Suena coherente, como suena siempre lo que sea que promulgue un comunicador eficaz. Solo que lo enunciado es radicalmente falso, como demostraré en esta entrada. Y por mucho que resulte cómodo para los prejuicios de quienes son incapaces de mirar el mundo sin la distorsión de unas lentes maniqueas, que lo dividen en buenos -los afines a las propias ideas- y malos -los que las rechazan-, atribuir toda la maldad a un bando y considerar al otro poco menos que angelical -cuando ambos tienen una pléyade de esqueletos escondidos en el armario- es un proceder pueril del que deberían avergonzarse los palmeros de unos u otros. Y en este caso son los blanqueadores de la dupla Netanyahu-Trump -incluidos Esperanza Aguirre, Pilar Rahola, Lucía Etxebarría o Hermann Tertsch- quienes niegan cínicamente la evidencia.
La imagen que algunas cuentas atribuyen falsamente a Kabul procede de un vídeo difundido en redes sociales en el que se ve a una multitud frente a un edificio parcialmente derruido rodeado de escombros. Puedes ver el momento exacto en los primeros segundos de este vídeo:
Iranian media now report 40 killed and 48 students injured following the strike on a girls’ elementary school in Minab, as rescue and recovery efforts continue. https://t.co/kCR6Gagvip pic.twitter.com/faBFkgFn3D
— Ali Hashem علي هاشم (@Alihashem) February 28, 2026
Las agencias de noticias que distribuyen los fotogramas de esta grabación se la atribuyen a IRIB TV, la corporación estatal de radio y televisión de Irán. En este otro vídeo, atribuida a la agencia semioficial Mehr, se ve la escuela desde otra perspectiva.
Footage showing the bombed grils' school.
— GeoRaccoon (@GeoRaccoon) March 1, 2026
The playground is visible.
But also, at 00:07, a building at the base next to the school area, is bombed, even still smoking.
(27.109086, 57.085385)@GeoConfirmed
Source: https://t.co/jrr4jWdkVy pic.twitter.com/a6nXyq1Tyf
Estas imágenes nunca se habían difundido con anterioridad. Y el ataque a una escuela en Kabul en 2021 del que, dicen los falsarios, fueron supuestamente tomadas estas imágenes -nunca antes divulgadas, insisto- se produjo en un edifico completamente diferente, en color, forma, tamaño, etc., y en el que no estalló un misil, sino un coche bomba.
Aún hay más, una búsqueda en Google Maps revela que el emplazamiento de la escuela atacada, en el bulevar Resalat (27.109896450256, 57.08475927079382), en Minab, en la provincia de Hormozgán, se corresponde con las imágenes difundidas por IRIB TV. Varias fuentes apuntan, a partir de herramientas como OpenStreetMap e imágenes satelitales, que la escuela Shajarah Tayyiba formaba parte del recinto del cuartel Sayyid al-Shohada de la Brigada Asef del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán. Se pueden comprobar a continuación las coincidencias inequívocas entre la imagen satelital de Google Maps y la foto del escenario del atentado a la escuela, como el porche de la entrada principal, la cornisa, las palmeras visibles junto al colegio y el bordillo:
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En el rectángulo azul, la ubicación de la escuela. En el rojo, el área de la instalación militar donde se ubica un centro médico afiliado a la Guardia Revolucionaria de Irán. |
Las fotografías y videos difundidos por agencias de noticias internacionales como The Associated Press, Reuters o France Presse, muestran la escuela desde diferentes ángulos. Estas imágenes permiten confirmar igualmente su localización gracias a las puertas de entrada al recinto o los murales con dibujos infantiles.
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Una vez más se cumple que la primera víctima de la guerra es la verdad |
El bombardeo se produjo a las 10,45 a.m. del pasado sábado -la semana escolar iraní va de sábado a miércoles, respetando el viernes como día de descanso según el precepto coránico-, hora local, cuando había decenas de niñas en el interior de esta escuela femenina de educación primaria. Al menos 165 personas murieron, la mayoría estudiantes, según las autoridades locales, y entre las víctimas habría también padres de las escolares y personal educativo.
