ASTILLAS DE REALIDAD
Contrainformación que no encontrarás en los medios oficiales y pistas que ayuden al despertar ciudadano y espiritual
lunes, 10 de agosto de 2026
PERIODISTAS ARROGANTES Y MENTIROSOS
Existe una frustrante contradicción en la forma en que es evaluada la veracidad de la información pública. Durante décadas, los principales medios de comunicación han perdido progresivamente credibilidad. Cada vez menos estadounidenses creen que lo que publican The New York Times, CNN, NPR o incluso Associated Press es el registro “objetivo” de la actualidad. Sin embargo, al mismo tiempo las descripciones alternativas y contrapuestas de los acontecimientos son ignoradas casi por completo. Por muy convincente o fundamentada que sea una noticia, es en gran medida desestimada, hasta que los principales medios corporativos estén dispuestos a reconocer su validez.
Esta molesta situación quedó de manifiesto después de que el Dr. Anthony Fauci se negara a testificar ante el Senado. Aunque cuenta con uno de los indultos automáticos otorgados por Joe Biden, Fauci cobardemente invocó en más de cien ocasiones su derecho a no autoincriminarse, amparándose en la Quinta Enmienda. Con un indulto general en mano, el que presumiblemente le permite eludir la justicia por sus criminales actos de asesinato en masa del pasado, sólo podría meterse en problemas legales si no dice la verdad bajo juramento durante la audiencia. Mientras Fauci evite cometer perjurio nuevamente, su libertad no corre peligro. El hecho de que, a pesar de ello, permaneciera en silencio todo el tiempo, reveló una conciencia particularmente culpable: Fauci no soporta la idea de admitir ante el mundo que ha mentido continuamente.
Sin duda, las mentiras de Fauci son enormes e imperdonables. Mintió sobre el origen del covid, afirmando que se originó por transmisión interespecífica en un mercado de carne al aire libre, en lugar de provenir de un laboratorio de armas biológicas que modificaba coronavirus genéticamente en Wuhan, China. Mintió sobre no haber financiado parcialmente la investigación sobre coronavirus mortales en ese laboratorio, como parte de una maniobra para eludir las prohibiciones regulatorias estadounidenses contra proyectos tan peligrosos. Mintió sobre la letalidad del covid, especialmente en lo que respecta a personas jóvenes o sanas. Mintió sobre la eficacia de las mascarillas simples para prevenir la transmisión viral. Mintió sobre la necesidad de cerrar escuelas y negocios. Mintió sobre la necesidad de draconianos encierros domiciliarios. Mintió sobre la efectividad de las inyecciones experimentales de ARNm que él llamaba “vacunas”. Mintió sobre la eficacia comprobada de los tratamientos alternativos. Mintió sobre la efectividad de la inmunidad natural.
Sus mentiras fueron profundas, y dado que los principales medios de comunicación se negaron a cuestionar nada de lo que decía, sus mentiras fueron la única “información” cuya circulación fue permitida en la esfera pública. Los supuestos “periodistas” no sólo repitieron palabra por palabra lo que el principal funcionario médico del gobierno afirmaba que era cierto, sino que también aplaudieron a las plataformas de redes sociales por censurar puntos de vista diferentes. Los “periodistas” que trabajaban para The New York Times y CNN estaban fascinados por el supuesto prestigio profesional y la autoridad institucional de Fauci. Eso, porque están enamorados de su propio prestigio profesional y autoridad institucional. Adoran la gloria y los elogios; son esclavos de las apelaciones a la autoridad; no les importa en absoluto la búsqueda de la verdad.
Por eso, tantos “periodistas” salieron en defensa del honor de Fauci tras su vergonzosa negativa a decir la verdad. Lawrence O’Donnell, de MSNOW, insistió en que el deshonroso doctor había “hecho más por este país que … todo el Senado de los Estados Unidos junto”. Jake Tapper, de CNN, fingió no estar cenando con Fauci mientras el resto de Estados Unidos permanecía confinado y aislado. Y el “analista de medios” de CNN, Brian Stelter, siguió ignorando cómo Jake Tapper y Dana Bash desarrollaron relaciones personales poco éticas con Fauci, mientras que los “periodistas” de CNN presentaban las mentiras del burócrata de la salud como “verdades” incuestionables.
