán incorporarse al nuevo curso con normalidad o tendrán que ser escoltados por el ejército para evitar agresiones? Que resistan. ¿Que patrullas de la policía son atacadas a diario con piedras y cócteles Molotov? Que resistan. Su fórmula no contempla excepciones. Que resistan todos lo inaceptable como usted resiste en palacios donde las penalidades de sus súbditos jamás le alcanzan.

¿Recuerda, usted que tanto pondera el mundo islámico, aquellos relatos de "Las mil y una noches" en que el Califa de Bagdag se disfrazaba de hombre común y corriente y salía a recorrer las calles, mezclándose con sus súbditos para tener de primera mano información de lo que en sus dominios acontecía? ¿No le tienta la experiencia? Tal vez tuvo suficiente con el desplante que le hicieron en Paiporta, donde no resistió, por cierto, dejando una constancia de una falta de gallardía que le perseguirá mientras viva. Desde entonces prefiere la plebe a distancia, que son quejicosos y exigen orden y normalidad. Mejor la descansada vida del que huye del mundanal ruido. Usted tiene mucho más derecho a su descanso del que tenían los ceutíes a la feria que hubieron de cancelar, faltaría más. España tiene derecho a la fiesta, excepto Ceuta, que, como al Fort Apache del celuloide, le toca resistir.

Y encima esa plebe irritada e irritante no le agradece que interrumpiera su "dolce far niente" para asumir -por un ratito, la puntita nada más- los molestos deberes de su cargo. Un ratito que al parecer le justifica para restregarnos con su habitual suficiencia su tramposo "he trabajado".

Usted no ha trabajado, señor Saunas. Al menos no como un gobernante responsable. Usted ha movilizado a su gabinete de imagen para vendernos un posado vergonzante en el que aparecía como un preocupado dirigente interconectado con su equipo, solo que los burdos editores de la imagen difundida cometieron dos errores de bulto que delatan su mentira: no haber intercalado una alfombrilla de CGI entre el ratón óptico y la mesa de cristal, donde aquél no se puede mover, y el haberle borrado las piernas, en un involuntario testimonio de cómo usted ni tiene ni los pies en el suelo ni la voluntad de maniobrar ante una crisis en la que, una vez más, ha antepuesto el cálculo de su beneficio al de la población.


Pobre hombre, amputado y obligado a trabajar. Tenemos a un presidente de gobierno
mutilado, Dios sabe a causa de qué terrible accidente, cirugía, maldición o bacteria
carnívora. ¿Qué más os hace falta para comprender que Pedrito está dándolo todo
por España? Bendecid sus muñones, súbditos crueles.

Sus cuidadosísimas puestas en escena son grotescas, señor Sánchez. Como cuando en el Falcón mira atentamente informes sin duda importantísimos sin quitarse las gafas de sol. Como cuando se aplaudía a sí mismo tras perder una votación en el Congreso. Tal vez se sienta irresistible, pero es usted un fantoche ridículo.

¡Vayase a descansar, si tanto lo desea, pero de forma permanente! España necesita de dirigentes capaces de sacrificio personal, sabedores de que están al servicio de algo más grande que ellos. Y usted solo está al servicio de su propio ego, de su megalomanía galopante, de creerse por encima de todo y de todos. Usted no soluciona nada porque ha terminado por convertirse en el gran problema de este país, tan poblado de sinvergüenzas que ha acabado por instalar a uno en la Moncloa.

Egipto padeció en el pasado las bíblicas plagas que el libro del Éxodo nos refiere. España le padece a usted. No se cuál de los dos reinos, a fin de cuentas, sale peor parado. Y aún es pronto para saberlo porque su historial de infamia y de deshonor amenaza con prorrogarse con nuevos e ignominiosos capítulos.


Supo con antelación lo que se venía y no solo no hizo absolutamente nada, sino
que se fue a disfrutar tan ricamente del sol y la playa mientras los ceutíes que-
daban condenados a no poder hacerlo ya veremos hasta cuándo. Pedro Sán-
chez es menos un presidente que una fábrica viviente de mentiras, bulos, jus-
tificaciones, incompetencia y servilismo hacia el sátrapa marroquí. 

Escuche el clamor de este pueblo al que tanto desprecia.

Desaloje a los invasores o acabará siendo usted desalojado sin miramientos, y más pronto que tarde, para alivio de la gente de bien y escarnio de sinvergüenzas y vendepatrias.

