Este detestable sujeto está ejecutando un plan consensuado con Marruecos para expulsar a la población española de Ceuta por miedo, desesperación, hastío o empobrecimiento. |
Pedro Sánchez volvió al Congreso de los Diputados a hacer lo que mejor sabe: retorcer la realidad, repartir mierda alrededor y confiar en que, entre tanta palabra, tanta propaganda y tanta explicación de prestidigitador de feria, nadie recuerde exactamente qué ocurrió en Ceuta ni qué dijeron antes sus propios ministros, la Policía o los informes que ya obran en sede judicial.
El problema es que esta vez el relato se le desmonta casi solo. Sánchez insiste en que ningún informe de inteligencia anticipó la magnitud de lo sucedido en Ceuta, mientras el informe que tiene en su poder la juez María Tardón sostiene que sí hubo alertas previas procedentes del CENIF; además, pone en duda que aquello fuese una acción planificada, justo cuando la Policía sostiene que no respondió a un fenómeno espontáneo de inmigración irregular, sino a un proceso preparado con anterioridad. Ya no es la oposición contradiciendo al presidente: es la propia Policía contradiciendo al presidente.
Y por si faltaba algo, ahora conocemos otro dato que deja todavía más maltrecha la versión presidencial: Defensa disponía de una nota elaborada por el Regimiento de Guerra Electrónica 32 a partir de comunicaciones interceptadas a agentes marroquíes, en las que tres días antes ya se advertía de la posibilidad de una entrada masiva coincidiendo con la Fiesta del Trono. No hablamos, por tanto, de un rumor de redes sociales ni de una ocurrencia retrospectiva, sino de información obtenida por una unidad militar y trasladada a la cadena de inteligencia militar y al CNI.
Y todavía hay más. El informe del CENIF incorpora fotografías de agentes marroquíes, uniformados y de paisano, que lejos de contener a quienes se dirigían hacia Ceuta aparecen organizándolos y conduciéndolos hacia la frontera. Conviene detenerse un segundo aquí, porque mientras Sánchez pone en duda que aquello fuese una acción planificada, aparecen informes policiales, avisos previos, comunicaciones interceptadas y hasta imágenes que apuntan precisamente en la dirección contraria. A este paso, para sostener la versión de Sánchez habrá que declarar enemigos de la democracia a los informes, a las fotografías y hasta a las ondas de radio.
Y después aparece la joya diplomática. Sánchez aseguró que Exteriores citó el 21 de agosto a la embajadora marroquí Karima Benyaich tras determinadas declaraciones sobre Ceuta y Melilla. El pequeño inconveniente es que, según la información publicada, la embajadora no estaba ese día en España. Pero tampoco conviene ponerse quisquillosos: después de años de sanchismo, reunirse con alguien que no está parece casi una minucia administrativa.
Pero que el festival de mentiras de Sánchez no consiga apartarnos de lo verdaderamente importante, porque mientras él se entretiene en el Congreso retorciendo cifras, contradiciendo informes y fabricando relatos, el problema sigue exactamente donde estaba: en las calles, las plazas y las playas de Ceuta. Allí continúan miles de invasores cuya devolución a Marruecos sigue pendiente, y son los ceutíes quienes soportan cada día las consecuencias de una situación que este Gobierno parece mucho más interesado en disfrazar con palabras que en solucionar. Porque detrás de las estadísticas, los discursos y la propaganda hay una realidad bastante menos cómoda: robos, agresiones, violaciones y otros delitos ya acreditados que no desaparecen por mucho que Sánchez mire hacia otro lado. Ceuta no necesita que desde Madrid le expliquen cómo debe llamar a lo que está viviendo; necesita que terminen de una vez con ello.
Lo verdaderamente grave no es que Sánchez mienta, algo a lo que ya estamos acostumbrados, lo grave es que mientras tanto hay una ciudad española esperando soluciones y ciudadanos españoles preguntándose cuánto tiempo más deberán soportar las consecuencias de una crisis que ellos no provocaron.
Ceuta no necesita más relatos. Necesita respuestas, seguridad y una solución. Y la necesita ya.
Domingo Martin
| ... pero Marruecos colabora en todo con España, es un socio fiable y nunca se agradece lo bastante su colaboración |
| Ya están en dar facilidades para el próximo asalto |
| Que no se nos enfade Mojama Sexta si el rey de España circula li- bremente por el territorio español. Este es el concepto de sobera- nía que tiene el chuloputas de la Moncloaca. |


_a%20-%201.%20-%20copia.jpg)
_a%20-%20copia_.jpg)

_a%20-%201.%20-%20copia.jpg)
