lunes, 3 de agosto de 2026

LA DESTRUCCIÓN DE ESPAÑA



A la lógica pregunta "¿Dónde estaban los mandos militares y policiales durante la
invasión de Ceuta?" … la respuesta no puede ser más increíble: en la Embajada
 de Marruecos, en una fiesta en honor al sátrapa Mohammed VI a la que asistían
 además varios ministros del PSOE, Felipe Gonzálex, "comunicadores" como
Nacho Abad ... La estirpe de Judas es indudablemente española. 

Cuando todavía colean los incendios más voraces jamás padecidos en España sufrimos la invasión de una horda incontable de marroquíes. ¿Alguien puede todavía negar que estamos gobernados por chacales juramentados en la destrucción de España? ¿Alguien puede negar que estamos en manos de criminales dispuestos a convertir España en eso que vulgarmente se llama un «Estado fallido»? ¿Cómo podemos definir un país cuyos gobernantes no sólo se muestran incapaces de combatir estas calamidades, sino que las fomentan y alientan?

Los incendios que acabamos de padecer –que todavía estamos padeciendo- ocurren porque los chacales que nos gobiernan los promueven. Sólo así puede explicarse que España apenas haya invertido una cuarta parte de las ayudas recibidas desde el pudridero europeo para la prevención de incendios y el cuidado de nuestros bosques; sólo así puede explicarse que la partida destinada al llamado Fondo de Contingencia para paliar catástrofes, que asciende a cuatro mil millones de euros, se haya desviado hacia otros gastos completamente diversos. ¿Y cuáles son esos gastos? La partida más abultada es la que se destina a «operaciones militares»; traducido al román paladino, se desvían miles de millones para abastecer de armamento al títere Zelenski y para participar en «misiones» belicistas demenciales (como la que ahora mismo nuestros militares están desarrollando en el Ártico), cuya única finalidad es enviscar a Rusia y provocar el estallido de una Tercera Guerra Mundial.


Y otros tantos con el importe del fraudulento
"rescate" a la aerolínea Plus Ultra. Y con las
joyas de ZP aún está por calcular. A la "prio-
ridad nacional" que otros proponen el Saunas
antepone la prioridad marroquí
Los chacales que nos gobiernan han triplicado al gasto militar para cebar el «complejo industrial-militar» yanqui y prolongar indefinidamente una guerra perdida que puede degenerar en apocalipsis atómico, mientras nuestros hospitales y nuestras escuelas se depauperan hasta extremos insoportables, mientras nuestras carreteras se llenan de baches y socavones, mientras nuestros trenes descarrilan y nuestras infraestructuras públicas revientan. Mientras cuatro mil millones de euros han sido entregados al títere Zelenski, España se cae a trozos, convertida en una pira y en un muladar; y los sufridos españoles sufren exacciones fiscales monstruosas, que en muchos casos superan el 70 por ciento de sus ingresos (porque no hay que contabilizar sólo el impuesto sobre la renta, sino también los impuestos al consumo, los impuestos especiales y tasas son que nos acribillan, también los impuestos por derechos de emisión de CO2 que las centrales eléctricas y las empresas de la cadena industrial y alimentaria repercuten sobre nuestros bolsillos). Y no contentos con desviar los fondos destinados a la prevención de las catástrofes y con saquearnos atrozmente (siempre pillando cacho para sus corruptelas, por supuesto), los chacales que nos gobiernan invocan una supuesta «emergencia climática» cada vez que una nueva catástrofe nos golpea, para incrementar todavía más la recaudación y financiar más pingüemente la llamada «transición energética» (que el último año recibió más de 17.000 millones de euros). Una «transición energética» que se alimenta de la aniquilación de nuestra agricultura y nuestra ganadería, sometidas a normativas que las hacen inviables); una «transición energética» que es la principal beneficiaria de los incendios que cada verano arrasan nuestro territorio, pues brindan terreno calcinado para construir «parques» eólicos y fotovoltaicos; una «transición energética» que –como explica de perlas la «doctrina del shock»– se sirve de la consternación que provocan los incendios para que los chacales que nos gobiernan pueden subir todavía más los impuestos, con la excusa de combatir la «emergencia climática». Por supuesto, todos esos miles de millones que los chacales nos rapiñan cada año para combatir el «cambio climático» no han servido para suavizar ni un ápice nuestro clima.

