ASTILLAS DE REALIDAD
Contrainformación que no encontrarás en los medios oficiales y pistas que ayuden al despertar ciudadano y espiritual
jueves, 4 de junio de 2026
TODD CALLENDER: "EL COVID FUE UN ENSAYO PARA LA PANDEMIA DE MARBURGO QUE EL 5G PROVOCARÁ"
La mayoría desconoce que el virus de Marburgo fue declarado oficialmente pandemia hace casi seis años, según el Registro Federal del 9 de diciembre de 2020. Esto, a pesar de que solo 10 personas han fallecido a causa de Marburgo en 40 años.
No obstante, la "pandemia" de Marburgo fue declarada en medio de la "pandemia" de COVID y la razón de ello, según Todd, es porque crea una suspensión, no solo de nuestros derechos constitucionales, sino una suspensión de nuestros derechos humanos, lo que incluye el derecho a no ser objeto de experimentos.
Todd explica que esto es lo que ocurrió con nuestro derecho al consentimiento informado durante la campaña de vacunación contra el COVID-19: se suspendió, que es precisamente lo que hacen estas declaraciones de "emergencia de salud pública".
Informantes militares han revelado a Todd que quienes recibieron las vacunas contra el COVID-19 ya tienen en sus cuerpos el virus de Marburgo latente encapsulado en nanopartículas lipídicas, que se liberaría en sus tejidos mediante un patrón específico de frecuencias 5G pulsadas.
El virus de Marburgo es un virus artificial similar al Ébola, que también es artificial. Provoca sangrado por los ojos y los oídos, así como hemorragias internas en todo el cuerpo.
En septiembre de 2022, el Dr. Rashid Buttar -muerto en circunstancias sospechosas en mayo de 2023- explicó a Maria Zeee que las vacunas contienen patógenos letales, como el virus de Marburgo, el Ébola y una forma mutada de E. coli, que permanecen inertes en el organismo mientras están encapsulados en el hidrogel. Estos se activan mediante una señal de 18 GHz emitida durante tres pulsos de un minuto, lo que provoca que el hidrogel, también conocido como "nanopartículas lipídicas", que encapsula los patógenos se expanda y libere su contenido tóxico en el cuerpo de los huéspedes.
Todd le comenta a Seth que ha visto varias patentes de esta tecnología y que también está viendo anuncios de empleo del Departamento de Defensa que buscan a "un especialista/planificador en ejercicios químicos, biológicos, radiológicos y nucleares... para crear escenarios de planificación realistas. Debe tener experiencia en el ébola".
Si algo hemos aprendido del Evento 201 y dell documento SPARS, es que este tipo de declaraciones y simulacros sin duda indican que veremos la puesta en práctica de aquello que están declarando y para lo que se están preparando.
Todd añade que, según su colega, el Dr. Lee Vliet, puede que ni siquiera sea necesario contar con estas nanopartículas lipídicas, ya que las señales de los campos electromagnéticos tienen, por sí mismas, la capacidad de causar o imitar cualquier enfermedad conocida por el hombre.
Todd le dice a Seth: "Según la ley, estamos en una pandemia real. No hay nada más que deban hacer. Si quisieran, en este preciso momento, empezar a detener gente y meterla en campos de cuarentena, tienen esa autoridad, por ley, por legalidad, no por legitimidad. Son dos cosas distintas. Pero todo el trabajo preparatorio, en el que pueden ir a un sheriff y decirle: 'Hagan esto, porque la ley lo dice y el juez lo hará cumplir porque la ley lo dice', ya se ha hecho".
Todd hace referencia a la Oficina de Justicia, creada por el Departamento de Justicia en 2005 tras la codificación del Reglamento Sanitario Internacional de la OMS. Cuando se declara una emergencia de salud pública, las fuerzas del orden, la salud pública, los servicios penitenciarios y el poder judicial se integran bajo la supervisión de la Oficina de Justicia.
Aquí es donde entran en juego las partes 70 y 71 del 42 CFR , que permiten al HHS asumir el poder tras la declaración de una emergencia de salud pública y, como dice Todd:
Según esta ley, pueden detenerte por la fuerza, someterte a pruebas y hacer contigo lo que quieran, incluso administrarte tratamientos experimentales, e incluso complementa los pasaportes de vacunación y las restricciones de viaje. El confinamiento domiciliario, las normas de cuarentena, todo está ahí; ha estado ahí desde 2006, con la Oficina de Justicia, y desde 2016, en el Código de Regulaciones Federales.
"Esto es un plan. Por eso digo que ya declararon la pandemia. No hace falta preguntarse si va a ocurrir, ya estamos en medio, estamos en pleno desarrollo. Lo único que necesitamos es lo que describiste, el catalizador. Unas cuantas personas desplomándose muertas en la calle, desangrándose por sus orificios, bastarán para aterrorizar a la gente."
"Y respecto a lo que dices, en Wuhan... esa fue la primera ciudad con 5G del planeta, Wuhan. Activaron 10.000 transmisores 5G la noche de Halloween de 2019. La semana siguiente, la gente empezó a morir, ¿por qué? ¿Fue por COVID? ¿Fue por la enfermedad de la radiación? Usaron el COVID como excusa."
¿Cuál fue la siguiente ciudad donde ocurrió? Milán tuvo el siguiente brote de coronavirus. ¿Sabes qué? La segunda ciudad en adoptar la 5G. La tercera fue Nueva York. ¡Bang, bang, bang! Existe una correlación directa entre la llegada del 5G a estas ciudades y los brotes de COVID.
Todd señala que el virus de Marburgo solo se transmite mediante el intercambio de fluidos corporales, pero sospecha que nuestros queridos líderes harán todo lo posible para convencernos de que se transmite por el aire, pero que no debemos caer en la trampa, especialmente porque, al igual que con el COVID, existen tratamientos.
Su colega, el Dr. Peter Chambers, exmiembro de las Fuerzas Especiales y antiguo boina verde, afirma que en el manual médico de las Fuerzas Especiales de 2018, a los soldados que contraen el virus de Marburgo o el ébola en África se les indica que solo necesitan tomar albendazol o fenbendazol para recuperarse. Las versiones más recientes de este manual han eliminado esos detalles y solo mencionan que se ha desarrollado una nueva vacuna experimental contra el virus de Marburgo y el ébola.