Al estar la escuela emplazada en un complejo de edificios del ejército iraní, que también incluye un centro sanitario, la mayoría de alumnas de ese colegio podrían ser hijas de militares. Si pensamos en lo que han sido las casas-cuartel en la España reciente -objetivo también de bárbaros ataques perpetrados por miserables que causaron la muerte a numerosos niños, como los seis asesinados en Zaragoza el 11 de diciembre de 1987 o los cinco que perecieron en la casa-cuartel de Vic el 30 de mayo de 1991- podremos entender el funcionamiento de este tipo de complejos, abarcantes de varias manzanas. El emplazamiento explica que fuera uno de los objetivos del ataque de la coalición judeo-norteamericana, si bien el atroz resultado desmiente la cantinela de lo de los ataques "quirúrgicos", "selectivos", "precisos" y demás retórica difundida por esa instancia denominada con un término tan contradictorio -Groucho dixit- como "inteligencia militar".
Algún tergiversador ha sugerido en redes que la imagen de la escuela arrasada ha sido creada con Inteligencia Arficial. Sometida a verificación con Hive y Sight Engine, ambas herramientas concluyen que el contenido no está generado con IA.
Más de 50.000 publicaciones solo en twitter aseguraron que el vídeo era falso y que correspondía a un atentado en otro país. Sin embargo, ni una sola de ellas pudo mostrar una entrada recuperada del caché de la Red en que se mostrara que el atentado del Isis en 2021 fue ilustrado con dicho video. Ni una. Que Grok -la IA de un colaborador de Trump como es Elon Musk- borrara su inicial atribución al volverse viral deja bastante claro el intento por desvincularse de un "fake" de proporciones bíblicas (o tal vez, visto quienes lo alimentan, debería decir "talmúdicas").
El rabino desquiciado del vídeo precedente no puede ser más claro: ningún humano que no se incline ante su sanguinaria religión de resentimiento, odio y supremacismo delirante merece vivir. Tú y yo incluidos, amigo lector, a no ser que seas un adorador de Jehová con tirabuzones, circunciso y fanatizado. Las niñas que esa mañana acudieron a la escuela están incluidas en el interminable listado del genocidio anhelado por el rabino. Masacrarlas fue, según sus creencias, un acto de justicia, la voluntad de Yahvé. No se por qué tanto propagandista del proyecto mesiánico de Isra-Hell incurre en el bulo de negar lo sucedido, en vez de glorificarlo. Sería inhumano, pero coherente con su ideología inhumana.
En cambio, los secuaces del sionismo califican de "fake new" el cumplimiento de sus mandatos. Particularmente torpe es el "desmentido" de RealRawNews negando que la incursión de la fuerza aérea USA hubiese asesinado a decenas de niñas ... en Teherán. El becario debería haber consultado un mapa para darse cuenta de que la escuela masacrada se encuentra a 1.369 kilómetros de la capital iraní. Es lo que tienen las prisas.
(Fuentes: https://www.rtve.es/noticias/; https://t.me/mehrnews/; https://ctxt.es/)
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El archiconocido montaje de las armas de destruccion masiva no se pudo desmontar hasta ya terminada la invasion de Iraq.
ResponderEliminarEn ese momento no habia voluntad por verificarlo y el argumento venia perfecto para segun que planes.
¿Culpables de tal bulo? Se podria decir que la fe del creyente.
¿Responsabilidades? Ninguna.
Mary Lea Trump, es la sobrina rebelde de Trump y ha puesto un comenrario en X sobre esta masacre:
ResponderEliminar"Desafío a cualquiera que intente justificar esto".
Es verdad que en Irán existe un profundo descontento con su propio gobierno. Durante años, miles de iraníes —sobre todo mujeres— han protestado contra la represión política, las restricciones sociales y las leyes obligatorias sobre el velo. El movimiento “Woman, Life, Freedom” surgió tras la muerte de Mahsa Amini en custodia policial en 2022 y desató protestas en todo el país, enfrentadas con arrestos masivos, tortura y ejecuciones. Eso es real, doloroso y no debe negarse.
ResponderEliminarPero una cosa es la lucha interna de un pueblo contra su gobierno, y otra muy distinta es la violencia militar externa que destruye un país entero. Confundir ambas cosas es exactamente la simplificación que muchas potencias utilizan para justificar guerras. Un pueblo puede estar en conflicto con su régimen y aun así no merecer que su territorio sea bombardeado, sus ciudades destruidas o sus niños convertidos en víctimas colaterales.
El problema es la ceguera selectiva. De pronto la violencia sólo existe cuando el enemigo es Irán, pero desaparece cuando quienes bombardean, invaden o bloquean son las potencias que llevan décadas sembrando muerte en Medio Oriente y en buena parte del mundo.