Atrevámonos a decirlo: son los chacales que nos gobiernan los causantes directos y los principales beneficiarios (en colusión son los magnates de la «transición energética») de los incendios que padecemos. También son los causantes directos y los principales beneficiarios de las invasiones bárbaras que España padece desde hace décadas y que en estos días han alcanzado su paroxismo con la llegada a Ceuta y Melilla de una horda incontable de marroquíes, entre la que se camuflan miles de delincuentes liberados por su reyezuelo, con motivo del aniversario de su entronización. Pero esa horda no habría llegado a Ceuta y Melilla si los chacales que nos gobiernan no hubiesen favorecido una política de fronteras abiertas que ha convertido España en la bicoca y el el dorado del reinado plutocrático mundial, que necesita provocar avalanchas inmigratorias para reducir los salarios y multiplicar sus beneficios. Esa horda no habría llegado a Ceuta y Melilla si los chacales que nos gobiernan no hubiesen promovido, para atender las demandas del reinado plutocrático mundial (y de paso asegurarse un ejército de votantes a piñón fijo), una monstruosa regularización masiva de inmigrantes que ha convertido España en un enjambre de rica miel para todos los desharrapados del planeta. Esa horda no habría llegado a Ceuta y Melilla si los chacales que nos gobiernan invirtieran dinero en un ejército que protegiese nuestras fronteras de vecinos aviesos y hostiles. Esa horda no habría llegado a Ceuta y Melilla si los chacales que nos gobiernan no estuviesen genuflexos ante Marruecos, por razones o sinrazones muy turbias que nunca se nos han explicado; razones o sinrazones que han condenado al pueblo saharaui a un futuro de tortura y opresión y han beneficiado a la tiranía marroquí con chorros de millones que se niegan a los españoles, para que su agricultura y su industria prosperen mientras las nuestras languidecen y nos comemos sus zurrapas en la fruta que nos venden. Pero de todo ello los chacales que nos gobiernan pillan cacho; por eso ayer banqueteaban y brindaban en embajadas y consulados de Marruecos, celebrando el aniversario de la entronización del reyezuelo Mujamé, mientras la horda invadía Ceuta y Melilla. Los chacales que no gobiernan son los causantes directos y los principales beneficiarios de la destrucción de España. Son unos traidores hijos del obispo Oppas y del conde don Julián, hijos de Godoy y Antonio Pérez, que han hecho de la destrucción de España su pitanza y su misión vital. Mientras nos resistamos a aceptar esta verdad diáfana solo nos resta agonizar. Y va a ser una agonía larga y dolorosa.

(Artículo de Juan Manuel de Prada en el diario ABC)

En la imagen, el total de vehículos operativos de que dispuso la Guardia Civil en
Ceuta durante la avalancha zombie del jueves: dos. Entretanto, el gobierno del
Saunas le ha regalado a Marruecos más de 650, valorados entre 30 y 40 millo-
nes de euros, desde 2019. Estamos pagando la invasión con nuestros impuestos.
 
Lerda "cum laude" que ignora que no se puede devolver lo que nunca se quitó.
Si alguna cirugía milagrosa no le devuelve a ella la inteligencia, acabará por
reclamar también el retorno del tributo de las cien doncellas

HA SUCEDIDO, Y VOLVERÁ A SUCEDER


INFORME EMPÍRICO DESMIENTE LA SUPUESTA EMERGENCIA CLIMÁTICA QUE NOS VENDEN LOS POLÍTICOS



Un profesor emérito de geografía física de la Universidad de Oslo ha presentado recientemente su informe anual sobre el estado del clima, basado exclusivamente en observaciones y mediciones reales, no en modelos informáticos. Su conclusión es que las temperaturas descendieron ligeramente en 2025.

El resultado del informe climático anual del profesor Ole Humlum es una revisión general de la narrativa alarmista del IPCC: las temperaturas descendieron ligeramente en 2025, el hielo marino del Ártico es significativamente mayor de lo previsto por los modelos, el aumento del nivel del mar no muestra ninguna tendencia acelerada y el calentamiento observado en los últimos 40 años puede explicarse fácilmente por la disminución de la nubosidad global.

Humlum no es ni meteorólogo aficionado ni lobista a sueldo de la industria petrolera. Es profesor emérito de Geografía Física en el Departamento de Geociencias de la Universidad de Oslo y también fue profesor en el Centro Universitario de Svalbard (UNIS). Su trayectoria académica abarca décadas de investigación sobre geomorfología glacial y periglaciar, así como sobre la variabilidad climática en el Atlántico Norte y el Ártico. Es miembro de la Academia Noruega de Ciencias Polares.

