ASTILLAS DE REALIDAD
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domingo, 1 de marzo de 2026
EL SUEÑO DEL DESPIERTO ES LA PESADILLA DEL CUERDO
El hombre razonable se adapta al mundo. El hombre poco razonable intenta que el mundo se adapte a él. Esa es la razón de que todo progreso provenga siempre del hombre poco razonable.
Muchos creen que ser cuerdo es hacer lo que la mayoría hace.
El 2020 demostró que esto no es cierto, la mayoría se encerró, vivió con un trapo en la cara, se saludaban con los codos y se pinchaban lo que les daban.
Durante 45.000 años el ser humano deseó volar como las aves, sin lograrlo.
Una mañana de 1862 Otto Lilienthal de 10 años, con su hermanito Gustav, de 8, salieron a jugar. Vieron una cigueña posada y se les ocurrió tratar de agarrarla.
Se acercaron con el viento a sus espaldas, pero la cigueña los escuchó y adivinó sus intenciones. Cuando los niños corrieron hacia ella, la cigueña hizo algo raro, en vez de huir, corrió hacia los niños, y levantó vuelo.
Era evidente que la cigueña prefirió despegar contra el viento, incluso si eso la acercaba a sus posibles captores. ¿Por qué?
La respuesta a esa pregunta iba a liberar al humano del suelo.
El padre les dijo que si, que las aves prefieren despegar contra el viento, pero no sabía por qué. Preguntaron a los científicos de la Academia de Berlín, no tenían la respuesta.
Los niños contruyeron unas alas rectas de madera y corrían colina abajo, contra el viento. Sentían la resistencia, pero no volaban.
Otros niños se burlaban, y les tiraban piedras. Así son los mediocres.
Comenzaron a criar cigueñas, las dejaban volar y tomaban notas, median sus alas y los ángulos de curvatura.
Pasaron unos años con pocos progresos, y debieron marchar a la guerra franco-prusiana.
Terminada la guerra volvieron a los experimentos. Para tener un motor liviano y fuerte, Otto diseño una caldera de vapor en forma de serpentina. No servía para volar pero si para otras cosas, y se volvieron muy ricos con la patente.
Finalmente en 1891 Otto voló 40 metros. La gente viajaba de todo el mundo a observar sus vuelos, y realizó más de 2000. Incluso el Kaiser fue a observarlo.
Otto ya no era joven, tenía cierto sobrepeso, y sus alas eran de dificil control. Pero continuó.
Un día se juntaron las familias de los hermanos a almorzar, afuera estalló una tormenta.
Otto esperó estar a solas, y le confió a su hermano: - Me está faltando el valor.
- ¿A tí? Imposible
- No me refiero al valor de enfrentar la opinión de la mayoría, eso me sobra, simplemente ... tengo miedo. Falta mucho para que sean seguras.
- No sigas con los vuelos, ya hiciste tu parte, que otros contínuen.
- Cuando termine el verano, los dejaré.
Tres dias después, volando a 25 metros de altura, cayó en picado. Murió al día siguiente.
En Estados Unidos, un ingeniero ferroviario jubilado, de 60 años, Octave Chanute, mejoró el diseño, como biplano, usando el sistema de los puentes ferroviarios. Y se lanzaba desde las dunas. La gente le decía que se dedicara a cuidar los nietos, no a hacer esas locuras.
Su diseño fue mejorado por los hermanos Wright. Los vecinos creían que los Wright eran retrasados mentales, pues se la pasaban corriendo con "barriletes" atados a sogas, y luego anotaban los resultados.
Mejor no perder tiempo explicando las cosas a los "normales", sus vidas intelctuales son las de un caracol de jardín, no persiguen sueños, no arriesgan, creen que la burla los hace inteligentes.
Mejor perseguir con obsesión los propios sueños.
Horacio Rivara
UN ESPÍRITU INDOMABLE
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Timothy Leary, impulsor de la terapia con psicodélicos, "apostol" del LSD y defensor de la libertad individual frente a la alienación estatal |
Creyeron que por fin lo habían anulado.
Le tomaron las huellas. Le dieron un número. Le entregaron ropa de prisión.
Y luego, sin darse cuenta, le entregaron la llave.
En 1970, Timothy Leary llegó a la prisión California Men’s Colony enfrentándose a veinte años entre rejas. Tenía casi cincuenta años, canoso, infame y etiquetado como peligroso; no por violencia, sino por ideas. Antes, un psicólogo respetado en Harvard; ahora, un símbolo de todo lo que el establishment temía de los años sesenta. Para el sistema, no era más que otro preso: procesar, evaluar, clasificar y controlar.