Lo que Todd quiere decir es que no debemos volver a caer en sus mentiras. Necesitamos que los miembros de las fuerzas del orden y del ejército -aquellos que tendrían la tarea de sacarnos de las calles y llevarnos a los campos- comprendan que esto es ilegal, para que no hagan cumplir estas leyes, del mismo modo que los ocho alguaciles de Nuevo México se negaron recientemente a hacer cumplir la prohibición inconstitucional de armas impuesta por su gobernador.
Alexandra Bruce
(Fuente: https://forbiddenknowledgetv.net/; visto en https://www.verdadypaciencia.com/)
EL EURODIPUTADO JORGE MARTÍN DENUNCIA LAS INJERENCIAS ELECTORALES DE LA COMISIÓN EUROPEA
La U.E. es una eficaz maquinaria de manipulación electoral. Los gobiernos son chantajeados mediante la congelación de fondos de la UE. Los disidentes son censurados. Los procedimientos por infracciones se programan de manera que coincidan con los calendarios electorales nacionales. Y a esto lo llaman "democracia".
CAMBIO DE NARRATIVA: EL ECOLOGISMO A ULTRANZA ES AHORA UN OBSTÁCULO PARA EL DESPLIEGUE DE LA I.A.
Después de darnos la matraca con una emergencia climática que ha llevado a los gobiernos a imponer onerosos impuestos y tasas, a medir la "huella de carbono" y a culpabilizarte por la catástrofe medioambiental que provocas si no resuelves el goteo de la ducha, toca ahora cambiar el disco para que no sea tan patente la incoherencia entre el discurso catastrofista sobre la gestión de los recursos y el voraz consumo de los mismos que conlleva el último juguete que las élites globalistas han incorporado a su sistema orwelliano de control absoluto: una Inteligencia Artificial cuyos centros de datos consumen más energía que ciudades enteras. De seguir adelante la actual tendencia, la IA acabará consumiendo anualmente tanta electricidad como toda Irlanda (29,3 Tera vatios-hora por año). No solo se trata del altísimo consumo energético, sino de la liberación de CO2 en el proceso, ese gas necesario para la vida en la tierra pero que por esotéricas razones, solo comprensibles por expertos en alta nigromancia, ha sido declarado malo malísimo.
Se da la rocambolesca circunstancia de que la misma tecnología que genera anualmente 11.390 toneladas de CO2 será la encargada de supervisar la eficiencia energética que se exige al contribuyente de a pie, ese desdichado pagador sobre cuyas espaldas recaen las histéricas políticas climáticas, o abiertamente climatéricas, que los gobiernos deciden.
Los propagandistas habituales del apocalipsis climático, como Tony Blair, andan ya difundiendo que la cosa no era para tanto, que el Net Zero si lo he previsto, no me acuerdo, y que habrá que replantearse lo del "cambio climático", que igual se han pasado varios pueblos, villas y "cottages".
Al fin y al cabo, el relato de terror ya ha cumplido con sus fines y la nueva temporada de cumbres globales tendrá que imaginar otra amenaza planetaria, que para eso tienen su repertorio habitual de trucos, digno de un número de monos del circo, y el Zero absoluto alcanzado, que no es el del Protocolo de Kyoto, sino el cero vergüenza en unos cambios de postura que ni el más avezado contorsionista, oiga.
(posesodegerasa)
La guinda del pastel: lo ecológico ya no es salvar la fauna marina, como en los 70, sino "salvar los centros de datos", amenazados por ... el ecologismo. Y si para conseguirlo hay que dejar de llamar "teoría de la conspiración" a la geoingeniería y admitir la modificación del clima por los "chemtrails" pues se admite con total desparpajo, que la memoria de la gente no da para desmentir que "nunca hemos estado en guerra con Eurasia".
Lo dicho, no tienen vergüenza.
| Donde dije "digo" digo "Diego", y donde dije "conspiración" digo "constipación", "constricción", "constitución" o espárragos en vinagre, que para el caso da igual |
miércoles, 3 de junio de 2026
¿COMENZARÁ LA TERCERA GUERRA MUNDIAL EN EUROPA CENTRAL? LOS VERDADEROS OBSTÁCULOS A LA PAZ EN EUROPA QUE NADIE VE
Todo indica que la chispa que podría encender la mecha del próximo teatro de operaciones principal de la guerra global, y posiblemente una Tercera Guerra Mundial de proporciones nucleares, no surgirá de los campos de batalla de Ucrania ni de las tensiones con Irán, por más letales que estas sigan siendo, sino del corazón mismo de Alemania.
En un análisis reciente, el geoestratega Dennis Small se plantea una tesis que pocos en Occidente se atreven a articular en voz alta: la chispa que podría encender la mecha de una Tercera Guerra Mundial de proporciones nucleares no surgirá de los campos de batalla de Ucrania ni de las tensiones con Irán, por más letales que estas sigan siendo, sino del corazón mismo de Alemania. Esta afirmación, que en apariencia roza la hipérbole, encuentra fundamento en declaraciones recientes de altos mandos militares germanos y en una escalada retórica que rememora los pasos previos a las grandes catástrofes del siglo XX. Para comprender la magnitud del peligro, es preciso observar con atención lo que ocurre en la cancillería de Friedrich Merz y en los estudios de televisión donde, por primera vez, figuras del establishment alemán rompen el tabú de advertir sobre una represalia rusa en territorio germano, mientras que el analista geopolítico Thierry Meyssan señala que las verdaderas dificultades para la paz residen en el reconocimiento del carácter nazi del régimen de Kiev, la ilegitimidad de la reunificación alemana y la obsesión antirrusa del Reino Unido.