Su informe «El estado del clima en 2025: global y ártico» se basa en una premisa simple pero radical: solo importa lo que se ha medido realmente. Sin proyecciones de modelos. Sin suposiciones sobre la sensibilidad al CO₂. Sin escenarios extremos con motivaciones políticas. Solo datos. Y estos son concluyentes:

● Temperatura global: Sin aumento, pero con una ligera disminución.
● Hielo marino del Ártico: Los modelos estaban completamente equivocados.
● Nivel del mar: Sin tendencia acelerada
● El efecto de las nubes: la explicación natural de 40 años de calentamiento
● Tormentas, precipitaciones, nieve: todo dentro de los límites normales.
● La verdadera fuente del calentamiento: el sol, modulado por las nubes.
● No se observa ninguna crisis discernible en las mediciones.

(https://t.me/bycpoornamidam/)

domingo, 2 de agosto de 2026

LA U.E., UN PROYECTO CORRUPTO Y BELICISTA AL SERVICIO DE INTERESES GLOBALISTAS QUE SACRIFICA A LOS CIUDADANOS



La miopía de la presidenta no votada de la Comisión Europea le impide
ver el genocidio de EE.UU. e Israel en Gaza. ¿O será ceguera selectiva?

Los líderes de la Unión Europea han impuesto una nueva serie de sanciones a la Federación Rusa. Se trata del vigésimo primer paquete de restricciones políticas y económicas que el bloque de 27 países ha aplicado contra Rusia en los últimos cuatro años. La UE afirma con aire de superioridad moral que las medidas son una muestra de reproche por la supuesta agresión no provocada e invasión de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022.

Esta pretensión de principios europeos es una farsa.

Cualquiera que haya estudiado objetivamente el conflicto de Ucrania sabe que Estados Unidos y sus socios europeos de la OTAN incitaron la guerra al orquestar el violento golpe de Estado en Kiev en 2014, seguido del uso deliberado como arma del régimen neonazi que los imperialistas occidentales dirigieron en secreto para una confrontación geopolítica con Rusia. El hecho de que mucha gente no sea consciente de esa historia se debe en gran medida a la propaganda de lavado de cerebro de los medios de comunicación occidentales.

Por lo tanto, la política de sanciones de la UE debe entenderse, en realidad, como una guerra económica y como un complemento de una estrategia militar más amplia para derrotar a Rusia. Forma parte de la «guerra total», tal y como admitió torpemente un exministro de Hacienda francés en marzo de 2022.

Mientras el régimen ucraniano, armado por la OTAN, intensifica los ataques aéreos de largo alcance en el interior de Rusia con el fin de dañar las infraestructuras de petróleo y gas y la economía rusa, las sanciones de la UE tienen como objetivo lograr lo mismo.

Esto no tiene nada que ver con el uso de medidas comerciales y financieras para mostrar apoyo político y moral a Ucrania como supuesta víctima de la agresión rusa. Se trata únicamente de maximizar la confrontación con Rusia para derrotarla.

El uso de sanciones unilaterales es ilegal según el derecho internacional y está expresamente prohibido por la Carta de las Naciones Unidas. Constituyen una forma de agresión criminal. La UE está infringiendo de forma criminal el derecho internacional, al igual que EE.UU., que también recurre descaradamente a las sanciones para intimidar a otras naciones, actualmente 30, entre ellas Rusia, China, Irán y Cuba.

En cualquier caso, la política de la UE encaja en la definición de locura, tal y como se manifiesta al repetir una acción inútil varias veces y esperar un resultado diferente.

Podría decirse que Rusia es el país más sancionado del mundo, dadas las 21 rondas de sanciones que ha lanzado la UE y los cientos de bancos y otras empresas a las que ha apuntado. Sin embargo, la economía rusa no se ha derrumbado, como se deseaba.

Lo que resulta aún más descabellado es que son precisamente las economías europeas las que han sufrido gravemente las consecuencias de la exclusión autoimpuesta del comercio y los negocios con Rusia, en particular la pérdida de suministros energéticos asequibles. Rápidamente la UE se está desindustrializando debido al aumento vertiginoso de los costes económicos. Alemania, que en su día fue el motor económico de Europa, se ve paralizada al importar combustible estadounidense más caro en sustitución de los suministros rusos tradicionales que, históricamente, han sustentado las industrias europeas.

