martes, 4 de agosto de 2026

CARTA AL PRESIDENTE DE LOS EE.UU., DONALD TRUMP



Señor presidente:

Decepciona e indigna a partes iguales constatar como resapalda usted la codicia y el expansionismo de regímenes teocráticos cuya política consiste en desestabilizar naciones pacíficas y vengar imaginarios agravios del pasado que nunca tuvieron lugar. En particular, y como español, no puedo más que condenar su deslealtad con una España que fue, desde el mismo origen de su país, un aliado fiel que contribuyó con su esfuerzo, sus armas y su sangre, a la independencia de aquellas trece colonias cuya ansia de libertad era ahogada por la férrea dominación inglesa. Una España sin cuya labor no se entiende la realidad presente de los Estados Unidos.

Pretende usted disponer, con una frivolidad rayana en la insensibilidad, de territorios que parece considerar cromos que añadir a una colección. En lo que llevamos de año ha amenazado a Groenlandia, Canadá, Irán, Méjico, España y un largo etcétera. Quiere, obviamente, reconfigurar el mundo a la medida de los intereses norteamericanos, ignorando la sabia máxima de Confucio que aconseja "Antes de pretender cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa".

No voy a ser original al recordarle algo que ya ha sido expuesto por otros con descarnada claridad, pero que, visto su carácter de émulo del juez inicuo del Evangelio (Lucas 18:1-8), habrá que repetirle a ver si la insistencia puede más que lo justo del reclamo:

"Gobierna usted un país con 600.000 personas sin hogar durmiendo en la calle esta noche. Un país donde el 40% de los adultos no puede cubrir una emergencia de 400 dólares sin pedir dinero prestado. Un país donde la insulina cuesta más que la cuota de un coche y la gente la raciona para sobrevivir. Un país donde la deuda médica es la principal causa de bancarrota. Un país donde las mujeres mueren en los aparcamientos de los hospitales porque los médicos tienen demasiado miedo a las leyes sobre el aborto como para tratar un aborto espontáneo.

Encarcela a más ciudadanos que cualquier otra nación del mundo. Más que China. Más que Rusia. Más que Corea del Norte. La tierra de la libertad tiene dos millones de personas en jaulas, y una cuarta parte de ellas ni siquiera ha sido condenada por nada. Simplemente son demasiado pobres para pagar la fianza.

Su esperanza de vida está disminuyendo. Es la única nación desarrollada donde esto sucede. Su tasa de mortalidad infantil es peor que la de Cuba. Sus hijos hacen simulacros de tiroteos entre matemáticas e inglés mientras usted vende las existencias del fabricante de armas a tus amigos.


Los salarios no han variado en 15 años. Hay maestros con dos trabajos y veteranos durmiendo bajo puentes, y acaba de gastar un billón de dólares arrasando un país que no te atacó.

Y tiene a un delincuente convicto, juez de violaciones, protector de pedófilos y adicto a la pornografía, dirigiendo la campaña bélica más desastrosa desde que los talibanes le agradecieron enormemente su derrota".


No es lo que yo llamaría una casa de la que sentirse orgulloso. Pero en vez de arreglarla, pretende usted disponer de las de los demás, jugando a árbitro de vidas ajenas, reclamando territorios que no necesitan de su tutela, ignorando que las vidas arraigadas en ellos merecen algo más que ser consideradas mercancías con las que negociar.

Su inquina contra España manifiesta ese desprecio arrogante hacia las vidas de los que no se pueden permitir codearse con los de su clase, los que no han heredado privilegios ni posición, los que se ganan la vida con el sudor de su frente y solo pretenden un mínimo de estabilidad.

Habla de España como de un socio poco fiable. Supongo que es consciente de que no es lo mismo una nación que su gobierno, y que este puede ser revocado pacíficamente, lo cual es una de las ventajas de la democracia. Créame, muchos españoles no estamos nada contentos con el gobierno actual, y anhelamos su relevo, pero no a cualquier precio.