Por si fuera necesario un recordatorio de cuán hipócritas y autoritarios fueron los portavoces de los principales medios de comunicación durante el reinado de la tiranía del covid, véase este videomontaje de Jake Tapper y otros alarmistas histéricos, exigiendo que los estadounidenses se sometieran al estado policial del covid e hicieran todo lo que Fauci les ordenaba. En ese video, Fauci les dice amenazadoramente a los estadounidenses: “Ahora es el momento de hacer lo que se les dice”. Por esas fechas, la supuesta experta médica de CNN, la Dra. Leana Wen, argumentó que a los “no vacunados” no debería serles “permitido” salir de sus casas.
Casi un año después de que Fauci admitiera en privado en su diario que el covid no había surgido de un mercado de animales vivos, NPR difundía esta propaganda en sus redes sociales:
“Una nueva encuesta revela que 40% de los encuestados cree en una teoría conspirativa infundada, según la cual el coronavirus fue creado en un laboratorio en China. No existe ninguna evidencia de ello. Los científicos afirman que el virus se transmitió a los humanos desde otra especie”.
NPR mintió. El origen del covid en un laboratorio no fue una “teoría conspirativa infundada”. A finales de 2019 y principios de 2020, existía abundante evidencia que respaldaba la teoría de que el virus había escapado (inadvertida o intencionadamente, aún no lo sabemos) de un laboratorio de patógenos chino. La frase “los científicos dicen” es sólo un recurso retórico simplificador que los periodistas serios no utilizan como muleta intelectual.
Pero NPR es un medio de propaganda. Su personal es incapaz de presentar argumentos respaldados por evidencia razonable. Después de todo, ésta es la misma institución que encubrió la historia de la incriminatoria notebook de Hunter Biden durante las elecciones presidenciales de 2020: “No queremos perder el tiempo con historias que no son realmente historias, ni queremos hacer perder el tiempo a nuestros oyentes y lectores con historias que son meras distracciones”. En cambio, NPR repitió las mentiras de cincuenta y un propagandistas de la inteligencia del estado profundo que socavaron las elecciones, atribuyendo falsamente la notebook de Biden a la “desinformación rusa”. NPR tampoco dejó de promover la farsa de la colusión rusa.
Respecto del covid, los supuestos “expertos” y los “periodistas” de la corriente dominante nos mintieron en todo. Sin embargo, con una asombrosa mezcla de pseudociencia, extorsión moral y descarada hipocresía, exigieron arrogantemente que los estadounidenses creyeran todo lo que decían. Seis años después, incluso después de que Fauci fuera desenmascarado como impostor asesino, los mismos “expertos” y “periodistas” se niegan a admitir su culpabilidad por justificar crímenes de lesa humanidad y desechar las protecciones de la Declaración de Derechos para las libertades personales de los estadounidenses. Y debido a que no cejan en su empeño por defender sus mentiras del pasado, no podemos superar adecuadamente los crímenes perpetrados contra nosotros durante la decretada pandemia. Nuestra sociedad está estancada, envuelta en una narrativa desacreditada que nuestras “prestigiosas instituciones” se niegan a corregir.
Sin embargo, la campaña de desinformación sobre el covid de los medios de comunicación de la corriente dominante, es sólo un ejemplo de guerra informativa en múltiples frentes contra la ciudadanía. Los principales medios corporativos de noticias han demostrado estrepitosamente ser incapaces de decir la verdad respecto de todas las noticias importantes y trascendentales.