Los ciudadanos europeos (una población conjunta de 500 millones de personas) se ven afectados por una calamitosa crisis del coste de la vida que, en gran medida, está provocada por la política de sanciones de sus líderes políticos. Estos supuestos líderes están diezmando sus propias economías y sociedades.

¿A quién se está sancionando realmente?
La quiebra es política y moral. Las tensiones se están haciendo evidentes en los países miembros de la UE, como se ha podido observar en las disputas y el debilitamiento de la última ronda de sanciones. Varios países reclamaban exenciones para limitar el daño a sus intereses nacionales.

Grecia quería exenciones a las restricciones sobre su transporte marítimo internacional de petróleo y gas rusos. Alemania y Portugal querían exenciones de las sanciones a la pesca rusa. Austria, Bulgaria, Francia e Italia también solicitaron que se suavizaran las prohibiciones para proteger sus diversos intereses.

Tal y como titulaba Euronews: «Las caóticas negociaciones sobre las sanciones ponen de manifiesto las grietas en el frente de la UE frente a Rusia».

El medio informó de que la política colectiva está empezando a perjudicar los intereses nacionales, lo que está provocando disputas internas entre los miembros de la UE.

Otro diplomático comentó:

«Cada vez es más difícil encontrar un terreno común. Lo hemos visto esta semana.

La Comisión [Europea] [el poder ejecutivo de la UE] se está quedando sin opciones sobre qué incluir. Tiene que ser más creativa, y cada paquete es más complejo y lleva más tiempo negociarlo».

En otras palabras, los responsables políticos de Bruselas se encuentran en una situación de insolvencia debido al fracaso de sus ideas políticas en torno a sus sanciones ilegales. También están en bancarrota política porque estos funcionarios elitistas y rusófobos están haciendo que los ciudadanos europeos sufran graves consecuencias económicas sin ningún mandato democrático. Están imponiendo una política ruinosa, al estilo de una dictadura, que agrava las tensiones y las hostilidades hasta llevarlas a una guerra total.

Las élites europeas ya han provocado dos guerras mundiales a lo largo del último siglo; parece que están impulsando una tercera.

Pero aquí está lo más sorprendente: esta política demencial es un fraude total. Carece por completo de cualquier supuesta rectitud o preocupación declarada por Ucrania y la defensa de la democracia.

La hipocresía queda al descubierto de forma flagrante por la indiferencia de la Unión Europea ante los crímenes de guerra que Estados Unidos y el régimen israelí están perpetrando a gran escala.

Como han señalado esta semana los exdiputados del Parlamento Europeo Mick Wallace y Clare Daly, los dirigentes de la UE no han dicho nada sobre la guerra de agresión que Estados Unidos está librando contra Irán, ya en su quinto mes. Miles de iraníes han perdido la vida a causa de los bombardeos estadounidenses e israelíes, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, profiere repetidamente amenazas genocidas de destruir la nación, insinuando diabólicamente el uso de armas nucleares.

Al otro lado del mundo, como también señalan Wallace y Daly, miles de niños en Cuba están muriendo de hambre bajo el bloqueo máximo impuesto por Washington a este país insular. La UE no ha formulado la más mínima crítica a EE.UU., y mucho menos ha condenado esta barbarie.

Esta semana, mientras las élites europeas elaboraban su 21.ª ronda de dudosas sanciones contra Rusia, esos mismos responsables se negaron a imponer sanciones al régimen israelí por su genocidio en curso contra los palestinos, un genocidio facilitado por EE.UU. y, hay que decirlo, por los países europeos que comercian con Israel.

El doble rasero de los dirigentes de la UE no es solo una duplicidad estúpida. Es una prueba de su bancarrota política y moral y de su fraude sistémico. Hubo un tiempo en que algunos políticos europeos alzaban la voz para oponerse a las guerras y los crímenes de EE.UU. Ya no es así. Toda la clase política europea está podrida por la corrupción y la complicidad.

En muchos sentidos, las sanciones de la UE contra Rusia son contraproducentes. La derrota definitiva es la corrosión fatal de sus propias instituciones y la absoluta falta de autoridad. Los políticos europeos están deslegitimándose a sí mismos y su pretensión de gobernar. Los ciudadanos de Europa y de todo el mundo pueden ver en qué se ha convertido la UE: un proyecto elitista y belicista que está sacrificando a sus propios ciudadanos.