Mi línea de análisis, esbozada en septiembre de 2024, apunta en la misma dirección, aunque con un foco más preciso en la infraestructura estratégica que haría posible ese frente europeo. Como expuse en el artículo titulado “¿Qué acordaron las élites occidentales durante una supuesta reunión secreta en el histórico Puerto de Trieste, en el noreste de Italia?”, la estrategia occidental no se limita a Ucrania, sino que apunta a la creación de un frente manejable desde el puerto de Trieste -epicentro de la doctrina Trimarium o Iniciativa de los Tres Mares- hasta el norte de Europa, involucrando a Polonia y a la propia Alemania como puntales de una nueva cortina de hierro contra Rusia. En aquel entonces advertí que la militarización del puerto franco de Trieste, violando tratados internacionales, y su conexión con Hamburgo y Constanza formaban parte de un plan para, si Ucrania caía, extender el conflicto a Mitteleuropa con presencia militar de la OTAN y preparativos bélicos ya en curso, incluyendo la reintroducción del servicio militar obligatorio en Croacia y su consideración en Italia. Hoy, las declaraciones del general Erich Vad y los comunicados del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso confirman que ese frente europeo no solo era real, sino que Alemania se ha convertido en su núcleo activo.
El detonante público de este debate ha sido una intervención del general de brigada retirado Erich Vad, quien fuera asesor de política militar de la excanciller Angela Merkel entre 2006 y 2013, en un programa de alta audiencia de la cadena ZDF. Vad, respetado por su sobriedad y conocimiento de la maquinaria defensiva europea, se enfrentó sin ambages al experto en seguridad de la Unión Demócrata Cristiana, Roderich Kiesewetter, conocido por sus posiciones belicistas. “¡Tu retórica nos está llevando a la guerra!”, exclamó Vad, advirtiendo que si el gobierno de Merz continúa con la movilización bélica contra Rusia, si insiste en integrar a Ucrania en la Unión Europea de manera expedita y si Alemania persiste en producir y dirigir drones contra objetivos rusos, entonces los misiles de represalia caerán sobre suelo alemán. “Llegará el día -sentenció el general- en que ellos lancen ataques de represalia contra Europa, contra Alemania. Primero de forma convencional y, si es necesario, subirán un peldaño más. Rusia es la potencia nuclear más fuerte del mundo. Si incorporamos a Ucrania a Europa, ¡traeremos la guerra con Rusia a Europa!”. Estas palabras, emitidas en la televisión pública germana, no constituyen una exageración aislada, sino el reflejo de una percepción estratégica que ya circula en los círculos de inteligencia rusos y que Meyssan complementa al recordar que la identidad de la Federación Rusa no reside en el recuerdo de Catalina la Grande sino en la lucha de los soviéticos contra el nazismo, conocida como la Gran Guerra Patria, una lucha que los actuales gobernantes de Kiev, con su rehabilitación de colaboracionistas del III Reich, han decidido profanar sistemáticamente. Alemania está reconstituyendo su ejército con ayuda financiera del Reino Unido … exactamente como ya ocurrió bajo otro canciller, Adolf Hitler, quien rearmó Alemania con el respaldo del gobernador del Banco de Inglaterra, Lord Montagu Norman. El actual canciller Friedrich Merz acaba de reinstaurar el servicio militar obligatorio, y ahora todos los varones alemanes deben notificar a las autoridades antes de viajar al extranjero.
El gobierno ruso ha culpado directamente a los países de la OTAN y a la UE del ataque del 22 de mayo contra la escuela de oficios de Starobelsk, en la República Popular de Lugansk, donde drones ucranianos asesinaron al menos a dieciocho adolescentes mientras dormían en sus dormitorios. El propio Vladímir Putin calificó el hecho como “una manifestación de neonazismo”, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso señaló que estos ataques utilizan armas de largo alcance suministradas por naciones de la OTAN, con asistencia técnica de especialistas extranjeros y selección de objetivos basada en inteligencia occidental. El ministro Serguéi Lavrov, en una reunión del partido Rusia Unida, declaró sin ambages: “La Unión Europea es ahora prácticamente indistinguible de la OTAN y se ha convertido, en esencia, en una réplica de esa alianza… También estamos viendo casos de intervención militar directa”. Ante este panorama, la fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, ha calificado de descabellada la mera posibilidad de que Alemania entre en una Tercera Guerra Mundial contra Rusia, y ha hecho un llamado urgente al gobierno de Merz para que abandone su política provocadora y retome una vía de cooperación económica mutuamente beneficiosa. Zepp-LaRouche planteó asimismo la necesidad de dar la mayor difusión posible a su carta abierta “A los gobiernos de las Naciones Unidas: Una propuesta para llevar la paz y el desarrollo al sudoeste asiático”, cuyo objetivo es contribuir al debate sobre una nueva arquitectura internacional de seguridad y desarrollo que se llevará a cabo en la sesión especial del Consejo de Seguridad de la ONU del 26 de mayo.
Lo que convierte a Alemania en un detonador privilegiado de una Tercera Guerra Mundial no es solo su poderío económico o su ubicación geográfica, sino la convergencia de varios factores que Meyssan desglosa con claridad: el activismo del gobierno de Merz en el envío de armamento de precisión, la posibilidad de activar el artículo 42 del tratado de la UE -equivalente al artículo 5 de la OTAN- para incorporar a Ucrania, y el resurgimiento de un discurso revanchista que los líderes rusos ya han identificado como una amenaza existencial. Dimitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, publicó el 7 de mayo un artículo titulado “La nueva militarización de Alemania: renacimiento del espíritu o revanchismo descarado”, donde sentaba las bases de una interpretación que hoy se repite en la Duma: el actual gobierno alemán no oculta sus planes de declarar la guerra a Rusia. El vicepresidente de la Comisión de Política de Información, Evgueni Popov, señaló que se observan inversiones masivas en armamento, expansión del ejército y esfuerzos activos de reclutamiento. Y Piotr Tolstói, vicepresidente de la Duma estatal, fue todavía más lejos: “Otra cruzada hacia el este de un Reich europeo marcaría el punto final en la historia del continente”. A esta visión se suma la advertencia de Meyssan sobre la ilegitimidad de la reunificación alemana de 1990, pues Alemania occidental nunca pidió la opinión de los alemanes del este, y sobre la naturaleza del canciller Merz, nieto de un dignatario nazi, que reprime a quienes cuestionan su política utilizando la Oficina de Protección de la Constitución, una rama del órgano federal que acogió a numerosos responsables de la policía del III Reich después de la Segunda Guerra Mundial.