Estos mismos propagandistas pasaron años diciéndonos que el presidente Trump era un espía ruso, y que el presidente ruso Vladimir Putin manipuló las elecciones de 2016. A pesar de la cobertura sensacionalista que ocasionalmente se repite hasta el día de hoy, ninguna de las dos noticias era cierta. Mientras los principales medios de comunicación hipnotizaban al público con mentiras, encubrieron tres historias trascendentales: (1) La campaña de Hillary Clinton financió el Dossier Steele, que incriminaba a Donald Trump como agente ruso. (2) La comunidad de inteligencia estadounidense utilizó el fraudulento dossier de Clinton como pretexto para espiar a Donald Trump. (3) Además, la administración Obama había estado espiando a todos los candidatos republicanos antes de la nominación de Trump. La prensa institucional -los autodenominados “guardianes de la Primera Enmienda”- ignoró los mayores escándalos políticos de nuestra época. ¿Por qué? Porque apoyan incondicionalmente a Clinton y Obama, y harán lo que sea para destruir al presidente Trump. Eso no es “periodismo”: eso es guerra de información.
La farsa de la colusión rusa y la tiranía del covid demostraron la monstruosa deshonestidad de los supuestos periodistas de la corriente dominante. No hay nada demasiado absurdo que no puedan presentar como “verdad”, si eso favorece a su narrativa política. Siendo así, una persona razonable debe asumir que todo lo que dice un acreditado miembro de la prensa es mentira. Curiosamente, algunos de los nombres más importantes del periodismo aún parecen creer que tienen credibilidad. Sinceramente, no logro discernir si los “periodistas” sufren más de arrogancia o de incurable idiotez.
J.B. Shurk
(https://rothbardbrasil.com/)
domingo, 9 de agosto de 2026
SIN SEPARACIÓN DE PODERES NO HAY DEMOCRACIA QUE VALGA
La separación de poderes en España es un espejismo. Oficialmente, la Constitución Española establece una división de poderes, pero, en la práctica, la elección de los órganos de gobierno por parte de los partidos políticos difumina dicha separación.
En España existen tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
El Poder Ejecutivo lo compone el Gobierno. Su función principal es dirigir la política nacional e internacional, administrar los recursos públicos y hacer cumplir las leyes.
El Poder Legislativo es el órgano del Estado encargado de crear, modificar y derogar las leyes. Además, tiene la responsabilidad de aprobar los presupuestos generales del Estado y controlar al Gobierno. Este poder reside en el Congreso de los Diputados y el Senado.
El Poder Judicial lo compone un conjunto de juzgados y tribunales integrados exclusivamente por jueces y magistrados. Su estructura y organización principal incluye: el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional, los Tribunales Superiores de Justicia, las Audiencias Provinciales y los Juzgados.
Ahora bien, ¿hay una verdadera separación de poderes en España? ¿Existe un indiscutible mecanismo de control hacia los poderes públicos?
Y lo que es más importante: ¿tenemos garantizados nuestros derechos y libertades?
Pues me temo que no hace falta ser un experto en Derecho Constitucional para darse cuenta que ni hay separación efectiva de poderes ni garantías constitucionales de nuestros derechos y libertades, ya que los supuestos mecanismos de control, que debieran supeditar a unos y a otros poderes, son una falacia: a efectos prácticos, controladores y controlados son los mismos.
En España, el Poder Legislativo y Judicial dependen del Ejecutivo. Decía Montesquieu, que la separación de poderes debería limitar y controlar el ejercicio del gobierno. Sin embargo, en España no sólo no es así, sino que más bien es todo lo contrario. Es decir, es el Poder Ejecutivo quien influye en la composición de los otros dos poderes.
El Poder Legislativo, el que crea las leyes en el Congreso de los Diputados y el Senado, está compuesto por partidos políticos votados en unas elecciones. Por lo tanto, el Poder Legislativo es principalmente una representación del Poder Ejecutivo. Y de cara a aplicar e interpretar las leyes, el Poder Judicial es en parte también dependiente del Ejecutivo y Legislativo. Así se puede comprobar en la composición de los dos órganos judiciales principales.
Tenemos el Tribunal Supremo, que es el órgano de gobierno de los jueces. Está compuesto por el Presidente (que a su vez lo es también del Consejo General del Poder Judicial), 5 Presidentes de Sala y 74 Magistrados. ¿Y quién elige a esos magistrados? Pues el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). ¿Y quién compone el CGPJ? 12 Jueces o Magistrados (6 elegidos por el Congreso y 6 por el Senado), más 8 juristas (4 elegidos por el Congreso y 4 por el Senado).
