viernes, 29 de abril de 2022

HEPATITIS INFANTIL E INYECCIONES COVID



Desde hace algunas semanas estamos asistiendo a un goteo de noticias preocupantes sobre un aumento de casos de hepatitis infantiles desconocidas hasta ahora y con signos del extrema gravedad, puesto que aproximadamente uno de cada diez niños afectados ha necesitado un trasplante hepático, y ya se ha comunicado la primera muerte por esta causa. Según la agencia EFE el día 24 de abril se habían notificado 169 casos en 11 países, siendo España uno de ellos con 13 casos comunicados.

La edad de los pacientes oscila entre un mes y 16 años, no suelen tener fiebre aunque sí síntomas digestivos como vómitos, diarrea y dolores abdominales y no se han detectado en los enfermos los virus normales que suelen producir hepatitis, mientras que sí se han encontrado, en muchos casos, secuencias de adenovirus y del SARs-CoV-2. Lo curioso es que los adenovirus, incluso el adenovirus 41 que puede estar asociado con sintomatología de gastroenteritis, nunca han producido cuadros clínicos graves como la hepatitis, mientras que el SARs-CoV-2, supuesto causante del síndrome covid, así como las vacunas covid, sí que están relacionadas con hepatitis de diversa gravedad.

Por supuesto, los voceros del sistema se han apresurado a decir que las inyecciones covid no tienen nada que ver, antes incluso de que los expertos se pronuncien, pero la realidad parece mostrar indicios fundamentados de todo lo contrario. En primer lugar porque el síndrome covid, que afecta con mucha frecuencia al hígado, puede producirlo simplemente la proteína espiga del SARS-CoV-2, como muestran numerosos estudios, y dicha proteína es en la que se basan todas las inyecciones covid, especialmente las génicas. En segundo lugar porque hay ya una buena cantidad de publicaciones científicas en las que se demuestra que dichas inyecciones producen hepatitis. Y en tercer lugar porque esta “nueva hepatitis infantil” aparece justamente después de que muchos niños hayan sido vacunados innecesariamente con estos perjudiciales fármacos transgénicos.

Urge por tanto hacer un adecuado estudio epidemiológico constatando todos los posibles factores implicados en esta nueva epidemia, especialmente si los niños afectados o sus padres han recibido algún tipo de inyección para covid. Y esto por lo siguiente:

Porque el propio estudio de Pfizer confirma que la inyección de ARNm se acumula en el hígado y causa hepatitis.


A pesar de que se asumió alegremente por la propaganda mediática que las proteínas de pico (espiga o spike) se quedarían en el lugar de la inyección, el propio estudio de Pfizer así como el estudio de biodistribución de esta inyección realizado por la Agencia Reguladora Japonesa muestran que el contenido de la inyección pasa al torrente sanguíneo y se acumula en diversos órganos, principalmente en hígado, bazo, glándulas suprarrenales y ovario. La mayor concentración de esta proteína tóxica, así como la de las no menos tóxicas nanopartículas lipídicas que contiene, termina en el hígado, que es el órgano encargado de su eliminación y en los animales que recibieron la inyección de Pfizer se observó daño hepático y elevación de las enzimas características de la hepatitis (AST, ALT, GGT y fosfatasa alcalina).

Este fue el motivo por el cual los investigadores Aldén et al. del Departamento de Ciencias Clínicas de la Universidad de Lund, examinaron el efecto de la inyección de Pfizer en una línea celular de hígado humano in vitro, e investigaron si se puede transcribir de manera inversa en ADN a través de mecanismos endógenos. Publicaron su artículo en la revista Current Issues of Molecular Biology. Los autores del artículo descubrieron que cuando la vacuna de ARNm de Pfizer ingresa a las células hepáticas humanas, activa el ADN de la célula que se encuentra dentro del núcleo para aumentar la producción de la expresión del gen LINE-1 para producir ARNm. Luego el ARNm sale del núcleo y entra en el citoplasma de la célula donde se traduce en la proteína LINE-1. Un segmento de la proteína llamado marco de lectura abierto-1, u ORF-1, regresa luego al núcleo donde se une al ARNm de la vacuna y se transcribe de manera inversa en ADN de proteína espiga (spike).