“La caída del opresor” no justifica este culmen de la cadena brutal de intervenciones extranjeras. ¿Quién armó dictaduras, financió guerras, organizó golpes de Estado y destruyó países completos? ¿Irán? No. El patrón es público y documentado: intervención, desestabilización, demonización del enemigo y luego guerra “liberadora”. Lo vimos en Irak, en Libia, en Afganistán, en Siria. Millones de muertos, ciudades reducidas a polvo, sociedades enteras fragmentadas. Y siempre con el mismo discurso moral: “liberar pueblos”.
La idea de que “el pueblo celebra” siempre debe mirarse con cautela. En toda guerra hay propaganda, manipulación mediática y construcción de narrativas convenientes. Las mismas potencias que hoy dicen defender a las mujeres iraníes han respaldado durante décadas a monarquías absolutas donde las mujeres ni siquiera podían conducir o decidir sobre su propia vida. Esa doble moral no es casualidad: es geopolítica.
El problema no es defender derechos humanos. El problema es invocar los derechos humanos sólo cuando sirven como pretexto para bombardear a un adversario, mientras se guarda silencio ante los crímenes de aliados estratégicos. La indignación no es una exageración moral. Es la única reacción humana posible cuando el poder militar del mundo convierte una escuela en un blanco.
Hay quien dice que no tenemos derecho a opinar porque no vivimos allí. Entonces explícame esto: ¿tampoco podemos hablar cuando dos bombas son lanzadas por las milicias norteamericanas sobre una escuela llena de niñas iranies?
No uno. Dos. Según la propia información difundida desde el Pentágono, esos proyectiles impactaron el edificio escolar mientras las niñas estaban en horario de clases. El resultado no es un debate geopolítico: es una escena brutal que ningún discurso estratégico puede limpiar. Cuerpos pequeños bajo los escombros, mochilas manchadas de sangre, pupitres convertidos en fragmentos. Más de ciento sesenta niñas muertas, según los reportes iniciales. Y aun así dicen que no tenemos derecho a opinar. Piden silencio. La ofensiva militar que lanzó Estados Unidos junto con Israel no empezó en un cuartel ni en un campo de batalla: empezó también ahí, sobre una escuela.
Y cuando la indignación por la vileza del hecho y las preguntas sobre esa masacre, llegaron al secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, simplemente respondió que “lo están investigando”. Así funciona esta maquinaria de guerra: primero bombardean, después investigan, después de que las niñas han sido enterradas. Entonces:
¿de eso tampoco podemos hablar?
¿esa sangre tampoco cuenta porque ocurrió lejos de nuestra casa?
(continúa)
La indignación selectiva es la forma más cómoda de la hipocresía. Cuando el enemigo es Irán, todo se vuelve condena moral. Pero cuando las bombas caen desde Washington o Tel Aviv, de pronto aparecen las excusas, las dudas, los silencios. Si realmente vamos a hablar de opresión y de pueblos que sufren, entonces hablemos de todos los muertos. También de las niñas que murieron bajo los misiles de quienes hoy dicen venir a “liberar”.
ResponderEliminarPorque si el mundo empieza a aceptar que matar niños puede justificarse dependiendo de quién lance la bomba, entonces lo que se está destruyendo no es sólo un país. Es la última frontera de la conciencia humana.
La respuesta del poder fue la fórmula burocrática de siempre: “estamos investigando”. Como si las niñas fueran una variable técnica dentro de una operación militar. Como si la muerte de más de un centenar de menores pudiera archivarse en un informe.
Entonces aparece la pregunta: ¿debemos callar porque no vivimos allá? ¿Debemos aplaudir porque se trata de Irán? ¿Debemos celebrar mientras niñas mueren bajo misiles porque el agresor pertenece al bloque que domina la narrativa mundial?
Observa cómo funciona el lenguaje del poder. Cuando un país adversario comete una atrocidad, la palabra crimen aparece inmediatamente. Cuando la atrocidad proviene de Washington o de sus aliados, el vocabulario cambia: “incidente”, “operación”, “daño colateral”, “investigación en curso”.
Pero una escuela no es un objetivo militar ambiguo.
Una escuela llena de niñas no es una instalación estratégica.
Dos misiles cayendo sobre un edificio escolar no son un accidente metafísico del destino.
Son decisiones humanas dentro de una maquinaria de guerra.
dices que no debemos opinar, que no vivimos allí, que no conocemos el sufrimiento de ese pueblo. Como si la compasión necesitara pasaporte. Como si la conciencia moral dependiera de la latitud.
No, el asesinato de 160 niñas iranies en una escuela, no necesita traducción cultural. No necesita interpretación política. Es un crimen moral entendible en cualquier idioma del planeta.
(Ana Mª Garduño)
Qué obsesión tiene esta gente con el número 6...
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