martes, 7 de abril de 2026

LA GUERRA FINANCIERA PARALELA


LOS MÉDICOS NO DEBEN SER EJECUTORES ACRÍTICOS DE MEDIDAS AUTORITARIAS (2ª PARTE)



La era Covid desmiente el optimismo del sabio austriaco, cuyo dictamen los Fauci,
 los Drosten y otros aspirantes a inquisidores de nuestro tiempo querrían ver for-
mulado no en presente, sino en pasado. Han trastrocado la búsqueda de la verdad, 
que hasta ahora había caracterizado la ciencia, por un mero ejercicido de poder
 
El peligro del especialista “dogmático”

Popper advirtió que la “ciencia normal” es una amenaza para nuestra civilización. Si el científico (o el médico) deja de ser crítico, se convierte en un técnico al servicio del poder. Al imponer el consenso por la fuerza de la sanción, los colegios profesionales han validado la peor pesadilla de Popper: una comunidad de “expertos” que ya no buscan la verdad, sino la preservación de su propia autoridad institucional.

Kuhn versus Popper ante la realidad actual

Mientras que Kuhn describía cómo actúan los científicos (a menudo de forma gregaria y conservadora), Popper prescribía cómo deberían actuar para evitar el totalitarismo intelectual.

· Kuhn nos explica por qué los médicos se callan (por miedo a ser expulsados del “paradigma”).

· Popper nos explica por qué ese silencio es el fin de la ciencia y el inicio de la tiranía técnica.

El Tribunal Constitucional de Costa Rica determinó que la censura previa por parte de colegios profesionales es ilegal y viola la libertad de expresión, sentando un precedente contra la exclusión de médicos disidentes. El Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica impuso la censura a las doctoras Natalia Prego, Chinda Brandolino, Karina Acevedo, Roxana Bruno, el Dr. Héctor Carvallo y el Dr. Patricio Villarroel y condenó al Colegio de médicos por censurar sus discursos, al no permitir que el congreso internacional Médico Científico Jurídico de San José Costa Rica. El fallo subraya que los colegios médicos deben respetar el pluralismo y la transparencia, declarando inconstitucional la restricción de información y debates académicos. Puedes leer el artículo completo sobre este caso aquí.

Al elevar el consenso a la categoría de verdad absoluta, los colegios profesionales transformaron la ciencia en cientifismo, una fe secular que no admite apostasía.

Su verdad, la de quienes perseguían a los Médicos por la Verdad no es democrática. La historia de la medicina es la historia de individuos “heréticos” que desafiaron el consenso de su época (desde Semmelweis hasta Copérnico en otros ámbitos). El TS, al dar la razón a médicos como Juanjo Martínez y Koldo Aso, reconoce que la uniformidad de opinión es el síntoma de una ciencia muerta.

El Tribunal Supremo de España finalmente actuó como baluarte de la pluralidad

La importancia de este fallo judicial radica en que rompe el monopolio de la realidad que pretendían ostentar las instituciones colegiales:

El Tribunal le dice al Colegio que no posee la llave de la verdad. Su función es velar por la ética en la praxis, no actuar como una policía del pensamiento que persigue la discrepancia intelectual y de esta forma desmonta la Infalibilidad.

Al señalar que el consenso no equivale a la verdad científica, la justicia española protege el espacio crítico, el derecho del profesional a dudar, a cuestionar y, sobre todo, a comunicar esa duda. Sin este derecho, el médico deja de ser un científico para convertirse en un mero autómata del protocolo.

El fin de la “Verdad Oficial”

Este revés judicial es una victoria contra el autoritarismo totalitario, porque establece que la autoridad científica no puede ser utilizada como un mazo para aplastar los derechos fundamentales. El Tribunal Supremo ha recordado que el conocimiento humano avanza gracias a la fricción de ideas, no a la sumisión de las conciencias.

La mutación del Colegio Profesional de garante de la ética a agente de la biopolítica.

Lo que estos fallos del Tribunal Constitucional de Costa Rica -y los del Tribunal Supremo en España- ponen al descubierto no es solo un error administrativo, sino una quiebra ontológica del contrato entre el médico y su institución.