Al realizar el estudio, también encontraron estas proteínas de punta (spike) expresadas en la superficie de las células hepáticas que, según los investigadores, pueden ser atacadas por el sistema inmunitario y posiblemente causar hepatitis autoinmune, ya que ha habido informes de casos de personas que desarrollaron hepatitis autoinmune después de dicha vacunación.

Los investigadores Bril et al (2021) descubrieron que los casos graves de covid se caracterizan por una desregulación autoinflamatoria que contribuye al daño tisular, del que parece ser responsable la proteína de punta del virus. También informaron que la histología reveló la presencia de eosinófilos, que se observan con mayor frecuencia en lesiones hepáticas inducidas por fármacos o toxinas, aunque también se pueden encontrar en casos de hepatitis autoinmune.

Y no se puede alegar desconocimiento porque es bien sabido ya desde el primer SARs-CoV que la proteína espiga (spike) y las inyecciones basadas en ella producen hepatitis. En el 2004, Weingartl y colaboradores publicaron un estudio en Journal of Virology en el que reportaron que los modelos animales (hurones) que recibieron la vacuna vectorizada rMVA (basada en la proteína Spike) contra SARS-CoV desarrollaron hepatitis fulminante. En sus conclusiones se puede leer:. “nuestros datos sugieren que la vacunación [basada en] la proteína Spike de SARS-CoV puede conducir a daño hepático marcado luego de una infección con SARS-CoV. Esta información es muy importante para el desarrollo de vacunas SARS seguras. Debe tenerse una precaución especial en los ensayos humanos con las vacunas SARS dado el potencial de daño hepático de la inmunización y la [posterior] infección»

De hecho, en el párrafo final del resumen del estudio se puede leer: «nuestros datos sugieren que la vacunación con el rMVA que expresaba la proteína S de SARS-CoV se asoció con hepatitis marcada».

Se podrá argumentar que no todos los niños que han sufrido esta hepatitis severa estarían vacunados con Pfizer-Biontech, ya que también se han dado casos en menores de cinco años, pero es curioso que se asocie un adenovirus a dichos casos y que sea especialmente en el Reino Unido donde más casos se han dado de esta nueva hepatitis. Pues bien, es precisamente en Reino Unido donde más se ha puesto la vacuna covid de AstraZeneca, incluso en niños, ya que es de diseño británico y que dicha vacuna está basada en un adenovirus recombinante de chimpancé que codifica la proteína espiga (spike). Estos virus transgénicos resultan muy peligrosos, precisamente por su capacidad de recombinarse con otras secuencias génicas y volverlas tóxicas para las células, siendo además transmisibles a otros individuos, especialmente si mantienen con ellos un estrecho contacto, por este motivo es imperioso investigar si los padres o familares directos de estos niños enfermos de hepatitis recibieron también la inyección de AstraZeneca.

Por cierto, en España, todos los profesores vacunados han recibido al menos dos dosis de esta inyección de AstraZeneca para covid.

Mª José Martínez Albarracín
(Fuente: https://cienciaysaludnatural.com/)

LOS CONFINAMIENTOS SOLO PROLONGARON LA PANDEMIA Y RETRASARON LA INMUNIDAD COLECTIVA



“Si aplanas la curva, estás prolongando el período que lleva hasta que tengamos lo único que detiene la enfermedad del virus respiratorio, y eso es la inmunidad colectiva”, dijo el epidemiólogo Knut Wittkowski.


El destacado científico Knut Wittkowski, enormemente crítico con la narrativa gubernamental que sostiene que los cierres fueron la mejor respuesta al Covid-19, habló con Jeffrey Tucker, del Instituto Brownstone, sobre el daño excesivo que él cree que han causado los bloqueos.



Knut Wittkowski es el ex director de Bioestadística, Epidemiología y Diseño de Investigación en el Centro de Ciencias Clínicas y Traslacionales de la Universidad Rockefeller, así como el fundador y director ejecutivo del desarrollador de fármacos Asdera, LLC. Wittkowski habló a principios de 2020 sobre lo que creía que era defectuoso en el enfoque para lidiar con la situación viral.

Su posición entonces, como es ahora, es que no deberían haberse implementado medidas generalizadas debido a lo que sus décadas de experiencia le han dicho sobre la actividad de los virus.

En 2020, Wittkowski dijo que “lo único que detiene la enfermedad es la inmunidad colectiva”, lo que reiteró en su conversación con Jeffrey Tucker. Tucker dijo: “Ahora, otra cosa que recuerdo que dijiste en ese momento fue que este intento de aplanar la curva podría terminar prolongando el dolor que teníamos que experimentar”.

