domingo, 4 de octubre de 2026

BALANCE DE OCHO AÑOS DE SANCHISMO



"El Partido no era una asociación de hombres que se protegían mutuamente ... Era un sistema de fe sostenido por el doblepensamiento, donde los fieles abrazaban con entusiasmo los mecanismos de su propia destrucción".
("1984", George Orwell)

En política, ocho años son tiempo suficiente para dejar de hablar de intenciones y empezar a hablar de resultados.

Pedro Sánchez llegó a la presidencia del Gobierno en junio de 2018. Cuatro meses antes, la vivienda era una preocupación prácticamente residual para los españoles. Ocho años después, en febrero de 2026, la vivienda se había convertido en el primer problema de España, citada por el 42,8 % de los encuestados por el CIS.

No parece precisamente un éxito.

Durante estos años se han sucedido leyes, anuncios, topes, ayudas y promesas destinadas a facilitar el acceso a la vivienda. El resultado es que comprar una casa se ha alejado de las posibilidades de muchos españoles y, para una parte creciente de la población, el problema ya no es poder comprar: es poder pagar un alquiler.

También se prometió proteger a las familias vulnerables frente a los desahucios. Sin embargo, los lanzamientos judiciales no desaparecieron. Han seguido produciéndose decenas de miles, 90 diarios, fundamentalmente relacionados con el alquiler.

Se habló de aliviar la carga fiscal de los ciudadanos. Ocho años después, la presión fiscal es superior a la existente en 2018. Puede discutirse si ese aumento era necesario y a qué se ha destinado el dinero; el aumento, en cambio, es un dato.

Se prometió reforzar la protección de las mujeres y llegó la ley del «solo sí es sí». El resultado de su primera redacción fue 1.205 reducciones de condena y 121 excarcelaciones, según el recuento del Consejo General del Poder Judicial. La ley tuvo finalmente que ser modificada.


Se aseguró reiteradamente que no habría amnistía para los responsables del procés. Después de las elecciones de 2023, los siete diputados de Junts resultaron determinantes para la investidura de Pedro Sánchez y la amnistía que antes se descartaba terminó aprobándose. El Gobierno defendió que serviría para normalizar la situación política en Cataluña; sus adversarios sostuvieron que fue el precio parlamentario de la investidura. Los hechos permiten confirmarlo.

También se prometió gobernar y aprobar presupuestos. España sí tuvo nuevos presupuestos durante los primeros gobiernos de Sánchez, pero los últimos Presupuestos Generales del Estado aprobados por las Cortes son todavía los de 2023. ¡En 2026 continúan prorrogados! Lo nuca visto.

Se anunciaron mejoras de los servicios públicos y grandes inversiones ferroviarias. España dispone de una extraordinaria red de alta velocidad, pero los retrasos, incidencias y problemas de fiabilidad del ferrocarril, incluidos accidentes mortales, se han convertido al mismo tiempo en una preocupación cotidiana para muchos usuarios.


Que no se diga que tus impuestos no sirven para financiar
obras públicas. Aunque tal vez no donde tú las necesitas

Se habló también de energía más barata, segura y sostenible. Y el 28 de abril de 2025 ocurrió algo que parecía impensable en una economía europea desarrollada: España peninsular y Portugal sufrieron un apagón eléctrico total. La investigación europea posterior determinó que el Gobierno no lo previó. Durante horas, buena parte de un país del siglo XXI descubrió hasta qué punto depende de que funcione aquello que normalmente damos por supuesto.

Y en 2026 llegó Ceuta.

En apenas unas horas, más de 70.000 personas cruzaron desde Marruecos hacia territorio español. Dos meses después, alrededor de 30.000 permanecen todavía en Ceuta. Una frontera española y europea quedó sometida a una presión extraordinaria y fue necesario movilizar recursos militares, policiales, humanitarios y diplomáticos.

También aquí habrá responsabilidades compartidas con el Gobierno, causas internacionales y una evidente agresión marroquí a un estado débil. Precisamente por eso resulta difícil conciliar aquella imagen con los discursos sobre la creciente fortaleza e influencia internacional de España.

Y finalmente está la regeneración democrática.

Pedro Sánchez llegó a La Moncloa en 2018 mediante una moción de censura cuya justificación central fue la corrupción. Ocho años después, distintos procedimientos judiciales investigan o han investigado actuaciones de personas relacionadas con el PSOE, el Gobierno o su entorno. Una investigación no es una condena y la presunción de inocencia debe respetarse siempre. Pero tampoco puede fingirse que esas investigaciones no existen.