(posesodegerasa)

EL GOBIERNO DE SÁNCHEZ TUVO CONOCIMIENTO PREVIO DE LA INVASIÓN DE CEUTA Y NO HIZO ABSOLUTAMENTE NADA



Las evidencias incontestables de que el gobierno permitió la invasión de los días 30 y 31 de julio han saltado ya a los medios generalistas, dejando con el culo al aire a un presidente que lleva un mes fingiendo no tener datos acerca de la implicación de Marruecos en el episodio, y que ha llegado incluso a culpar del mismo a Rusia antes que reconocer la evidente mano del vecino del otro lado del Estrecho.

El CENIF, unidad de inteligencia de la Comisaría de Extranjería de la Policía Nacional, emitió el 29 de julio una primera alerta de riesgo de entrada en Ceuta y Melilla "previsto para el 30 de julio" y "por vía marítima". Dicha alerta llegó a quien tenía que llegar, pero fue ignorada.

La juez María Tardón, que estaba de guardia cuando se produjo la invasión en Ceuta, pidió el pasado 31 de julio un informe a la Policía Nacional y otro a la Guardia Civil para tratar de establecer si existen indicios de un delito contra la independencia del Estado, competencia de la Audiencia Nacional. Los informes obtenidos revelan que la invasión de Ceuta fue guiada por gendarmes marroquíes a las órdenes de agentes de paisano. Se trató de un proceso planificado para colapsar el sistema de control fronterizo y eliminar la capacidad de respuesta de España.

La Policía envió a la Audiencia Nacional el pasado lunes su informe, en el que analiza en detalle las alertas previas a la invasión, cómo se produjo y su carácter de proceso planificado con el objetivo de violar la frontera española (y de la Unión Europea) bajo la apariencia de una crisis migratoria.

Gendarmes marroquíes dieron indicaciones a los inmigrantes para acceder a Ceuta y se encargaron de gestionar el flujo de los miles de personas llegadas a Castillejos para que se dirigieran a zonas predeterminadas para alcanzar territorio español.

https://www.elespanol.com/

El 3 de agosto algunos medios extranjeros y nacionales publicaban ya testimonios de migrantes que indicaban que los gendarmes de Marruecos los guaban y empujaban a cruzar la frontera por el espigón.

https://gaceta.es/

EL 2 DE SEPTIEMBRE, TODOS CON CEUTA



Pues, nada, los que confunden fascismo con sentido común ya tienen
argumentos para etiquetar el blog como "extrema derecha". No hay
como tomar partido para que los de enfrente rujan como leones del
circo romano en que se ha convertido el país. Salga del armario us-
ted también, amigo lector, verá la extraña satisfacción que produce

Cualquier español de bien ha de sentirse concernido por la penosa situación de Ceuta. Hoy miércoles, 2 de septiembre, a las ocho de la tarde, en la puerta de tu Ayuntamiento, tienes la ocasión perfecta de demostrar la clase de persona que eres.

Existen múltiples motivos para asistir a las concentraciones convocadas en toda España en auxilio y solidaridad con los ceutíes: porque sus calles son inseguras, porque sus servicios sanitarios están colapsados, porque sus playas están tomadas por una avalancha de extranjeros, porque sus colegios e institutos se han convertido en dormitorios, porque sus comercios van camino de la quiebra, porque los invasores han agredido a militares españoles, porque los invasores han violado 23 niñas, porque el Gobierno de Marruecos sigue diciendo que Ceuta y Melilla son marroquíes, etcétera, etcétera, etcétera … Cada cual tendrá sus razones (las enumeradas u otras) para demostrar mañana, como ciudadanos libres, que estamos todos con Ceuta.


Esto es algo que bajo ninguna circunstancia debe llegar
a ocurrir en ningún territorio español. Los niños no son
moneda de cambio para el apaciguamiento de los inva-
sores, y merecen sentirse seguros, no amenazados
Pero si te lo estás pensando todavía, si aún no tienes clara tu asistencia, añadiré otras tres poderosas razones para que levantes el culo de la silla y acudas a la puerta de tu Ayuntamiento:

1-Izquierda Hundida y el Partido Socialista Obrero Marroquí (perdón, español; en qué estaría yo pensando) han ordenado por escrito a sus concejales y militantes que no acudan a las concentraciones de apoyo a Ceuta: dicen que ellos, los progresistas con pedigrí, los progresistas químicamente puros, los progresistas moralmente superiores, los progresistas de la Iglesia Sanchista de los Últimos Días, no deben mezclarse jamás (en cositas que pudieran molestar a Marruecos) con xenófobos machirulos, racistas inveterados y franquistas irredentos. Sólo por eso, querido lector, los demócratas deberíamos salir en masa a las calles de España.