"Deslealtad" es volar su propio buque y
culpar a España. En cambio, cuando Is-
rael atacó el USS Liberty lo ocultaron.
Habla de los españoles con una superioridad que nada justifica. Su referencia a "cuando renunciamos a Cuba, Guam, Filipinas y Puerto Rico" esconde una realidad histórica contrastada: que nos fueron arrebatadas por las armas en un acto de depredación voraz al que dio inicio una de tantas operaciones de falsa bandera con que su país justifica las guerras que emprende. Por cierto, ¿les ha merecido la pena arrebatarnos Cuba? Vistos los acontecimientos posteriores a 1898 parece que hubo un error de cálculo tan desorbitado como el genocidio que desataron en Filipinas.

Califica a países soberanos como "desleales" por no sumarse a aventuras bélicas sobre las que no fueron consultados, como si hubieran de secundarle en toda iniciativa por disparatada que sea. Deslealtad, señor presidente, fue la que tuvo el ejército de su país cuando, tras invocar el Artículo 5 de la OTAN de forma infundada (Afganistán no les atacó) se marchó del país invadido a las 2 de la mañana, dejando a sus socios empantanados lidando con el desastre y regalando al régimen talibán un cuantioso arsenal que ni en sus mejores sueños pudieron imaginar.

Hay en el vocabulario español un término que describe la actitud de quien es exigente con los demás y complaciente consigo mismo: autoindulgencia, una cualidad que en usted parece consustancial a su carácter. La diferencia entre quien ejerce un liderazgo y quien ejerce el mero caudillismo es que el primero sabe dar ejemplo, y si es crítico con los demás es porque sabe serlo consigo mismo. No parece su caso, señor presidente. Usted ha convertido a regímenes expansionistas en sus socios preferentes, lo cual le deja en muy mal lugar para dar lecciones de moral a nadie. Supongo que quien bombardea una escuela iraní y mata a 165 niñas no va a perder el sueño por la pérdida de unas decenas de vidas de marroquíes desesperados utilizados por un sátrapa medieval como arma arrojadiza contra una ciudad española. Hay conciencias muy encallecidas, y da la impresión de que uno de los requisitos para ocupar el Despacho Oval es, justamente, tener una conciencia extremadamente laxa.


De los pocos gestos amables que ha tenido usted últimamente con mi país ha habido uno particularmente significativo: su reconocimiento al lema que lucía en su gorra, durante la celebración del Mundial de Fútbol, el jugador Ferrán Torres, que con su gol en una agónica prórroga en la final contra Argentina dio la victoria a la selección española. "Make Spain great again". En realidad dicho reconocimiento no era más que una reivindicación del lema de MAGA, ese con el que hizo soñar a sus compatriotas y se ganó su voto mayoritario en 2024. Celebraba, usted, en realidad, el éxito de un gancho político de probada eficacia. Le invito a reflexionar sobre algo evidente: la expectativa de "volver a hacer grande un país" no es una apuesta por el futuro, sino una reivindicación del pasado. La nostalgia no es una base sobre la que construir un mañana, sino solo un refugio en el que instalarse en un bucle melancólico de difícil salida.

¿Qué nos hizo perder la grandeza, señor Trump? Fuimos imperio, pero estamos aún pagando la factura de las malas decisiones tomadas cuando fuimos fuertes. Estudie usted la evolución de nuestra nación, y podrá evitar errores que nosotros no supimos evitar, y entre los que quizá haya que anotar el de vincularnos a una América sumamente desagradecida. Si siguiera mi consejo, al menos no caería en la infundada demagogia de llamar "colonias" a territorios sólidamente anclados en la integridad soberana de España. Nuestras colonias las perdimos hace ya mucho, y debería saberlo porque fueron ustedes quienes nos las arrebataron.

Se que difícilmente llegarán estas palabras a su conocimiento. No las escribo para convencerle de nada, sino por el deseo de entender y, quizá, de paso, estar preparado para nuevas insidias que parecen tan inevitables como el que al día siga la noche. Me despido de usted deseándole juicio y prudencia de buen gobernante, y no el pasar a la historia como el tonto útil que fue instrumento de voraces expansionismos imperialistas ejercidos contra la paz, el bien y la decencia.

