viernes, 5 de junio de 2026

EN ALEMANIA LA IGLESIA PREDICA LA "GUERRA SANTA" CONTRA RUSIA



No son solo los cuarteles: las iglesias alemanas también se rearman. Los curas católicos y los pastores evangelistas predican el miedo a Rusia y se preparan para desplegarse en las zonas de combate del mañana para dar su bendición a los muertos y consolar a los heridos. Los capellanes castrenses quieren reorganizar sus servicios de atención pastoral para la guerra y el rearme en Europa.

La guerra es inminente, dice el Ministerio de Defensa alemán basándose en los informes de los “expertos”. Rusia va a atacar el territorio de la OTAN “antes de finales de esta década” pronostica.

En noviembre del año pasado una pastoral de la Iglesia Evangélica Alemana (EKD) siguió la corriente del Ministerio y los medios de intoxicación para promover la histeria antirrusa aprovechando la parábola del Buen Samaritano del Nuevo Testamento, que curó de sus heridas a un hombre que encontró en el camino (Lucas 10, 25-37).

El Ministerio de Defensa previene que en caso de guerra los capellanes castrenses acompañen a los soldados y a los heridos en su camino de vuelta a Alemania. No obstante, los destinatarios, incluido el obispo castrense protestante Bernhard Felmberg, lamentan que tienen poco personal para cumplir esas funciones. El periódico Neues Deutchland sospecha que las iglesias quieren quedarse con una parte del aumento de los presupestos de guerra.

La tarea castrense de las religiosos no consiste sólo en atender a las necesidades espirituales de los soldados traumatizados y mutilados. Los soldados muertos tienen que ser enterrados dignamente, incluso con una cierta solemnidad, si es posible, dice el Ministerio de Defensa, que pone a la pandemia de “covid” como ejemplo a seguir de lo que pueden ser los servicios funerarios en la próxima guerra.

Cuando llegue la guerra, la población civil tambien les va a necesitar. Por ejemplo, los sacerdotes católicos y los reverendos evangelistas se pueden encargar de informar a las familias de la muerte de los soldados en el campo de batalla. Los capellanes del ejército sirven para estabilizar emocional y mentalmente a las personas en casos extremos y devolverlos a la rutina ordinaria (*).


Y digo yo: ¿no debería este sujeto desautorizar el ardor gue-
rrero de sus fieles germanos o seguirá dedicándose al postu-
reo en plan anuncio de detergente como en la foto? "Biena-
venturados los que usan Ariel, porque ninguna mancha per-
manecerá mucho tiempo en sus vestiduras"
No existe separación entre la iglesia y el Estado. Los cabecillas de las iglesias alemanas no intentan prevenir la guerra; ni tampoco se oponen a ella. Tratan de afrontar sus dramáticas consecuencias y apaciguar los ánimos para que no ocurra lo mismo que después de las dos guerras mundiales, que condujeron a la revolución.

El obispo castrense católico Franz Josef Overbeck ha dado el visto bueno para reintroducir el servicio militar obligatorio en Würzburg: “servicio obligatorio para posibles hombres jóvenes y luego también para mujeres“. 

(Fuente: https://mpr21.info/)

CUANDO LA EPIDEMIA "WOKE" REMITA


EL ENCUBRIMIENTO SE ESTÁ DERRUMBANDO



El profesor Robert Clancy acaba de revelar las pruebas:

Un masivo estudio japonés que rastrea a 20 MILLONES de personas encontró que TODAS las muertes en exceso fueron en el grupo vacunado.

¿El grupo no vacunado? CERO muertes en exceso. Y aquí está el detalle demoledor: los picos de mortalidad ocurren exactamente 3 meses después de cada refuerzo, con un máximo alcanzando alrededor de los 100 días post-vacunación.

jueves, 4 de junio de 2026

TODD CALLENDER: "EL COVID FUE UN ENSAYO PARA LA PANDEMIA DE MARBURGO QUE EL 5G PROVOCARÁ"




La mayoría desconoce que el virus de Marburgo fue declarado oficialmente pandemia hace casi seis años, según el Registro Federal del 9 de diciembre de 2020. Esto, a pesar de que solo 10 personas han fallecido a causa de Marburgo en 40 años.