Así que le dieron una prueba psicológica.
Leary bajó la mirada hacia las páginas y sintió algo parecido a la diversión. Conocía cada pregunta. Conocía la lógica detrás de ellas. Sabía exactamente qué respuestas señalarían docilidad, pasividad, inofensividad. Porque años antes, antes de los arrestos, antes de los titulares, antes de los eslóganes, había ayudado a diseñar herramientas de evaluación de ese tipo, incluyendo su propio inventario interpersonal, para medir cómo reaccionan las personas ante la autoridad, la presión, el encierro.
Y ahora la estaban usando con él.
Terminó en menos de diez minutos. Sereno. Cooperativo. Un hombre al que le gustaba la jardinería. Que no representaba ninguna amenaza. Que no quería nada más que una rutina tranquila. Los evaluadores asintieron. Seguridad mínima. Asignado a cuidar los jardines de la prisión.
Creyeron que lo estaban clasificando.
Él los estaba estudiando.
Así no había empezado Timothy Leary. No nació como rebelde. Era el producto ideal del sistema: doctorado en Berkeley, investigador respetado, nombramiento en Harvard en 1959. Su futuro era ordenado y prestigioso. Artículos. Titularidad. Comités. La escalada lenta y segura del éxito académico.
Luego, en 1960, hizo un viaje a México y comió un puñado de hongos.
Lo que vino después no solo cambió su conciencia. Le rompió la certeza de lo que la mente humana era capaz de hacer. Volvió convencido de que la psicología estaba haciendo las preguntas equivocadas. Que la química, la percepción y la conciencia importaban más que la obediencia y el diagnóstico. En Harvard, impulsó el Harvard Psilocybin Project, con experimentos controlados, documentando experiencias, tratando los psicodélicos como herramientas y no como tabúes.
Para los administradores, parecía caos.
Para Leary, parecía verdad.
En 1963, Harvard lo expulsó. Las razones oficiales fueron procedimentales. La razón real era más simple: ya no podían manejarlo.
Libre de la institución, se metió de lleno en el papel que más temían. Habló. Viajó. Lo cuestionó todo. “Turn on, tune in, drop out” (“Enciende, sintoniza, desconéctate”) no era un llamado a la destrucción: era negarse a caminar dormido por reglas heredadas.
El gobierno lo notó.
Siguieron los arrestos. La vigilancia. Los tribunales. Y finalmente, en enero de 1970, le impusieron una condena total de veinte años: un ejemplo. Un mensaje. Esto es lo que pasa cuando te niegas a mantenerte en la fila.
Pero las prisiones se construyen sobre la previsibilidad.
Y Leary entendía la previsibilidad mejor que ellos.
Mientras estaba asignado a los jardines, observó rutinas. Cambios de turno. Puntos ciegos. Memorizar patrones como otros hombres memorizan barrotes. Afuera, aliados reunieron dinero. Se formaron planes. El sistema creyó que había neutralizado una amenaza. En realidad, lo había colocado justo donde necesitaba estar.
En una noche de septiembre de 1970, Timothy Leary subió a un techo de la prisión. Trepó por un poste y avanzó, mano sobre mano, por un cable por encima del alambre de púas, más allá del límite que todos creían imposible de cruzar. Y luego cayó en la oscuridad del otro lado de la cerca. Era el 13 de septiembre.
Dejó atrás su ropa de preso.
Y una nota proclamándose libre.
El mundo miró con incredulidad. Un hombre al que el gobierno había etiquetado como peligroso simplemente salió. Se convirtió en fugitivo, cruzando fronteras, cambiando de nombre, un paso por delante de las agencias. Argelia. Suiza. Afganistán. Dondequiera que iba, seguía hablando; no solo de la fuga, sino de la pregunta más profunda que había debajo de todo.
¿Quién decide cómo se te permite pensar?
Al final, lo atraparon. Siempre lo hacen. Volvió a prisión. Pero incluso entonces no dejó de evolucionar. Cuando otros esperaban que se apagase como una reliquia de los sesenta, giró hacia otra frontera: escribió sobre computadoras, redes, inteligencia artificial, el espacio, el futuro de la conciencia. Entendió algo que la mayoría de sus críticos no: las instituciones envejecen más rápido que las ideas.