“Esto no es lo que podría pasar”, respondió Wittkowski. “Esto es lo que sucede por definición”.

“Si aplanas la curva, estás prolongando el período que lleva hasta que tengamos lo único que detiene la enfermedad del virus respiratorio, y eso es la inmunidad colectiva … Tenemos que esperar a que la naturaleza siga su curso, así que si aplanas la curva lleva más tiempo, pero no hay alternativa …”

Agregó que la inmunidad colectiva se puede lograr mediante vacunas, pero no es aconsejable con una epidemia debido al tiempo que llevaría desarrollar una vacuna efectiva. Mientras tanto, no se necesitan más de 6 semanas para que termine una epidemia, explicó.

En su opinión, al extender el tiempo que tiene un virus para propagarse, en realidad se crea la oportunidad de que haya múltiples oleada que de otro modo no habrían ocurrido.

“La típica epidemia … se acaba en seis semanas”, dijo. «Y esas seis semanas no son tiempo suficiente para que el virus se vuelva resistente [a la inmunidad]».

Wittkowski agregó que un virus puede mutar después de un período de aproximadamente tres meses en algo que el huésped experimenta como novedoso, lo que puede dificultar que las personas resistan una enfermedad grave.

“Para deshacernos de una epidemia de enfermedad por virus respiratorio que se está propagando naturalmente, si estamos aplanando la curva, estamos prolongando la propagación, estamos entrando en un estado que la naturaleza no había previsto … Somos responsables de lo que está sucediendo … una ola tras otra … Este es el conocimiento epidemiológico estándar”.

Tucker preguntó al epidemiólogo cómo respondería a la idea de que los hospitales se habrían colapsado si se hubiera adoptado el enfoque convencional de adquirir inmunidad colectiva.

Wittkowski afirmó que en el caso de Nueva York, por ejemplo, ya habían pasado semanas de propagación viral en la ciudad, por lo que comenzar los bloqueos durante esa propagación fue una medida tardía e inútil  que lo único que provocó fue la prolongación de la enfermedad. También comentó que presentar un caso tan extremo como el de Italia como ejemplo a seguir fue una irresponsabilidad, dada su población muy envejecida y el hecho de que el sistema de salud en ese país está constantemente sobrecargado debido a la mala gestión.

Wittkowski aplaudió el deseo de Donald Trump de tener la nación abierta para la Pascua de 2020.

“Eso era lo que debería haber sucedido”, dijo.

“La epidemia habría tomado un curso muy diferente. … Solo quizás el 10 por ciento de las personas que realmente murieron hasta ahora habrían muerto si los bloqueos hubieran terminado”.

El científico dijo que es peligroso que cualquier mitigación continúe, ya que retrasa una inmunidad completa y duradera. Terminó la entrevista haciendo una analogía entre un virus y una marea del océano. “Una epidemia de virus es como una marea: viene y podemos dirigir un poco … ¿Podemos detener la marea? No. Lo mismo se aplica a las enfermedades virales. Sí, podemos proteger a las personas vulnerables … pero no podemos detener la epidemia. Esto es tan imposible como detener la marea”.

Kennedy Hall
(Fuente: https://www.lifesitenews.com/; visto en https://trikooba.blog/)

jueves, 28 de abril de 2022

EL MIEDO AMBIENTE



Es muy importante que los que se han inyectado - “vacunado” no hay nadie, pues no son vacunas- sepan que los efectos perversos de las dosis de ARNm sintético pueden aparecer a lo largo de meses e incluso años. Existe la falsa creencia de que siempre son inmediatos pero por desgracia no es así.

Esa es la perversidad del producto, igual que los matarratas, hacen efecto retardado para que el roedor no relacione el cebo envenenado con el efecto letal.

Eso engaña a las ratas, pero no debería engañar a los humanos, que se supone que somos mucho más inteligentes.

Anda Boris Izaguirre de plató en plató casi presumiendo de su problema cardíaco obviando su más que probable relación con que se halla inoculado. No contempla la posibilidad o no nos lo dice, pero es bastante evidente.

No duden de que estas campañas de influyentes separando causa de efecto son financiadas. Izaguirre es guionista e inteligentísimo, y sabe perfectamente lo que hacer para sacar partido a cualquier situación adversa.