No obstante, la "pandemia" de Marburgo fue declarada en medio de la "pandemia" de COVID y la razón de ello, según Todd, es porque crea una suspensión, no solo de nuestros derechos constitucionales, sino una suspensión de nuestros derechos humanos, lo que incluye el derecho a no ser objeto de experimentos.

Todd explica que esto es lo que ocurrió con nuestro derecho al consentimiento informado durante la campaña de vacunación contra el COVID-19: se suspendió, que es precisamente lo que hacen estas declaraciones de "emergencia de salud pública".


Informantes militares han revelado a Todd que quienes recibieron las vacunas contra el COVID-19 ya tienen en sus cuerpos el virus de Marburgo latente encapsulado en nanopartículas lipídicas, que se liberaría en sus tejidos mediante un patrón específico de frecuencias 5G pulsadas.

El virus de Marburgo es un virus artificial similar al Ébola, que también es artificial. Provoca sangrado por los ojos y los oídos, así como hemorragias internas en todo el cuerpo.

En septiembre de 2022, el Dr. Rashid Buttar -muerto en circunstancias sospechosas en mayo de 2023- explicó a Maria Zeee que las vacunas contienen patógenos letales, como el virus de Marburgo, el Ébola y una forma mutada de E. coli, que permanecen inertes en el organismo mientras están encapsulados en el hidrogel. Estos se activan mediante una señal de 18 GHz emitida durante tres pulsos de un minuto, lo que provoca que el hidrogel, también conocido como "nanopartículas lipídicas", que encapsula los patógenos se expanda y libere su contenido tóxico en el cuerpo de los huéspedes.

Todd le comenta a Seth que ha visto varias patentes de esta tecnología y que también está viendo anuncios de empleo del Departamento de Defensa que buscan a "un especialista/planificador en ejercicios químicos, biológicos, radiológicos y nucleares... para crear escenarios de planificación realistas. Debe tener experiencia en el ébola".

Si algo hemos aprendido del Evento 201 y dell documento SPARS, es que este tipo de declaraciones y simulacros sin duda indican que veremos la puesta en práctica de aquello que están declarando y para lo que se están preparando.

Todd añade que, según su colega, el Dr. Lee Vliet, puede que ni siquiera sea necesario contar con estas nanopartículas lipídicas, ya que las señales de los campos electromagnéticos tienen, por sí mismas, la capacidad de causar o imitar cualquier enfermedad conocida por el hombre.

Todd le dice a Seth: "Según la ley, estamos en una pandemia real. No hay nada más que deban hacer. Si quisieran, en este preciso momento, empezar a detener gente y meterla en campos de cuarentena, tienen esa autoridad, por ley, por legalidad, no por legitimidad. Son dos cosas distintas. Pero todo el trabajo preparatorio, en el que pueden ir a un sheriff y decirle: 'Hagan esto, porque la ley lo dice y el juez lo hará cumplir porque la ley lo dice', ya se ha hecho".

Todd hace referencia a la Oficina de Justicia, creada por el Departamento de Justicia en 2005 tras la codificación del Reglamento Sanitario Internacional de la OMS. Cuando se declara una emergencia de salud pública, las fuerzas del orden, la salud pública, los servicios penitenciarios y el poder judicial se integran bajo la supervisión de la Oficina de Justicia.

Aquí es donde entran en juego las partes 70 y 71 del 42 CFR , que permiten al HHS asumir el poder tras la declaración de una emergencia de salud pública y, como dice Todd:

Según esta ley, pueden detenerte por la fuerza, someterte a pruebas y hacer contigo lo que quieran, incluso administrarte tratamientos experimentales, e incluso complementa los pasaportes de vacunación y las restricciones de viaje. El confinamiento domiciliario, las normas de cuarentena, todo está ahí; ha estado ahí desde 2006, con la Oficina de Justicia, y desde 2016, en el Código de Regulaciones Federales.

"Esto es un plan. Por eso digo que ya declararon la pandemia. No hace falta preguntarse si va a ocurrir, ya estamos en medio, estamos en pleno desarrollo. Lo único que necesitamos es lo que describiste, el catalizador. Unas cuantas personas desplomándose muertas en la calle, desangrándose por sus orificios, bastarán para aterrorizar a la gente."

