domingo, 22 de febrero de 2026

REGULARIZACIÓN EXPRÉS DE INMIGRANTES




España apuesta por, según el Gobierno, “garantizar los derechos” de aproximadamente medio millón de personas que viven y trabajan en nuestro país de forma irregular. De hecho, la Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, anunció un Real Decreto con el que se va a regularizar a medio millón de personas que han entrado, trabajado y permanecido en el país de forma ilegal. Obviamente, si esto no es un “efecto llamada” de manual, ¿entonces qué es?

Hasta hoy, la inmigración nunca ha sido una preocupación para los españoles, pero con la llegada masiva de inmigrantes ilegales comienza a entreverse cierto grado de malestar entre la población. De por sí, hay una parte muy importante que empieza a ver a los extranjeros como una amenaza. Por cierto, esto no les convierte en fascistas ni racistas, sino en gente preocupada por las consecuencias que pueda tener una inmigración descontrolada y desorbitada.

No es nada infame que tanto a los españoles como al resto de ciudadanos de los diferentes países del mundo les guste que la inmigración esté controlada. Esto no quita que tengamos sentimientos de empatía y solidaridad hacia las personas que tienen que emigrar de sus países de origen por los motivos que sean.

La inmigración ha aumentado de una manera espectacular en muy poco tiempo en España, y como todo fenómeno social que crece rápidamente genera dudas, desconfianza y una sensación de inseguridad por la propia experiencia vivida diariamente. No obstante, el Gobierno insiste en que la inmigración es beneficiosa y necesaria. Y yo pregunto, ¿beneficiosa y necesaria para quién?

Seamos serios. La decisión tomada por el Gobierno de España obedece a sus propios intereses políticos y nada tiene que ver con los derechos de los inmigrantes. Al contrario, se pretende regularlos para usarlos como lo que son: mano de obra barata para abastecer a las empresas de trabajadores y futuros votantes que desequilibrarán la balanza electoral en el sentido que más convenga. Porque aunque hoy en día para poder votar se necesita la nacionalidad española, y no sólo un permiso de residencia, no hay más que cambiar la ley y listo. Por cierto, no sería la primera vez ni será la última.

No seamos ingenuos. El Gobierno (este y el que sea) no es más que un simple lacayo del poder global del dinero, y si promueve esta regularización no es más que para dar “carnaza” fresca a los insaciables amasadores de dinero, que siguen explotando a las clases más desfavorecidas vengan de donde vengan. Esta inmigración masiva sirve, además, para que los salarios sigan a la baja, ya que los trabajadores autóctonos se ven afectados por la cuantía de inmigrantes que compiten en el mundo laboral, al saturar el mercado de mano de obra barata.

Por cierto. ¿Alguien ha oído quejarse a la patronal por la medida? Evidentemente no. ¡Nos ha jodido! Mano de obra barata y esclava que proporciona muchísimos más beneficios. ¿Ves ahora para quién es beneficiosa y necesaria?

Los inmigrantes no están aquí porque se les haya ocurrido a ellos solitos emigrar a otro país, sino porque han sido influenciados y seducidos, entre otras cosas, por el “efecto llamada”. Lo mismo ocurre con la entrada masiva de inmigrantes ilegales. Si entran, es porque alguien les deja entrar, ya que los Estados tienen unos medios increíbles tanto para evitar la migración en el país de origen como para impedirla en el país destino.

La situación en España a día de hoy es la siguiente: hay más defunciones que nacimientos, nuestros mejores cerebros se van y, simultáneamente, llega un flujo masivo de inmigración extranjera poco cualificada. Y todo ello está ocurriendo a una velocidad de vértigo, desbordando por completo la capacidad de asumir tal avalancha. ¿Crees que algo así no tendrá consecuencias?

Esta inmigración desmedida -que no viene a pagar nuestras pensiones (en mi vida he escuchado mayor gilipollez)- está generando un conflicto que no es coyuntural, sino estructural. Al tratarse de un crecimiento demográfico masivo, rápido y descontrolado es difícilmente asimilable, por lo que la regularización lejos de solucionar el conflicto lo consolidará.

