lunes, 28 de septiembre de 2026

ACAMPA, QUE ALGO QUEDA



"La historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa"
(Karl Marx)

España ha alcanzado la perfección democrática: gobernantes y gobernados pueden manifestarse juntos contra las leyes de esos gobernantes que los gobernados han votado.

El 15-M tenía al menos una lógica elemental: ciudadanos en la calle frente a un poder político al que acusaban de no representarles: «No nos representan», gritaban.

Quince años después, el caso de Mari Carmen vuelve a llenar las calles de indignación. Pero ahora convendría hacer una pregunta: ¿contra qué o contra quiénes se manifiestan?

Si formas parte del poder, ¿protestas contra las leyes que tú mismo apruebas, contra las que no has querido cambiar o contra tu propia incapacidad o falta de voluntad para hacerlo?

Y si llevas años votando a quienes gobiernan, legislan y prometen protegerte, ¿contra qué protestas después? ¿contra las consecuencias de las leyes del Gobierno que elegiste?

El sistema nos permite elegir a quienes hacen las normas, padecer sus consecuencias y después salir juntos a la calle para protestar contra ellas. Incluso nuestros gobernantes pueden acompañarnos. Todo muy antisistema.

El 15-M quería llevar la protesta hasta el poder. Al final ocurrió algo mucho más divertido: el poder bajó a la manifestación para protestar contra sí mismo.


https://t.me/cristinamartinjimenezescritora/


Estamos viviendo la apoteosis de una forma de hacer política que se resume en el insulto permanente al votante, al que se le toma por imbécil con un preocupante fundamento: en un porcentaje abrumador, resulta serlo más allá de toda medida.

Otros regímenes han construído a su medida al enemigo frente al cual construir una conveniente unanimidad. Con la nueva convocatoria de acampada en Sol asistimos a una sorprendente vuelta de tuerca del recurso a la disidencia controlada: el régimen se toma a sí mismo por el enemigo y moviliza a la sociedad para protestar contra su propia gestión.


Ver a ese meme ambulante que es Yolanda Díaz, vicepresidenta del gobierno, llamando a movilizarse contra el gobierno, resume la paradójica jugada maestra del sanchismo: no el ninguneo de la -teórica y blandengue- oposición, sino su fagocitación por los tentáculos del poder. El gobierno es su propia oposición, asumiendo la "boutade" de Rimbaud "Je suis un autre" a un nivel más patafísico que metafísico: "Je suis moi et je suis un autre".

¿Cómo no lo vimos venir? Cuando alguna iluminada defendía que había que distinguir al Pedro Sánchez de la oposición del presidente que ha hecho justo lo que criticaba en otros porque eran dos entidades distintas, cuando se criticaba a la justicia belga por no detener a un prófugo que luego puede pasearse por territorio español con total impunidad, cuando el Saunas se distancia de su esposa, convertida en Begoña Gómez y no en su cónyuge, debimos ver venir el desdoblamiento final. Y éste ya está entre nosotros. Como un eco del 15-M original, y cuando los gestores de aquél engaño de masas contra una casta en la que hoy están plenamente integrados, ha llegado el momento de tirar de manual y repetir la jugada. Protestemos contra la protesta misma desde ese espacio mental en el que Kafka, Berlanga y Dalí toman el té como personajes del País de las Maravillas de una Alicia más lisérgica que nunca mientras Freud se arranca los pocos pelos que le quedan mientras intenta entender algo.

El gobierno más progresista de la democracia, el más feminista -aunque con mayor porcentaje de puteros- y el que mejor representa los intereses de la gente ... mononeuronal, ha encontrado en el circo del Sol la cortina de humo con la que ocultar el fracaso absoluto de su gestión. Y dada la imposibilidad de hacer comprender a sus palmeros el principio de no contradicción, abramos por sus flancos menos sólidos el melón podrido al que se aferra.