"Y respecto a lo que dices, en Wuhan... esa fue la primera ciudad con 5G del planeta, Wuhan. Activaron 10.000 transmisores 5G la noche de Halloween de 2019. La semana siguiente, la gente empezó a morir, ¿por qué? ¿Fue por COVID? ¿Fue por la enfermedad de la radiación? Usaron el COVID como excusa."

¿Cuál fue la siguiente ciudad donde ocurrió? Milán tuvo el siguiente brote de coronavirus. ¿Sabes qué? La segunda ciudad en adoptar la 5G. La tercera fue Nueva York. ¡Bang, bang, bang! Existe una correlación directa entre la llegada del 5G a estas ciudades y los brotes de COVID.

Todd señala que el virus de Marburgo solo se transmite mediante el intercambio de fluidos corporales, pero sospecha que nuestros queridos líderes harán todo lo posible para convencernos de que se transmite por el aire, pero que no debemos caer en la trampa, especialmente porque, al igual que con el COVID, existen tratamientos.

Su colega, el Dr. Peter Chambers, exmiembro de las Fuerzas Especiales y antiguo boina verde, afirma que en el manual médico de las Fuerzas Especiales de 2018, a los soldados que contraen el virus de Marburgo o el ébola en África se les indica que solo necesitan tomar albendazol o fenbendazol para recuperarse. Las versiones más recientes de este manual han eliminado esos detalles y solo mencionan que se ha desarrollado una nueva vacuna experimental contra el virus de Marburgo y el ébola.

Lo que Todd quiere decir es que no debemos volver a caer en sus mentiras. Necesitamos que los miembros de las fuerzas del orden y del ejército -aquellos que tendrían la tarea de sacarnos de las calles y llevarnos a los campos- comprendan que esto es ilegal, para que no hagan cumplir estas leyes, del mismo modo que los ocho alguaciles de Nuevo México se negaron recientemente a hacer cumplir la prohibición inconstitucional de armas impuesta por su gobernador.

Alexandra Bruce
(Fuente: https://forbiddenknowledgetv.net/; visto en https://www.verdadypaciencia.com/)

EL EURODIPUTADO JORGE MARTÍN DENUNCIA LAS INJERENCIAS ELECTORALES DE LA COMISIÓN EUROPEA


La U.E. es una eficaz maquinaria de manipulación electoral. Los gobiernos son chantajeados mediante la congelación de fondos de la UE. Los disidentes son censurados. Los procedimientos por infracciones se programan de manera que coincidan con los calendarios electorales nacionales. Y a esto lo llaman "democracia".

CAMBIO DE NARRATIVA: EL ECOLOGISMO A ULTRANZA ES AHORA UN OBSTÁCULO PARA EL DESPLIEGUE DE LA I.A.



Después de darnos la matraca con una emergencia climática que ha llevado a los gobiernos a imponer onerosos impuestos y tasas, a medir la "huella de carbono" y a culpabilizarte por la catástrofe medioambiental que provocas si no resuelves el goteo de la ducha, toca ahora cambiar el disco para que no sea tan patente la incoherencia entre el discurso catastrofista sobre la gestión de los recursos y el voraz consumo de los mismos que conlleva el último juguete que las élites globalistas han incorporado a su sistema orwelliano de control absoluto: una Inteligencia Artificial cuyos centros de datos consumen más energía que ciudades enteras. De seguir adelante la actual tendencia, la IA acabará consumiendo anualmente tanta electricidad como toda Irlanda (29,3 Tera vatios-hora por año). No solo se trata del altísimo consumo energético, sino de la liberación de CO2 en el proceso, ese gas necesario para la vida en la tierra pero que por esotéricas razones, solo comprensibles por expertos en alta nigromancia, ha sido declarado malo malísimo.

Se da la rocambolesca circunstancia de que la misma tecnología que genera anualmente 11.390 toneladas de CO2 será la encargada de supervisar la eficiencia energética que se exige al contribuyente de a pie, ese desdichado pagador sobre cuyas espaldas recaen las histéricas políticas climáticas, o abiertamente climatéricas, que los gobiernos deciden.

Los propagandistas habituales del apocalipsis climático, como Tony Blair, andan ya difundiendo que la cosa no era para tanto, que el Net Zero si lo he previsto, no me acuerdo, y que habrá que replantearse lo del "cambio climático", que igual se han pasado varios pueblos, villas y "cottages".