El Gobierno de España justifica la medida diciendo que lo hace por motivos humanitarios, ignorando sus efectos y consecuencias. Pero de humanitarios, nada de nada; es puro negocio y estrategia política, ya que las implicaciones no se limitan tan solo al conflicto estructural, sino que la regularización tendrá un impacto directo sobre el mapa electoral. Evidentemente, esto no se producirá de forma inmediata, pero sí progresivamente. De hecho, lo anunció Irene Montero en un mitin de Podemos. Según ella, harán todo lo posible por nacionalizar al mayor número de inmigrantes para reemplazar a todos los fachas que hay en España. Y si esto no fuera suficiente, cambiarán la ley para que cualquier inmigrante que resida en España pueda votar.

Obviamente, de producirse una incursión como esta significará que se incorporarán al censo electoral personas que no tienen ninguna vinculación patriótica, histórica o cultural con España. A esto se refería Irene Montero cuando aludió explícitamente a la “teoría del reemplazo”, que consiste en reemplazar españoles (todos los que no piensan como Irene Montero que, según ella, son fascistas) por inmigrantes de toda clase y condición.

Por otra parte, regularizar a medio millón de personas sin darles una cobertura de servicios adecuada (vivienda, educación, sanidad,…) es simplemente pan para hoy y hambre para mañana, por no hablar de las consecuencias que tendrá para los ciudadanos autóctonos como, por ejemplo, conseguir una vivienda en alquiler a un precio asequible.

Y ahora la pregunta del millón. Si Europa está implementando nuevas políticas para poner fin a la regulación masiva de inmigrantes, ¿por qué España está haciendo precisamente todo lo contrario? De hecho, la UE se queja de que si España sigue por ese camino se convertirá en un coladero de inmigrantes que podrán circular libremente por el espacio Schengen. La respuesta a esta pregunta es clara: porque es una estrategia de Pedro Sánchez para ganar las próximas Elecciones Generales. Evidentemente, en esa estrategia los inmigrantes regularizados y nacionalizados tendrán un papel fundamental. Y si no, al tiempo.

En fin. De eso va toda esta historia. Porque cuando el psicópata de nuestro Presidente vende su país por un puñado de votos, lo hace para mantenerse en el poder a toda costa y no por motivos humanitarios, económicos o solidarios. Y conociendo al personaje, y a los palmeros que le acompañan, no me cabe la menor duda que utilizará la inmigración en su propio beneficio, lo mismo que lleva utilizando a independentistas, simpatizantes de terroristas y otras “malas hierbas” para atrincherarse en la Moncloa. Esta es la realidad. Lo otro, lo que cuenta el Gobierno, es la versión para los ingenuos que comulgan con ruedas de molino.

Da la impresión de que en este disparatado proceso
se quiere favorecer la importación de criminales
 por encima de toda otra consideración.

El tipo de noticias al que va a haber que irse acostumbrando, visto
que hay votantes felices con este estado de cosas. Eso sí, que nos
ahorren las Santaolallas de turno la atribución al machismo, el
heteropatriarcado y la violencia de genero "de los españoles"
de estos crímenes de los que son cómplices necesarias.

Un anticipo de lo que espera a España con la política de puertas abiertas e inmigra-
ción de barra libre, sin controles ni averiguación de antecedentes. Si los atroces re-
dentores de la izquierda caviar no fueran tan estúpidos, se darían cuenta de que los
inmigrantes islámicos no van a secundar sus desvaríos LGBTI+ y otras ocurren-
cias, sino que van a fundar un partido islamista que acabará por imponerse por pu-
ra matemática. Y eso tendrá muy difícil vuelta atrás. Estamos viendo regalar el
país al islamofascismo, e hipotecarse el futuro de las generaciones que vendrán,
condenadas a la sharia y al sometimiento. Y los que lo denunciamos, además, se-
remos reos de delito de odio, como si el amor a los nuestros no pudiera llegar al
extremo de desearles un futuro sin la tiranía de los fanáticos barbudos.


(https://pepeluengo2.blogspot.com/)

DEFINITIVAMENTE, SOY UN MALPENSADO


PERO, ... ¿EN QUÉ PAÍS VIVE ESTA CRIATURA?



Definitivamente, Gabriel Rufián no vive en el mismo país que nosotros. El portavoz de ERC -siglas que, pronunciadas en su literalidad, no pueden dejar de recordar un eructo extemporáneo- peroraba hace unos días sobre la irrelevancia comunicativa que se ha ganado a pulso el gobierno que sostiene con una falsedad que confirma la primera acepción que la RAE da de su revelador apellido:

“El poder más poderoso hoy en día es el poder digital. Que la gente escuche más a elXokas en El Hormiguero antes que sepan quién es Mariano Barbacid, que gracias a lo público seguramente podrá curar el cáncer de páncreas ...”