Como señalé en 2024 basándome en los análisis de autores como Allen Douglas, Mark Burdman y Lorenzo Maria Pacini: las élites que impulsan esta reconfiguración bélica de Europa en el actual reparto de las cartas de la historia, no son únicamente la OTAN o los gobiernos nacionales, sino una sinarquía mucho más antigua: la masonería, las familias aristocráticas de la «nobleza negra», la Soberana Orden Militar de los Caballeros de Malta, los herederos de los «antiguos de Venecia» y clanes como los Thurn und Taxis, que han controlado durante siglos el nodo estratégico de Trieste y su puerto. A estas se suman los grandes consorcios financieros como Assicurazioni Generali (con sede en Trieste) y la banca de inversión Lazard Frères, cuyos consejos han estado presididos por miembros de las familias Giustiniani, Orsini, Rothschild, Doria y Volpi. Este entramado, que ya en 1983 fue documentado por Mark Burdman en el castillo de Duino planeando la restauración del Imperio de los Habsburgo bajo el eslogan de «Mitteleuropa» (Europa Central), busca disolver los Estados-nación soberanos en una «Europa de las Regiones» neofeudal, donde la guerra perpetua y la economía de servicios (seguros, finanzas, tecnologías de control) reemplacen a la producción y la soberanía industrial. La Iniciativa de los Tres Mares (Trimarium) no es, desde esta perspectiva, una alianza defensiva, sino el instrumento operativo de esa sinarquía para imponer una nueva cortina de hierro -desde el Adriático hasta el Báltico- y cerrar el paso a cualquier alternativa de desarrollo basada en la cooperación eurasiática o en la soberanía de los pueblos.
En este clima de creciente hostilidad, la advertencia del general Erich Vad resuena como una campana fúnebre que pocos quieren escuchar. No se trata de un pacifismo ingenuo ni de una simpatía hacia Moscú, sino del cálculo frío de un estratega que conoce la capacidad destructiva de Rusia y la fragilidad de las defensas europeas frente a un conflicto directo. La pregunta que sobrevuela los titulares de la prensa alemana y las sesiones del Consejo de Seguridad de la ONU es si aún estamos a tiempo de desactivar esta trampa mortal. La respuesta dependerá de si los gobiernos occidentales, y en particular el alemán, son capaces de comprender que la única victoria posible en una guerra nuclear es no librarla. Como escribió Zepp-LaRouche, la construcción de una nueva arquitectura de seguridad global basada en el desarrollo económico compartido y la cooperación interestatal es la única alternativa racional al abismo. Pero el tiempo se agota, y la mecha ya está ardiendo en el corazón de Europa. La Tercera Guerra Mundial, si no se detiene esta locura, podría comenzar donde empezaron las dos anteriores: en suelo alemán. Solo que esta vez, como advirtió Vad, el peldaño nuclear transformaría el continente en una ceniza silenciosa, mientras que, como apunta Meyssan, las dificultades reales para la paz no están donde todos creen, sino en el reconocimiento del carácter nazi del régimen de Kiev, la independencia de Alemania oriental y el fin de la obsesión antirrusa de un Reino Unido que, desde el siglo XIX, ve a Rusia como su único rival planetario.
José Luis Preciado
(Visto en https://mentealternativa.com/)
¿ALGÚN LECTOR SE CREE QUE ESTA PUBLICIDAD ES ALGO INOCENTE?
Que sí, ELENA, que es una adaptación de una novela sobre lo difícil que es ser mujer en estos tiempos, que las tres Parcas (perdón, actrices) que la interpretan son sendas odas al optimismo rampante, que ... lo que quieras. Pero el mensaje tal cual, descontextualizado y difundido por todas partes graba un imperativo MACAbro en el inconsciente de la gente, justamente porque se integra en el paisaje urbano como uno de tantos memes que nos impactan al cabo del día, muchas veces de manera subliminal. Y ahí se queda haciendo su labor de zapa. Cualquiera que sepa un poco de cómo funciona la propaganda sabe que la eficacia de una comunicación así, tan BÁRBARA, se da en términos de primado negativo. No hay inocencia ninguna en repetir miles de veces un mensaje que constituye, literalmente, uno de los proyectos más anhelados por el globlalismo: reducir la población mundial a proporciones manejables. El que quiera ver mera publicidad en esta campaña, que recuerde que la publicidad es un campo de manipulación mental donde todo está más que estudiado. Y que hacer parecer inocuos mensajes demoledores es una de sus estrategias.
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| La ONU difundía el mensaje en marzo de 2020. Y sabemos que no se quedaron en solo teorizar sobre el tema. |
¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS DEL CARTEL DE LAS VACUNAS?
La Dra. Maria Hubmer-Mogg denuncia ante el Parlamento Europeo el «Proyecto Molecule» de un benefactor tan notorio de la infancia como Jeffrey Epstein, propuesta de 2011 respaldada por Bill Gates y JPMorgan Chase, destinada a invertir en vacunas para el calendario infantial y como respuesta a pandemias.
martes, 2 de junio de 2026
LOS OBSTÁCULOS A LA PAZ EN EUROPA NO SON LOS QUE TODOS CREEN
Durante su visita en Pekín, el presidente estadounidense Donald Trump reconoció al presidente chino Xi Jinping como su par. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, los presidentes de Estados Unidos siempre se creyeron superiores a los demás, por ser el más poderoso y el más rico.
Por el contrario, desde el punto de vista chino, el presidente Xi Jinping se considera igual no sólo al presidente Donald Trump sino a todos sus homólogos. Los chinos no creen que el hecho de disponer de más medios que los demás convierta a alguien en una persona superior. De hecho, creer que entre las naciones existe algún tipo de jerarquía es una concepción puramente occidental.
En la semana siguiente a la visita del presidente Trump, fue el presidente ruso Vladimir Putin quien viajó a Pekín. Los comentaristas occidentales aseguraron entonces que el presidente ruso estaba a los pies del presidente chino.
Esa creencia es otra demostración de que Occidente no entiende la relación entre Rusia y China. Esa relación no es resultado de los intereses respectivos de esas dos naciones sino de su historia. Hechos históricos como el saqueo del Palacio de Verano de Pekín y el intento de los nazis de exterminar a los eslavos, han demostrado a los chinos y a los rusos hasta qué extremos de barbarie son capaces de llegar las potencias occidentales. Los dirigentes de esas dos grandes naciones han llegado así a la conclusión de que, para resistir, sus dos países tienen que mantenerse juntos. Es por lo tanto absurdo tratar de hacer otra vez lo que Richard Nixon y Henry Kissinger hicieron con Rusia y China en 1972: separarlas.