Primero, la excusa de todo este "circo del Sol" es el desahucio de una funcionaria privilegiada que, al amparo de una ley franquista, disfrutó en régimen de alquiler nunca actualizado de un inmueble de los que hoy son inaccesibles para la mayoría de los currantes, y cuyo chollo se le acabó con una ley aprobada por un gobierno del PSOE que ha tardado décadas en serle aplicada:


El caso de una "pobrecita" que quería vivir eternamente en una casa que no era suya pagando un precio de los años 50, años de una oprobiosa dictadura que no previó que la inflación jugaría en contra de los propietarios, provoca la solidaridad indignada de una masa nada encefálica -más bien al contrario- que enarbola como bandera a la vieja ventajista, en un aquelarre en el que no falta ni el despiste de la izquierda caviar -Carlos Bardem haciendo gala de su apoyo a "Paquita"-, el olvido de la hemeroteca -"no va a haber desahucios en España cuando haya gobierno socialista" pregonaba un Sánchez ávido de ocupar la Moncloa en 2018 (ha habido 272.000 desde entonces, 90 al día)- o la conversión del presidente del gobierno -no confundir con el ciudadano privado Pedro Sánchez- que culpaba de la política de vivienda al gobierno central cuando él era oposición, pero ha descubierto que en realidad aquél, si él lo detenta, es inocente cual borreguito del belén, siendo los responsables ahora ayuntamientos y comunidades ... siempre que no las gobiernen los suyos, porque solidaridad con Olga Matute, ciudana de L´Hospitalet de Llobregat que se quitó la vida el pasado día 9 tras ser desahuciada, no es que haya habido mucha por parte de las instituciones.


La hipocresía de quienes atizan esta hoguera no puede ser mayor. Por cada desahucio que hay en Madrid se producen cinco en la Cataluña del PSOE, pero no le hagamos pasar un mal rato al president Salvador -"todo el mundo sabe que no me he vacunado"- Illa, ese que durante la Plandemia ocupaba la cartera de Sanidad con expresión de sufrir más que una viuda hindú poliándrica.

Y ahora que, tras los años transcurridos desde el 11-M "ingénuo" algunos hemos aprendido a mirar más allá de las apariencias, la pregunta por quién organiza y financia la fiesta nos conduce al segundo aspecto del asunto que constituye el flanco que más flaquea en este sindiós.

Como entonces, aparecen en primera línea "portavoces" nada espontáneos que en este caso son dos individuas debutantes con curriculum en master en organizaciones internacionales.

La primera es Valeria Racu, portavoz del sindicato de inquilinas. Su despertar reivindicativo ocurrió estudiando antropología, becada por la Caixa, en el Soas de Londres, y tras pasar por un colegio de la red de United World College, la misma red, por cierto, donde estudió la princesa Leonor. En PSOES, perdón, en Soas, Racu fue copresidenta -remunerada- del sindicato de estudiantes. Dicha escuela universitaria es una de las doce fundaciones de la Open Society University Network, la red académica milmillonaria que presentó George Soros en Davos. Ya tardaba en salir el intrigante judío húngaro.

La segunda es Carmen Arcarazo, economista y politóloga catalana que allá por 2020 escribía artículos de investigación para Open Democracy, medio digital subvencionado con más de 1,6 millones de dólares por la fundación de George Soros entre 2016 y 2020, además de dinero de la Rockefeller Brotherfunds y de la Ford Foundation, una "niña de papá" que juega a "justice social warrior" con todos los gastos pagados por ya sabemos quién.

Como hace quince años, bajo la apariencia de movimiento espontáneo y auto-organizado, y para sopresa de nadie mínimante informado, asoma la patita el mismo "filántropo" que utiliza como peón a un Sánchez que no es únicamente el pagafantas de Mohamed VI, sino también el grimoso ejecutor de los turbios manejos del "Jabba el Hutt" jázaro.

Y los que podemos atender a más de un asunto a la vez no deberíamos olvidar lo que este cortinaje de humo pretende ocultarnos: la okupación en masa de Ceuta, la sustracción de pruebas del accidente de Adamuz, las joyas no declaradas de ZP, Koldo, Ábalos, Begoña Gómez a juicio, Tito Berni, la catástrofe del informe Pisa, la gasolina a 2€, un ex-senador marroquí amenazando de muerte a Felipe VI si pone el pie en Ceuta (cero consecuencias diplomáticas, por supuesto, ni llamada al orden a la embajadora de Marruecos ni protesta formal ninguna), la cocción del fraude electoral de la Ley de Nietos innumerables, Santos Cerdán, García Ortiz, el caso Plus Ultra, el caso Hidrocarburos, el caso de las mascarillas, los del volcán abandonados, los de la Dana ídem, el apagón sin responsables... y un largo etcétera que revela la podredumbre de un régimen de estado en estado terminal.