¿Pero qué "gracias a lo público", redomado majadero?. El gobierno le negó a Barbacid los 30 millones de euros que solicitaba para continuar sus investigaciones, concediéndole dicha cantidad al bufón Broncano -otro apellido ajustadísimo- para su detritus de programa televisivo.

¿No te has enterado, tramposo bocachancla, que lo que ha facilitado la dotación presupuestaria que necesitaba Barbacid ha sido una suscripción popular? Sí, maula incorregible, es la iniciativa ciudadana la que ha sufragado la investigación pionera contra el cáncer, no el gobierno de babosos y corruptos que por boca de su cabeza visible proclamaba un compromiso inexistente con la lucha contra el cáncer.

¡Que te compren las mentiras que expeles los cínicos y los ignorantes! Cada vez engañáis a menos gente.

(posesodegerasa)

sábado, 21 de febrero de 2026

EL TRUCO GLOBALISTA Y LA BANDERA ARCO IRIS (2ª PARTE)



En junio de 2022, el Comité de Abogados por los Derechos Civiles bajo la Ley escribió a los funcionarios del gobierno de Estados Unidos diciendo que tenían serias preocupaciones sobre las nuevas pautas que permitían a las personas vacunadas dejar de usar mascarillas.

Su argumento era que esto perjudicaría a los “trabajadores de primera línea negros, indígenas, latinos y asiáticos” y “inevitablemente expondría a estos trabajadores a un mayor riesgo de contraer COVID-19”.

Con el pretexto de minimizar las “disparidades raciales en materia de salud”, también se quejaron de que se permitía a la gente entrar a las tiendas sin mascarilla y sin haber demostrado su estado de “vacunación”.

Miron destaca las nuevas leyes del Reino Unido contra los memes u otras publicaciones en redes sociales consideradas «discurso de odio» o «incitación a la violencia», señalando que ambas son ideas muy subjetivas.

Añade: “Los delincuentes violentos suelen recibir penas leves o sin prisión, mientras que los ciudadanos respetuosos de la ley pueden ser encarcelados por compartir textos o imágenes que incitan a la reflexión”.

“Hace tiempo que creo que una vez que se enseña a la población a ser políticamente correcta, entonces la sumisión de la sociedad puede completarse enseñándole a esa población que oponerse a su propio sometimiento no es políticamente correcto”. En definitiva, indefensión aprendida.

Miron señala que “nos están enseñando a ignorar nuestros cinco sentidos y la lógica de nuestras mentes” y en ningún aspecto esto es más cierto que en el tema “transgénero”.

Tengo experiencia personal en esa área de silenciamiento, ya que me expulsaron de un colectivo de periodismo pseudoanarquista hace seis años por atreverme a insistir (¡en una conversación privada!) en que las mujeres no tienen pene.

Miron cuenta la historia del estudiante canadiense de secundaria Josh Alexander, quien “desafió la cultura de la clase sobre la 'identidad de género' al expresar su sincera creencia de que Dios creó a los hombres y a las mujeres, y ningún otro género”.

Esto fue marcado como una violación de la política “anti-bullying” de la escuela católica y cuando él continuó refiriéndose a un estudiante trans por su nombre de nacimiento, y sugirió que las niñas deberían sentirse seguras en sus propios baños, los tiranos woke intervinieron a paso de oca.

A Alexander le entregaron una orden de suspensión, una orden de expulsión seguida de una orden de allanamiento. La policía incluso lo arrestó por intentar asistir a clase.

No solo se rechazó su solicitud de revisión judicial, sino que, algo muy inusual, se le ordenó pagar las costas: su derecho a la libertad de expresión había sido superado por la afirmación de que sus palabras habían creado "un entorno inseguro" para otros.

Los mismos términos inquisitivos se emplean una y otra vez. Miron señala: «El 'odio' es el nuevo terrorismo».

Violar: travesura sin importancia; Condenar el delito: intolerable
crimen de odio que debe ser castigado con la máxima contun-
dencia hacia el opinador no autorizado. La libertad de expre-
sión existe solo para respaldar los dictámenes del gobierno
Ella da este ejemplo: “Cuando los padres canadienses protestaron contra las políticas de identidad de género en las escuelas en 2023, el primer ministro Justin Trudeau condenó a los que marchaban por estar motivados por el odio”.