Un Gobierno debe responder de sus decisiones, de sus prioridades y, después de ocho años, también de sus resultados.

Ha llegado el momento de dejar de juzgar este periodo por sus intenciones y hacerlo por algo mucho más elemental: qué España encontraron, qué prometieron cambiar y qué España dejan ocho años después.

EL REPORTER TRIBULETE
(https://acratasnet.wordpress.com/)

¿LO QUIERES MÁS CLARO?


¡No seas facha! Apoya la marginación y ruina de tus hijos votando a los partidos que promueven la islamización de España. Por un futuro envuelto en un burka último modelo, lo más "progre" del mundo mundial. Pon tu granito de arena para que otros puedan poner su piedra en la lapidación de tus nietas, esas desvergonzadas a las que no se debe consentir que muestren el "piercing" del ombligo, que vayan solas por la calle o que pretendan conducir, trabajar u opinar.

"EL JUEGO DE LA MUERTE", UN DOCUMENTAL QUE HACE PENSAR


Documental de 2009 que recrea el famoso experimento de Stanley Milgram sobre la obediencia a la autoridad, pero adaptado al contexto contemporáneo de la televisión.

Un grupo de voluntarios es convocado para participar en un falso concurso llamado “La Zona Extrema”, donde deben administrar descargas eléctricas cada vez más intensas (hasta 460 voltios) a otro concursante (en realidad un actor) cada vez que este falla una pregunta de memoria.

La autoridad ya no es un científico de bata blanca, sino la presentadora, el productor y el propio público del plató, que anima a continuar. El resultado es impactante, el 81 % de los participantes llega hasta el final, un porcentaje superior al del experimento original de Milgram.

El documental analiza el poder de manipulación de la televisión y hasta qué punto las personas pueden renunciar a sus principios éticos cuando se encuentran bajo la presión de un sistema mediático. Es una obra controvertida y perturbadora que plantea preguntas inquietantes sobre la sumisión, la autoridad y el entretenimiento de masas.

sábado, 3 de octubre de 2026

EL LOBBY ISRAELÍ SE JACTA DE SU DOMINIO SOBRE ESTADOS UNIDOS



Estados Unidos no es realmente un país. Es una provincia de Israel.

Elliot Brandt, director ejecutivo de AIPAC (el lobby israelí), que goza del privilegio de no tener que registrarse como lobby extranjero, fue grabado alardeando de lo fácil que le resulta controlar al presidente de los Estados Unidos y a los funcionarios de seguridad nacional de Trump: el asesor de seguridad nacional y secretario de Estado Marco Rubio, el subjefe de gabinete de la Casa Blanca para políticas, Stephen Miller, el director de la CIA, John Ratcliffe, y otros.

En una impactante grabación filtrada, se escucha al director ejecutivo de AIPAC, Elliot Brandt, alardear abiertamente de cómo el poderoso lobby proisraelí manipula a figuras clave del círculo íntimo de seguridad nacional de Donald Trump, empujándolas hacia otra guerra costosa e impopular en Oriente Medio en nombre de Israel.


El audio ha desatado la indignación en internet, alimentando las acusaciones de que la política exterior estadounidense no responde a los intereses de Estados Unidos, sino que está siendo dictada por una maquinaria de presión alineada con intereses extranjeros y con una influencia desmedida. Los críticos afirman que la filtración es una prueba más de que Estados Unidos no solo está comprometido, sino que está ocupado.

El coronel estadounidense Lawrence Wilkerson, exjefe de Estado Mayor del general de cuatro estrellas Colin Powell, secretario de Estado durante el gobierno de George W. Bush, dijo:

“Vi cómo el Mossad tomaba el Pentágono en 2002. No necesitaban ninguna identificación para entrar al edificio por la puerta que da al río. Subían hasta la oficina de Douglas Feith, el subsecretario de Defensa para Asuntos Políticos, el tercer hombre más poderoso del Departamento de Defensa. En ocasiones, también iban a ver a Paul Wolfowitz, el subsecretario adjunto de Defensa.”