¿Colegio oficial de médicos
o policía del pensamiento?
El colegio como brazo armado del estado

Tradicionalmente, los colegios de médicos nacieron para proteger la independencia del facultativo frente a las injerencias externas (políticas o comerciales). Lo que hemos visto es una inversión perversa de su función: el Colegio se ha convertido en el comisario político que vigila que el médico no se desvíe de las directrices del Ejecutivo. Al censurar congresos y perseguir disidentes, el Colegio no actúa como un órgano científico, sino como un aparato de seguridad del Estado encargado de la gestión del orden público sanitario y de reprimir todo "desviacionismo" respecto de la versión oficial, única y excluyente, de las cosas.

La falacia de la salud pública como suspensión del derecho

El argumento de los Colegios -refutado magistralmente por el Tribunal Supremo y el constitucional de Costa Rica- se basa en la idea de que la «emergencia» o la «salud colectiva» crean un estado de excepción donde los derechos fundamentales (libertad de expresión, información y cátedra) quedan en suspenso. El fallo es trascendente porque establece que la salud pública no puede ser el cementerio de las libertades. Si para proteger la salud de un cuerpo social es necesario lobotomizar su capacidad de crítica y debate, lo que queda no es una sociedad sana, sino un organismo dócil y enfermo de autoritarismo.

El efecto amedrentador como daño de lesa ciencia

El Tribunal Constitucional de Costa Rica menciona el «efecto amedrentador» (chilling effect). Esto es vital. La censura no solo daña al médico silenciado; corrompe la arquitectura mental de los que observan. Cuando un médico joven ve cómo se tritura la carrera de un doctor de carrera intachable por leer un manifiesto, aprende que la verdad es peligrosa y que la obediencia es rentable. Esta “pedagogía del miedo” es un crimen contra el progreso científico, pues mata la curiosidad -madre de la ciencia- en su cuna.

La verdadera trascendencia de estos fallos no es solo la anulación de una sanción o el pago de daños y perjuicios. Es la restitución de la duda como deber deontológico. El Tribunal le está diciendo a los Colegios: «Ustedes no son el Ministerio de la Verdad».

Estamos ante el fin de la era de la infalibilidad delegada. Estos fallos obligan a los Colegios a regresar a su esencia: ser espacios de debate, no de dictado. Si la estructura colegial no es capaz de digerir esta pluralidad, quedará como una cáscara burocrática vacía, una reliquia del autoritarismo del siglo XX que intentó disfrazarse de ciencia en el XXI.

La mecánica de la autocensura

El objetivo último de estas “purgas” no es solo castigar al médico de carrera intachable, cuya reputación se intenta demoler para que sirva de escarmiento. El fin es la profilaxis del pensamiento, instaurando un clima de terror intelectual donde el resto de los profesionales opten por el silencio administrativo. Es el triunfo de la mencionada autocensura, ese mecanismo donde el miedo hace el trabajo sucio del censor sin necesidad de que este intervenga.

La maquinaria de propaganda de los colegios profesionales, como ilustra el comunicado del Colegio de Médicos de Pontevedra respecto de mi persona, https://www.cmpont.es/noticias/983-comunicado-remitido-a-la-prensa-asunto-natalia-prego funcionó con una eficacia quirúrgica para inocular el miedo, mientras que las rectificaciones judiciales han pasado por el cuerpo social de la medicina como un susurro imperceptible.

Este desequilibrio no es accidental se trata de la pedagogía del miedo versus el silencio de la justicia


Cuando el Colegio de Pontevedra hizo pública su decisión de elevar mi expediente al Consejo General , no solo buscaba una resolución administrativa; buscaba una ejecución pública de la reputación. La propaganda mediática actúa en tiempo real, activando el mecanismo de exclusión social. Sin embargo, cuando los tribunales, años después, dictaminan que el “consenso” no es dogma, esa noticia ya no tiene el mismo “valor de mercado” comunicativo. La cicatriz del castigo permanece, aunque la herida legal haya sido cerrada.

El cientifismo como “inmunidad” contra la duda

Al calificar de “gravedad del asunto” el mero hecho de poner en entredicho las medidas oficiales, las instituciones colegiales suspendieron el principio de falsabilidad de la ciencia que Popper defendió. En lugar de debatir los argumentos con datos, se optó por el argumento ad hominem y la sanción disciplinaria. El médico, que por formación debería ser un escéptico sistemático, se vio forzado a elegir entre su rigor intelectual y su supervivencia económica.