El 15 de agosto de 2025, en su encuentro de Anchorage, Donald Trump y Vladimir Putin se plantearon juntos la posibilidad de que sus dos países comerciaran entre sí y concluyeran la paz en Ucrania. A pesar de sus esfuerzos en ese sentido, Estados Unidos no ha logrado alcanzar esos objetivos … porque primero quería vender armas a los europeos, algo que ahora parece más difícil ya que los europeos comienzan a fabricarlas ellos mismos.
Ahora, el presidente Trump ha comenzado a retirar de Europa las tropas estadounidenses, anunció que retirará al menos 5 000 hombres de Alemania, y también parece renunciar a la guerra que el Pentágono planeaba extender a Transnistria y a Bosnia-Herzegovina. Por su parte, el presidente Putin emitió un decreto en virtud del cual Rusia otorgará la nacionalidad rusa a todo transnistrio adulto que la solicite. Para completar el panorama, Donald Trump retiró el apoyo de Estados Unidos al Alto Comisario de la Unión Europea que fungía como “administrador” de Bosnia-Herzegovina, lo cual era una violación del Acuerdo de Dayton, firmado en 1995. Al mismo tiempo, el general Michael Flynn, quien fue brevemente consejero de seguridad nacional al inicio del primer mandato presidencial de Donald Trump, está organizando una serie de inversiones estadounidenses en la parte serbia de Bosnia-Herzegovina.
Esos hechos hacen pensar que Estados Unidos es favorable a una paz en Ucrania, paz que reconocería como rusa toda la Novorossiya. Eso sería histórica y culturalmente justificado, pero exigiría la organización de un referéndum de autodeterminación. Por ahora, las fuerzas rusas no han tratado de tomar Odesa, aunque el eventual tratado de paz podría reconocerla como rusa.
También en ese sentido, las dificultades no están donde todos creen.
Las tres principales dificultades son ahora:
1) lograr que se reconozcan el carácter nazi de la ideología del actual régimen de Kiev y la necesidad de desnazificar Ucrania;
2) lograr que se reconozcan el carácter antidemocrático de la unificación alemana y la independencia de Alemania oriental;
3) lograr que se reconozca la obsesión antirrusa de Reino Unido y que se ponga fin a la “Unión Europea de la Defensa” antes de su formación definitiva.
UCRANIA
Aunque las potencias occidentales siguen fingiendo creer que la operación militar especial rusa en Ucrania es un intento de anexión y el inicio de una expansión rusa hacia el oeste, la realidad es muy diferente. Rusia no invadió Ucrania, sino que puso en aplicación la resolución 2202 del Consejo de Seguridad de la ONU, texto de cuya aplicación se había hecho garante ante ese órgano de la ONU, al igual que Francia y Alemania.
Afirmar que Rusia ha invadido Ucrania es tan absurdo como decir que Francia invadió Ruanda en 1994, cuando fuerzas militares francesas intervinieron en ese país africano para poner fin a un genocidio, amparadas en una resolución del Consejo de Seguridad.
El gobierno ucraniano actual es ilegítimo. El mandato presidencial de Volodimir Zelenski terminó hace mucho tiempo. Zelenski extiende cada 3 meses una ley marcial cuyo único objetivo es impedir la realización de elecciones. Su último decreto en ese sentido prolonga la ley marcial desde el 2 de mayo hasta el 4 de agosto. Si al final de ese periodo se organizaran elecciones habría que iniciar un amplio proceso de actualización de las listas de electores, en las que todavía figuran los nombres de los miles de soldados ucranianos muertos o desaparecidos en combate. Nadie tiene una idea exacta de cuántos son, pero su número podría representar entre uno y dos tercios de los nombres inscritos en las listas de electores.
El parlamento ucraniano es otro problema. Sólo una tercera parte de los diputados participan en las sesiones del parlamento, que adopta leyes y disposiciones cada vez más dudosas. Por ejemplo, el parlamento ucraniano aprobó la destrucción de 100 millones de libros de autores rusos o simplemente impresos en Rusia, desde libros de autores contemporáneos hasta las obras de los grandes nombres de la literatura clásica. Este parlamento ucraniano también ha prohibido la Iglesia más importante del país y todos los partidos opositores. Es interesante señalar que en la sede misma del parlamento ucraniano hay una oficina de la CIA estadounidense cuyo trabajo consiste en preparar las leyes que serán aprobadas. La mision de los diputados es sólo aprobarlas.
El primer reclamo de Rusia es que se garantice la desnazificación de Ucrania. Así lo precisó el presidente Putin desde el inicio de la operación militar especial. Desde el punto de vista ruso, la desnazificación no es negociable. Es lógico, la identidad de la Federación Rusa no reside en el recuerdo de la emperatriz Catalina II de Rusia (Catalina La Grande) sino en la lucha de los soviéticos contra el nazismo (la Gran Guerra Patria). La ideología nazi preveía la exterminación de todos los pueblos eslavos (sin incluir inicialmente a los judíos y los gitanos), como se explica claramente en Mein Kampf. Aunque nadie lo menciona en Occidente, la Segunda Guerra Mundial no se inició para llevar a cabo el Holocausto sino para asesinar la población eslava.
Pero el régimen ilegítimo del “presidente” Zelenski rechaza de plano toda medida de desnazificación. Hoy existen en Ucrania numerosos monumentos que glorifican a los nazis y a los colaboradores ucranianos del III Reich, los llamados “nacionalistas integristas”. Estos últimos han reescrito toda la historia de Ucrania, con ayuda del MI6 británico y de la CIA estadounidense, para hacer olvidar que la gran mayoría de los ucranianos participó activamente en la lucha contra los nazis. La propaganda de los nacionalistas integristas trata de hacer creer que los “banderistas”, o sea los seguidores de Stepan Bandera, lucharon contra los nazis, lo cual es absolutamente falso. De hecho, los banderistas no lucharon contra los nazis porque … los banderistas eran nazis.