Alessandro Della Valle
(Fuente: https://strategic-culture.su/; visto en https://es.sott.net/)

"SIEMPRE ESTAMOS VIGILANDO"


En un homenaje evidente al film de John Carpenter "Están vivos" (1988) un grupo de hackers bromistas han manipulado el anuncio de las gafas con inteligencia artificial de Meta en Londres mediante una superposición lenticular que transforma a Kylie Jenner en un inquietante alien cuando se ve desde un ángulo, acusando a las gafas de Meta, equipadas con cámara, de convertir la vida cotidiana en una vigilancia continua 24/7:

LA RESPONSABILIDAD DE EE.UU. E ISRAEL EN LA CRISIS DE CEUTA



El bocazas de Donald Trump había anunciado represalias contra España por su falta de colaboración en la agresión a Irán. Con su chulesco estilo de matón de barrio declaraba el pasado 2 de julio:


La referencia al desastre de 1898 no es baladí: el gorila naranja señalaba a la pérdida de territorios, anunciando una crisis que el pasado jueves vimos desatarse en toda su crudeza. Está claro que la iniciativa de Marruecos de inundar las ciudades autónomas con una masa humana nunca se hubiera llevado a cabo sin el visto bueno del zanahorio.

Por parte israelí también se ha pretendido justificar la invasión, con unas torticeras declaraciones del representante de Israel en la ONU llamando "colonia" a Ceuta, y argumentando que España no puede dar lecciones a Israel mientras mantiene "colonias" en territorio marroquí.

La muestra de (interesada) ignorancia del diplomático coincide con las nada veladas amenazas que vienen haciendo diversos mandatarios israelíes -y familia- ante la denuncia española de la limpieza étnica emprendida por el estado judío en Gaza.




Una vez más, y es soprendente dada la cantidad de asesores con que cuenta la presidencia del gobierno español, ninguno parece haberle sugerido al Saunas que la batalla del relato debe ganarse, y que en estos tiempos de post-verdad le está faltando a la diplomacia española la pedagogía con que explicar que no se puede descolonizar lo que nunca fue colonia, y que Ceuta confirmó su adhesión a la corona española por libre decisión de sus habitantes en 1668, y es tan "colonia española" como Cuenca, Betanzos o la Almunia de doña Godina. Digitalícese el artículo que ayer publicaba este blog y remítase a todas las cancillerías, embajadas y legaciones del planeta. No es una operación particularmente cara ni complicada. Yo mismo me ofrezco para, gastos pagados mediante, entregarlo en octavillas a los asistentes a la próxima sesión plenaria de la ONU en Nueva York.


Y me voy a lo chusco porque también ha faltado el humor en como encarar la fanfarronería de la dupla Israel-EE.UU. Cuando el presidente con nombre de pato reclama mayor inversión militar por parte de nuestro país, alguien debería contestarle que la cifra que reclama la descuente de la factura que nos debe su país por la venta de Florida, transacción que nunca llegamos a cobrar.

Lo que nadie puede dudar a estas alturas es que los matones del patio del colegio no nos amenazan en balde, y que la invasión multitudinaria se repetirá, y la próxima vez con armas. A lo que hemos asistido es a un test sobre cuál iba a ser la respuesta española, que calificaría de ridícula si no fuera porque, sensu stricto, no ha habido respuesta alguna. Le queda al ejecutivo la patata caliente de si seguir poniéndose de perfil o empezar a trabajar ya mismo en un plan de contingencia para la "Marcha Verde 2.0" que Marruecos sí está preparando minuciosamente.

No será porque nos pille por sorpresa. El Coronel Pedro Baños lo clavó hace tiempo:


Una última observación: la avalancha marroquí ha causado, según el último cómputo, 67 muertos, la mayoría ahogados en el Tarajal. No se si esas vidas le importan a alguien, pero manejar a las masas como a un rebaño conduce frecuentemente a estas tragedias. Y no he escuchado el pésame de Trump, Netanyahu o de Mohamed VI. Ni de Pedro Sánchez, que, en cambio, sí ha compartido en X su "playlist para verano".

¡Que salao!


¿Ahogada en el Tarajal o víctima quizá de alguna de las docenas de apuñalamien-
tos
que se han dado en la Ciudad Autónoma entre la ralea que se ha desperdiga-
do por las calles, un hecho que la prensa oculta, pero del que los servicios de ur-
gencia de los hospitales ceutíes tendrían mucho que decir? 