La autocensura estructural

El “miedo metido hasta la médula” de algunos médicos a hablar es la victoria definitiva del autoritarismo. No hace falta sancionar a todos los médicos; basta con destruir a unos pocos referentes,  a médicos de “carrera intachable”, para que el resto entienda que el ejercicio de la libertad de expresión es un lujo demasiado caro. El resultado es una profesión médica cauterizada, donde la obediencia al protocolo ha sustituido al juicio clínico independiente.

El papel del “caso omiso” a las exculpaciones

El hecho de que el colectivo médico ignore las sentencias favorables a los expedientados demuestra que el daño institucional está hecho. La estructura colegial parece haber mutado en una suerte de organismo político que sobrevive gracias a la inercia del poder y a su capacidad de veto sobre la vida profesional de sus miembros.

Estamos, pues, ante un escenario en el que la “lex Artis” ha sido desplazada por la “lex política”. Si el médico ya no se atreve a cuestionar lo establecido por temor a represalias de sus propios pares, la medicina pierde su carácter de ciencia viva para convertirse en una herramienta de gestión administrativa de las poblaciones.

La sombra del siglo XX

Este aroma a totalitarismo ya fue descrito por figuras como Hannah Arendt o Michel Foucault. La “biopolítica” se manifiesta aquí en su estado puro, cuando el poder ya no solo decide sobre la vida, lo pretende hacer sobre quién tiene la legitimidad para hablar de ella. Cuando la ciencia se despoja de la duda y el debate para convertirse en un dogma custodiado por burócratas, deja de ser ciencia para transformarse en una religión de Estado.

La persecución a estos “Médicos por la Verdad” no fue un error de cálculo burocrático, sino un ejercicio de disciplina social. Al rehabilitarlos, los tribunales no solo les devuelven su honor, sino que rescatan, siquiera parcialmente, la libertad de expresión de las garras de un corporativismo que ha confundido la salud con la uniformidad del pensamiento.

La libre expresión de opiniones científicas fue completamente ignorada. Todo esto constituye una grave violación de los derechos humanos fundamentales y las libertades civiles. Representa una ruptura de la confianza institucional, en la que los mecanismos de control profesional, en lugar de proteger la independencia de los médicos, se utilizaron para imponer una única narrativa mediante la coerción y el silenciamiento del debate científico y médico.

(https://nataliaprego.substack.com/)

¿UNA MERA COINCIDENCIA?


LAS INCOHERENCIAS DEL "PUEBLO ELEGIDO"


lunes, 6 de abril de 2026

LA NAUSEABUNDA RALEA POLÍTICA



Los políticos son lo peorcito de la sociedad, no me cabe la menor duda. Lo digo, porque el sueño de cualquier político es el de gobernar y ejercer el poder sobre otros, lo que significa que todo político es un ser miserable, inmoral y enemigo de la libertad.

Soy consciente de que la gran mayoría (todo los que votan) no estarán de acuerdo con mi percepción. Sin embargo, hay una explicación: porque creen que otras personas tienen derecho a ejercer poder sobre ellos y sobre el resto de la humanidad. Y como creen en ello, eligen periódicamente a esa camarilla de políticos déspotas, corruptos y ladrones para que rijan sus vidas. Esto me lleva a preguntarme: si todo gobierno basa su poder en estúpidas leyes represoras contra el “populacho”, ¿por qué los eligen? ¿Por ignorancia? ¿Por estupidez? Probablemente por ambas cosas.

¿Cómo puede una persona supuestamente inteligente y sensata creer que un político va a mirar por él? La respuesta está en que la gente ha sido sometida a un lavado de cerebro descomunal, haciéndole creer que este es el único sistema viable sin alternativa posible. Además, es intimidada constantemente para que viva con miedo: miedo a una crisis económica, sanitaria, climática e incluso miedo a discrepar o pensar diferente. De hecho, la gente está completamente asustada porque tiene miedo a perder lo que tiene.

¿Pero qué tiene? Nada, puesto que desde que nacemos somos explotados y esclavizados por el sistema.