Al fin y al cabo, el relato de terror ya ha cumplido con sus fines y la nueva temporada de cumbres globales tendrá que imaginar otra amenaza planetaria, que para eso tienen su repertorio habitual de trucos, digno de un número de monos del circo, y el Zero absoluto alcanzado, que no es el del Protocolo de Kyoto, sino el cero vergüenza en unos cambios de postura que ni el más avezado contorsionista, oiga.

(posesodegerasa)

La guinda del pastel: lo ecológico ya no es salvar la fauna marina, como en los 70, sino "salvar los centros de datos", amenazados por ... el ecologismo. Y si para conseguirlo hay que dejar de llamar "teoría de la conspiración" a la geoingeniería y admitir la modificación del clima por los "chemtrails" pues se admite con total desparpajo, que la memoria de la gente no da para desmentir que "nunca hemos estado en guerra con Eurasia".

Lo dicho, no tienen vergüenza.

Donde dije "digo" digo "Diego", y donde dije "conspiración" digo "constipación",
"constricción", "constitución" o espárragos en vinagre, que para el caso da igual

miércoles, 3 de junio de 2026

¿COMENZARÁ LA TERCERA GUERRA MUNDIAL EN EUROPA CENTRAL? LOS VERDADEROS OBSTÁCULOS A LA PAZ EN EUROPA QUE NADIE VE




Todo indica que la chispa que podría encender la mecha del próximo teatro de operaciones principal de la guerra global, y posiblemente una Tercera Guerra Mundial de proporciones nucleares, no surgirá de los campos de batalla de Ucrania ni de las tensiones con Irán, por más letales que estas sigan siendo, sino del corazón mismo de Alemania.

En un análisis reciente, el geoestratega Dennis Small se plantea una tesis que pocos en Occidente se atreven a articular en voz alta: la chispa que podría encender la mecha de una Tercera Guerra Mundial de proporciones nucleares no surgirá de los campos de batalla de Ucrania ni de las tensiones con Irán, por más letales que estas sigan siendo, sino del corazón mismo de Alemania. Esta afirmación, que en apariencia roza la hipérbole, encuentra fundamento en declaraciones recientes de altos mandos militares germanos y en una escalada retórica que rememora los pasos previos a las grandes catástrofes del siglo XX. Para comprender la magnitud del peligro, es preciso observar con atención lo que ocurre en la cancillería de Friedrich Merz y en los estudios de televisión donde, por primera vez, figuras del establishment alemán rompen el tabú de advertir sobre una represalia rusa en territorio germano, mientras que el analista geopolítico Thierry Meyssan señala que las verdaderas dificultades para la paz residen en el reconocimiento del carácter nazi del régimen de Kiev, la ilegitimidad de la reunificación alemana y la obsesión antirrusa del Reino Unido.

Mi línea de análisis, esbozada en septiembre de 2024, apunta en la misma dirección, aunque con un foco más preciso en la infraestructura estratégica que haría posible ese frente europeo. Como expuse en el artículo titulado “¿Qué acordaron las élites occidentales durante una supuesta reunión secreta en el histórico Puerto de Trieste, en el noreste de Italia?”, la estrategia occidental no se limita a Ucrania, sino que apunta a la creación de un frente manejable desde el puerto de Trieste -epicentro de la doctrina Trimarium o Iniciativa de los Tres Mares- hasta el norte de Europa, involucrando a Polonia y a la propia Alemania como puntales de una nueva cortina de hierro contra Rusia. En aquel entonces advertí que la militarización del puerto franco de Trieste, violando tratados internacionales, y su conexión con Hamburgo y Constanza formaban parte de un plan para, si Ucrania caía, extender el conflicto a Mitteleuropa con presencia militar de la OTAN y preparativos bélicos ya en curso, incluyendo la reintroducción del servicio militar obligatorio en Croacia y su consideración en Italia. Hoy, las declaraciones del general Erich Vad y los comunicados del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso confirman que ese frente europeo no solo era real, sino que Alemania se ha convertido en su núcleo activo.