Interesante que tantos pacientes perjudicados por IATROGENIA inviertan la realidad -que han enfermado por tratamientos médicos equivocados- y potencien que la medicina “los ha salvado”.

En realidad los ha enfermado, o como mucho los ha salvado de lo que antes les provocó.

Se está convirtiendo a la sociedad en un grupo de hipocondríacos convencidos de su mala suerte, de la cual pretenden curarse aumentando las dosis; como vacunadictos poli-toxicómanos, empeoran su situación buscando solucionarla.


Me recuerdan a un alumno que tenía muchos problemas de estómago, no dormía bien, estaba pálido ... un día le pregunté. Estaba convencido de que lo suyo era genético y no tenía remedio. Para intentar paliarlo, por las noches tomaba leche, creyendo que era un alimento sano que le ayudaba.

Solo le dije ¿has pensado que puedes ser intolerante a la lactosa y cuanta más leche tomas peor te pones?

Puso cara de incredulidad ¡la leche es buena, todo el mundo lo sabe!

Cuando le dolía mucho el estómago por la noche aumentaba las dosis de leche.

Me costó convencerlo de que, simplemente, hiciera la prueba de estar un mes sin beber ese líquido glandular de la hembra de otra especie de mamífero que ningún otro animal adulto consume jamás.

¡Prueba hombre! le dije, no pierdes nada, si no funciona vuelves a beber pus.

Lo hizo y se acabaron sus problemas.

No soy médico ni lo pretendo, pero sé que nuestra mente nos traiciona a menudo y tratamos de curarnos de algo aumentando las dosis de lo que precisamente nos está dañando.

A estos vacunadictos les pasa lo mismo. Son yonquis convencidos de que la siguiente dosis lo solucionará todo, pero se sienten cada vez peor.

Los médicos patrocinados por las farmacéuticas les dicen que padecen Covid persistente, algo que no existe; lo que tienen son efectos secundarios persistentes.

Fue la misión de la imaginaria ómicron; que millones de personas la pasaran de forma leve pero quedaran convencidos para siempre de haber “pasado el Covid”. De este modo todo lo que les pase durante años no será por las inyecciones experimentales sino que será por ómicron: “claro” dicen, lo tuve.

Una vez entrados en el círculo vicioso, los polinoculados enganchados ansían la siguiente dosis milagrosa para actualizar su software genético empeorando el problema.

La prensa propagandista hace grandes esfuerzos por convencernos de que lo que tenemos es cambioclimatitis aguda, y que la bondadosa medicina (en realidad camellos con bata blanca) nos va a salvar.

El cáncer avanza como nunca antes, porque las dosis de estas inyecciones lo provocan, lo desatan y hacen rebrotar viejos tumores ya controlados.

Pero los vacunadictos se niegan a verlo porque les hace sentirse tontos por haber ido voluntariamente a meterse veneno en sus venas.

Pronto a los que contamos estas verdades del barquero nos van a censurar, esta semana se aprobaron nuevas normas y leyes para ello. Guarden lo que les guste, compartan rápido porque este canal y otros muchos serán eliminados pronto.

Necesitan hacernos desaparecer porque para ellos no hay nada más peligroso que un teclado libre.

Por desgracia seguirá muriendo y enfermando de por vida gente, incluidos niños y jóvenes, por culpa de haberse “vacunado”. El entorno de estas víctimas empieza a darse cuenta. Quien más quien menos ya conoce varios casos. La explicación de que no saben las causas hace aguas por todas partes. Una legión de binoculados aseguran que no se pondrán ni una más ... ellos saben todo esto y créanme que somos más de la mitad de la población mundial los que ya NO CREEMOS en estas falsas vacunas.

Las TV y radios no pueden con nosotros, la gente nos lee cada vez más porque ofrecemos estudios, datos, evidencias, reflexiones y argumentos cada día, mientras el lado oficialista no da NADA más allá de un CRÉEME.

Hasta los más confiados, la población más mansa, estaba al limite de la insurrección hace dos meses. Por eso decidieron dejarnos respirar, aflojar el sedal para hacernos creer que estamos libres; sin embargo muchos siguen con el anzuelo dentro, clavado, dispuesto a engancharlos de nuevo cuando los globalistas decidan de nuevo inventar rebrotes, nuevas variantes, nuevos virus, nuevas creaciones míticas que reactiven el miedo latente, el miedo ambiente.