Y añade: «Las leyes contra el discurso de odio parecen aplicarse con más vigor que las violaciones en grupo en Alemania. Nueve hombres y jóvenes violaron en grupo a una niña de 15 años en un parque de Hamburgo en 2020. Uno de los violadores fue llamado «violador deshonroso» y «bicho raro repugnante» por una mujer, Maja. R. Maja.

“Ella fue encarcelada por su 'crimen' mientras que el violador, menor de 20 años en ese momento, fue tratado como un menor y no cumplió condena de prisión por participar en una horrible violación en grupo … Según informes, en junio de 2024 las autoridades de Hamburgo estaban investigando a unos 140 sospechosos más por insultar o amenazar a los violadores en grupo”.

Como lo deja claro este caso, aunque la concienciación a veces parece simplemente absurda o incluso divertida, es parte de una agenda extremadamente oscura.

Miron explora la posibilidad de que la “orientación sexual” protegida pueda cubrir a los abusadores de niños y especula sobre qué se esconde exactamente detrás de la etiqueta “LGBTQIA+”, en constante expansión.

Estos “derechos” no tienen nada que ver con lo que la mayoría de nosotros consideramos correcto, y a menudo representan exactamente lo opuesto, afirma.

Ella sugiere que los llamados infractores “de odio” que se oponen a estas agendas son en realidad denunciantes que alertan al público sobre un gran peligro, y es por eso se les intenta silenciar.

Aunque se pueden mencionar temas controvertidos, la opinión expresada sobre ellos sólo puede ser la de las autoridades autoproclamadas, de lo contrario es un “crimen”, ¡una herejía!

Esto puede aplicarse incluso a los representantes electos, como descubrió Lisa Robinson de la ciudad de Pickering en Ontario, Canadá, cuando presentó tres mociones (sin éxito) al consejo en el que formaba parte.

Una tenía como objetivo impedir que el consejo ondeara banderas de intereses especiales (como la del arco iris) en el asta oficial, otra buscaba proteger a los niños de las “actuaciones en vivo de adultos” en espectáculos de drag y desfiles del orgullo, y la tercera se oponía a los baños compartidos “universales” en el complejo recreativo local.

Fue investigada por el “Comisionado de Ética”, cuyo mismo título de trabajo tiene un tono totalitario, y “presuntamente promovió la 'homofobia y la transfobia', en contravención del Código Canadiense de Derechos Humanos, el Código de Derechos Humanos de Ontario y el Código de Conducta del Consejo de Pickering”.

El informe falló en su contra y llegó a la notable conclusión adicional de que su discurso y sus mociones eran de carácter antidemocrático, afirmando: “Este tipo de conducta y comportamiento puede tener un efecto corrosivo sobre la democracia, permitiendo que las voces más fuertes ahoguen a los marginados y vulnerables de la comunidad”.

La concejala fue suspendida durante 90 días sin goce de sueldo por atreverse a desafiar la ortodoxia oficial en nombre de quienes la habían elegido.

En general, dice Miron, “las organizaciones que regulan diversas profesiones están reemplazando sistemáticamente las formas tradicionales de gobernanza con nuevos sistemas que son completamente antidemocráticos”.

“Cada vez más, se nos ha impuesto un concepto de discurso aceptable, ya sea para nuestra propia ‘seguridad’ o para la ‘comodidad’ de los demás”.

Ella sostiene que la justicia está siendo reemplazada por un sistema cerrado de control en el que el sistema es el denunciante, el sistema toma la decisión y el sistema ejecuta el castigo.

La tolerancia a que nuestro discurso sea cuidadosamente controlado por organismos profesionales habría parecido absurda hace apenas seis años. ¿Nos están machacando sistemáticamente para que toleremos un mayor control?

Advierte que nos enfrentamos a “la reformulación del discurso como algo 'propiedad' de quienes regulan el acceso al trabajo y a las profesiones”. “Las organizaciones pueden privar a las personas de la iniciativa para hacer cualquier cosa que no sea conformarse”.

“Sugiero que estas organizaciones subordinadas se están vinculando internacionalmente para formar las bases de una nueva forma transnacional de gobierno”.

Estamos presenciando “el desarrollo de la tiranía”, dice Miron, y potencialmente nos dirigimos hacia un “sistema monolítico global que no actúa en nuestro interés”.

No habrá ningún mecanismo para exigir cuentas al orden global. Se erige como una dictadura, mientras se oculta quién ostenta el poder.