Convencidos de que nunca llegará la desnazificación, los nacionalistas integristas que componen el régimen de Zelenski están planificando la construcción de un “panteón” dedicado a los colaboradores ucranianos del III Reich. El 28 de marzo, el general Kyrylo Budanov, ahora jefe de la administración presidencial, organizó la repatriación de los restos de varios culpables de crímenes contra la humanidad, que fueron enterrados en diversos países en tiempos de la guerra fría. En Europa, los primeros ministros de Países Bajos y de Luxemburgo ya dieron luz verde al traslado de los restos del fascista Yevhen Konovalets y del nazi Andriy Melnyk.
ALEMANIA
En Occidente existe la convicción de que Alemania es un Estado democrático que logró reunificarse en 1990. El vicepresidente del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, Dimitri Medvedev, acaba de señalar que la reunificación alemana es sólo una ilusión: Alemania occidental nunca pidió la opinión de los alemanes del este para saber si querían aquella reunificación. En resumen, a la luz del derecho internacional la “reunificación” no es válida.
Las elecciones legislativas alemanas de 2025 arrojaron resultados muy diferentes, incluso antagónicos, en el oeste de Alemania y en los territorios de la antigua RDA. Los alemanes “occidentales” votaron por la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD), mientras que los alemanes “del este” se pronunciaban por la Alternativa para Alemania (AfD). Por cierto, es precisamente por eso que hoy se clasifica a la CDU y el SPD como “demócratas” mientras que a la AfD se le impone la etiqueta de “extrema derecha”.
Pero los hechos muestran que el canciller alemán Friedrich Merz (cristiano demócrata de la CDU) reprime a quienes cuestionan su política, que además son calificados de “complotistas”. Utilizando la Oficina de Protección de la Constitución (una rama del órgano federal que acogió a numerosos responsables de la policía del III Reich después de la Segunda Guerra Mundial), el canciller Merz hizo prohibir varios medios de prensa y encarceló cierto número de periodistas.
Al mismo tiempo, Alemania está reconstituyendo su ejército, con ayuda financiera de Reino Unido… exactamente como lo hizo antes bajo otro canciller, Adolf Hitler, quien reconstituyó el ejército alemán con ayuda del gobernador del Banco de Inglaterra, Lord Montagu Norman. El actual canciller alemán Friedrich Merz acaba de reinstaurar el servicio militar y ahora todos los alemanes del sexo masculino están obligados a prevenir las autoridades antes de viajar al extranjero.
Alemania está reconstituyendo también su complejo militar-industrial, esta vez con fondos europeos. De hecho, Alemania está preparándose para una guerra como la de Ucrania, olvidando por cierto que una nueva guerra contra Rusia ya sería de otra índole. En todo caso, la industria alemana está produciendo drones ucranianos y los vende a las monarquías del golfo Pérsico para que los utilicen contra Irán.
Siguiendo esa lógica, Berlín quiere meter a Ucrania en la Unión Europea, a pesar de que ese país no satisface los criterios de adhesión previstos en los tratados de la UE. La solución que propone el canciller Merz es crear un nuevo estatus, el de «miembro asociado», concebido especialmente para Ucrania. Si recordamos que los franceses y los neerlandeses se negaron, en sendos referéndums realizados en 2005, a ser miembros de la Unión Europea, la “solución” de Merz sería una decisión más adoptada sin consentimiento de los pueblos europeos.
El canciller alemán Friedrich Merz, nieto de un dignatario nazi, no puede imaginar que Alemania no esté del lado de los nacionalistas integristas ucranianos, cuyos abuelos sirvieron al III Reich. Claro, tampoco puede imaginar que Alemania debería pedir cuentas a los autores de la voladura de los gasoductos Nord Stream, verdaderos responsables del derrumbe de la industria alemana.
REINO UNIDO
Desde el siglo XIX, Reino Unido ve a Rusia como su único rival, no sólo en Europa sino incluso a nivel mundial. George Curzon, o Lord Curzon, virrey y gobernador general de la India de 1899 a 1905, concibió la colonización de Asia Central como medio de “neutralizar” el Imperio ruso. La estrategia británica sigue siendo la misma.
Los sucesivos gobiernos de Reino Unido siempre describen a Rusia como el centro de un poder oscurantista. Ya ni siquiera se trata de inventar falacias como la del “telegrama Zinoviev” –para hacer creer que los soviéticos querían intervenir en las elecciones británicas– sino de imponer la idea de que en el Kremlin siempre hay un loco capaz de derribar aviones de pasajeros sobre Ucrania o de envenenar opositores en cualquier lugar del mundo (en honor a la verdad, los casos Navalni, Skripal, Litvinenko, Perepilichny, Kara-Mursa o Markov son poderosos argumentos para sostener dicha idea, mientras que en suelo ruso la tendencia entre los opositores consiste en caerse de lo alto de rascacielos, nota del "blogger").
El más reciente invento británico es la historia de los misteriosos drones no identificados que sobrevuelan aeropuertos europeos. La verdad no importa, los sucesivos gobiernos británicos utilizan esos cuentos para convencer a los Estados del Mar del Norte de que tienen que unirse a la “Fuerza Expedicionaria Conjunta” (Joint Expeditionary Force), que Londres acaba de convertir en una alianza militar denominada “Marinas del Norte”, alianza militar que se sitúa bajo las órdenes… ¡de Londres! Reino Unido abriga la esperanza de que todos los Estados miembros de la Unión Europea, y Turquía, se unan a esa nueva alianza bélica.
Es por eso que los lords hereditarios restantes están haciendo todo lo posible para mantener a Keir Starmer en el 10 de Downing Street. El primer ministro Starmer es un “laborista” que en realidad trabaja para el gran capital, una especie de agente secreto que, a espaldas de “su” partido, participaba en las reuniones de la Comisión Trilateral de los Rockefeller. También fue así, a espaldas de todos, como Keir Starmer nombró a Peter Mandelson –cómplice del criminal Jeffrey Epstein– embajador de Reino Unido en Washington.
En este momento, lo importante para Londres es hacer creer que Reino Unido no tiene nada que ver con Israel y tampoco con el Hamas, seguir escondiendo el hecho que los principales jefes militares israelíes eran recibidos secretamente en Whitehall durante el genocidio contra la población de Gaza, y que, a través de sus fuerzas armadas, Reino Unido participó activamente en ese genocidio.
Para el gobierno británico lo mejor es fingir, como dice su nuevo embajador en Washington, Christian Turner, que el único Estado que mantiene una «relación especial» con Estados Unidos es Israel.