2-Unidas Pudrimos ha perpetrado otro escrito parecido, pero haciéndonos pasar por el calvario de desdoblar los géneros: niños y niñes, Gaza y Gazo, ceutíes y ceutías, ultraderechistas y ultraderechistos, casoplones y casoplonas, fascistas y fascistos, xenófobos y xenófobas, racistas y racistos, inmigrantes e inmigrantas, porros y porras, etcétera, etcétere y etcétero. Sólo por eso, amigo lector, los demócratas deberíamos salir en masa a las calles para poner una denuncia en la Real Academia de la Lengua.

3-Arnaldo Otegi, terrorista confeso y dirigente de Bildu, ha hecho un llamamiento público contra las concentraciones de apoyo a Ceuta. Y sólo por eso, sólo por eso, sólo por eso … hummmmm …. Ahí lo dejo, lector. El Código Penal me impide decir lo que pienso.

Españoles de buen corazón y de buenas entrañas: no desesperéis. Como dijo Salvador Allende, “mucho más pronto que tarde se abrirán de nuevo las grandes alamedas por donde pase el hombre libre”. Y ese día … será mañana.

Hoy, 2 de septiembre, a las ocho de la tarde, los españoles de bien estaremos en la puerta de los Ayuntamientos. Que retumbe en el mundo nuestro grito unánime:

¡¡Viva Ceuta y Viva España!!

Juan Manuel Jimenez Muñoz.

SITUACIONES EXCEPCIONALES REQUIEREN MEDIDAS EXCEPCIONALES



Sacar a la masa de invasores de las calles de Ceuta y confinarles en un espacio
seguro, para ellos y para la ciudad, es una tarea que no admite aplazamiento.

Durante 2025, más de 20.000 inmigrantes llegaron a las costas de Creta procedentes del norte de África, multiplicando por cinco las llegadas de la ruta respecto al año anterior. La presión llegó a desbordar la capacidad de acogida de la isla.

Grecia decidió que una situación excepcional requería medidas excepcionales. Su Gobierno llevó al Parlamento una suspensión temporal de tres meses del acceso al procedimiento de asilo para determinadas personas que llegaran por vía marítima desde el norte de África. El Parlamento griego aprobó la medida y estuvo vigente entre el 14 de julio y el 14 de octubre de 2025.

La decisión fue muy controvertida y recibió fuertes críticas jurídicas. Pero la cuestión política es clara: Grecia no quiso afrontar una situación extraordinaria aplicando sin más los mecanismos ordinarios. Luchó por disponer de herramientas excepcionales para una situación que consideraba excepcional. Luchó por su ciudadanía. Hubo voluntad política.

Desde el 12 de junio de 2026 está en aplicación el Reglamento (UE) 2024/1359, creado precisamente para situaciones excepcionales de crisis y fuerza mayor en materia de migración y asilo.

El Reglamento contempla expresamente la instrumentalización cuando un tercer país o un agente no estatal hostil fomente o facilite desplazamientos hacia las fronteras de un Estado miembro con intención de desestabilizarlo, cuando esas acciones puedan poner en peligro funciones esenciales del Estado, como el orden público o la seguridad nacional.

Significa que, si se declara una situación de crisis conforme al Reglamento, pueden activarse medidas excepcionales de frontera, procedimientos específicos, solidaridad europea y apoyo reforzado de las agencias de la UE.

Si Grecia luchó por aplicar medidas excepcionales ante una situación excepcional, ¿por qué España no está haciendo lo mismo con Ceuta?

¿Por qué no solicita a la Comisión Europea que examine si lo ocurrido encaja en el mecanismo de instrumentalización del Reglamento 2024/1359?


Hay una medida evidente que tomar, y necesita del respal-
do unánime de TODA la UE. No puede ser que politicas-
tros chantajeados estén cantando alabanzas al país que
mayor responsabilidad tiene en esta crisis.
¿Por miedo a molestar al “vecino”? ¿Por qué es más cómodo arruinarnos la vida?

¿Por qué no reclama el refuerzo de Frontex y de la Agencia de Asilo de la Unión Europea? URGENTEMENTE

Si el Gobierno ha declarado una situación de interés para la Seguridad Nacional, ¿por qué no utiliza todas las herramientas excepcionales que permite el Derecho europeo?

¿Por qué Ceuta tiene que soportar como una situación migratoria ordinaria lo que el propio Gobierno considera una situación extraordinaria de seguridad nacional?

Una situación excepcional requiere una respuesta excepcional. Europa ya tiene mecanismos hasta ahora no empleados. ¿Por qué no se activa para Ceuta?