La semana que empezaba con revelaciones como que el PSOE recababa en Argentina pasaportes de fallecidos para inflar los votos al partido en 2023 o que la cloaca del partido pretendió encargar a un clan gitano un "susto" -no sabemos de qué calibre- a la juez que investigaba al hermanísimo del presidente, propuesta que los romaníes rechazaron porque no consideraban fiables a Leire Díaz & Co. (saquen ustedes sus propias conclusiones), termina con un gobierno que se alza contra sí mismo legitimando la acampada ilegal de Ceuta con su réplica capitalina para la que nunca faltan descerebrados inconscientes de la inconsistencia de su proceder, "indignados" que al final son títeres de los mismos poderes contra los que creen estar protestando.


La especulación inmobiliaria, algo condenable ...
cuando la practican otros.

Cuando se anuncia la nueva edición de la Fiesta de la Trashumancia en Madrid ya tenemos quiénes van a ser los pastores ... y quiénes los borregos.


"Nihil novum sub sole"

(posesodegerasa)

¿QUÉ CLASE DE ESTERCOLERO MORAL ES EL ESTADO MARROQUÍ?



La única pregunta sobre la Invasión de Ceuta (y Melilla en remojo) que me parece interesante a estas alturas, es esta: ¿qué clase de estercolero es Marruecos? Cuando un país civilizado entra en conflicto con un país–estercolero, es importante saber qué tipo de estercolero es. A qué nos enfrentamos.

Me entra la risa floja cuando los políticos, los intelectuales y los medios de difusión repiten como cacatúas lo importante que es la relación, llevarse bien, ¡la amistad!, con la teocracia marroquí. No veo por qué. Marruecos no es un país amigo de España. ¿Por qué hay que darle un trato especial? Marruecos sería un aliado y un socio importante si tuviese una política decente, si sirviera de dique de contención a la emigración descontrolada e ilegal, y lo mismo vale para el narcotráfico. Pero es todo lo contrario, la inmigración ilegal crece, y crece el narcotráfico (cada día que pasa más violento) mientras a Marruecos lo único que parece importarle verdaderamente es el reclamo de Ceuta y Melilla. No veo las ventajas para España de ser “amigo y aliado” de Marruecos. ¿La ven ustedes?

Así como nunca he comprendido la cobardía y sumisión de los Gobiernos españoles a la hora de tratar con los caciques y partidos raciales (seamos francos, todo arranca de que los nacionalistas vascos y catalanes creen que son una raza aparte y superior, toda su política y su percepción de España y de los ciudadanos españoles, es, por tanto, racista; lean a Francisco Caja) en la región o provincia Catalana y en el llamado País Vasco; tampoco comprendo la pusilánime actitud hacia Marruecos de los gobiernos españoles. La misma sumisión, la misma estupidez sebosa. Sé, he hablado del asunto aquí mismo, que en lo referente a la Invasión hay motivos más claros (el secuestro del teléfono de Sánchez y de alguno de los miembros de su banda), no es todo politiquería, corrupción y triunfo del autoodio insuflado durante décadas en la población española, vía sistema escolar y mediante la compra de medios de difusión, públicos y no. Dan igual, por el momento, los motivos, pero el nervio purulento que hace posible la rendición ante adversarios y enemigos a los que sería fácil derrotar, es la antiespañolidad. El empeño sostenido por diluir lo español, de rebajar al ciudadano español ante cualquier delirio tribal o ideológico, es la argamasa que une estas infecciones que tanto daño hacen a España, la única nación y el único país que hay en España.

Pero regresemos al estercolero marroquí y tratemos de responder a la pregunta que encabeza esta nota. ¿Qué clase de estercolero es Marruecos? Veamos los hechos:

1 –La clase de estercolero que lanza a sus nacionales contra las fronteras de un país vecino, sin importarles que mueran en el intento. En el caso más reciente, el de Ceuta, 145 han perdido la vida. Gente joven, en general, adolescentes, lo que se considera el futuro de un país.

