sábado, 15 de agosto de 2026

MARRUECOS SIGUE CHULEANDO IMPUNEMENTE A ESPAÑA



Y yo sigo reivindicando la posesión exclusiva de la piscina comu-
nitaria de mi urbanización. Con el mismo fundamento que exhibe
el caratriste éste. Ceuta solo puede ser devuelta a Portugal, país
que no la reclama, porque marroquí no fue jamás de los jamases.
O de los Mojameses.

El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, ha vuelto a poner sobre la mesa la reivindicación de Ceuta y Melilla como territorio de Marruecos, en unas declaraciones realizadas a Asharq News en las que también abordó la crisis migratoria y la relación bilateral con España.

Ouahbi confirmó que la cuestión de las dos ciudades autónomas españolas forma parte habitual de la agenda en los encuentros entre Rabat y Madrid. "Este asunto sigue sobre la mesa y, cada vez que nos reunimos con los españoles, planteamos la cuestión", afirmó el ministro, antes de subrayar de forma tajante: "Nos seguimos aferrando a nuestras tierras".


La legación diplomática marroquí celebra una agre-
sión territorial que constituyó un innoble acto de ra-
piña, y Exteriores ni siquiera exige al embajador
una retractación. ¡Manda huevos!
Como anteriormente el ministro de Exteriores marroquí, el gabinete del Mohamed VI está caldeando el ambiente para convertir la ocupación actual de las ciudades autónomas en un hecho consumado, insistiendo en un relato inconsistente con la realidad histórica y jurídica de ambos territorios.

Ceuta y Melilla no son enclaves coloniales pendientes de una "devolución" territorial. Los registros diplomáticos del derecho internacional custodian una realidad fáctica que destruye por completo este discurso artificial. En abril de 1956, cuando España y Francia firmaron la declaración conjunta que otorgaba la independencia al Protectorado de Marruecos, las ciudades de Ceuta y Melilla ni siquiera fueron mencionadas en los tratados de entrega. La razón jurídica es indiscutible: no se puede devolver un territorio a un Estado que jamás lo ha poseído.

Cuando el Marruecos moderno nació como nación soberana a mediados del siglo veinte, Ceuta ya llevaba tres siglos integrada de forma ininterrumpida en la Corona española -desde 1678-, y Melilla formaba parte del reino de España desde 1497, siglos antes de que el propio Estado marroquí existiera en los mapas. La farsa de la etiqueta colonial quedó definitivamente desmontada ante el derecho internacional en mil novecientos setenta y cinco, cuando la propia ONU rechazó de forma tajante el intento de Rabat de incluir a ambas plazas en la lista de territorios pendientes de descolonización, dictaminando que son municipios españoles de pleno derecho constitucional, idénticos a Madrid o Sevilla. La soberanía no se negocia al vaivén de las consignas políticas de actualidad; se fundamenta en los archivos, la ley y los tratados firmados por las propias naciones.


Otra realidad "olvidada": la ONU rechazó la pretensión
marroquí de considerar Ceuta y Melilla territorios colo-
nizados. La "amnesia" de Marruecos al respecto es
comprensible, pero, ¿qué hay de la de España?
En el año 1975, aprovechando la coyuntura internacional de la Marcha Verde y el final del régimen anterior en España, el gobierno de Rabat presionó formalmente en Nueva York ante el Comité Especial de Descolonización de la ONU (conocido diplomáticamente como el Comité de los 24). Marruecos pretendía que las Naciones Unidas declarasen formalmente a Ceuta y Melilla como "territorios coloniales no autónomos" pendientes de descolonizar.

Sin embargo, el dictamen de las Naciones Unidas fue un varapalo judicial rotundo para las aspiraciones del régimen de Rabat: el Comité de la ONU desestimó la petición de Marruecos y se negó de forma definitiva a incluir a las dos ciudades en la lista de territorios a descolonizar. Las Naciones Unidas dictaminaron que no existía ningún "pacto" o "tratado colonial" sobre ellas, sino que Ceuta y Melilla están plenamente amparadas por el principio de integridad territorial de los Estados (recogido en el artículo 2 de la Carta de la ONU). Al estar representadas políticamente en las Cortes y estructuradas internamente igual que cualquier provincia de la península, la ONU ratificó que son territorio nacional e integral de España, zanjando el debate internacional.