Thierry Meyssan
(https://www.voltairenet.org/)
El 15 de agosto de 2025, en su encuentro de Anchorage, Donald Trump y Vladimir Putin se plantearon juntos la posibilidad de que sus dos países comerciaran entre sí y concluyeran la paz en Ucrania. A pesar de sus esfuerzos en ese sentido, Estados Unidos no ha logrado alcanzar esos objetivos … porque primero quería vender armas a los europeos, algo que ahora parece más difícil ya que los europeos comienzan a fabricarlas ellos mismos.
Ahora, el presidente Trump ha comenzado a retirar de Europa las tropas estadounidenses, anunció que retirará al menos 5 000 hombres de Alemania, y también parece renunciar a la guerra que el Pentágono planeaba extender a Transnistria y a Bosnia-Herzegovina. Por su parte, el presidente Putin emitió un decreto en virtud del cual Rusia otorgará la nacionalidad rusa a todo transnistrio adulto que la solicite. Para completar el panorama, Donald Trump retiró el apoyo de Estados Unidos al Alto Comisario de la Unión Europea que fungía como “administrador” de Bosnia-Herzegovina, lo cual era una violación del Acuerdo de Dayton, firmado en 1995. Al mismo tiempo, el general Michael Flynn, quien fue brevemente consejero de seguridad nacional al inicio del primer mandato presidencial de Donald Trump, está organizando una serie de inversiones estadounidenses en la parte serbia de Bosnia-Herzegovina.
Esos hechos hacen pensar que Estados Unidos es favorable a una paz en Ucrania, paz que reconocería como rusa toda la Novorossiya. Eso sería histórica y culturalmente justificado, pero exigiría la organización de un referéndum de autodeterminación. Por ahora, las fuerzas rusas no han tratado de tomar Odesa, aunque el eventual tratado de paz podría reconocerla como rusa.
También en ese sentido, las dificultades no están donde todos creen.
Las tres principales dificultades son ahora:
1) lograr que se reconozcan el carácter nazi de la ideología del actual régimen de Kiev y la necesidad de desnazificar Ucrania;
2) lograr que se reconozcan el carácter antidemocrático de la unificación alemana y la independencia de Alemania oriental;
3) lograr que se reconozca la obsesión antirrusa de Reino Unido y que se ponga fin a la “Unión Europea de la Defensa” antes de su formación definitiva.
UCRANIA
Aunque las potencias occidentales siguen fingiendo creer que la operación militar especial rusa en Ucrania es un intento de anexión y el inicio de una expansión rusa hacia el oeste, la realidad es muy diferente. Rusia no invadió Ucrania, sino que puso en aplicación la resolución 2202 del Consejo de Seguridad de la ONU, texto de cuya aplicación se había hecho garante ante ese órgano de la ONU, al igual que Francia y Alemania.
Afirmar que Rusia ha invadido Ucrania es tan absurdo como decir que Francia invadió Ruanda en 1994, cuando fuerzas militares francesas intervinieron en ese país africano para poner fin a un genocidio, amparadas en una resolución del Consejo de Seguridad.
El gobierno ucraniano actual es ilegítimo. El mandato presidencial de Volodimir Zelenski terminó hace mucho tiempo. Zelenski extiende cada 3 meses una ley marcial cuyo único objetivo es impedir la realización de elecciones. Su último decreto en ese sentido prolonga la ley marcial desde el 2 de mayo hasta el 4 de agosto. Si al final de ese periodo se organizaran elecciones habría que iniciar un amplio proceso de actualización de las listas de electores, en las que todavía figuran los nombres de los miles de soldados ucranianos muertos o desaparecidos en combate. Nadie tiene una idea exacta de cuántos son, pero su número podría representar entre uno y dos tercios de los nombres inscritos en las listas de electores.
El parlamento ucraniano es otro problema. Sólo una tercera parte de los diputados participan en las sesiones del parlamento, que adopta leyes y disposiciones cada vez más dudosas. Por ejemplo, el parlamento ucraniano aprobó la destrucción de 100 millones de libros de autores rusos o simplemente impresos en Rusia, desde libros de autores contemporáneos hasta las obras de los grandes nombres de la literatura clásica. Este parlamento ucraniano también ha prohibido la Iglesia más importante del país y todos los partidos opositores. Es interesante señalar que en la sede misma del parlamento ucraniano hay una oficina de la CIA estadounidense cuyo trabajo consiste en preparar las leyes que serán aprobadas. La mision de los diputados es sólo aprobarlas.
El primer reclamo de Rusia es que se garantice la desnazificación de Ucrania. Así lo precisó el presidente Putin desde el inicio de la operación militar especial. Desde el punto de vista ruso, la desnazificación no es negociable. Es lógico, la identidad de la Federación Rusa no reside en el recuerdo de la emperatriz Catalina II de Rusia (Catalina La Grande) sino en la lucha de los soviéticos contra el nazismo (la Gran Guerra Patria). La ideología nazi preveía la exterminación de todos los pueblos eslavos (sin incluir inicialmente a los judíos y los gitanos), como se explica claramente en Mein Kampf. Aunque nadie lo menciona en Occidente, la Segunda Guerra Mundial no se inició para llevar a cabo el Holocausto sino para asesinar la población eslava.
Pero el régimen ilegítimo del “presidente” Zelenski rechaza de plano toda medida de desnazificación. Hoy existen en Ucrania numerosos monumentos que glorifican a los nazis y a los colaboradores ucranianos del III Reich, los llamados “nacionalistas integristas”. Estos últimos han reescrito toda la historia de Ucrania, con ayuda del MI6 británico y de la CIA estadounidense, para hacer olvidar que la gran mayoría de los ucranianos participó activamente en la lucha contra los nazis. La propaganda de los nacionalistas integristas trata de hacer creer que los “banderistas”, o sea los seguidores de Stepan Bandera, lucharon contra los nazis, lo cual es absolutamente falso. De hecho, los banderistas no lucharon contra los nazis porque … los banderistas eran nazis.