2– La clase de estercolero que, de la manera más abyecta, se niega a aceptar la repatriación de los cadáveres de los jóvenes que perecieron sirviendo de carne de cañón de la invasión organizada por su país de nacimiento.

3– La clase de estercolero que, según se ha reportado, extorsiona y cobra (50 euros por cabeza) a los emigrantes que regresan a Marruecos). Y si no pagan, los montan en autobuses y los abandonan en el desierto.

4 –La clase de estercolero en el que su juventud padece enfermedades ya inexistentes en países civilizados: sarna, tuberculosis, varicela, viruela del mono (y a saber qué) lo que demuestra el abandono y el desinterés del reyezuelo marroquín por su súbditos.

5 – La clase de estercolero en el que la máxima autoridad, el reyezuelo marroquí, es inmensamente rico. Su patrimonio personal declarado (en 2019) ascendía a 8.200 millones de dólares estadounidenses. Una fortuna que llama la atención, por obscena, frente al salario mínimo en Marruecos, que es de unos 300 euros al mes.

6 – La clase de estercolero en el que su reyezuelo posee doce palacios y 1.100 sirvientes. Amén de lucir un reloj valorado en 1.200.000 dólares.

Y esto, mientras sus menores y niños se lanzan al mar para escapar del país, buscando trato humano en España. ¿De dónde sale la inmensa fortuna de Mohamed VI? Así a botepronto, diría que de lo robado a sus súbditos marroquíes. Los que escapan del reyezuelo de Marruecos ( y no me refiero a los delincuentes ladrones y violadores, ni a los agitadores profesionales, o espías marroquíes infiltrados entre los miembros de la invasión a Ceuta) no quieren regresar. Los comprendo, ¿Quién querría volver a un país que los manda a la muerte en el mar, que no recupera los cadáveres de sus ciudadanos, un país que gasta miles de millones en armas y en un gigantesco estadio de fútbol, mientras los mantiene en la miseria, el hambre, la ignorancia y la abyección religiosa.

Y a este infecto estercolero España y la UE regalan miles de millones de euros, entre ellos más de 200 millones para que los dediquen al control de fronteras, millones que Marruecos habrá dedicado a contratar más esbirros para apalear a la población, más sirvientes, o a putas o macharranes (quién sabe lo que le gustará al reyezuelo) selectos, o a armarse.

Por qué España y la UE mantienen económicamente semejante país, por qué contribuyen al sometimiento de los marroquíes a manos de una dictadura brutal y como si fuera poco, antiespañola. Misterio. Que se despejaría bastante, creo, si se investigara la corrupción de los políticos europeos y españoles comprados, o involucrados en negocios turbios con Marruecos.

Juan Abreu
(Visto en httpss://www.msn.com)

CUESTIONA SIEMPRE A QUIEN OFRECE SOLUCIONES FÁCILES



El pensamiento crítico nos recuerda que ningún político, ideólogo o líder merece una confianza ilimitada. Las palabras pueden convencer, pero los hechos deben demostrar.

Una ciudadanía crítica no necesita creer ciegamente ni rechazar todo por sistema: pregunta, investiga, compara y cambia de opinión cuando la evidencia lo exige.

José Antonio Sánchez Méndez

LA PROPAGANDA QUE NIEGA QUIÉN ES NUESTRO ENEMIGO REAL QUIERE QUE NOS PREOCUPEMOS POR UNA AMENAZA IMAGINARIA



Primero fue el virus. Ahora es Putin.

La semana pasada nos dijeron que la CIA había alertado de un ataque ruso con drones contra España, Francia e Italia, lanzados desde buques camuflados en el Mediterráneo. Nos regalaron incluso los mapas para que pudiéramos visualizar nuestra desgracia.

Solo había un pequeño problema: el presidente Emmanuel Macron aseguró que Francia jamás recibió semejante alerta y el ministro italiano de Defensa, Guido Crosetto, tampoco sabía nada de ella.


Los globócratas necesitan preparar psicológicamente a Europa para la guerra. Necesitan que aceptemos como inevitable el rearme, los sacrificios económicos, la vigilancia, la censura y, llegado el momento, otra porción de nuestra libertad entregada voluntariamente a cambio de «seguridad».

El mecanismo es viejo: fabricar la amenaza, administrar el miedo y ofrecer después la solución.