(posesodegerasa)

PRUEBA DE AGUDEZA VISUAL


Encuentre las diferencias más significativas entre las dos imágenes bajo estas líneas. A partir de ellas, deduzca cuál corresponde a la heroica, compasiva y fraternal gendarmería de fronteras marroquí y cual al desconsiderado, inhumano y racista colonialismo español (no vale mirar la solución antes de tiempo):



Solución:

Efectivamente, la primera imagen es la variante del mito de Sísifo practicado por los agentes marroquíes que, tras subir la mítica roca a lo alto de un promontorio, proceden a estámparsela en el cráneo a un compatriota que solo quería volver a casa tras haber perdido la jornada en comprobar que "ir para ná es tontería". La segunda corresponde al auxilio prestado al alimón por Cruz Roja y tropas españolas a un temerario -y extenuado- visitante no invitado que por poco se ahoga por tirarse al Mediterráneo sin saber nadar.

Y la imagen seleccionada no es una excepción de una jornada impredecible. He dispuesto, para elegir, de más imágenes que testimonian la humanidad de los uniformados españoles que, pese a verse desbordados por una marea de desesperados, no cayeron en la reacción que Marruecos esperaba: disparar contra la masa a discreción, lo que les hubiera valido ganar ante el mundo el relato del victimismo y provocar el rechazo unánime de la opinión pública internacional contra nuestro país. Afortunadamente, nuestros soldados no son como las FDI (ya sabes, "el ejército más moral del mundo", y el de gatillo más fácil). Lo cual no obsta para que ni deban asumir funciones que corresponden a los antidisturbios ni tengamos que ver repetirse los sucesos del jueves el próximo 15 de agosto, día para el que se está convocando un nuevo asalto a Ceuta y Melilla (señores del CNI, me consta que leen este blog, así que cuando suceda no se hagan los sorprendidos, que aún están a tiempo de "ponerse las pilas")



Y los lectores que no pertenezcan a la TIA, perdón, al CNI, no me saquen conclusiones sobre cómo la cultura islámica y la mentalidad cristiana pueden haber condicionado ambas actitudes, que por ahí empiezan el racismo, la xenofobia, la islamofobia y lo que más aborrece la progresía: el HODIO.

NECROCAPITALISMO: EL CÁRTEL FINANCIERO Y LA CAPITALIZACIÓN DE LA MUERTE



El Necrocapitalismo no es una metáfora para intelectuales. Es la mecánica exacta de cómo unos pocos convierten nuestros huesos en beneficios. Es la acumulación de capital a través de la muerte masiva, el despojo sistemático y la violencia institucionalizada. No hay «fallos» en el sistema. El sistema funciona así a propósito.

¿Sabe lo que significa que Estados Unidos no haya tenido ni un solo día sin bombardear algún país desde la Segunda Guerra Mundial? Significa que la guerra no es una excepción. Es el estado natural del Imperio. Las excusas son un cebo para idiotas: «armas de destrucción masiva», «democracia», «terrorismo». La realidad es de una simpleza apabullante: robar recursos y cambiar gobiernos que no se arrodillan por otros que besan el suelo.

Detrás de cada misil lanzado hay un préstamo firmado. Detrás de cada préstamo, una sala de operaciones bancaria. Esto no es una teoría conspirativa; es el acta de acusación de la historia. Los bancos privados financiaron a Guillermo III en 1694, financiaron a Hitler, financiaron a Churchill, financian a Israel y financian a Irán. ¿Por qué? Porque no les importa el bando. Les importa el interés compuesto.

Lo sabemos porque los hemos cazado. Las salas de chat de los mayores bancos del mundo se llamaban «The Cartel» y «The Mafia». No bromeaban. Manipulaban el precio del dinero mientras nosotros pagábamos hipotecas. Ahora manipulan el precio de la sangre.