Más allá de los archivos y los tratados, existe un factor humano definitivo que la propaganda prefiere ignorar: la voluntad soberana de sus propios habitantes. El comportamiento histórico y diario de los ceutíes deja claro que se reafirman con orgullo e inquebrantable firmeza en su condición de ciudadanos españoles de pleno derecho. Al igual que tantos marroquíes prefirieron ampararse bajo la ley de España, hoy la población de nuestras ciudades autónomas rechaza unánimemente abandonar su Estado para someterse al control de un régimen vecino. En pleno siglo veintiuno, la voluntad, las libertades y los derechos de las personas tienen que prevalecer por encima de las ambiciones territoriales de cualquier ambicioso reyezuelo.


Adolfo Suáres supo responder al papá de Mohamed
VIH cuando amenazó a España con una nueva Mar-
cha Verde sobre Ceuta y Melilla. Era un político de
raza, no como los timoratos y medrosos actuales
Cualquier país serio reaccionaría con contundencia a las patrañas que divulga Marruecos, rompería relaciones diplomáticas y expulsaría al Embajador ...en unión con el cierre total de fronteras y el simultáneo despliegue del ejército.

La lógica militar exigiría una demostración de fuerza, por ejemplo, cegando el espacio aéreo marroquí. Nuestros "Europhayter" del Ala 11 estarían volando sobre Marruecos en ocho minutos. Tampoco estaría de más reeditar lo que hizo Franco en 1957-58, desplegando media flota frente a Marruecos con todos los cañones apuntando a la capital, en un eficaz recordatorio de que la integridad territorial se defiende. En cambio, los pusilánimes de nuestro gobierno siguen repitiendo como papagayos que el país vecino es un socio fiable y que colabora en la resolución de la crisis que él mismo ha creado.

Como ya afirmé en una entrada anterior, es la misma conducta que tiene la mujer sumisa que justifica a su maltratador ... hasta que éste un día la asesina.

P.D.:

Despido la entrada con un sorprendente "anime" mediante el cual una cuenta de X de la que no tenía noticia explica unas cuantas cosas de un modo bastante gráfico para el que sepa interpretar su narrativa:


LO QUE HABRÍA HECHO UNA NACIÓN SIN COMPLEJOS


LA VENTANA DE OVERTON: CUANDO EL MIEDO CONVIERTE LO IMPENSABLE EN NORMAL


Lo impensable no necesita imponerse de golpe.

Sólo necesita avanzar hasta que deje de parecernos extraño.

Y cuando el miedo entra en la ecuación, la frontera entre seguridad y control puede empezar a borrarse.

viernes, 14 de agosto de 2026

EL DÓLAR DIGITAL: EL MECANISMO DE DEUDA PERPÉTUA QUE NADIE PUEDE PARAR



El sistema no es una moneda. Es una máquina de financiación
eterna disfrazada de privacidad.

El dólar digital (USDD, USDC, USDT) no es una evolución del dinero, es una revolución silenciosa que convierte el deseo de anonimato de los usuarios en combustible para la deuda pública norteamericana. Mientras los gobiernos del mundo discuten si regularlo o prohibirlo, Washington ya ha ganado la partida.

EL MECANISMO

Cada dólar digital creado está respaldado por un bono del Tesoro de EE.UU. Así funciona:

El usuario entrega 1 dólar real a un emisor (Circle, Tether).

El emisor compra un bono del Tesoro con ese dólar.

El usuario recibe 1 dólar digital que puede mover anónimamente.

El resultado: el Tesoro financia su deuda sin imprimir billetes ni subir impuestos. El usuario tiene un activo anónimo que puede mover sin bancos ni preguntas.

EL ANONIMATO

Los dólares digitales circulan de wallet a wallet, sin nombre, sin DNI, sin rastro. Solo se detecta al actor cuando convierte sus USDD en dólares bancarios o efectivo. En las transacciones intermedias -las que realmente importan-, el usuario es un fantasma.

Este anonimato no es un fallo. Es el reclamo que mantiene el sistema en marcha.

LOS NEGOCIOS

Drogas, armas, tráfico de personas, órganos, evasión fiscal, lavado de dinero. Todo lo que antes se movía en efectivo o en cuentas offshore ahora se mueve en dólares digitales. No necesitan facturas, no dejan rastro, no pagan impuestos.

Y el Tesoro lo sabe. Pero no actúa, porque cada transacción ilegal mantiene el dinero en el sistema, y cada dólar en el sistema es un dólar que financia su deuda.

EL COSTE CERO

Aquí está la genialidad: EE.UU. no tiene que pagar intereses por esta deuda.

Los bonos que respaldan los USDD generan intereses, pero esos intereses se pagan con el propio flujo del sistema. No sale dinero del Tesoro. No sale dinero del contribuyente. La deuda se paga a sí misma, en un ciclo perpetuo que no requiere desembolso real.