No quieren convencerte de que vayas a la guerra. Quieren conseguir algo mucho más perverso: que seas tú quien termine pidiéndola.

(https://t.me/cristinamartinjimenezescritora/)

domingo, 27 de septiembre de 2026

EL MOMENTO EN QUE TERMINA LA LIBERTAD



La mayoría no lo notará. Esa es la clave.

Si aún podemos sentarnos en línea y decir lo que pensamos -criticar el sistema, denunciar la corrupción, cuestionar a las personas poderosas y gritar en la plaza pública digital sin que nadie llame a la puerta después- no es porque las personas obsesionadas con el control de repente estén teniendo problemas con su agenda o hayan descubierto alguna pizca de respeto por la libertad.

Están ganando tiempo. Están construyendo. No se puede apretar el tornillo al máximo mientras la población aún puede mandarte a paseo. No se puede subir el precio de la gasolina a 20 dólares el galón mientras millones de personas aún pueden organizarse, comunicarse, mover dinero, denunciar lo que se está haciendo, reunirse en masa y hacer que gobernar sea una pesadilla. No se puede llevar la calamidad al máximo antes de haber construido la maquinaria capaz de gestionar la reacción.

Eso sería estúpido


Un control propio de un estado policial no comenzaría con robots Terminator. Comenzaría con la infraestructura: bases de datos, vigilancia, identificación digital, monitoreo mediante inteligencia artificial, seguimiento financiero, cámaras, algoritmos, moderación del discurso, elaboración de perfiles de comportamiento, autoridades de emergencia, sistemas más centralizados, mayor dependencia. Más reglas. Más pequeños interruptores que se pueden accionar posteriormente.

Mientras tanto, ustedes recuperan la “libertad de expresión” y dejan que la gente hable. Les permiten quejarse. Les permiten desahogarse. Les permiten grabar videos. Los estudian. ¿Por qué silenciar a todos cuando voluntariamente les dirán lo que saben, lo que creen, con quién se relacionan, qué los enoja, qué temen, adónde van, qué compran, qué movimientos apoyan y en qué instituciones desconfían?

¿Qué observamos? La disidencia se está transformando en datos útiles.


La censura no es el objetivo principal; la identificación sí lo es. No se puede avanzar sin el mapa que otros aún están trazando. Hay que averiguar quién se queja, quién organiza, quién influye en los demás, quién se resiste a seguir las normas, quién cuestiona las narrativas de inmediato, quién tiene influencia, quién moviliza multitudes, quién expone las mentiras con coherencia y quién se niega a callar. Todo esto se hace mientras se construyen los sistemas capaces de contener a esas personas más adelante.

Esa posibilidad es más inquietante que un “líder” de dibujos animados gritando sobre la ley marcial. La versión moderna no necesariamente llegaría gritando. Llegaría con un acuerdo de usuario, una actualización de la aplicación, una política bancaria, una emergencia nacional, un requisito de verificación, una iniciativa de seguridad, más restricciones “temporales”, un nuevo sistema de identificación y nuevas categorías de actividades prohibidas. Para el ojo inexperto, parecen mil piezas microscópicas, cada una relativamente inofensiva por sí sola. Entonces, un día, suficientes interruptores se activan, de modo que todos se dan cuenta de repente de que esos sistemas aparentemente inofensivos habían estado conectados todo el tiempo.


La economía sería una de las armas clave. Si te preguntas por qué las cosas no están peor ya, la respuesta es obvia. No puedes asfixiar económicamente a cientos de millones de estadounidenses enfadados si aún no puedes controlar su reacción. Es como hervir la rana. Aumentas la presión gradualmente. Normalizas la inestabilidad, la deuda, la precariedad, que la comida se coma la mitad del sueldo, que el alquiler se trague el resto, que la gente no tenga colchón financiero. Es más fácil intimidar a alguien que vive al día que a alguien con años de ahorros y preparación. Los desprevenidos no pueden permitirse una revuelta. Apenas pueden permitirse un sueldo.

La desesperación financiera, sumada al control tecnológico, conlleva consecuencias que casi nunca se denominan castigo. El empleo se vuelve incierto. La banca se complica. Las cuentas desaparecen. Los seguros cambian. El acceso se restringe. La identidad exige verificación en todas partes. Los movimientos se vuelven cada vez más visibles. Las decisiones se autorizan cada vez más.