La genialidad criminal del Cártel es su asimetría moral: prestan «papelitos falsos» -dinero creado de la nada, sin respaldo- a los dos ejércitos enemigos. ¿El resultado?

Si ganas, les pagas con tus recursos naturales.

Si pierdes, te esquilman hasta los dientes.

Lo hicieron con Alemania en 1945. La devastación no fue una consecuencia de la guerra; fue el plan de cobro. Exprimieron a la República de Weimar, financiaron el ascenso de Hitler para romper la deuda, y cuando el país quedó en escombros, los mismos bancos compraron sus industrias por cuatro perras. ¿Le suena el libreto? Mire Gaza hoy. Mire Ucrania. La deuda no se paga con dinero; se paga con territorio y vidas.

Inglaterra fue el primer eslabón. Estados Unidos es el segundo. Pero el perro no es el dueño; el dueño es el banquero que sujeta la correa. El FMI, el Banco Mundial y la OMC son sus alguaciles. Cuando dicen «desarrollo», quieren decir «expropiación». Cuando dicen «ajuste», quieren decir «hambre». La Compañía de las Indias Orientales y la multinacional Blackwater/Armor Holdings son la misma bestia con distinto maquillaje: colonialismo corporativo. Desmantelan gobiernos locales para imponer sus propias reglas.

Llegados a este punto, el lamento es cobardía. La humanidad está en guerra. No por elección, sino por supervivencia. Y en una guerra de supervivencia, ellos son objetivos legítimos. Todos ellos. Los que firman los cheques, los que diseñan los misiles y los que lavan las ganancias en paraísos fiscales.

MARTÍNEZ CARTUCHO
(Artículo completo en https://acratasnet.wordpress.com/)

lunes, 3 de agosto de 2026

LA DESTRUCCIÓN DE ESPAÑA



A la lógica pregunta "¿Dónde estaban los mandos militares y policiales durante la
invasión de Ceuta?" … la respuesta no puede ser más increíble: en la Embajada
 de Marruecos, en una fiesta en honor al sátrapa Mohammed VI a la que asistían
 además varios ministros del PSOE, Felipe Gonzálex, "comunicadores" como
Nacho Abad ... La estirpe de Judas es indudablemente española. 

Cuando todavía colean los incendios más voraces jamás padecidos en España sufrimos la invasión de una horda incontable de marroquíes. ¿Alguien puede todavía negar que estamos gobernados por chacales juramentados en la destrucción de España? ¿Alguien puede negar que estamos en manos de criminales dispuestos a convertir España en eso que vulgarmente se llama un «Estado fallido»? ¿Cómo podemos definir un país cuyos gobernantes no sólo se muestran incapaces de combatir estas calamidades, sino que las fomentan y alientan?

Los incendios que acabamos de padecer –que todavía estamos padeciendo- ocurren porque los chacales que nos gobiernan los promueven. Sólo así puede explicarse que España apenas haya invertido una cuarta parte de las ayudas recibidas desde el pudridero europeo para la prevención de incendios y el cuidado de nuestros bosques; sólo así puede explicarse que la partida destinada al llamado Fondo de Contingencia para paliar catástrofes, que asciende a cuatro mil millones de euros, se haya desviado hacia otros gastos completamente diversos. ¿Y cuáles son esos gastos? La partida más abultada es la que se destina a «operaciones militares»; traducido al román paladino, se desvían miles de millones para abastecer de armamento al títere Zelenski y para participar en «misiones» belicistas demenciales (como la que ahora mismo nuestros militares están desarrollando en el Ártico), cuya única finalidad es enviscar a Rusia y provocar el estallido de una Tercera Guerra Mundial.