Los puestos número dos y tres más poderosos del Pentágono estaban ocupados por judíos sionistas que apoyaban la hegemonía del Gran Israel en Oriente Medio. Lograron involucrar a Estados Unidos en la guerra en Oriente Medio en favor de la agenda sionista del Gran Israel, desde el Nilo hasta el Éufrates, y hoy desde el Nilo hasta Pakistán. El 11-S fue su orquestado "Pearl Harbor", que les permitió lanzar su "guerra contra el terror", que en realidad consistió en la destrucción de Irak, Libia y Siria por parte de Estados Unidos, países que representaban obstáculos para la expansión de Israel. Actualmente, el lobby israelí mantiene a Estados Unidos en guerra con Irán, una guerra que hasta la fecha ha dejado a Irán como vencedor.

Trump está resentido por la derrota militar que le infligió a Estados Unidos. Ha intentado disimularlo con su fanfarronería.

Netanyahu, sabiendo que Trump no puede aceptar la derrota, lo ha preparado para evitarla salvando las apariencias mediante un ataque nuclear contra Irán. Así, la amenaza que Trump lanzó el martes 22 de septiembre ante la Asamblea General de la ONU dio a Irán hasta después de las elecciones de mitad de mandato estadounidenses del 3 de noviembre para rendirse o ser aniquilado. La aniquilación de Irán requiere el uso de armas nucleares por parte de Trump o de Israel.

Lo que el mundo presenció el martes pasado fue el control absoluto de Israel sobre la política exterior estadounidense. El régimen de Trump no sirve a Estados Unidos. No sirve a sus aliados de la OTAN. No sirve a la paz ni a la justicia. El régimen de Trump sirve a Israel a costa no solo de todos los estadounidenses, sino del mundo entero.

El 3 de noviembre descubriremos qué porcentaje de estadounidenses, si es que hay alguno, entiende esto.

Paul Craig Roberts
(Fuente: https://paulcraigroberts.org/; visto en https://www.verdadypaciencia.com/)

LA REMIGRACIÓN Y SUS CONSECUENCIAS


EL HUMOR SOCARRÓN Y POCO ENTENDIDO DE ALDO NAREJOS Y LA PARANOIA DE UN ALCALDE SOCIO-LISTO




Aldo Narejos es alicantino, músico y artista, residente ahora en la Comunidad de Madrid, y autor, entre muchas otras creaciones, de una viral, magnífica y ocurrente canción, en su momento: “Amo tanto a mi Presidente”, dedicada a Pedro Sánchez …

viernes, 2 de octubre de 2026

¿CRISIS DE VIVIENDA EN ESPAÑA? ¿QUÉ CRISIS?



Cerca del 90% de las viviendas alquiladas pertenece a particulares. Las socie-
dades privadas rondan el 8%, y los fondos son solo una fracción de ahí. Ade-
más, el 76,1% de los arrendadores particulares tiene una sola vivienda alqui-
lada. El tiburón de Wall Street resulta ser Manolo y su apartamento de Torre-
vieja. Y como ya no se construye vivienda pública, hay que ocultar la deja-
dez de la administración presentándole como un explotador indecente. El
truco del demagogo: culpar a otro para que nadie te señale a ti.

Lo primero que hay que aclarar es que las crisis no existen; se crean o se inventan. Eso es todo.

Oficialmente, el supuesto problema de la vivienda en España se ha calificado recientemente como una “crisis de vivienda” que, para algunos, lleva enquistada desde hace décadas.

Según datos oficiales, en España faltan viviendas porque no se construye. Y las pocas que hay a disposición de los usuarios, no propietarios, son de mala calidad, lo que supone un problema para las nuevas generaciones que quieren independizarse de sus padres.

Tratar el supuesto problema de la vivienda como un tema difícil de resolver es de una simpleza tal que denota una ignorancia completa sobre la cuestión o una maldad como la copa de un pino.

La primera premisa falsa es que en España no hay viviendas suficientes para albergar a su población y que, por lo tanto, hacen falta viviendas.

Según los últimos datos oficiales del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, en España hay más de 27 millones de viviendas, de las cuales 20 millones son residencia habitual y 7 millones tienen otro uso como segundas residencias, pisos turísticos o viviendas vacías.

Si España tiene una población de 49 millones de habitantes, estamos hablando de que correspondería una vivienda por cada 1,8 habitantes. Eso, se pongan como se pongan los agoreros, no es una escasez de vivienda, y más cuando el Instituto Nacional de Estadística sitúa el tamaño medio del hogar en España en 2,5 personas por vivienda: el 28% de una persona, el 29% de dos personas y el resto de tres, cuatro o más personas.