Es deuda sin coste. Deuda eterna.

EL LÍMITE

El sistema funciona mientras haya demanda de dólares digitales. Pero aquí hay una verdad incómoda: EE.UU. no puede emitir USDD si nadie los reclama pagando en USD reales. No es una impresora mágica. Para que haya nuevos dólares digitales, alguien tiene que poner un dólar real sobre la mesa y recibir un USDD a cambio. Si nadie lo hace, el sistema se estanca.

El Tesoro o la Fed pueden intentar crear demanda artificial, inyectando dólares digitales o comprando deuda con ellos, pero eso no es un mercado real, es un globo hinchado. Si no hay necesidad real de esos dólares en la economía, el valor se diluye. Y el dólar digital, como todo dinero fiduciario, solo vale lo que la gente está dispuesta a dar por él.

El verdadero límite no es la voluntad de Washington. Es la demanda real de los usuarios. Cuando el mercado de negocios ilegales se sature, cuando todos los que necesitan operar en la sombra ya tengan suficientes USDD, la demanda se estancará y el sistema se parará por sí solo.

EL PROBLEMA DEL AHORRO

Pero hay otro factor que limita la demanda: el USDD no sirve para el ahorro. No da intereses en el wallet. La inflación -digital o real- se lo come. Es una moneda de intercambio, no de acumulación.

Quien tiene USDD y no los mueve, está perdiendo poder adquisitivo cada día. El tenedor necesita salir del dólar digital antes de que su valor se diluya. No puede quedarse quieto. Tiene que convertirlos en algo que conserve valor: propiedades, oro, dólares bancarios … o incluso Bitcoin, con toda su volatilidad pero con su escasez programada como garantía de que nadie puede inflarlo.

La Válvula de Escape

Aquí entran los paraísos fiscales. Son el eslabón perdido, el lugar donde el USDD anónimo se convierte en activo tangible sin perder la privacidad. En jurisdicciones como Hong Kong, Suiza o Singapur, el dinero que circuló en la sombra encuentra un puerto seguro.

El mecanismo es sencillo: el tenedor de USDD acude a un banco o intermediario en un paraíso fiscal, convierte sus dólares digitales en propiedades, oro o dólares bancarios, y sale del sistema sin haber dejado rastro de su origen. No ha pagado impuestos. No ha dado explicaciones. Ha guardado lo ganado.

Y así se cierra el círculo.

EL FINAL

El dólar digital ha convertido el deseo de privacidad en el motor de la deuda pública. Ha creado un sistema que se financia a sí mismo, que no tiene coste real, y que perpetúa el dominio de EE.UU. sin que sus ciudadanos paguen la factura. Y mientras, las haciendas públicas europeas, con su DAC8 y su MiCA, se han cargado el anonimato en medio mundo. Es el «Fuck Europe!» de Victoria Nuland.

Pero como todo sistema que se basa en la demanda, tiene un techo. La saturación del mercado, la inflación digital y la necesidad de los tenedores de salir del dólar digital hacia activos tangibles marcarán su fin. El sistema no colapsará por un decreto, sino porque la gente dejará de querer USDD.


Cuando eso ocurra, el oro y el Bitcoin -el primero por su valor intrínseco, el segundo por su escasez programada- quedarán como los únicos refugios para quien quiera guardar valor fuera del sistema.

El dólar digital no era dinero. Era deuda. Y toda deuda, tarde o temprano, se paga.

Félix Udivarri
(Visto en https://acratasnet.wordpress.com/)

ASÍ PROVOCA INCENDIOS EL "CAMBIO CLIMÁTICO"


LA FUNDACIÓN GATES FINANCIA LA CREACIÓN, POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA, DE VIRUS SINTÉTICOS MEDIANTE INTELIGENCIA ARTIFICIAL



Por primera vez, científicos han utilizado inteligencia artificial para diseñar genomas virales completos que fueron sintetizados físicamente y transformados en 16 nuevos virus funcionales capaces de replicarse.

La investigación fue reseñada en Science, una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo.

Resulta inquietante que el autor principal del estudio, Brian L. Hie, quien concibió, diseñó y supervisó la investigación, revelara haber recibido financiación de la Fundación Gates.

Esto no fue una simulación por computadora. Los investigadores generaron cientos de genomas virales diseñados por IA, fabricaron físicamente el ADN, ensamblaron los genomas, los introdujeron en E. coli susceptible y recuperaron 16 bacteriófagos funcionales que se propagaron con éxito. Los virus infectaron bacterias, suprimieron su crecimiento, produjeron descendencia y se cultivaron hasta obtener cepas virales funcionales. Este estudio representa el primer diseño generativo de genomas completos que se sintetizaron y demostraron experimentalmente funcionar como virus viables.