Nada de esto sería aceptable si se nos presentara abiertamente. Sin embargo, se instala de forma sigilosa … reemplazando el mercado de ideas con narrativas impuestas que nos atan al nuevo orden global.

“No existen accidentes ni coincidencias a esta escala; la expansión hacia todos los límites debió de haber sido planeada desde hace mucho tiempo”. “Estamos ante un silenciamiento global”.

La infraestructura física de este sistema global planificado de control total sería inteligencia artificial, recolección de datos, CBDC y un sistema de crédito social del tipo ya creado en China, afirma.

Éste es, yo añadiría, el sistema de “impacto” que no es nada menos que esclavitud digital.

Miron continúa: “Los comités de expresión ampliarán su alcance más allá de la versión del organismo profesional para abarcar a los trabajadores autónomos, las pequeñas empresas autosuficientes, los desempleados, los que reciben asistencia social y (eventualmente) aquellos que se sustentan a través de la renta básica universal (RBU)”.

Enumera algunos de los poderes de emergencia que ya poseen los gobiernos y explica que los tipos de expresión “no autorizados” ahora están siendo replanteados como si presentaran, en sí mismos, una “emergencia” que puede ser abordada legalmente por medios totalitarios.

“Todos los poderes de emergencia previstos para la radiación nuclear, la guerra, las enfermedades y los desastres naturales, ahora pueden utilizarse porque … ¡alguien opinó!”. “Creo que la próxima iteración de esta entidad monolítica será puro terror”.

Pero, ¿de dónde exactamente proviene este “ataque globalista transnacional”, además de los globalistas transnacionales, por supuesto!

Señalando una “gran conspiración contra la humanidad” , Miron declara: “Quién está detrás de la cortina no es el tema de este libro”.

Sin embargo, hay varias pistas en sus 400 páginas que señalan al lector atento hacia la realidad no declarada.

Por ejemplo, revisó las cuentas del Comité de Abogados por los Derechos Civiles Bajo la Ley, que, como supimos, quería restricciones duras por el Covid para prevenir “disparidades raciales en la salud”.

Descubrió que en 2020 sus ganancias totales y otros apoyos declarados ascendieron a $233,659,552. "¡Entrecerré los ojos varias veces al mirar la cifra!".

Y descubrió que entre sus financiadores se encontraban la Fundación Ford y la Fundación Rockefeller, ambas, según he demostrado, fachadas de la entidad criminal secreta que llamo ZIM, la mafia imperialista zio-satánica.

Una segunda pista sobre quién está detrás del totalitarismo proviene de la evidente continuidad entre la censura del discurso woke y del Covid detallada por Miron y el énfasis actual en silenciar toda crítica a Israel y al sionismo bajo el pretexto débilmente transparente de “luchar contra el antisemitismo”.

En el Reino Unido ha habido el mismo tipo de arrestos por publicaciones en las redes sociales y los mismos ataques de “organismos profesionales” contra antisionistas como el académico Dr. David Miller y el Dr. Rahmeh Aladwan del NHS.

Sospecho que la implementación inicial post-Covid de arrestos por "discurso de odio" contra críticos "de extrema derecha" de la inmigración masiva tenía como objetivo acostumbrar a la gente a la idea de que este tipo de cosas realmente podían suceder en Gran Bretaña, persuadir a "la izquierda" a aplaudir porque se dirigía a gente que no les gustaba y empujar a los partidarios de esas víctimas a, a su vez, aplaudir el totalitarismo cuando se dirigía contra musulmanes como el Dr. Aladwan, como si ahora se hubiera restaurado algún tipo de justicia.

Una tercera pista es la bandera del arcoíris que, cualquiera que sea su significado original o aparente, “se ha convertido en el símbolo de la autoridad globalista, el poder y la opresión omnipotente”.

Miron comenta: “No hay poste, palo, cruce de peatones ni elemento arquitectónico que no pueda beneficiarse ahora de un arcoíris …

Negar el acceso a un arcoíris completo en cada kilómetro de hormigón debe ser una violación de los códigos de derechos humanos. Y nada de esto parece en absoluto autoritario ni aterrador.

El arcoíris también resulta ser el símbolo “no oficial” de las Leyes Noájidas, supuestamente otorgadas por el dios judío a Noé, ya que un arcoíris marcaba el final del Diluvio.