Por eso esta tregua debemos aprovecharla para rearmar el alma y la mente.

El globalitarismo es el Mal, no le quepa a usted la mínima duda. El Mal necesita seducir, precisa de nuestra colaboración para avanzar. Por eso exige que ustedes se vacunen de forma voluntaria convirtiéndose en cómplices de su propia condena.

El obligado es un mártir, el voluntario es un judas, hay una enorme diferencia.

Pero recuerden, Pfizer no paga a traidores.

Fernando López-Mirones
(https://t.me/elaullido)


MATEMÁTICO AFIRMA QUE FUNCIONARIOS DEL GOBIERNO MANIPULARON LOS DATOS DEL COVID PARA FABRICAR LA “CRISIS PANDÉMICA”



Un matemático y profesor de gestión de información de riesgos en la Universidad Queen Mary de Londres está haciendo sonar la alarma sobre cómo los funcionarios del gobierno manipularon los datos y mintieron al público al implementar protocolos de prueba, confinamientos, mascarillas y vacunas durante la llamada "Pandemia de Covid-19" o coronavirus de Wuhan.

El Dr. Norman Fenton, PhD, dice que casi desde el comienzo de la campaña pudo ver que los funcionarios de salud estaban viendo lo que querían ver, y fabricando “pruebas” de una crisis para engañar al público para que aceptara el abuso médico y la tiranía a gran escala.

Fenton habló con Robert F. Kennedy, Jr., en su “RFK Jr. The Defender Podcast” sobre este tema, y reveló que la mayoría de los gobiernos parecen haber comprado estas falsedades para vendérselas a la gente.



“Creo que desde el principio estaba claro que la mayoría de los datos que publicaban los gobiernos, no solo el gobierno del Reino Unido, sino la mayoría de los gobiernos de todo el mundo… eran un poco engañosos porque se basaban en estadísticas muy fáciles de manipular”, dijo Fenton a Kennedy cuando se le preguntó acerca de los desafíos que vio cuando surgió la pandemia por primera vez.

“Hubo una prisa inmediata por sacar conclusiones, que se basaron en datos demasiado simplistas sobre el número de casos y las muertes”, agregó. “El problema era que los influencers y los tomadores de decisiones usaban muy fácilmente esos datos para encajar en narrativas particulares que exageraban la escala de la crisis”.

Las pruebas de PCR siempre fueron fraudulentas, pero muchas personas se negaron a escuchar

Algunas de las investigaciones anteriores que pintan una imagen más precisa de la tasa de infección frente a la tasa de mortalidad provinieron de Fenton y su equipo. Estos datos entraron directamente en conflicto, en muchos casos, con las cifras oficiales, que, según Fenton, eran defectuosas.

Ahora es evidente, según Fenton, que el supuesto virus no era tan peligroso como afirmaban el gobierno y los medios. El uso de pruebas de PCR también fue erróneo ya que las pruebas son inherentemente fraudulentas y nunca fueron pensadas o diseñadas para funcionar como una herramienta de diagnóstico de enfermedades.

Fenton ha entendido esto desde hace mucho tiempo, pero dado que la mayoría del público simplemente creía lo que las redes sociales o la televisión les decían, no había forma de entender a muchas personas sobre la naturaleza anticientífica de casi todo lo que sucedió.

“Inicialmente nos hicieron creer que la prueba PCR era una prueba de diagnóstico precisa”, dijo Fenton a Kennedy. “Pero luego, por supuesto, descubrimos que eso no era cierto. Y el impacto de eso ha sido catastrófico”.

Kennedy está de acuerdo, habiendo respondido a las revelaciones de Fenton admitiendo que sí, que son correctas.

“La magnitud de [la epidemia] se amplificó enorme y engañosamente por el mal uso de la prueba PCR”, dijo Kennedy.

Naturalmente, Fenton se ha enfrentado a constantes ataques que comenzaron a principios del otoño de 2020 cuando cuestionó públicamente la forma en que se clasificaban las muertes por covid. Las personas que mueren en accidentes de motocicleta o que mueren atragantadas con espárragos no son “muertes por covid”, pero en muchos casos se registraron como tales.

“Fue entonces cuando estábamos encontrando los problemas reales sobre los falsos positivos y la escala de los falsos positivos”, le recuerda Fenton al mundo sobre la línea de tiempo de todo esto.