Los políticos nos han mentido y nos seguirán mintiendo para conservar su poder sobre nosotros. Constantemente utilizan todo tipo de operaciones psicológicas para mantenernos amedrentados y distraídos de la realidad. La inmensa mayoría de los relatos que nos exponen son mentira. Y si son verdad, los manipulan ideológica y sentimentalmente para llevarlo al terreno que más les conviene. De hecho, jamás han solucionado nada. Lo único que hacen es dividirnos y sembrar de odio la sociedad, eso se les da muy bien. Sólo tienes que ver una sesión del Parlamento: se insultan sistemáticamente y nuestros problemas sin resolver.

No existe un mundo libre y democrático. Nuestra vida no mejora en absoluto cuando quitamos a unos políticos para poner a otros. Todos los políticos, absolutamente todos, son marionetas a las órdenes del poder global del dinero. Por lo tanto, trabajan para ellos, no para nosotros. ¿Tan difícil es de entender?

No sé cómo la gente no es consciente de esta realidad. ¡Pero si lo estamos viendo un día sí y otro también! ¡Señores! ¡Que les importamos una mierda! ¿O es que ya hemos olvidado lo que nos hicieron hace seis años? Eso por no hablar de las guerras: ellos las declaran y nosotros ponemos los muertos.

La censura, la identificación digital, el lenguaje inclusivo, las CBDC, la vigilancia masiva biométrica, el Wokismo, el cambio climático antropogénico, el crédito social, la IA y un sinfín de gilipolleces, a cada cual más esclavizante, avanzan a pasos agigantados sin la menor resistencia.

Ahora pregúntate: ¿cuántos políticos están haciendo algo para detener esta locura? ¿Cuántos se oponen de verdad a este sistema corrupto y depredador? ¿Cuántos están intentando desmantelar esta agenda de control? ¿Cuántos apuestan realmente por la verdadera libertad? La respuesta es simple: ninguno.

A los políticos no les importamos en absoluto, sólo les preocupa ser elegidos y reelegidos con el fin de medrar económica y socialmente. Esa es la realidad.

Por otro lado, las soluciones políticas simplemente no existen. La realidad es que los políticos nunca han solventado nada. Si alguna vez alguien lo ha hecho, ha sido alguno de sus asesores. Entonces, ¿para qué queremos a los políticos? ¿Por qué están ahí? Pues ya te lo digo yo: para lidiar con el “populacho” y mantener a los verdaderos amos del mundo fuera de nuestro alcance.

Veamos una analogía con la Fiesta Nacional taurina.

Nosotros, el “populacho”, somos el toro (noble, grande, poderoso, pero ingenuo). El torero, (el que manda en el ruedo y lleva a cabo la lidia del toro) es el poder global del dinero. Y el capote y la muleta, (los engaños que utiliza el torero para someter al toro) son los políticos.

El toro, noble y bravo, entra al engaño las veces que le demanda el torero (nosotros a través de los políticos somos sometidos al juego del poder global del dinero). Durante la faena, el torero va cambiando de engaño -capote o muleta- según el tercio que corresponda en la lidia (el poder global del dinero utiliza políticos de derecha o izquierda en función de su conveniencia). Al final de la lidia, cuando el torero enarbola el estoque que pondrá fin a la vida del animal, fija al toro en la muleta mientras le introduce una estocada de muerte (nosotros estamos distraídos con las sandeces de los políticos mientras el poder global del dinero nos conduce hacia donde quiere).

Sí, ya sé que a veces el torero es cogido por el toro ocasionándole la muerte. Y aquí es a donde quiero llegar, ya que esto se produce cuando se enfrentan cara a cara toro y torero -sin el engaño de por medio- circunstancia donde el torero es más vulnerable y tiene todas las de perder.

Pues eso mismo pasaría si quitásemos de la ecuación a los políticos; nos quedaríamos cara a cara “populacho” y poder global del dinero, que sin el escudo protector de los políticos permanecería al descubierto y sería vulnerable.

Esta analogía viene que ni pintada para entender la situación actual.


No, no son el malvado Trump y el asesino Netanyahu los que han declarado la guerra a Irán. Ellos son sólo un par de políticos tarados mentales utilizados por el poder global del dinero como brazo ejecutor. Evidentemente, quien ha declarado la guerra a Irán ha sido el poder global del dinero, que con esta operación nos ha declarado la guerra a todos.