Las Leyes Noájidas pretenden hacer exactamente lo que Lisa Miron ha visto suceder en todas partes: reemplazarían las estructuras legales existentes con una especie de ley marcial global racista en la que los no judíos serían reducidos a un estatus de vasallos, prácticamente sin derechos.

Como dijo Miron en el programa: “Han elegido el Talmud judío como base del derecho internacional … Es un régimen de supremacía que está oculto”.

Obviamente, la amenaza que enfrenta el 99,8% de la población mundial que sufrirá una dictadura global judeo-supremacista es grave y Miron nos insta a tomar medidas urgentes.

¿Qué tienen que ver con que nuestras sociedades nos regulen? Nada. Mientras nos arrodillemos y nos inclinemos ante la monstruosa autoridad que se está formando, no podremos derribarla.

“A menos que despertemos pronto y protejamos la plaza pública, pasaremos de una existencia basada en derechos a una distopía basada en el permiso”.

Los globalistas han mostrado sus cartas. Es hora de que nosotros también las juguemos. El resultado de esta partida determinará el futuro de nuestras democracias, nuestro estilo de vida y lo que les dejaremos a nuestros hijos y nietos.

Estoy convencido de que esta censura que nos envuelve es un medio sistemático para un fin aún más terrible. Por lo tanto, el precio de la valentía ahora es infinitamente menor que el precio que pagaríamos más adelante, cuando su plataforma de censura se afiance aún más.

Si las palabras son tan temidas, es porque pueden encender el fuego de naciones enteras. ¡Queremos ser libres!

Paul Cudenec
(Fuente: https://winteroak.org.uk/; visto en https://www.verdadypaciencia.com/)

¿SOLIDARIDAD O POSTUREO?


Algunos alzan la voz cuando es tendencia. Publican, marchan y señalan culpables cuando las cámaras están encendidas, y obtienen reconocimiento y visibilidad.

Pero cuando otras crisis humanitarias no generan likes ni titulares, su silencio es absoluto.

La indignación selectiva no es justicia: es cínico oportunismo que demuestra que hay víctimas de primera clase y víctimas que no importan a nadie.

Si la defensa de los derechos humanos depende de la moda del momento, entonces no es solidaridad, es marketing.

RECUPERAR LOS VALORES PERDIDOS



Vivimos momentos históricos en muchos sentidos, la sociedad occidental ha perdido completamente el norte y la mayor parte de los valores que han permitido al ser humano desarrollarse con cierto equilibrio a lo largo de la historia hoy en día están mal vistos o directamente proscritos.

Conceptos como Honor, lealtad, respeto, disciplina, integridad, honestidad, valentía, arrojo, perseverancia, justicia, fidelidad, dignidad, meritocracia o sentido del compromiso se consideran anacrónicos y pasados de moda.

En su lugar tenemos dejadez, vagancia, conformismo, promiscuidad, deshonor, deslealtad, corrupción, hipocresía, cobardía, pasividad, auto compasión, bajeza, fanatismo e imbecilidad crónica en general.

Las amistades se traicionan, los matrimonios se rompen, las parejas son infieles, en los trabajos no hay compromiso, los principios no existen, las ideas se sustituyen por "ideologías", la sociedad occidental se escurre por el vertedero de la post modernidad.

Pero este despropósito no es fruto de la casualidad, obedece a un minucioso plan de ingeniería social "globalista" implementado a través de centros educativos, medios de comunicación y foros sociales donde las élites han sembrado la semilla de la discordia y la inmundicia progre, con el objeto de adoctrinar y alienar a los ciudadanos para así poder dirigirles y controlarles con más facilidad.

Nos encontramos ante un momento decisivo, es hora de plantar cara y posicionarse frente a ese globalismo podrido que pretende robarnos nuestra identidad y nuestros valores para convertirnos en esclavos del multiculturalismo, el circo woke y el social comunismo de última generación.

Lo que está ocurriendo es ciertamente una prueba, un filtro que muchos no pasarán, porque se quedarán atrapados en la niebla ideológica que les impide observar la realidad sin prejuicios, pero los que de verdad creemos en nosotros mismos debemos dar un paso al frente sin miedo y con valentía. Recuperar nuestros valores y ejercerlos con orgullo.

Mártin Sánchez.

viernes, 20 de febrero de 2026

SAHARA: HISTORIA DE UNA TRAICIÓN



Primero, colonia española, luego provincia número 53 y ahora regalada por el PSOE
a Marruecos. Durante los últimos 50 años, el pueblo saharaui se resiste a la violenta 
invasión  marroquí apoyada ahora por Donald Trump y Pedro Sánchez, el mismo
cínico sin escrúpulos que invoca el derecho internacional cuando deponen a un ti-
rano amiguete pero lo olvida cuando se trata de cumplir los compromisos inter-
nacionales contraídos por España. 