Y otros tantos con el importe del fraudulento
"rescate" a la aerolínea Plus Ultra. Y con las
joyas de ZP aún está por calcular. A la "prio-
ridad nacional" que otros proponen el Saunas
antepone la prioridad marroquí
Los chacales que nos gobiernan han triplicado al gasto militar para cebar el «complejo industrial-militar» yanqui y prolongar indefinidamente una guerra perdida que puede degenerar en apocalipsis atómico, mientras nuestros hospitales y nuestras escuelas se depauperan hasta extremos insoportables, mientras nuestras carreteras se llenan de baches y socavones, mientras nuestros trenes descarrilan y nuestras infraestructuras públicas revientan. Mientras cuatro mil millones de euros han sido entregados al títere Zelenski, España se cae a trozos, convertida en una pira y en un muladar; y los sufridos españoles sufren exacciones fiscales monstruosas, que en muchos casos superan el 70 por ciento de sus ingresos (porque no hay que contabilizar sólo el impuesto sobre la renta, sino también los impuestos al consumo, los impuestos especiales y tasas son que nos acribillan, también los impuestos por derechos de emisión de CO2 que las centrales eléctricas y las empresas de la cadena industrial y alimentaria repercuten sobre nuestros bolsillos). Y no contentos con desviar los fondos destinados a la prevención de las catástrofes y con saquearnos atrozmente (siempre pillando cacho para sus corruptelas, por supuesto), los chacales que nos gobiernan invocan una supuesta «emergencia climática» cada vez que una nueva catástrofe nos golpea, para incrementar todavía más la recaudación y financiar más pingüemente la llamada «transición energética» (que el último año recibió más de 17.000 millones de euros). Una «transición energética» que se alimenta de la aniquilación de nuestra agricultura y nuestra ganadería, sometidas a normativas que las hacen inviables); una «transición energética» que es la principal beneficiaria de los incendios que cada verano arrasan nuestro territorio, pues brindan terreno calcinado para construir «parques» eólicos y fotovoltaicos; una «transición energética» que –como explica de perlas la «doctrina del shock»– se sirve de la consternación que provocan los incendios para que los chacales que nos gobiernan pueden subir todavía más los impuestos, con la excusa de combatir la «emergencia climática». Por supuesto, todos esos miles de millones que los chacales nos rapiñan cada año para combatir el «cambio climático» no han servido para suavizar ni un ápice nuestro clima.

Atrevámonos a decirlo: son los chacales que nos gobiernan los causantes directos y los principales beneficiarios (en colusión son los magnates de la «transición energética») de los incendios que padecemos. También son los causantes directos y los principales beneficiarios de las invasiones bárbaras que España padece desde hace décadas y que en estos días han alcanzado su paroxismo con la llegada a Ceuta y Melilla de una horda incontable de marroquíes, entre la que se camuflan miles de delincuentes liberados por su reyezuelo, con motivo del aniversario de su entronización. Pero esa horda no habría llegado a Ceuta y Melilla si los chacales que nos gobiernan no hubiesen favorecido una política de fronteras abiertas que ha convertido España en la bicoca y el el dorado del reinado plutocrático mundial, que necesita provocar avalanchas inmigratorias para reducir los salarios y multiplicar sus beneficios. Esa horda no habría llegado a Ceuta y Melilla si los chacales que nos gobiernan no hubiesen promovido, para atender las demandas del reinado plutocrático mundial (y de paso asegurarse un ejército de votantes a piñón fijo), una monstruosa regularización masiva de inmigrantes que ha convertido España en un enjambre de rica miel para todos los desharrapados del planeta. Esa horda no habría llegado a Ceuta y Melilla si los chacales que nos gobiernan invirtieran dinero en un ejército que protegiese nuestras fronteras de vecinos aviesos y hostiles. Esa horda no habría llegado a Ceuta y Melilla si los chacales que nos gobiernan no estuviesen genuflexos ante Marruecos, por razones o sinrazones muy turbias que nunca se nos han explicado; razones o sinrazones que han condenado al pueblo saharaui a un futuro de tortura y opresión y han beneficiado a la tiranía marroquí con chorros de millones que se niegan a los españoles, para que su agricultura y su industria prosperen mientras las nuestras languidecen y nos comemos sus zurrapas en la fruta que nos venden. Pero de todo ello los chacales que nos gobiernan pillan cacho; por eso ayer banqueteaban y brindaban en embajadas y consulados de Marruecos, celebrando el aniversario de la entronización del reyezuelo Mujamé, mientras la horda invadía Ceuta y Melilla. Los chacales que no gobiernan son los causantes directos y los principales beneficiarios de la destrucción de España. Son unos traidores hijos del obispo Oppas y del conde don Julián, hijos de Godoy y Antonio Pérez, que han hecho de la destrucción de España su pitanza y su misión vital. Mientras nos resistamos a aceptar esta verdad diáfana solo nos resta agonizar. Y va a ser una agonía larga y dolorosa.

