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jueves, 5 de marzo de 2026
POR QUÉ LA VACUNACIÓN SUPUSO UN ESTÍMULO PARA LA EVOLUCIÓN DEL COVID
Las vacunas no esterilizantes -aquellas que previenen enfermedades graves pero no bloquean la infección ni la transmisión- crean un entorno propicio para la evolución de patógenos. En el contexto de virus de las vías respiratorias superiores altamente transmisibles, como el SARS-CoV-2, el uso generalizado de estas vacunas impone una presión inmunitaria desigual sobre la población viral. Las infecciones posvacunación en huéspedes vacunados exponen a los virus a niveles subneutralizantes de anticuerpos sistémicos (no de IgA mucosa) y a respuestas inmunitarias de memoria que seleccionan mutaciones capaces de escapar parcialmente del sistema inmunitario. Estas "variantes de escape" se replican a pesar de la inmunidad previa, superando gradualmente a las cepas que siguen siendo sensibles a las respuestas inducidas por la vacuna.
Debido a que la inmunidad vacunal disminuye rápidamente, los ciclos de reinfección continúan, brindando a cada generación viral una mayor oportunidad de adaptación. Los estudios de modelización muestran que la vacunación puede maximizar la presión de escape antigénico cuando las personas vacunadas contribuyen sustancialmente a la propagación de la enfermedad. Con el tiempo, esta dinámica selectiva favorece las variantes con epítopos alterados, mayor transmisibilidad y resistencia a los anticuerpos monoclonales, precisamente la trayectoria observada durante la evolución del SARS-CoV-2 desde la fase alfa hasta la fase ómicron.
En otoño de 2020, aparentemente nadie reparó en la posibilidad de resistencia viral a las "vacunas" contra la COVID-19, mal concebidas. Este fue un error garrafal y masivo de salud pública que aún no se ha reconocido.
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Contemplo la posibilidad de que el SARS-CoV-2 sea un virus de contagio digestivo.
ResponderEliminarCon todo lo que sabemos hasta hoy, lo claramente descartable es que el patógeno -no me atrevo a llamarlo "virus"- causante del Covid no infectó a nadie por vía respiratoria.
EliminarLa hipótesis que más sólida me parece es la que supone que en un principio se llamó Covid a la gripe estacional, que se cebó con ancianos con comorbilidades, y que una vez se difundió el terror hacia una supuesta enfermedad novedosa ésta se inoculó a las masas mediante la "vacunación".
Cuando el 99,99 % de los "médicos" se "informaba" del covid por la televisión, un médico y dos farmacéuticos del hospital de Barbastro, Huesca, hicieron farmacovigilancia, estudiando si los "muertos covid" de Huesca podrían tener algún medicamento en común, que hubiera podido influir en la mortalidad. Descubrieron que el 95% tenían puesta la vacuna de la gripe del año anterior.
Si unimos éste dato a la correlación idéntica entre la "mortalidad Covid" y la irradiación 5G, nos encontramos con un arma binaria de diseño, muy difícil de detectar.