El detonante público de este debate ha sido una intervención del general de brigada retirado Erich Vad, quien fuera asesor de política militar de la excanciller Angela Merkel entre 2006 y 2013, en un programa de alta audiencia de la cadena ZDF. Vad, respetado por su sobriedad y conocimiento de la maquinaria defensiva europea, se enfrentó sin ambages al experto en seguridad de la Unión Demócrata Cristiana, Roderich Kiesewetter, conocido por sus posiciones belicistas. “¡Tu retórica nos está llevando a la guerra!”, exclamó Vad, advirtiendo que si el gobierno de Merz continúa con la movilización bélica contra Rusia, si insiste en integrar a Ucrania en la Unión Europea de manera expedita y si Alemania persiste en producir y dirigir drones contra objetivos rusos, entonces los misiles de represalia caerán sobre suelo alemán. “Llegará el día -sentenció el general- en que ellos lancen ataques de represalia contra Europa, contra Alemania. Primero de forma convencional y, si es necesario, subirán un peldaño más. Rusia es la potencia nuclear más fuerte del mundo. Si incorporamos a Ucrania a Europa, ¡traeremos la guerra con Rusia a Europa!”. Estas palabras, emitidas en la televisión pública germana, no constituyen una exageración aislada, sino el reflejo de una percepción estratégica que ya circula en los círculos de inteligencia rusos y que Meyssan complementa al recordar que la identidad de la Federación Rusa no reside en el recuerdo de Catalina la Grande sino en la lucha de los soviéticos contra el nazismo, conocida como la Gran Guerra Patria, una lucha que los actuales gobernantes de Kiev, con su rehabilitación de colaboracionistas del III Reich, han decidido profanar sistemáticamente. Alemania está reconstituyendo su ejército con ayuda financiera del Reino Unido … exactamente como ya ocurrió bajo otro canciller, Adolf Hitler, quien rearmó Alemania con el respaldo del gobernador del Banco de Inglaterra, Lord Montagu Norman. El actual canciller Friedrich Merz acaba de reinstaurar el servicio militar obligatorio, y ahora todos los varones alemanes deben notificar a las autoridades antes de viajar al extranjero.



El gobierno ruso ha culpado directamente a los países de la OTAN y a la UE del ataque del 22 de mayo contra la escuela de oficios de Starobelsk, en la República Popular de Lugansk, donde drones ucranianos asesinaron al menos a dieciocho adolescentes mientras dormían en sus dormitorios. El propio Vladímir Putin calificó el hecho como “una manifestación de neonazismo”, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso señaló que estos ataques utilizan armas de largo alcance suministradas por naciones de la OTAN, con asistencia técnica de especialistas extranjeros y selección de objetivos basada en inteligencia occidental. El ministro Serguéi Lavrov, en una reunión del partido Rusia Unida, declaró sin ambages: “La Unión Europea es ahora prácticamente indistinguible de la OTAN y se ha convertido, en esencia, en una réplica de esa alianza… También estamos viendo casos de intervención militar directa”. Ante este panorama, la fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, ha calificado de descabellada la mera posibilidad de que Alemania entre en una Tercera Guerra Mundial contra Rusia, y ha hecho un llamado urgente al gobierno de Merz para que abandone su política provocadora y retome una vía de cooperación económica mutuamente beneficiosa. Zepp-LaRouche planteó asimismo la necesidad de dar la mayor difusión posible a su carta abierta “A los gobiernos de las Naciones Unidas: Una propuesta para llevar la paz y el desarrollo al sudoeste asiático”, cuyo objetivo es contribuir al debate sobre una nueva arquitectura internacional de seguridad y desarrollo que se llevará a cabo en la sesión especial del Consejo de Seguridad de la ONU del 26 de mayo.