Y con el Tribunal Constitucional pasa tres cuartos de lo mismo. También está compuesto por 12 miembros nombrados por el Rey. De ellos, 4 a propuesta del Congreso y 4 del Senado.
En resumen, la misma mayoría parlamentaria controla el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial a través de una gran influencia en la elección y composición de los miembros de los distintos órganos. Por lo tanto, nuestro actual marco constitucional impide la total autonomía del Poder Judicial, algo imprescindible para garantizar la separación de poderes y la igualdad de todas las personas ante la ley.
Y ahora veamos de dónde sale esa mayoría parlamentaria y qué autonomía real tiene a la hora de decidir.
Como sabemos, en España existe un sistema de partidos que se presentan a las elecciones en listas cerradas elaboradas, generalmente, por el dirigente de cada partido. Una vez celebradas las elecciones, los elegidos conforman el Congreso y el Senado. Ellos son los encargados de elegir al Presidente del Gobierno que, obviamente, siempre (o casi siempre) es el líder del partido más votado. Y como los partidos se deben a la disciplina de voto, los diputados y senadores siempre votan lo que ordena el presidente de su partido. Y aquí lo tenemos: en España, el Presidente del Gobierno tiene unos poderes casi ilimitados. Por consiguiente, España sigue siendo una dictadura en toda regla disfrazada de democracia.
Dicho esto, no hay duda de que en España la división de poderes existe únicamente sobre el papel. Para que haya plena separación de poderes, los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial deben recaer sobre diferentes personas o entidades. Porque, ¿cómo va haber separación de poderes si recaen sobre las mismas personas o entidades?
La distancia entre los poderes disminuyó drásticamente el día en que el PP y PSOE se pusieron de acuerdo para establecer un sistema privilegiado de puertas giratorias, donde los jueces pueden ir a la política y volver sin problema alguno a la judicatura.
Respecto al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), la Constitución Española diseñó un sistema mixto para su composición, de forma que 8 vocales fuesen elegidos por los partidos (vía Parlamento) y otros 12 lo fuesen por los propios jueces. Pero, en 1985, el PSOE modificó el sistema y quedó establecido que los partidos elegirían a los 20 vocales.
¿Entiendes ahora por qué en España no hay una verdadera separación de poderes? Obviamente, si no hay separación de poderes eso significa que sólo hay un único poder. ¿Y cómo se le llama a eso donde sólo hay un único poder? Sí, acertaste, DICTADURA. Pues eso, señores, es lo que tenemos en España, por muchas milongas que nos cuenten sobre democracia y separación de poderes los políticos y la paniaguada prensa canallesca.
(https://pepeluengo2.blogspot.com/)
CUANDO LA PROPAGANDA BUENISTA CHOCA CON LA REALIDAD
Hace unos días La Cruz Roja retiró un vídeo promocional de 2016 titulado "El juego de la vida: La historia de Sharif" después de que el protagonista, Sharif Ahmadzai, un inmigrante afgano de 26 años, fuera arrestado en Atenas y acusado del asesinato de Elisabeth-Jane Ross, una trabajadora humanitaria escocesa de 38 años.
Su familia vive en Afganistán y él entró como inmigrante en Grecia. El gobierno griego le otorgó 150.000 euros en ayudas en menos de seis años. Asesinó a su víctima tras robarle todo lo que tenía. No es el único caso de un refugiado que "agradece" con un homicidio -particularmente de mujeres- la acogida
El vídeo contaba de forma empática y dramatizada el viaje del adolescente afgano llamado Sharif desde Afganistán hasta la isla de Lesbos presentando su travesía como "digna de una película de Hollywood".
🚨 Hace unos días La Cruz Roja retiró este vídeo promocional titulado "El juego de la vida: La historia de Sharif" después de que el protagonista, Sharif Ahmadzai, un inmigrante afgano de 26 años, fuera arrestado en Atenas y acusado del asesinato de una cooperante de 38 años. pic.twitter.com/dAyTtRusrP
— Diosa Khali (@DiosaKhalinda) August 7, 2026
El propio Ahmadzai colaboró en la producción del vídeo cuando tenía unos 15/16 años. Era un material de propaganda humanitaria típico de la época de la crisis migratoria.