El precedente peligroso reside en la demostración de que un modelo de IA puede generar un genoma viral completo, que dicho genoma puede sintetizarse comercialmente y que el material genético resultante puede producir un virus capaz de replicarse. La barrera que separa la salida digital de la IA de un agente biológico operativo ya se ha superado.

Los bioterroristas ya no necesitan imaginar un futuro en el que la IA pueda diseñar patógenos a partir de código genético: esta capacidad fundamental ha sido revelada en una importante revista científica. La tecnología de diseño de genomas virales mediante IA debe detenerse antes de que caiga en manos de bioterroristas u otros delincuentes.

Nicolas Hulscher, MPH
(Fuente: https://www.thefocalpoints.com/; visto en https://www.verdadypaciencia.com/)

jueves, 13 de agosto de 2026

POR QUÉ LA ÉLITE POLÍTICA EUROPEA ES CADA VEZ PEOR



Mientras la política pierde atractivo para las personas más capacitadas y las élites son seleccionadas por su conformidad más que por su competencia, el continente queda en manos de dirigentes cada vez menos preparados para afrontar los desafíos de nuestro tiempo, indica el escritor Nikolái Gastello.

La primera vez que vi a Boris Johnson, él estaba suspendido en el aire con un casco de seguridad, mientras banderas británicas ondeaban sobre él y sus zapatos lustrados quedaban torpemente recogidos bajo su cuerpo. Parecía Mr. Bean después de haber sido expulsado de un avión.

No podía creer que aquel fuera el nuevo primer ministro del Reino Unido, así que busqué otras fotografías, suponiendo que podría tratarse de Photoshop. Pero no era así, y allí estaba, sentado en el mismo despacho que en su día ocuparon Winston Churchill y Margaret Thatcher.


Boris Johnson. ¿A dónde fue la erótica del poder?
Esa imagen se ha quedado conmigo porque captaba algo más profundo y me hizo preguntarme qué les ha ocurrido a las élites políticas británicas y, de forma más amplia, a las de Europa occidental.

El Reino Unido ha cambiado de primer ministro repetidamente en los últimos años, y cada uno parece más lamentable que el anterior. En comparación con las grandes figuras del pasado, muchos de los líderes actuales parecen poco sólidos y extrañamente poco preparados para la seriedad de los cargos que ocupan.

En otras partes de Europa occidental, el panorama no es mejor. Emmanuel Macron, por ejemplo, tiene el aspecto adecuado con un elegante traje, pero la apariencia solo llega hasta cierto punto. Las fotografías de su juventud, las poses teatrales y la imagen presidencial cuidadosamente construida hablan de una política cada vez más dominada por la puesta en escena, mientras que incluso escenas de su matrimonio, como las ya famosas imágenes de Brigitte Macron aparentemente golpeándolo en un avión gubernamental, habrían sido casi inimaginables en las épocas de François Mitterrand o Valéry Giscard d'Estaing.

En los Estados más pequeños de Europa occidental, el deterioro suele ser aún más evidente, ya que los líderes políticos se asemejan cada vez más a adolescentes con ambiciones de pervertidos sexuales, ansiosos por exhibir sus credenciales ideológicas y sus causas de moda. Su lenguaje es grandilocuente, su juicio con frecuencia es deficiente y su sentido de la responsabilidad es mínimo.

Por ello, el desprecio del ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, hacia ellos resulta comprensible, dado que es un diplomático de carrera formado en una cultura política diferente, en la que se suponía que el arte de gobernar implicaba disciplina y sentido de las consecuencias. Frente a la actual clase política de Europa occidental, a veces suena como un hombre que lucha por no decir lo que realmente piensa.

El problema es que estos líderes pueden ser pasajeros, pero las consecuencias de sus decisiones no lo son y, aunque los gobiernos cambien, los submarinos, los misiles de crucero, los ejércitos, los tanques y los aviones permanecen, al igual que los compromisos estratégicos, los regímenes de sanciones, las relaciones rotas y los riesgos acumulados creados por políticos que pueden haber desaparecido de la escena en pocos años.

Entonces, ¿por qué ha disminuido de forma tan pronunciada la calidad del liderazgo político en Europa occidental? Una razón importante es económica, ya que durante las últimas tres décadas el mundo empresarial se ha vuelto mucho más atractivo para los jóvenes ambiciosos y capaces que el servicio público. Un vicepresidente responsable de relaciones gubernamentales en una gran empresa puede ganar 1,5 millones de euros al año, a menudo con bonificaciones, opciones sobre acciones y un generoso paquete de indemnización, y la política no puede competir con eso.