Las muertes posteriores a la inyección también se clasificaron falsamente como “muertes no vacunadas” si ocurrieron dentro de las primeras dos semanas siguientes, siendo este otro truco de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para magnificar las dimensiones de una epidemia cuyo enfoque fue modulado de forma tremendista de acuerdo a los intereses de control de los gobiernos y de negocio de la industria farmacéutica.

Susan C. Olmstead
(Fuente: https://childrenshealthdefense.org/; visto en https://buscandolaverdad.es/)

"VACUNAS" COVID, ARMAS BIOLÓGICAS PARA EL GENOCIDIO Y LA DESHUMANIZACIÓN


miércoles, 27 de abril de 2022

THE LANCET: LAS "VACUNAS" COVID SON MÉDICAMENTE INÚTILES PARA SALVAR VIDAS



La prestigiosa revista médica británica The Lancet ha publicado un nuevo estudio que expone las “vacunas” contra el coronavirus de Wuhan (COVID-19) como médicamente inútiles cuando se trata de salvar vidas.

Se descubrió que las inyecciones de ARN mensajero (ARNm) de Moderna y Pfizer no salvan vidas, como se afirma. En realidad, más personas murieron en el grupo inyectado que en el grupo no inyectado, reveló el periódico. Tanto las inyecciones de ARNm de Pfizer como las de Moderna también causan un síndrome similar al SIDA.

Entre los 74.000 pacientes que participaron en el ensayo, 31 pacientes vacunados murieron mientras que solo 30 pacientes no vacunados fallecieron.

“Según los ECA con el seguimiento más largo posible, las vacunas de ARNm no tuvieron ningún efecto sobre la mortalidad general a pesar de proteger contra el COVID-19 mortal”, informó Daniel Horowitz de Blaze sobre el estudio, que fue financiado por el gobierno danés.

“Entonces, ¿cómo es que los ARNm no tuvieron ningún efecto sobre la mortalidad por todas las causas pero protegen contra el COVID mortal?”

La conclusión de Horowitz es que las inyecciones de ARNm de Pfizer y Moderna “realmente no protegen contra la COVID, o el beneficio nominal desaparece con la mortalidad por eventos adversos”.

Dado que la mayor parte de los participantes del ensayo eran adultos sanos, lo que significa que probablemente no habrían muerto de todos modos. Pero si las inyecciones supuestamente salvan vidas, entonces ¿por qué murieron 31 personas que recibieron las inyecciones?

“Suponen que para los adultos más enfermos, los ARNm podrían haber inducido un mejor resultado de mortalidad, pero eso es pura especulación”, escribió Horowitz.

“Sin embargo, lo que está claro es que los fabricantes de la vacuna de ARNm entendieron que no había ningún beneficio de mortalidad para las personas sanas y las presionaron de todos modos, a pesar de que tenían un riesgo sustancial de eventos adversos no relacionados con COVID”.

Alrededor del 98 por ciento de todos los “casos” confirmados de COVID en Nueva Zelanda ocurrieron cuando la mayor parte del país ya estaba vacunada

Una investigación de Nueva Zelanda respalda los hallazgos del nuevo estudio y revela que las vacunas contra el COVID no son efectivas para reducir la mortalidad general, a pesar de que el gobierno afirma lo contrario.

Es un buen estudio para evaluar más el asunto, dijo Horowitz, porque Nueva Zelanda es un país insular con muy pocas muertes relacionadas con COVID durante los dos primeros años de la pandemia.

Cada grupo de edad en Nueva Zelanda tiene una tasa de pinchazos superior al 90 por ciento, excepto en la categoría de 5 a 11 años. Más de la mitad de todos los adultos de Nueva Zelanda, especialmente aquellos considerados altamente vulnerables, recibieron también inyecciones de refuerzo.

Nueva Zelanda, según ese estudio, experimentó la mayor parte de sus muertes después de que todo esto se logró. En otras palabras, la introducción de los pinchazos no hizo absolutamente nada para minimizar las muertes y parece haber causado muchas de ellas.

“Hasta el 4 de noviembre de 2021, Nueva Zelanda registró solo 29 muertes por COVID, pero el país ahora tiene 469”, informó WND. “Y ese pico ha ocurrido, señaló Horowitz, durante la ola dominada por omicron, una variante que produce en gran medida una infección de las vías respiratorias superiores con síntomas leves”.