Cuando salió a la luz que el acusado del asesinato de la voluntaria británica era precisamente el protagonista de ese vídeo, la Cruz Roja lo retiró de YouTube y de sus plataformas públicas.
Que curioso que el material de propaganda que sirvió para fabricar empatía se esfuma en cuanto el protagonista se convierte en el acusado de un crimen brutal.
Tengan en cuenta que durante años se ha utilizado la maquinaria humanitaria como Cruz Roja, ACNUR y ONG bien financiadas para construir un relato emocional que desactiva el pensamiento crítico.
Se selecciona una historia trágica, se anima, se dramatiza, se repite hasta que la opinión pública interioriza que cuestionar la inmigración masiva es "inhumano". Mientras tanto, las consecuencias reales como la inseguridad, la violencia o los crímenes se minimizan o se ocultan.
(https://t.me/ElAdeptoIniciado/)
sábado, 8 de agosto de 2026
FAUCI, EL HOMBRE QUE ENCERRÓ AL MUNDO, ACORRALADO
Desde que se lanzó la incoherente narrativa Covid (una enfermedad respiratoria que se combatía evitando respirar, causada por un virus que jamás se aisló y cuya caracterización se decidió votando, cuya letalidad era menor que la de la gripe estacional, que solo era tenida en cuenta por la saturación producida por los "mass media" y que podías tener sin manifestar síntoma alguno) el nombre de Anthony Fauci destacó como principal propagandista de la supuestamente novedosa pandemia. Director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades de EE.UU. las medidas más extremas contra la enfermedad -mascarillas, distancia social, confinamientos, ...- fueron decididas o apoyadas por él.
Solo que sus notas personales reflejan una realidad mucho menos dramática que exageró hasta el paroxismo, y una cadena de circunstancias de lo más singular hacen que hoy el planeta esté informado de la gigantesca manipulación que puso en marcha.
La razón principal es que se han divulgado más de 1,000 páginas del diario personal de Fauci, notas que abarcan los años de la pandemia. Son notas personales que Fauci escribió para él durante la emergencia del Covid, sin intención de publicarlas.
Y el error o detalle, fue que éste las escribió en servidores del Departamento de Salud, lo que las convierte en propiedad del gobierno, y esa fue la razón por la que fueron publicadas.
Dichas notas datan desde diciembre 2019, y las mismas contradicen todo lo que Fauci decía públicamente en ese momento.
Por ejemplo, en enero 2020 ya sabía que el mercado de Wuhan no era de donde salió el patógeno, sino del laboratorio de investigaciones biológicas de dicha ciudad, donde, financiado por el NIH principalmente a través del NIAID, la agencia que Fauci dirigía, se trabajaba en la ganancia de función del virus, es decir, en hacerlo más transmisible.
En las notas marzo 2020 escribió sobre la efectividad hidroxicloroquina e incluso considera sugerir un protocolo para la distribución de este medicamento. Sin embargo, poco después le negó toda eficacia para apostar por las improvisadas "vacunas" en marcha, en realidad, terapias génicas experimentales sin garantías y absolutamente ineficaces, como reconoce una de las notas de Fauci, correspondiente al 13 de agosto 2022: "Tuvimos que detener a los CDC para que no reconocieran que las vacunas del COVID ni detenían la transmisión ni eran efectivas en modo alguno".
En privado decía que el COVID se comportaba como un “caso grave de gripe” con una tasa de letalidad 0.2-0.3% y en público decía que la tasa de letalidad era 2-3%. Y en todo este proceso se hizo millonario. Mientras nos cerraron los parques, los gimnasios, las iglesias, incluso las playas, los Walmarts, los estancos y las licorerías quedaron abiertos. No hay que ser un genio para darse cuenta de que algo no cuadraba.
Censuraron a médicos que disentían de la narrativa de Fauci, mientras los medios mentían hablando de un consenso científico sin fisuras.
Pequeños negocios cerraron, mucha gente perdió sus trabajos, se dispararon los suicidios y las adicciones. Arrestaron gente por ir a la playa, pero a las protestas de Black Lives Matter los expertos le dieron la bendición por que protestar es un derecho.