(Artículo de Juan Manuel de Prada en el diario ABC)

En la imagen, el total de vehículos operativos de que dispuso la Guardia Civil en
Ceuta durante la avalancha zombie del jueves: dos. Entretanto, el gobierno del
Saunas le ha regalado a Marruecos más de 650, valorados entre 30 y 40 millo-
nes de euros, desde 2019. Estamos pagando la invasión con nuestros impuestos.
 
Lerda "cum laude" que ignora que no se puede devolver lo que nunca se quitó.
Si alguna cirugía milagrosa no le devuelve a ella la inteligencia, acabará por
reclamar también el retorno del tributo de las cien doncellas

Haz caso a tu presidente: hay que informarse únicamente en fuentes
oficiales. Esas en las que si se cuela una sola verdad destituyen a la
 responsable, no vaya a quedar el ministro del interior con el culo al
aire cuando repite como un loro que nadie supo lo que iba a pasar.
"Servicios de inteligencia españoles" empieza a sonar a oxímoron.

HA SUCEDIDO, Y VOLVERÁ A SUCEDER


INFORME EMPÍRICO DESMIENTE LA SUPUESTA EMERGENCIA CLIMÁTICA QUE NOS VENDEN LOS POLÍTICOS



Un profesor emérito de geografía física de la Universidad de Oslo ha presentado recientemente su informe anual sobre el estado del clima, basado exclusivamente en observaciones y mediciones reales, no en modelos informáticos. Su conclusión es que las temperaturas descendieron ligeramente en 2025.

El resultado del informe climático anual del profesor Ole Humlum es una revisión general de la narrativa alarmista del IPCC: las temperaturas descendieron ligeramente en 2025, el hielo marino del Ártico es significativamente mayor de lo previsto por los modelos, el aumento del nivel del mar no muestra ninguna tendencia acelerada y el calentamiento observado en los últimos 40 años puede explicarse fácilmente por la disminución de la nubosidad global.

Humlum no es ni meteorólogo aficionado ni lobista a sueldo de la industria petrolera. Es profesor emérito de Geografía Física en el Departamento de Geociencias de la Universidad de Oslo y también fue profesor en el Centro Universitario de Svalbard (UNIS). Su trayectoria académica abarca décadas de investigación sobre geomorfología glacial y periglaciar, así como sobre la variabilidad climática en el Atlántico Norte y el Ártico. Es miembro de la Academia Noruega de Ciencias Polares.

Su informe «El estado del clima en 2025: global y ártico» se basa en una premisa simple pero radical: solo importa lo que se ha medido realmente. Sin proyecciones de modelos. Sin suposiciones sobre la sensibilidad al CO₂. Sin escenarios extremos con motivaciones políticas. Solo datos. Y estos son concluyentes:

● Temperatura global: Sin aumento, pero con una ligera disminución.
● Hielo marino del Ártico: Los modelos estaban completamente equivocados.
● Nivel del mar: Sin tendencia acelerada
● El efecto de las nubes: la explicación natural de 40 años de calentamiento
● Tormentas, precipitaciones, nieve: todo dentro de los límites normales.
● La verdadera fuente del calentamiento: el sol, modulado por las nubes.
● No se observa ninguna crisis discernible en las mediciones.