Cerca del final de su vida, alguien le preguntó por qué nunca dejó de provocar a sistemas que lo castigaron con tanta dureza. Por qué seguir cuestionando cuando el costo era prisión, exilio, vigilancia.
Su respuesta fue simple.
“Piensa por ti mismo y cuestiona la autoridad.”
Esa era la verdadera amenaza que Timothy Leary representaba. No las drogas. No los eslóganes. No las fugas. Sino la negativa a dejar que la autoridad definiera los límites del pensamiento. En 1970, cuando la prisión le puso delante una prueba psicológica, creyeron que por fin tenían el control.
En cambio, demostraron lo predecible que se vuelve el poder cuando olvida quién diseñó las herramientas en las que se apoya.
(Visto en la Red)
sábado, 28 de febrero de 2026
EL ATAQUE A IRÁN RETROTRAE LAS RELACIONES INTERNACIONALES A LA LEY DE LA SELVA
Cuando el 7 de diciembre de 1941 Japón atacó por sorpresa la base naval de Pearl Harbor la opinión pública estadounidense fue unánime en condenar como traición una agresión que no respondía a una declaración previa de guerra y que buscaba justificarse como una acción preventiva, encaminada a impedir que la flota norteamericana se inmiscuyese en la expansión japonesa en el Pacífico. Incluso el general Eisenhower, luego presidente, llegó a calificar en 1953 la guerra preventiva como "un invento de Adolfo Hitler", canciller alemán que no parece que fuera tomado -al menos, explícitamente- ni por él, ni por sus sucesores, como modelo.
Hoy acabamos de asistir a cómo los EE.UU. se han colocado en la posición adoptada por la armada nipona -la posición "traicionera" e "injustificable"- al recurrir a razones análogas a las del Japón imperial hace 85 años.
El derecho internacional condena toda acción armada que no revista un carácter meramente defensivo (si se quiere, en términos de "western", solo puedes disparar si el contrincante ha desenfundado primero). Un ataque preventivo sin provocación previa es claramente ilegal. La Carta de las Naciones Unidas prohíbe en su artículo 51 el uso de la fuerza, salvo en caso de legítima defensa, y solo contempla como excepción las intervenciones humanitarias previamente autorizadas por el Consejo de Seguridad. Es obvio que ninguno de estos supuestos se cumple en el caso presente.
Israel lleva desde sus mismos orígenes como estado -paradójicamente, estado cuyo establecimiento fue posibilitado por la propia ONU- saltándose a la torera toda la legalidad internacional, en su indisimulada voluntad de establecer el "Gran Israel" de sus delirios sobre el territorio robado a sus vecinos. Que la Casa Blanca se sume a este proceder no es una buena noticia para nadie, pues sustituye la legalidad internacional por la ley del más fuerte, algo que venía practicando "de facto" desde hace décadas, pero que ahora ya ni se molesta en disimular. Dado que tampoco el Congreso de Washington ha autorizado el ataque, la iniciativa de Trump solo puede ser considerada como la de un peligroso autócrata, diríase que un Nixon redivivo que persiste en lo de que "si lo hace el presidente, es legal".
Para cerrar el círculo de la infamia de la Casa Blanca, el "raid" judeo-yanki se produce cuando había negociaciones directas entre Irán y Estados Unidos, patrocinadas por Omán y que parecía que iban por buen camino, pero que el belicismo de un Netanyahu en permanente huída hacia adelante para evitar un horizonte penal nada halagüeño ha convertido en papel mojado.
Lo que pueda suceder a partir de aquí solo podemos conjeturarlo, pero la inestabilidad generada en una zona que produce el 25% del petróleo global -y donde el conflicto entre Pakistán y Afganistán constituye un riesgo añadido- hace prever una crisis energética mundial. El seguidismo de Trump respecto al expansionismo israelí pone al mundo al borde de la recesión, la guerra generalizada y una crisis a todos los niveles de consecuencias hoy por hoy inimaginables.
Estas situaciones se sabe cómo empiezan, pero en este momento es imposible vislumbrar cómo podrían acabar.
(posesodegerasa)
EL CHISTE DE LA "DESCLASIFICACIÓN" DE LOS PAPELES DEL 23-F
La "desclasificación" de la información del 23-F es una burla a la ciudadanía española y una prueba de que la serie de conspiraciones que se revelaron ese día alcanza a todas las instituciones y al régimen político español. Desde la relación con los estadounidenses y la OTAN hasta esta monarquía, pasando por los poderes económicos, herederos directos del franquismo, y el estamento militar, cuyo descontento ya había fraguado en intentonas previas como la Operación Galaxia.