Cuando el 27 de julio de 2020 un grupo de médicos llamado 'America's Frontline Doctors' dieron una conferencia de prensa frente a las escalinatas de la Corte Suprema hablando de los tratamientos con los que ellos estaban curando a sus pacientes no pasaron 24 hrs que tumbaron el video de las redes sociales.
Las decisiones de Fauci no fueron fruto del error. Fueron deliberadas. Fauci mintió sobre el origen del virus. Él sabía que había salido del laboratorio porque él mismo estaba financiando "gain of function" en China. Mintió sobre la letalidad del virus. Mintió sobre el uso de la mascarilla. La regla de los dos metros de distancia, literalmente, fue un invento y admitió que no habían estudios ni tenía base científica que la respaldara. Presionó para que censuraran los médicos que estaban en contra de su narrativa como por ejemplo hizo con los tres epidemiólogos autores de la Declaración de Barrington.
Pese a la exposición pública de sus maquinaciones, al ser convocado el pasado 29 de julio por una comisión del Senado para analizar su gestión se negó a contestar a ninguna pregunta, amparándose en la Quinta Enmienda de la Constitución norteamericana, por la que cualquiera puede no declarar para evitar autoincriminarse.
Su actitud ha llevado a que el pasado jueves fuera declarado en desacato al Congreso, lo que abre la puerta a un procesamiento penal.
Si éste finalmente se produjera asistiríamos a una intensa batalla legal, ya que Fauci recibió un indulto preventivo del expresidente Joe Biden por todas sus acciones desde 2014 hasta enero de 2025 justo antes del traspaso de poderes a Trump. El alcance de esa singular medida podría no blindar al ex-responsable de salud en base a varios argumentos, que van desde el hecho de que su implicación en las investigaciones de ganancia de función empezaron antes de 2014 hasta el hecho de que la firma presidencial probablemente fue automatizada por un robot y no sería, como prescribe la ley, manuscrita, pasando por el hecho de que el perdón es por crímenes contra el pueblo americano, pero siendo que afectó no solamente a USA, sino a todo el mundo, dado que el personaje era la "referencia científica" sus crímenes deberían catalogarse como crímenes contra la humanidad.
Anthony Fauci destinó millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses a financiar peligrosas investigaciones de ganancia de función en el laboratorio de Wuhan; colaboró con la Comunidad de Inteligencia para suprimir la verdad sobre sus acciones y ocultar el origen de la fuga del virus del laboratorio; y mintió al Congreso bajo juramento en 2024. Su conducta criminal ha causado un daño a la humanidad imposible de cuantificar. Tal como declaró Robert Kennedy Jr.:
"Según la ley federal, él (Fauci) tuvo que eliminar la ivermectina y la hidroxicloroquina porque no se puede dar autorización de uso de emergencia a una vacuna si hay un medicamento aprobado para cualquier propósito que se haya demostrado que es eficaz contra la enfermedad en cuestión".
"Hay alrededor de 285 estudios que muestran que la ivermectina y la hidroxicloroquina redujeron colectivamente las estadías hospitalarias en un 80%, redujeron las muertes en un 80%. El 80% de las personas que murieron por COVID en este país hubieran sobrevivido correctamente tratadas".
"Sabes, en este país usamos remdesivir y tuvimos el monopolio durante el primer año porque convenció a Trump de que comprara el 100% de los suministros. Bueno, esa es una de las razones por las que tuvimos la mayor cantidad de muertes. Porque la muerte por remdesivir se parece a la muerte por COVID. Es insuficiencia renal. Es edema pulmonar. Todas las cosas que hace el COVID para matarte, el remdesivir también las hace. Así que nadie lo sabía".
"Estados Unidos tiene el cuatro coma dos por ciento de la población mundial y el veinte por ciento de las muertes por COVID del mundo. Tenemos el recuento de cadáveres más alto de cualquier país del mundo".
Queda por ver qué va a hacer la Justicia ahora que la narrativa que Fauci creó se ha derrumbado.
(https://t.me/DraNataliaPrego/)
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