(https://t.me/bycpoornamidam/)

domingo, 2 de agosto de 2026

LA U.E., UN PROYECTO CORRUPTO Y BELICISTA AL SERVICIO DE INTERESES GLOBALISTAS QUE SACRIFICA A LOS CIUDADANOS



La miopía de la presidenta no votada de la Comisión Europea le impide
ver el genocidio de EE.UU. e Israel en Gaza. ¿O será ceguera selectiva?

Los líderes de la Unión Europea han impuesto una nueva serie de sanciones a la Federación Rusa. Se trata del vigésimo primer paquete de restricciones políticas y económicas que el bloque de 27 países ha aplicado contra Rusia en los últimos cuatro años. La UE afirma con aire de superioridad moral que las medidas son una muestra de reproche por la supuesta agresión no provocada e invasión de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022.

Esta pretensión de principios europeos es una farsa.

Cualquiera que haya estudiado objetivamente el conflicto de Ucrania sabe que Estados Unidos y sus socios europeos de la OTAN incitaron la guerra al orquestar el violento golpe de Estado en Kiev en 2014, seguido del uso deliberado como arma del régimen neonazi que los imperialistas occidentales dirigieron en secreto para una confrontación geopolítica con Rusia. El hecho de que mucha gente no sea consciente de esa historia se debe en gran medida a la propaganda de lavado de cerebro de los medios de comunicación occidentales.

Por lo tanto, la política de sanciones de la UE debe entenderse, en realidad, como una guerra económica y como un complemento de una estrategia militar más amplia para derrotar a Rusia. Forma parte de la «guerra total», tal y como admitió torpemente un exministro de Hacienda francés en marzo de 2022.

Mientras el régimen ucraniano, armado por la OTAN, intensifica los ataques aéreos de largo alcance en el interior de Rusia con el fin de dañar las infraestructuras de petróleo y gas y la economía rusa, las sanciones de la UE tienen como objetivo lograr lo mismo.

Esto no tiene nada que ver con el uso de medidas comerciales y financieras para mostrar apoyo político y moral a Ucrania como supuesta víctima de la agresión rusa. Se trata únicamente de maximizar la confrontación con Rusia para derrotarla.

El uso de sanciones unilaterales es ilegal según el derecho internacional y está expresamente prohibido por la Carta de las Naciones Unidas. Constituyen una forma de agresión criminal. La UE está infringiendo de forma criminal el derecho internacional, al igual que EE.UU., que también recurre descaradamente a las sanciones para intimidar a otras naciones, actualmente 30, entre ellas Rusia, China, Irán y Cuba.

En cualquier caso, la política de la UE encaja en la definición de locura, tal y como se manifiesta al repetir una acción inútil varias veces y esperar un resultado diferente.

Podría decirse que Rusia es el país más sancionado del mundo, dadas las 21 rondas de sanciones que ha lanzado la UE y los cientos de bancos y otras empresas a las que ha apuntado. Sin embargo, la economía rusa no se ha derrumbado, como se deseaba.

Lo que resulta aún más descabellado es que son precisamente las economías europeas las que han sufrido gravemente las consecuencias de la exclusión autoimpuesta del comercio y los negocios con Rusia, en particular la pérdida de suministros energéticos asequibles. Rápidamente la UE se está desindustrializando debido al aumento vertiginoso de los costes económicos. Alemania, que en su día fue el motor económico de Europa, se ve paralizada al importar combustible estadounidense más caro en sustitución de los suministros rusos tradicionales que, históricamente, han sustentado las industrias europeas.

Los ciudadanos europeos (una población conjunta de 500 millones de personas) se ven afectados por una calamitosa crisis del coste de la vida que, en gran medida, está provocada por la política de sanciones de sus líderes políticos. Estos supuestos líderes están diezmando sus propias economías y sociedades.

¿A quién se está sancionando realmente?
La quiebra es política y moral. Las tensiones se están haciendo evidentes en los países miembros de la UE, como se ha podido observar en las disputas y el debilitamiento de la última ronda de sanciones. Varios países reclamaban exenciones para limitar el daño a sus intereses nacionales.