Tampoco es Pedro Sánchez el pretendido pacifista que quiere salvar a la humanidad. El eslogan “no a la guerra”, no lo enarbola porque le importe la paz en Oriente Medio, sino para obtener réditos políticos, como acabamos de ver en las elecciones autonómicas de Castilla y León donde, por cierto, le ha dado muy buenos resultados: el PSOE esperaba otra debacle, como en Aragón y Extremadura, y, sin embargo, ha ganado dos escaños más que en las anteriores elecciones. Por consiguiente, seguro que lo vuelve a utilizar en Andalucía y en las Generales.


"No a la guerra, a no ser que el que me pida armamento lleve camiseta sudorosa y
tenga pinta de guarrete. Si luego él usa los juguetitos que le pagamos para apoyar a
 los que matan cascos azules bajo mando español o apoyan la agresión estadouniden-
se a Irán
, yo me lavo las manos. Total, el votante medio ni sabe ni sumar dos y dos
 ni sabe lo que significa "apoyo indirecto", así que me tomará por un pacifista", 
piensa Pedrolo mientras escucha cierta canción de Kaka de Luxe con la que
no puede evitar sentirse plenamente identificado.
 
Conclusión. Por mucho que diga la exvicepresidenta del Gobierno, Mª Jesús Montero, que la política es la ocupación más noble, no es verdad. Al contrario, no existe bajeza más ruin en el mundo que la de ser político. Son ratas despreciables, vendidas al poder global del dinero, que roban, venden y traicionan a su propio pueblo por un plato de lentejas.

(https://pepeluengo2.blogspot.com/)

BOCHORNOSO CHANTAJE EN EL ENTORNO DE TRUMP



Parece un chiste de dudoso gusto, pero es una historia real. El marido de Kristi Noem, la exsecretaria de Seguridad Nacional de Trump, fue expuesto viviendo una doble vida secreta. Se hacía llamar "rubia tonta", usaba pechos falsos, leggings rosas, y pagaba miles de dólares a modelos para satisfacer su fetiche de "bimbofication" (transformarse en muñeca Barbie hipersexualizada).

Según el Daily Mail, Byron Noem envió al menos $25,000 a través de Cash App y PayPal. En sus mensajes, decía: "Quiero tetas enormes, ridículas", "conviérteme en una chica", y "¿debería ponerme leggings?". También confesó a las modelos que su esposa tenía una aventura con el leal de Trump Corey Lewandowski: "Lo sé. No puedo hacer nada al respecto" .

Kristi Noem está "devastada", según su portavoz. "La familia fue tomada por sorpresa. Piden privacidad y oraciones" .


No, pese a lo que el palabro pueda sugerir, la bimbofica-
ción no consiste en comer compulsivamente pan Bimbo.
El presidente Trump reaccionó a la noticia con indiferencia calculada: "¿Lo confirmaron? Wow, me siento mal por la familia. No he visto nada. No sé nada al respecto. Es una lástima".

Lo más grave: exfuncionarios de la CIA y altos cargos del DHS advierten que esto creó vulnerabilidades de chantaje gravísimas mientras Noem estaba a cargo de la seguridad nacional. "Si un medio de comunicación puede descubrir esto, asuma con un alto grado de confianza que un servicio de inteligencia hostil también lo sabe" .

Un funcionario actual del DHS fue más directo: "Esto habría sido una descalificación para la elegibilidad de seguridad nacional para cualquier otra persona cuyo cónyuge estuviera ocultando esto".

La ironía más brutal: el denunciante que filtró todo es un trabajador sexual indocumentado. Lo hizo como venganza por las políticas migratorias de Noem. La misma persona que Byron explotaba para sus fetiches fue la que lo expuso.

La pregunta no es si Kristi Noem sabía. La pregunta es: ¿cuántos más en la administración tienen secretos que los convierten en blancos de chantaje y a qué nivel?

(Noticias AMBOS DOS)

DISNEYLAND NO ES LO QUE LA GENTE CREE


Lo que verás en este video no es la magia de los folletos. Es la infraestructura de control más avanzada del mundo. Desde una red de túneles militares bajo tus pies, hasta protocolos de silencio que harían temblar a cualquier servicio de inteligencia.