(posesodegerasa)


Y la imagen que retrata a nuestro "fiable socio": fuerzas de la gendarmería marroquí lanzan piedras sus propios conciudadanos cuando estos pretendían volver a su territorio desde Ceuta, frustrando la intención de Mojamé VIH de que se quedaran ilegalmente en suelo español. Bestias con uniforme al servicio de un tirano que debería ser llevado ante la Corte Penal Internacional y que ha organizado un sacrificio humano en masa para celebrar el aniversario de su entronización:

sábado, 1 de agosto de 2026

¿ACASO SON LOS CIUDADANOS DE CEUTA ESPAÑOLES DE SEGUNDA CATEGORÍA?



Imagina esta avalancha humana en tu ciudad. 40.000 invasores, hombres
en edad militar imponiendo su ley en tus calles. Imagina tu impotencia y
tu miedo, sabiendo que tu propio gobierno te calificará de nazi y de ul-
traderechista si intentas defenderte de ellos. ¿Qué sentirías?

En las últimas horas hemos escuchado declaraciones, cifras, análisis y debates sobre la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta. Se habla de derechos. Se habla de acogida. Se habla de cooperación internacional. Se habla de legislación. Pero hay una pregunta que apenas escucho formular. ¿Y los españoles de Ceuta? ¿Acaso son ciudadanos de segunda? ¿No tienen derecho a que el Estado garantice su seguridad, proteja sus barrios y preserve la normalidad de su vida cotidiana?

- Siempre hablamos -y es lógico que así sea- de los derechos de quienes llegan. España es un Estado de Derecho y toda actuación debe respetar la dignidad de las personas. Pero un Estado también tiene deberes. Y el primero de todos es proteger a sus propios ciudadanos.

Porque quienes viven en Ceuta no son un dato estadístico.

Son familias que llevan generaciones allí. Son comerciantes que levantan cada mañana la persiana de su negocio.

- Son policías, sanitarios, profesores, hosteleros, funcionarios, trabajadores y niños que simplemente quieren vivir con tranquilidad en una ciudad española. Y tienen exactamente el mismo derecho que cualquier vecino de Madrid, Sevilla, Valencia o La Coruña a sentirse protegidos por su Gobierno.

- Me preocupa que hayamos llegado a un punto en el que parece que defender una frontera haya dejado de ser una obligación del Estado para convertirse casi en un motivo de disculpa. No. Las fronteras existen por una razón. No son un símbolo. No son un capricho. Son el límite que define la soberanía de un país y permiten que sea el propio Estado quien decida, conforme a sus leyes, quién entra, quién permanece y en qué condiciones.

- Y si las leyes actuales no permiten responder con eficacia a una situación extraordinaria, entonces el deber de cualquier Gobierno es promover los cambios necesarios. Porque las leyes no son textos sagrados. Se modifican constantemente para adaptarlas a una realidad que cambia. Lo que no puede cambiar nunca es la obligación de proteger a los ciudadanos.

- Y hay otra pregunta que muchos españoles se hacen.

¿Dónde está el Ejército?

España mantiene a miles de militares desplegados en misiones internacionales. Hombres y mujeres que sirven con enorme profesionalidad allí donde España considera necesario defender sus intereses o cumplir sus compromisos internacionales. Todos ellos merecen nuestro reconocimiento.

- Precisamente por eso resulta inevitable hacerse una pregunta.

¿Cómo es posible que siempre encontremos recursos para desplegar militares a miles de kilómetros de nuestras fronteras y, sin embargo, cuando una parte del territorio nacional vive una situación extraordinaria, ni siquiera exista un debate público sobre si el Estado está utilizando todos los medios de que dispone para apoyar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y garantizar la protección de sus ciudadanos?

- No hablo de sustituir a nadie. Hablo de que el Estado utilice todos los recursos legales de los que dispone para proteger una parte de España cuando esa parte de España se siente desbordada. Porque las Fuerzas Armadas existen, ante todo, para servir a España. Y muchos ciudadanos tienen hoy la sensación de que Ceuta está afrontando prácticamente sola una situación que desbordaría a cualquier ciudad de apenas 80.000 habitantes.

- No se trata de enfrentar a unas personas con otras. Se trata de recordar cuál es la primera responsabilidad de cualquier Gobierno. Proteger a sus ciudadanos. Porque si un Estado deja de transmitir esa seguridad, la pregunta ya no es únicamente qué está ocurriendo en la frontera. La verdadera pregunta es otra.

¿Quién está defendiendo hoy a los españoles de Ceuta?

Domingo Martín