Fue una corrección que el sistema político e institucional se impuso a sí mismo.
El informativo del pasado día 25 de TVE, la televisión pública nos contó la siguiente historia:
1) Los Borbones no sabían nada.
2) Golpistas malvados y pérfidos intentaron vincularlo con el golpe.
3) Todo fue obra de Tejero. Aunque Milans del Bosch y Armada también estaban por allí.
4) Había espías de por medio. No se sabe para quién espiaban. Algunos para esto y otros para aquello.
5) También hubo implicaciones civiles, poderes económicos... Pero los papeles deben estar dañados porque tienen rayones y manchas y no se pueden leer los nombres de nadie.
6) Unos soldados muy malos llegaron a Prado del Rey con órdenes de "tirar a matar". Pero no sabemos quién era el oficial al mando, ¿Pérez? ¿García?, ni a qué Capitán General obedeció, ¿Gómez? ¿Fernández?
7) Así que solo podemos saber que Juan Carlos I de Borbón, dueño de España, salvó la democracia. Nos salvó a todos. ¿No se sienten salvados?. Salvados ... salvo algún aguafiestas que dirá que lo que se consagró en aquella jornada no fue democracia alguna, sino una oligarquía de partidos que nos arruina, solo que muerto Antonio Gª-Trevijano la tesis se quedó sin portavoz de renombre.
Nos tratan como idiotas que se lo tragan todo. Lo único que podemos deducir es que nos tienen en sus manos y que la verdad es muy simple: se quería corregir el rumbo de la Transición escenificando una situación crítica a la que el estamento militar daría solución para luego traspasar el poder a los partidos, en un cambalache que serviría para justificar un estado de excepción temporal que sirviese para intensificar la lucha contra ETA (un proyecto que heredaría el PSOE con los GAL), enterrar la memoria del defenestrado Suárez, reforzar la figura de un Rey que entonces era aún bastante impopular y allanar el terreno para la adhesión a la OTAN, entre otros fines.
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La información es poder. Y el que la tiene puede beneficiarse de que sobre su persona se corra un tupido velo ... o cortina. |
Nada ha salido a la luz que no fuera de dominio público hace décadas. Lo novedoso hubiese sido que nos enterásemos de cómo, cuando el emérito convocó a la Moncloa a la UCD, el PP, el PSOE y el PCE, todos ellos conocedores de las conspiraciones de antemano y con participación en diversos grados, les presentó lo acordado con los capitanes generales. O que se desclasificasen las comunicaciones del Estado Mayor y de la Zarzuela en la noche de autos, si es que se conservan (algo de lo que dudo). Tampoco estaría de más que, dado que en aquel momento se emitió la alocución real prevista por si el golpe fracasaba -y, no nos engañemos, lo que le hizo fracasar fue la terquedad de Tejero al saberse utilizado- saliera a la luz el otro discursito grabado por el rey, el redactado en previsión de que el auto-golpe se consumase. Tampoco alcanza la desclasificación a las más de mil cintas intervenidas tras el golpe que desaparecieron del Ministerio del Interior en julio de 1983 y que nunca se incorporaron al sumario judicial. Una entrevista en profundidad a Iñaki Anasagasti o incluso a Bárbara Rey sería mucho más provechosa, en términos de conocer la verdad de aquellos sucesos. Todo el pifostio desencadenado por el experto en cortinas de humo, Pedro Sánchez, no ha sido más que una tormenta en un vaso de agua, eficaz como distracción del cerco judicial que tiene encima.
Pero aún hay en esta maniobra, aparentemente irrelevante, una intención oculta, y es el mensaje que el "saunas" lanza a un histórico del PSOE como Felipe González que cada vez está siendo más crítico con él. Ambos saben que si saliera a la luz el apoyo previo del ex-presidente a la intentona golpista su reputación se vería seriamente afectada, por lo que le conviene más guardar silencio y dejar hacer.
(Artículo que desarrolla la información difundida en redes por Suso del Toro)
JUSTIFICACIONES FILANTRÓPICAS Y GUERRAS GENOCIDAS
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Según el New York Times, Israel está atacando los sitios de misiles balísticos y Estados Unidos las instalaciones nucleares y del régimen. |
Por segunda vez en menos de un año EE.UU. e Israel emprenden un raid aéreo contra objetivos estratégicos en Irán, país cuyo programa nuclear es presentado ante el mundo como sospechoso de encubrir el desarrollo de armas atómicas que alteren el equilibrio geopolítico de la región.