El 31 de octubre de 2025 se dio una nueva vuelta de tuerca a la desaparición “jurídica” del Sáhara, la antigua provincia número 53 de España, con una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU presentada por el gobierno norteamericano, aprobada por 11 votos a favor, tres abstenciones, incluidas la de Rusia y China, y sin la participación de Argelia, que respalda el plan de autonomía presentado por Marruecos tras 50 años de conflicto en el que el ejército marroquí ha ido por delante, seguido por una invasión de nuevos colonos, que al estilo israelí, han arrebatado tierras y pueblos a sus habitantes originales.

Tras la resolución del Consejo de Seguridad, el diplomático norteamericano, Christopher Ros, que fue enviado especial del secretario general de la ONU para Sáhara occidental entre 2009 y 2017 afirmó que los saharauis no están dispuestos a convertirse en lacayos de Mohamed VI. “A pesar de lo dura que sea la vida aquí en el desierto, siempre será mejor que besar la mano del rey·, cuenta que le dijo un estudiante saharaui.


La lucha en el Sáhara continua aunque nadie informe de ello: En las últimas semanas, unidades del Ejército Popular de Liberación Saharaui (ELPS) atacaron varias bases de intervención y apoyo del ejército marroquí en las zonas de Russ Tamluzat y Rkeyeiz, Ichrik Lagrab, en el sector de Guelta, causando bajas mortales en las filas del ejército invasor marroquí.

Desde la ruptura del Alto el Fuego y el comienzo de la guerra, el 13 de noviembre de 2020, las unidades del ELPS han estado hostigando las fuerzas de ocupación por todo el territorio, principalmente en sectores adyacentes al muro militar marroquí.

El 31 de Mayo, la policía marroquí impidió a los miembros de la “Marcha por la libertad de los presos políticos saharauis”, desembarcar en Tánger.

La Marcha, encabezada por Claude Mangin, esposa del preso político saharaui Naama Asfari, tenía prevista llegar a la prisión de Kenitra, con el fin de constatar la situación de privación de libertad del grupo de presos políticos saharauis.

Todo ello a pesar de la historiade traiciones que este pueblo ha tenido que soportar, empezando por la potencia colonial, España, que comenzó con la “Marcha Verde” (Negra lo llaman los saharauis) el 6 de noviembre de 1975, cuando el dictador Franco ya muriéndose dio orden a sus generales de retirarse. Mapa del Sáhara, 1958.

“Y llega el 14/11/1975. Un crimen de lesa humanidad –como recuerda el escritor Haddamin Moulud Said-. Tres regímenes se habían confabulado para hacer desaparecer, al pueblo saharaui, de la faz de la tierra. Una satánica empresa, creada a los solos efectos de borrarnos del mapa. El régimen de la transición española, el régimen alauita en Marruecos y el régimen de Uld Daddah en Mauritania, habían aunado sus esfuerzos para eliminarnos de un plumazo. No escatimaron esfuerzos en el empeño”.

El pueblo saharaui, solo y abandonado, logró sacar fuerzas de flaqueza, y con el único apoyo instrumental de Argelia, logró organizarse tras el Frente Polisario (Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro) y su brazo armado el Ejército de Liberación Popular Saharaui, lograron parar las primeras incursiones del ejército marroquí y mantener libre gran parte de su territorio durante 50 años.


Uno de tantos episodios bochornosos que Juan Carlos "el
emérito" ha olvidado abordar en sus memorias, junto con
el encargar un golpe de estado a unos chapuceros, cortar
con una amante "balconing" mediante, asesinar a su pro-
pio hermano, enriquecerse de forma opaca, etc.
Pero llegaron las traiciones, primero de los partidos de la derecha que tanto presumían del “imperio español” y que cuando llega el momento de la verdad, sus generales se guardan sus honores en “salva sea la parte”, como decía recientemente un amigo saharaui rememorando una frase muy española. Hasta el rey Juan Carlos llamaba “primo” a su colega marroquí Hassan II (anticipo de cómo iba él a hacer el primo con esta situación, nota del "blogger").