Técnicamente, nadie te arrestó. Simplemente hicieron la vida lo suficientemente incómoda como para que obedecer se convirtiera en la opción más barata y "segura".


Esa es la versión que debería asustar a la gente: no un golpe de estado dramático al estilo de Hollywood, sino un sistema silencioso en el que el control se integra tanto en la vida cotidiana que nadie puede identificar el momento exacto en que desapareció la libertad.

Solo recuerdan el día en que se dieron cuenta de que había desaparecido.

No digo que todo esto sea inevitable. No debemos "programar predictivamente" ni resignarnos a aceptar esto como nuestro destino. Podemos detener esta tendencia. Ojalá todo esto sea erróneo, y si lo es, gracias a Dios. Dentro de diez años la gente podrá reírse y decir que solo fue sobrepensamiento o delirio paranoico. Ese sería un resultado muy positivo para mí.

La verdad alternativa es más sombría: que este período de relativa calma no demostraba que los poderosos y sus instituciones parasitarias lucharan contra su afán de control. Era época de construcción, y el proyecto avanzaba en gran medida según lo previsto. El silencio durante este tiempo no representó una verdadera lucha ni una rendición. Fue simplemente una preparación constante. Los experimentos de censura no eran el producto final.

Estaban construyendo. Estaban realizando pruebas beta.


No nos distraigamos ni nos confiemos: lo que estamos presenciando no se trata de controlar a todos hoy, sino de desarrollar la capacidad de controlarlos mañana. Tómense en serio la privacidad de sus datos. Sean conscientes de lo que alimentan a la bestia. Sepan que todo lo que hacen en línea contribuye a crear su perfil. Sepan que el sufrimiento económico que estamos experimentando ahora no ha alcanzado su punto máximo. Ni siquiera nos hemos acercado a él. Sepan que tienen un tiempo limitado para prepararse, dados los plazos propuestos.

La máxima presión esperará hasta que nuestra negativa se haya vuelto inviable.

No terminarán de apretar hasta que la salida y la negativa sean inalcanzables. La soga no está hecha de cuerda real. Es inicio de sesión, registro, ubicación e identificación, ya instalados, ya apretándose, y ya tan comunes que la mayoría de la gente ni se molestará en notarlo; la mayoría seguirá convenciéndose de que todo esto no tiene importancia.

Ponte del lado correcto de la historia. Prepárate para decir no.

(Fuente: https://donotcomplyguy.substack.com/; visto en https://www.verdadypaciencia.com/)

Dr. DE BENITO: ¿CÓMO PODEMOS TÚ Y YO DEFENDER A CEUTA?



El doctor Luís Miguel de Benito nos da algunas pautas a la sociedad civil para defender a España de la invasión, cuando nadie la defiende. Tratemos de encontrar soluciones, porque somos el enemigo real a batir. Y ninguna contribución a esta justa causa está de más.


PATRIORIGEN, APLICACIÓN PARA IDENTIFICAR PRODUCTOS DE ORIGEN MARROQUÍ:

https://www.patriorigen.es/

Ceuta es España.

No financies a los invasores

Y por supuesto, no compres lotería de la Cruz Roja, que alimenta al invasor africano.

(https://ejercitoremanente.com/)

Y, entre todos, hagamos llegar a Joan Roig nuestro rechazo a los productos del invasor:

GRAN BRETAÑA REPRIME CADA VEZ CON MAYOR DUREZA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN



En los últimos cinco años, más de 62.000 personas han sido detenidas en Reino Unido por introducir determinados contenidos en las redes sociales, según un informe de Big Brother Watch. Las detenciones dieron lugar a 18.510 acusaciones y 12.292 condenas.

Por eso cuando alguien relaciona a los países europeos con las libertades políticas dan ganas de reírse a carcajadas. Reino Unido ha convertido en delito la mera visualización de vídeos de TikTok o la emisión de quejas escolares a través de WhatsApp.

“El número de personas detenidas por delitos en línea es considerable, mientras que solo una de cada cinco termina siendo condenada, lo cual puede tener un efecto disuasorio en la libertad de expresión”, afirma Toby Young, de la Unión para la Libertad de Expresión.

(https://t.me/guerrerosestoicos/)