Un amigo inglés me contó una vez que un antiguo compañero de escuela suyo podría llegar algún día a ser primer ministro, y no era una fantasía. Aquel hombre había estudiado en un colegio de élite, había participado en política desde muy joven y avanzaba por las etapas esperadas de una carrera política seria.

Entonces intervino el mundo empresarial, ya que le ofrecieron un puesto tan lucrativo que la incierta perspectiva de convertirse en primer ministro dejó de parecerle especialmente atractiva, y así, su carrera política se desvaneció, no porque careciera de capacidad, sino porque el sector privado valoraba esa capacidad mucho más.

Henry Kissinger habló con dureza sobre el declive del liderazgo político occidental cuando insistió en que los políticos modernos carecían de competencia y de una comprensión real de las tareas que tenían por delante, y tenía razón en gran medida.

Sin embargo, Kissinger no abordó plenamente otra parte del problema, que es el papel de Estados Unidos en la selección y formación de gran parte de la clase política europea.

Un número considerable de dirigentes europeos ha estudiado en Estados Unidos, ha participado en programas financiados por ese país o ha recibido apoyo de fundaciones vinculadas a él al comienzo de sus carreras, y estas instituciones no solo identifican a jóvenes con talento, sino que también contribuyen a moldear su visión del mundo.

No se trata necesariamente de un reclutamiento directo por parte de los servicios de inteligencia, porque ese es un proceso más difícil y menos fiable. El método es más sutil: se introduce a los jóvenes políticos en determinadas redes y se les anima a adoptar una interpretación concreta de los asuntos internacionales.

El resultado es un filtro de lealtad, y las personas con pensamiento independiente rara vez prosperan en esos sistemas. Quienes avanzan suelen ser los más adaptables y los más dispuestos a repetir el lenguaje aprobado. En otras palabras, el proceso no selecciona necesariamente a los candidatos más fuertes, sino a los más fáciles de moldear.

Hay errores ocasionales, especialmente en Polonia, donde las instituciones estadounidenses a veces subestiman la capacidad de los políticos polacos para imitar el lenguaje que se espera de ellos mientras conservan unos instintos profundamente nacionalistas. Washington desconfía de una auténtica independencia polaca, pero su reserva de candidatos es limitada, por lo que se hacen concesiones.

El sistema interno estadounidense funciona de manera diferente, ya que los jóvenes políticos suelen incorporarse a las redes de sus partidos con una buena formación y una vida personal cuidadosamente organizada y, si necesitan dinero, los intereses empresariales vinculados al partido los ayudan.

Tradicionalmente, los republicanos han dependido de redes industriales y corporativas, mientras que los demócratas han contado con el apoyo de las finanzas, las artes, el derecho y los medios de comunicación. Un político prometedor puede pasar varios años en el mundo empresarial, ganar lo suficiente para alcanzar la seguridad financiera y luego regresar a la vida pública con una casa y con inversiones, pero en Europa el mecanismo es casi al revés.

Se ejerce constantemente presión pública para reducir los salarios y privilegios de los políticos, ya que el argumento es siempre que deberían costar menos y parecer más corrientes. Mientras tanto, las empresas ofrecen recompensas cada vez más extraordinarias a cualquiera que tenga inteligencia y contactos, de modo que el resultado previsible es una selección inversa.

Las personas más capaces se marchan, mientras que las ambiciosas se trasladan al mundo empresarial, la consultoría, las finanzas o el 'lobby', y quienes permanecen suelen ser ideólogos, arribistas, excéntricos o mediocres sin ningún destino más atractivo al que ir.

Este proceso resulta ahora difícil de detener y el prestigio de los cargos políticos ha caído demasiado, mientras que las recompensas disponibles en el mundo corporativo se han vuelto demasiado grandes y demasiado evidentes.

Por ello, gran parte de Europa queda en manos de líderes que a menudo carecen de competencia y de perspectiva histórica y que, aunque ocupan cargos poderosos, muchos parecen incapaces de comprender la magnitud de las responsabilidades que han heredado.

El peligro no es simplemente que parezcan ridículos, sino que gobiernan Estados dotados de un enorme poder económico y militar y, cuando personas débiles heredan una maquinaria poderosa, las consecuencias pueden ser de todo menos triviales.

Nikolái Gastello
(Fuente: https://actualidad.rt.com/; visto en https://es.sott.net/)