Lo que Netanyahu y Trump callan es que solo la energía nuclear puede garantizar el adecuado suministro eléctrico al país persa (siempre que no les motive disfrutar de súbitos apagones como el que padecimos en España el pasado 28 de abril), y que su desarrollo se ha encontrado en todo momento bajo la supervisión del organismo competente, la OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica), al que se ha facilitado una tranparencia a la que es ajena Israel, que no ha firmado ningún tratado encaminado a evitar la proliferación de armas nucleares ni permite inspecciones en su territorio.
La lista de emplazamientos atacados revela lo masivo del "raid": Teherán, Na- tanz, Fordow, Isfahán, Karaj, Tabriz, Arak, Kermansah, Bushehr, Qorveh, ... |
以色列伊朗干起来了
— 炼金叔叔 (@AirdropAlchemis) February 28, 2026
大家准备好军费哦 pic.twitter.com/rpHlmo4tzj
Frente a esta asimétrica situación, el criminal de guerra Bibi Netanyahu y el presidente con nombre de pato le cuentan al mundo que el régimen de Alí Jamenei solo aspira a lanzar un supuesto arsenal nuclear contra Israel para recibir una represalia masiva con cientos de ojivas hebreas y proceder así a un suicidio a lo grande, algo que, además de insensato, es evidentemente falso. Como recuerda Connor O'Keeffe, del Mises Institute, "hace casi treinta años, el líder supremo de Irán emitió un edicto religioso en el que prohibía el uso de cualquier arma de destrucción masiva por parte del islam, una postura que el actual régimen iraní afirma respetar".
Lo cierto es que la excusa de las "armas de destrucción masiva" nunca ha sido más que una cortina de humo para encubrir el deseo de la nación hebrea de derrocar el régimen de los ayatoláhs para sustituirlo por un gobierno títere, reeditando la maniobra de la CIA cuando derrocó a Mohammad Mosaddegh en 1951, culpable de haber nacionalizado el petróleo iraní y haber procedido a la expropiación de la Anglo-Iranian Oil Company. Las libertades del pueblo iraní le importan un bledo a estos codiciosos "salvapatrias".
Si hay algo que hoy debería quedar claro para los ingenuos que siguen creyendo en el movimiento Q, en Trump como pocero ocupado en limpiar no se sabe qué fangoso pantano y que MAGA significa algo diferente a Make America Goyim Again, es la subordinación absoluta de la Casa Blanca a la política supremacista de Israel, algo que Jeffrey Sachs denunciaba hace ya siete meses:
La respuesta de las fuerzas armadas iraníes ha sido contaatacar con misiles tanto objetivos israelíes como Bahréin, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Abu Dhabi, Jordania y Kuwait. Hay reportes de explosiones en Riad, capital de Arabia Saudí. Todo parece indicar que la reacción iraní se está extendiendo a todo el Golfo Pérsico. Tal como anunciaba un portavoz militar iraní, “Cualquier base que ayude a Estados Unidos e Israel será el objetivo de las fuerzas armadas iraníes”.
Con todo, no se trata tanto de infligir daño a los aliados de EE.UU. en la región como de cegar al atacante destruyendo los radares en sus bases en los países del Golfo. Instalaciones satelitales y de comunicaciones han sido el objetivo inicial de la respuesta iraní, lo que supone una inteligente premisa estratégica para devolver el golpe con mayor eficacia, una lección aprendida en la guerra del pasado junio y que hace prever un recrudecimiento de las hostilidades.
🇧🇭| BREAKING: Explosions in jufair Bahrain — area where US naval base and 5th fleet headquarters is located. pic.twitter.com/wnKooF3LTA
— Arya - آریا (@AryJeay) February 28, 2026
NOW - Iran hits U.S. 5th Fleet Naval headquarters in Bahrain. pic.twitter.com/EE0B2drT1p
— Disclose.tv (@disclosetv) February 28, 2026
Video of Iranian ballistic missile hitting the US Navy's 5th Fleet support base in Bahrain. pic.twitter.com/qopfpc7Vi7
— WarMonitor🇺🇦🇬🇧 (@WarMonitor3) February 28, 2026
(posesodegerasa)
P.D. 1 de marzo, 4.00 a.m.:
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