Lo que convierte a Alemania en un detonador privilegiado de una Tercera Guerra Mundial no es solo su poderío económico o su ubicación geográfica, sino la convergencia de varios factores que Meyssan desglosa con claridad: el activismo del gobierno de Merz en el envío de armamento de precisión, la posibilidad de activar el artículo 42 del tratado de la UE -equivalente al artículo 5 de la OTAN- para incorporar a Ucrania, y el resurgimiento de un discurso revanchista que los líderes rusos ya han identificado como una amenaza existencial. Dimitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, publicó el 7 de mayo un artículo titulado “La nueva militarización de Alemania: renacimiento del espíritu o revanchismo descarado”, donde sentaba las bases de una interpretación que hoy se repite en la Duma: el actual gobierno alemán no oculta sus planes de declarar la guerra a Rusia. El vicepresidente de la Comisión de Política de Información, Evgueni Popov, señaló que se observan inversiones masivas en armamento, expansión del ejército y esfuerzos activos de reclutamiento. Y Piotr Tolstói, vicepresidente de la Duma estatal, fue todavía más lejos: “Otra cruzada hacia el este de un Reich europeo marcaría el punto final en la historia del continente”. A esta visión se suma la advertencia de Meyssan sobre la ilegitimidad de la reunificación alemana de 1990, pues Alemania occidental nunca pidió la opinión de los alemanes del este, y sobre la naturaleza del canciller Merz, nieto de un dignatario nazi, que reprime a quienes cuestionan su política utilizando la Oficina de Protección de la Constitución, una rama del órgano federal que acogió a numerosos responsables de la policía del III Reich después de la Segunda Guerra Mundial.

Como señalé en 2024 basándome en los análisis de autores como Allen Douglas, Mark Burdman y Lorenzo Maria Pacini: las élites que impulsan esta reconfiguración bélica de Europa en el actual reparto de las cartas de la historia, no son únicamente la OTAN o los gobiernos nacionales, sino una sinarquía mucho más antigua: la masonería, las familias aristocráticas de la «nobleza negra», la Soberana Orden Militar de los Caballeros de Malta, los herederos de los «antiguos de Venecia» y clanes como los Thurn und Taxis, que han controlado durante siglos el nodo estratégico de Trieste y su puerto. A estas se suman los grandes consorcios financieros como Assicurazioni Generali (con sede en Trieste) y la banca de inversión Lazard Frères, cuyos consejos han estado presididos por miembros de las familias Giustiniani, Orsini, Rothschild, Doria y Volpi. Este entramado, que ya en 1983 fue documentado por Mark Burdman en el castillo de Duino planeando la restauración del Imperio de los Habsburgo bajo el eslogan de «Mitteleuropa» (Europa Central), busca disolver los Estados-nación soberanos en una «Europa de las Regiones» neofeudal, donde la guerra perpetua y la economía de servicios (seguros, finanzas, tecnologías de control) reemplacen a la producción y la soberanía industrial. La Iniciativa de los Tres Mares (Trimarium) no es, desde esta perspectiva, una alianza defensiva, sino el instrumento operativo de esa sinarquía para imponer una nueva cortina de hierro -desde el Adriático hasta el Báltico- y cerrar el paso a cualquier alternativa de desarrollo basada en la cooperación eurasiática o en la soberanía de los pueblos.

En este clima de creciente hostilidad, la advertencia del general Erich Vad resuena como una campana fúnebre que pocos quieren escuchar. No se trata de un pacifismo ingenuo ni de una simpatía hacia Moscú, sino del cálculo frío de un estratega que conoce la capacidad destructiva de Rusia y la fragilidad de las defensas europeas frente a un conflicto directo. La pregunta que sobrevuela los titulares de la prensa alemana y las sesiones del Consejo de Seguridad de la ONU es si aún estamos a tiempo de desactivar esta trampa mortal. La respuesta dependerá de si los gobiernos occidentales, y en particular el alemán, son capaces de comprender que la única victoria posible en una guerra nuclear es no librarla. Como escribió Zepp-LaRouche, la construcción de una nueva arquitectura de seguridad global basada en el desarrollo económico compartido y la cooperación interestatal es la única alternativa racional al abismo. Pero el tiempo se agota, y la mecha ya está ardiendo en el corazón de Europa. La Tercera Guerra Mundial, si no se detiene esta locura, podría comenzar donde empezaron las dos anteriores: en suelo alemán. Solo que esta vez, como advirtió Vad, el peldaño nuclear transformaría el continente en una ceniza silenciosa, mientras que, como apunta Meyssan, las dificultades reales para la paz no están donde todos creen, sino en el reconocimiento del carácter nazi del régimen de Kiev, la independencia de Alemania oriental y el fin de la obsesión antirrusa de un Reino Unido que, desde el siglo XIX, ve a Rusia como su único rival planetario.

José Luis Preciado
(Visto en https://mentealternativa.com/)