Tramitar más de 10.000 expedientes sin plazo no puede ser la solución.

Exijamos que Ceuta no sea un CETI sine die.

Jesús Pérez Rivera

martes, 1 de septiembre de 2026

CAMINAR ES RESISTIR: UNA PROPUESTA AMBULANTE DE DAVID LE BRETON Y WALTER BENJAMIN



En una era donde cada minuto está diseñado para la productividad, caminar sin
 rumbo es un acto de insumisión; es la grieta en el sistema, la pausa que desafía
la velocidad que nos enajena

Caminar es uno de los últimos actos de resistencia en un mundo que ha convertido el tiempo en una mercancía. Mientras la ciudad nos obliga a medir cada minuto en función de su utilidad, el flâneur –ese caminante sin causa– se desliza entre las grietas del sistema, eligiendo el extravío en lugar del destino. No le interesa la dictadura de los relojes, sino el ritmo impredecible de sus pasos, la textura del suelo, la forma en que la luz tiñe una esquina. Como advirtió Walter Benjamin, para ese paseante ocioso, la multitud es su velo, la trinchera desde la que observa sin ser devorado por la maquinaria del mercado.

El filósofo francés David Le Breton también lo expresa con claridad: "Cada paso es un gesto de apropiación del mundo". Caminar es un acto de insumisión ante el torbellino moderno, una ruptura con la lógica que impone velocidad, eficiencia y productividad absoluta. En la caminata, el tiempo no es algo que se pierde, sino algo que se recupera, que se reescribe al margen de la vida. Se transita no solo el espacio, sino también la memoria, el alma misma de la vida. Se revelan ciudades que no existen en los mapas, sino en la manera en que el viento sacude un árbol, la sombra de un letrero que nunca antes había estado ahí o la propia escena única e irrepetible que sólo la pausa deja ver. Caminar es ir soltando, con cada paso, el nudo ciego que la sociedad de la prisa nos impone.

El flâneur es una anomalía en un mundo donde el movimiento debe ser lineal, estrictamente encadenado a una rutina que promete éxito; minuto a minuto, midiendo cuál es el siguiente paso para llenar la lista de actividades por hacer. Pero él desafía esa rigidez con la deriva, con la pausa sin justificación. En la economía del capital, el peatón sin destino es una pérdida, un estorbo en el sistema de la eficiencia. La ciudad ha sido diseñada para el tránsito "veloz" y sin interrupciones, para que la mercancía circule sin fricciones. Pero el caminante es fricción pura, una resistencia viva al ritmo impuesto.

Le Breton advierte: "El caminar libera el espíritu del peso del mundo". Y en estos tiempos donde la realidad se desmorona bajo el exceso de información y la velocidad del consumo, caminar es aflojar la venda que nos aprieta los ojos. Es recuperar la calle antes de que se convierta en un decorado, en un flujo incesante de datos, publicidad y entes corriendo a la desgarradora rutina. Es reivindicar la existencia fuera del algoritmo repetitivo, del cálculo meticuloso de lo que debemos hacer cada segundo del día.

Y más aún, caminar es una forma de pensamiento. En una sociedad que ha convertido el tiempo en una cadena de producción ininterrumpida, donde cada instante debe ser optimizado, la prisa se convierte en un mecanismo de control. La velocidad no solo nos desplaza físicamente, sino que nos impide ver. "Caminar es también una forma de pensar", dice Le Breton. Cuando todo se mueve tan rápido, el pensamiento crítico se evapora, la contemplación se vuelve un lujo. Y sin contemplación, sin ese espacio donde germinan las ideas, ¿qué queda de la humanidad? La enajenación no solo es un efecto de la prisa, es su esencia. Caminar es la última grieta en ese muro, la rendija por la que aún se filtran los susurros de la vida, las preguntas que solo pueden nacer en la pausa, en la soledad con uno mismo. "La lentitud es un derecho fundamental del espíritu", señala Le Breton, y sin ella, la conciencia se marchita.

En este mundo, donde los autos han conquistado el paisaje y las aceras se reducen a meros fragmentos de lo que fueron, el caminante se ha convertido en un intruso. El automóvil, el tren, el avión: todos vehículos de la prisa, diseñados no para mirar, sino para llegar. "El hombre moderno ya no camina, se desplaza", dice Le Breton. Y en ese desplazamiento, en esa obsesión por acortar distancias, se pierde la posibilidad de ver, de sentir, de existir y de cuestionar. Se borra el detalle, se anula el encuentro fortuito, se aniquila la posibilidad del asombro y contemplación. La ciudad, que alguna vez fue un espacio de exploración, se convierte en un simple tablero de trayectorias predefinidas, donde cada trayecto es solo un medio para un fin.