Convencidos de que nunca llegará la desnazificación, los nacionalistas integristas que componen el régimen de Zelenski están planificando la construcción de un “panteón” dedicado a los colaboradores ucranianos del III Reich. El 28 de marzo, el general Kyrylo Budanov, ahora jefe de la administración presidencial, organizó la repatriación de los restos de varios culpables de crímenes contra la humanidad, que fueron enterrados en diversos países en tiempos de la guerra fría. En Europa, los primeros ministros de Países Bajos y de Luxemburgo ya dieron luz verde al traslado de los restos del fascista Yevhen Konovalets y del nazi Andriy Melnyk.
ALEMANIA
En Occidente existe la convicción de que Alemania es un Estado democrático que logró reunificarse en 1990. El vicepresidente del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, Dimitri Medvedev, acaba de señalar que la reunificación alemana es sólo una ilusión: Alemania occidental nunca pidió la opinión de los alemanes del este para saber si querían aquella reunificación. En resumen, a la luz del derecho internacional la “reunificación” no es válida.
Las elecciones legislativas alemanas de 2025 arrojaron resultados muy diferentes, incluso antagónicos, en el oeste de Alemania y en los territorios de la antigua RDA. Los alemanes “occidentales” votaron por la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD), mientras que los alemanes “del este” se pronunciaban por la Alternativa para Alemania (AfD). Por cierto, es precisamente por eso que hoy se clasifica a la CDU y el SPD como “demócratas” mientras que a la AfD se le impone la etiqueta de “extrema derecha”.
Pero los hechos muestran que el canciller alemán Friedrich Merz (cristiano demócrata de la CDU) reprime a quienes cuestionan su política, que además son calificados de “complotistas”. Utilizando la Oficina de Protección de la Constitución (una rama del órgano federal que acogió a numerosos responsables de la policía del III Reich después de la Segunda Guerra Mundial), el canciller Merz hizo prohibir varios medios de prensa y encarceló cierto número de periodistas.
Al mismo tiempo, Alemania está reconstituyendo su ejército, con ayuda financiera de Reino Unido… exactamente como lo hizo antes bajo otro canciller, Adolf Hitler, quien reconstituyó el ejército alemán con ayuda del gobernador del Banco de Inglaterra, Lord Montagu Norman. El actual canciller alemán Friedrich Merz acaba de reinstaurar el servicio militar y ahora todos los alemanes del sexo masculino están obligados a prevenir las autoridades antes de viajar al extranjero.
Alemania está reconstituyendo también su complejo militar-industrial, esta vez con fondos europeos. De hecho, Alemania está preparándose para una guerra como la de Ucrania, olvidando por cierto que una nueva guerra contra Rusia ya sería de otra índole. En todo caso, la industria alemana está produciendo drones ucranianos y los vende a las monarquías del golfo Pérsico para que los utilicen contra Irán.
Siguiendo esa lógica, Berlín quiere meter a Ucrania en la Unión Europea, a pesar de que ese país no satisface los criterios de adhesión previstos en los tratados de la UE. La solución que propone el canciller Merz es crear un nuevo estatus, el de «miembro asociado», concebido especialmente para Ucrania. Si recordamos que los franceses y los neerlandeses se negaron, en sendos referéndums realizados en 2005, a ser miembros de la Unión Europea, la “solución” de Merz sería una decisión más adoptada sin consentimiento de los pueblos europeos.
El canciller alemán Friedrich Merz, nieto de un dignatario nazi, no puede imaginar que Alemania no esté del lado de los nacionalistas integristas ucranianos, cuyos abuelos sirvieron al III Reich. Claro, tampoco puede imaginar que Alemania debería pedir cuentas a los autores de la voladura de los gasoductos Nord Stream, verdaderos responsables del derrumbe de la industria alemana.
REINO UNIDO
Desde el siglo XIX, Reino Unido ve a Rusia como su único rival, no sólo en Europa sino incluso a nivel mundial. George Curzon, o Lord Curzon, virrey y gobernador general de la India de 1899 a 1905, concibió la colonización de Asia Central como medio de “neutralizar” el Imperio ruso. La estrategia británica sigue siendo la misma.
Los sucesivos gobiernos de Reino Unido siempre describen a Rusia como el centro de un poder oscurantista. Ya ni siquiera se trata de inventar falacias como la del “telegrama Zinoviev” –para hacer creer que los soviéticos querían intervenir en las elecciones británicas– sino de imponer la idea de que en el Kremlin siempre hay un loco capaz de derribar aviones de pasajeros sobre Ucrania o de envenenar opositores en cualquier lugar del mundo (en honor a la verdad, los casos Navalni, Skripal, Litvinenko, Perepilichny, Kara-Mursa o Markov son poderosos argumentos para sostener dicha idea, mientras que en suelo ruso la tendencia entre los opositores consiste en caerse de lo alto de rascacielos, nota del "blogger").
El más reciente invento británico es la historia de los misteriosos drones no identificados que sobrevuelan aeropuertos europeos. La verdad no importa, los sucesivos gobiernos británicos utilizan esos cuentos para convencer a los Estados del Mar del Norte de que tienen que unirse a la “Fuerza Expedicionaria Conjunta” (Joint Expeditionary Force), que Londres acaba de convertir en una alianza militar denominada “Marinas del Norte”, alianza militar que se sitúa bajo las órdenes… ¡de Londres! Reino Unido abriga la esperanza de que todos los Estados miembros de la Unión Europea, y Turquía, se unan a esa nueva alianza bélica.
Es por eso que los lords hereditarios restantes están haciendo todo lo posible para mantener a Keir Starmer en el 10 de Downing Street. El primer ministro Starmer es un “laborista” que en realidad trabaja para el gran capital, una especie de agente secreto que, a espaldas de “su” partido, participaba en las reuniones de la Comisión Trilateral de los Rockefeller. También fue así, a espaldas de todos, como Keir Starmer nombró a Peter Mandelson –cómplice del criminal Jeffrey Epstein– embajador de Reino Unido en Washington.
En este momento, lo importante para Londres es hacer creer que Reino Unido no tiene nada que ver con Israel y tampoco con el Hamas, seguir escondiendo el hecho que los principales jefes militares israelíes eran recibidos secretamente en Whitehall durante el genocidio contra la población de Gaza, y que, a través de sus fuerzas armadas, Reino Unido participó activamente en ese genocidio.
Para el gobierno británico lo mejor es fingir, como dice su nuevo embajador en Washington, Christian Turner, que el único Estado que mantiene una «relación especial» con Estados Unidos es Israel.
Thierry Meyssan
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