Grecia quería exenciones a las restricciones sobre su transporte marítimo internacional de petróleo y gas rusos. Alemania y Portugal querían exenciones de las sanciones a la pesca rusa. Austria, Bulgaria, Francia e Italia también solicitaron que se suavizaran las prohibiciones para proteger sus diversos intereses.

Tal y como titulaba Euronews: «Las caóticas negociaciones sobre las sanciones ponen de manifiesto las grietas en el frente de la UE frente a Rusia».

El medio informó de que la política colectiva está empezando a perjudicar los intereses nacionales, lo que está provocando disputas internas entre los miembros de la UE.

Otro diplomático comentó:

«Cada vez es más difícil encontrar un terreno común. Lo hemos visto esta semana.

La Comisión [Europea] [el poder ejecutivo de la UE] se está quedando sin opciones sobre qué incluir. Tiene que ser más creativa, y cada paquete es más complejo y lleva más tiempo negociarlo».

En otras palabras, los responsables políticos de Bruselas se encuentran en una situación de insolvencia debido al fracaso de sus ideas políticas en torno a sus sanciones ilegales. También están en bancarrota política porque estos funcionarios elitistas y rusófobos están haciendo que los ciudadanos europeos sufran graves consecuencias económicas sin ningún mandato democrático. Están imponiendo una política ruinosa, al estilo de una dictadura, que agrava las tensiones y las hostilidades hasta llevarlas a una guerra total.

Las élites europeas ya han provocado dos guerras mundiales a lo largo del último siglo; parece que están impulsando una tercera.

Pero aquí está lo más sorprendente: esta política demencial es un fraude total. Carece por completo de cualquier supuesta rectitud o preocupación declarada por Ucrania y la defensa de la democracia.

La hipocresía queda al descubierto de forma flagrante por la indiferencia de la Unión Europea ante los crímenes de guerra que Estados Unidos y el régimen israelí están perpetrando a gran escala.

Como han señalado esta semana los exdiputados del Parlamento Europeo Mick Wallace y Clare Daly, los dirigentes de la UE no han dicho nada sobre la guerra de agresión que Estados Unidos está librando contra Irán, ya en su quinto mes. Miles de iraníes han perdido la vida a causa de los bombardeos estadounidenses e israelíes, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, profiere repetidamente amenazas genocidas de destruir la nación, insinuando diabólicamente el uso de armas nucleares.

Al otro lado del mundo, como también señalan Wallace y Daly, miles de niños en Cuba están muriendo de hambre bajo el bloqueo máximo impuesto por Washington a este país insular. La UE no ha formulado la más mínima crítica a EE.UU., y mucho menos ha condenado esta barbarie.

Esta semana, mientras las élites europeas elaboraban su 21.ª ronda de dudosas sanciones contra Rusia, esos mismos responsables se negaron a imponer sanciones al régimen israelí por su genocidio en curso contra los palestinos, un genocidio facilitado por EE.UU. y, hay que decirlo, por los países europeos que comercian con Israel.

El doble rasero de los dirigentes de la UE no es solo una duplicidad estúpida. Es una prueba de su bancarrota política y moral y de su fraude sistémico. Hubo un tiempo en que algunos políticos europeos alzaban la voz para oponerse a las guerras y los crímenes de EE.UU. Ya no es así. Toda la clase política europea está podrida por la corrupción y la complicidad.

En muchos sentidos, las sanciones de la UE contra Rusia son contraproducentes. La derrota definitiva es la corrosión fatal de sus propias instituciones y la absoluta falta de autoridad. Los políticos europeos están deslegitimándose a sí mismos y su pretensión de gobernar. Los ciudadanos de Europa y de todo el mundo pueden ver en qué se ha convertido la UE: un proyecto elitista y belicista que está sacrificando a sus propios ciudadanos.

Alessandro Della Valle
(Fuente: https://strategic-culture.su/; visto en https://es.sott.net/)