La velocidad lo consume todo, incluso el pensamiento. Ir de un punto a otro sin detenerse es la norma, y en ese vai ven se pierde la capacidad de reflexionar, de descifrar los secretos –o los no tan secretos– de la existencia. La contemplación, ese espacio donde germinan y florecen las ideas que nos hacen avanzar como humanidad, ha sido borrada. Caminar es la única forma de reabrir esa puerta, de recuperar las pistas que la vida deja entre las esquinas. Cada paso es un desafío a la prisa, un acto de resistencia frente al río que nos arrastra. Es enfrentarse a la incomodidad de estar a solas con nuestros pensamientos, pero también la oportunidad de florecer en esa soledad, de reencontrarnos con las preguntas esenciales que el ruido de la modernidad ha silenciado.

Hoy, más que nunca, la caminata está en peligro. Las aceras se reducen, los espacios públicos desaparecen y el peatón se vuelve un estorbo. Se camina menos y se consume más. Los vehículos han conquistado el paisaje, devorando la posibilidad del paseo errante. "Caminar es un arte que se desvanece en un mundo donde todo debe ir más rápido", nos advierte Le Breton. La ciudad se ha vuelto una máquina de tránsito, un engranaje donde lo único que importa es llegar, nunca estar.

Qué nos queda entonces, sino caminar a contracorriente. Hacer del laberinto nuestro hogar y del paso errante nuestro manifiesto. Salir de casa como quien llega de lejos, redescubriendo el mundo en cada esquina, como si fuera la primera vez. Porque, como bien advierte Benjamin, la ciudad ya no es una patria, sino un escenario. Y en este teatro de lo fugaz, el caminante sigue siendo el último espectador lúcido.

Así, en la era de la prisa, quien aún camina sin rumbo desafía al tiempo mismo. Quien aún se detiene a observar, a escuchar los ecos que la velocidad silencia, a mirar las sombras es quien mantiene encendida la chispa de la conciencia.

Carolina de la Torre
(Visto en https://pijamasurf.com/)

TERMODINÁMICA DEL INFIERNO



Una difundida leyenda urbana refiere la original respuesta que habría dado un alumno en un examen de Física.

La única y sorprendente pregunta del examen era: ¿Es el infierno exotérmico (libera calor) o endotérmico (absorbe calor)?

Como buenos estudiantes, la mayoria de nosotros escribiríamos en el examen una explicación de la Ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime), por ejemplo, o citaríamos los tres principios de la termodinámica.

Pero la leyenda dice que el avispado estudiante escribió en el examen lo siguiente:

En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa del Infierno varía con el tiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el Infierno y a qué ritmo salen. Tengo sin embargo entendido que, una vez dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, hay que descartar las salidas.

En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones. La mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno. Dado que hay más de una religión que así se expresa y dado que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno.

Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el número de almas en el Infierno crece de forma exponencial.

Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno. Según la Ley de Boyle, para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas.

Hay dos posibilidades:

-Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán progresivamente, y dado que "las llamas del castigo ni amainan ni arrecian" (Apocalipsis 12 : 35), podemos concluir que el infierno es endotérmico.

-Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno, sometido a una inexorable entropía, se congele. Por lo tanto, es exotérmico.


En apoyo de esta segunda posibilidad tenemos el hecho de que Juan Pablo II declaró el Infierno clausurado, algo ante lo que cabe preguntarse: ¿Lo clausuró porque estaba congelado? ¿O se congeló porque estaba clausurado?

En todo caso, ya sea por mala climatización, haber quedado fuera de servicio, con la consiguiente reubicación de las almas en otros destinos ultraterrenos, u otras razones, todo apunto a que el infierno es exotérmico y se congeló ya hace tiempo.

Aquí el relato mayoritariamente difundido atribuye al ingenioso estudiante un merecido sobresaliente, concluyendo alguna de las versiones que he encontrado por la Red con un epílogo licencioso en el que el joven concluye:

Si aceptamos el postulado que me dio Lucía durante mi primer año, que "hará frío en el infierno antes de tenga una cita contigo", y tomamos en cuenta el hecho de que salí con ella anoche, entonces la número 2 debe ser cierta, y por lo tanto estoy seguro de que el infierno es exotérmico y ya se ha congelado.

El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más almas y está, por tanto, extinguido … dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un ser divino, lo que explica por qué, anoche, en el momento más íntimo de nuestro encuentro Lucía no paraba de gritar "¡Oh, Dios mío!"


(Visto en la Red)

HUMOR EN LA RED