Y luego, como siempre, llegó la socialdemocracia, que durante años alardeó de sus simpatías por el pueblo del desierto para finalmente venderlo al mejor postor, en este caso Marruecos, a pesar de que el Frente Polisario pertenece a la Internacional Socialista. Los tejemanejes del PSOE se han ido fraguando en la sombra, al margen de los pueblos, tanto el saharaui como el español donde el primero goza de grandes simpatías.

Felipe González no hizo nada por ayudar al Polisario a recuperar los territorios invadidos por Marruecos, lo mismo que Aznar, pero dio los primeros pasos para que en 2004, José Luis Rodríguez Zapatero, corriera a entrevistarse con su amigo Mohamed VI, nada más tomar posesión de su cargo y así “inaugurar una nueva era de entendimiento profundo y cooperación bilateral” basada en la lucha contra el terrorismo.

Más adelante, el jefe del Ejecutivo español dio un paso adelante más contra los saharauis afirmando “que conoce desde hace tiempo el plan de autonomía para el Sáhara que promueven las autoridades marroquíes y que mantendrá una actitud constructiva y colaboradora con la ONU”. Más claro agua: “Es un tema que Marruecos tiene que liderar” y que “la comunidad internacional está por respetar la iniciativa de Marruecos (la de ofrecer un estatus de autonomía al Sáhara) y llegar a un acuerdo”.

La traición estaba en marcha y la suscribieron muchos dirigentes socialistas, hasta el punto de que en 2018, la eurodiputada aragonesa por el PSOE, Inés Ayala, al referirse al Sáhara Occidental, utilizó la expresión “provincias del Sur”, dando a entender que la ex provincia española forma parte de Marruecos.

El escritor aragonés Enrique Gómez sintetizó en ese 2018 los cambios que se avecinaban con el Gobierno de Pedro Sánchez hacia el Sáhara: “Hace unos días el Ministro de Exteriores Josep Borrell ante una pregunta de un diputado canario en el Congreso decía que ‘España no es considerada potencia administradora en las resoluciones anuales de la Asamblea General que se refieren a la descolonización del Sáhara Occidental, ni aparece como potencia administradora en la lista de Territorios no Autónomos de Naciones Unidas”.

“La duda sobre si España es o no la potencia administradora del territorio del Sáhara Occidental podría habérselo preguntado a su compañero de Consejo de Ministros Grande-Marlaska –seguía Gómez-. Sin duda Marlaska le hubiera dicho que la Sala de lo Penal. Auto Nº40 / 2014 de la Audiencia Nacional de la que era presidente declaró que “España de iure (que significa literalmente ‘de derecho’), aunque no de facto, sigue siendo la potencia administradora del territorio y como tal, hasta que finalice el periodo de descolonización debe cumplir con sus obligaciones” .

En este cúmulo de traiciones, llegó el momento solemne en 2020, cuando a punto de abandonar la Casa Blanca Donald Trump reconocía la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y le dejaba el camino expedito a su sucesor Joe Biden para que rematara su trabajo con el consiguiente reguero de apoyos a Marruecos por parte de los principales países de la Unión Europea.


"El pacificador" no parece hacerle ascos a respaldar el expanSIONismo
de sus aliados, primero reconociendo a Israel el derecho a establecer la
capital en Jerusalén, algo que la ONU prohibió al crear ese estado neo-
colonial, y luego reconociendo la anexión de un territorio ocupado co-
mo es el antiguo Sáhara español

El primero en apuntarse al plan de Trump fue Pedro Sánchez que en 2022 viajó a Marruecos para entrevistarse con Mohamed VI, quien, a través de un comunicado de la casa real marroquí, informaba del cambio de postura del presidente español con respecto al Sáhara Occidental a través de una presunta carta, que Sánchez dijo haber remitido a Marruecos, pero de la que el propio Gobierno español es incapaz de hacer público el original.

“No se ha explicado esa decisión unilateral –decía la periodista saharaui Ebbaba Hameida Hafed-, ni a la propia Cámara, que lo ha exigido en varias ocasiones. (…) Pensé que España se iba a parar, porque si preguntásemos en un referéndum a los españoles sobre la posición del país respecto al Sáhara, estoy convencida de que sería favorable al pueblo saharaui. Hay multitud de asociaciones de apoyo por todo el país.”

(Artículo publicado en el periódico “El Otro País”, nº 116, Noviembre-Diciembre 2025, Fuente: https://loquesomos.es/; visto en https://www.grupotortuga.com/)