Aquí hay algo que no cuadra, porque si fuese verdad que existe escasez de viviendas lo lógico sería que los emprendedores no dejasen escapar semejante oportunidad de hacer negocio y se pusieran a construir como locos. ¿Y por qué no lo hacen? Una de dos: o bien porque han hecho un estudio del mercado y saben que no van a tener compradores con suficiente poder adquisitivo, o alguien les está poniendo demasiadas trabas. Probablemente una mezcla de las dos.

La segunda premisa falsa es que la vivienda en España es cara. Si lo comparamos con otros países, España es el país donde la vivienda es más barata: el precio medio de la vivienda en España es de 183.000 €, mientras que en Alemania es de 276.000 €, en Francia 285.000 €, Inglaterra 300.000 £ y EEUU 400.000 $.

Y la tercera premisa -esta no es falsa- es que la vivienda es un bien de primera necesidad. Pues claro que es un bien de primera necesidad como lo son la luz, el gas, el agua, los alimentos, la sanidad, los combustibles, etc.

Veamos. La gente se queja de que no puede comprar o alquilar una vivienda. También se queja de que no puede comprar suficiente carne o pescado para tener una fuente de proteínas adecuada. Lo mismo ocurre con la energía: o come o paga el recibo de la luz. Tampoco puede llenar el depósito de combustible de su coche. Y, sobre todo, se queja de que con los precios actuales no llega a fin de mes.

Pues bien. Dicho esto, está claro que el problema, entonces, no es la vivienda; haberlas haylas. No es la luz; hay energía de sobra. No son los alimentos; las estanterías de los supermercados están llenas. El problema, señores, es la pobreza.

Según las series históricas del Instituto Nacional de Estadística, la inflación acumulada en España desde 1970 hasta la actualidad supera el 2.500%. Esto significa que el coste de la vida se ha multiplicado de forma muy notable, requiriendo más cantidad de dinero para mantener el mismo poder adquisitivo.

Este es el verdadero problema: los precios suben desproporcionadamente con arreglo a los salarios.

El sueldo medio neto de un trabajador en España está en 1.840 €/mes. Evidentemente, este sueldo da para sobrevivir y no para hacer demasiadas florituras. Pero la cosa no se queda ahí. Resulta que el 37% de los trabajadores en España cobra el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que es de 1.221 € brutos por 14 pagas; es decir 1.424,50 € al mes. ¿De verdad alguien puede comprar una vivienda, pagar alquiler, luz, gas, agua, echar gasolina al coche, vestir y comer con estos ingresos? Está claro que con este salario pocos planes de futuro se pueden hacer.

Es evidente que una persona con unos ingresos como, por ejemplo, los de un diputado (entre 6.000 y 12.000 euros al mes) no tendrá problemas para comprar o alquilar una vivienda. Sin embargo, con unos ingresos de 1.424,50 € (SMI) sí. Entonces, yo me pregunto: ¿es que sus señorías son idiotas y creen que todo se arregla con una ley? Pues no, sus señorías no son idiotas, los idiotas son los que acamparon en la Puerta del Sol creyendo que una ley les sacará de la pobreza.

¡Señores! Si es que siempre se trata de lo mismo: riqueza y pobreza.

No le des más vueltas. Por mucho Real Decreto que promulgue nuestro Gobierno no va a sacar de la pobreza a esa gente que nunca podrá comprar una vivienda digna o pagar un alquiler en buenas condiciones. Les engañarán, y al final pagarán el pato tanto los arrendatarios como los arrendadores.

Pera terminar una última pregunta: ¿La supuesta falta de vivienda no tendrá que ver con una inmigración desmesurada de casi 10 millones de personas? A ver, estás personas tendrán que pernoctar en algún sitio; vamos, digo yo, y España no tiene tantas playas del Trampolín para albergarlas. Y no, no es un comentario xenófobo ni racista ni gaitas. Es simplemente una pincelada satírica. Que con el nivel del personal todo hay que explicarlo, ¡coño!

(https://pepeluengo2.blogspot.com/)

Y esto es solo el comienzo. El decreto "Mari Carmen" va a  provocar una
una reducción de los pisos de alquiler y un alza de los precios. Nadie ya
va a alquilar un inmueble a una persona vulnerable. Gracias, PSOE,
otro problema que agravas con tu populismo y demagogia.