Cerca del 98% de los casos de Covid confirmados en Nueva Zelanda
tuvieron lugar con posterioridad a febrero de 2022

Curiosamente, casi todos los “casos” confirmados de la gripe Fauci en Nueva Zelanda ocurrieron después de que el país fuera vacunado en masa. Los datos muestran que solo el dos por ciento de los casos de COVID ocurrieron antes de que se introdujeran las vacunas allí.

Una situación similar ocurrió tanto en California como en Nueva York, escribió la Dra. Meryl Nass, médica y epidemióloga, en su página de Substack. La gran mayoría de todos los nuevos casos de COVID en esos dos estados altamente poblados ocurrieron en personas que recibieron las inyecciones, y después de que las inyecciones se distribuyeron ampliamente.

“Encontró que los californianos y neoyorquinos vacunados tenían tres veces más probabilidades de desarrollar COVID que aquellos que tenían inmunidad previa y no estaban vacunados”, informó WND.

(Fuentes: https://www.wnd.com/; https://www.theblaze.com/; https://merylnass.substack.com/; visto en https://buscandolaverdad.es/)

UN PROFESOR DE OXFORD MUESTRA CON DATOS OFICIALES QUE LAS MASCARILLAS «NO HICIERON UNA DIFERENCIA SIGNIFICATIVA» EN LAS TASAS DE INFECCIÓN



El profesor de la Universidad de Oxford, Jim Naismith, afirma que a pesar de que Inglaterra abandonó su mandato de mascarillas en julio y Escocia mantuvo sus reglas en vigor, los datos oficiales muestran que esto «no ha supuesto una diferencia significativa» en las tasas de infección.

Naismith dijo que es poco probable que los nuevos mandatos de mascarillas impuestos en Inglaterra actualmente tengan un gran impacto en la lucha contra la propagación de la nueva ‘variante’ llamada Omicron.

El uso de mascarillas es actualmente obligatorio en las tiendas, transporte público y en muchos otros lugares elegidos arbitrariamente por el gobierno británico.

Resaltando lo absurdo de las reglas, las mascarillas son obligatorias a la hora de pedir comidas para llevar, pero no en los restaurantes, lo que significa que debe usar una si va a recoger una comida para llevar, pero no si se queda dentro del restaurante para sentarse a comer.

Según Naismith, director del Instituto Rosalind Franklin y profesor de biología estructural en la Universidad de Oxford, las mascarillas son en gran medida inútiles.

«Los resultados de la encuesta ONS sobre la prevalencia muestran que el enfoque escocés e inglés para el enmascaramiento, aunque formalmente diferente desde julio, no ha supuesto una diferencia significativa para Delta», escribe Naismith.

“En ambos países se han mantenido niveles muy altos de prevalencia durante meses. Por lo tanto, es poco probable que los nuevos cambios anunciados tengan un gran impacto si Omicron se propaga rápidamente”, agregó.


Como ilustra el gráfico anterior, a pesar de que Inglaterra eliminó los mandatos de mascarillas y Escocia los mantuvo en su lugar después de julio, las tasas de infección fueron similares o incluso más altas en Escocia.

Los gráficos ONS también validan tales afirmaciones:


«Puede ver los gráficos de ONS a continuación por sí mismo, y tiene razón», señala Will Jones. «Sin embargo, el Gobierno ha vuelto a imponer mascarillas en las escuelas, las tiendas y el transporte público, a pesar de que no hay pruebas de que tengan un impacto significativo en la propagación de enfermedades».

Una comparación entre las tasas de casos en Suecia (que nunca impuso legalmente el uso de mascarillas) versus el resto de Europa también es muy reveladora.


El veredicto de Naismith sobre las mascarillas está respaldado por el asesor de SAGE del gobierno del Reino Unido, el Dr. Colin Axon, quien descartó las mascarillas como «mantas de confort» que prácticamente no hacen nada, y señaló que la supuesta partícula del virus es hasta 5,000 veces más pequeña que los agujeros de la mascarilla.

“Los tamaños pequeños no se entienden fácilmente, pero una analogía imperfecta sería imaginar canicas lanzadas contra los andamios de los constructores, algunas podrían golpear un poste y rebotar, pero obviamente la mayoría pasará volando”, dijo Axon.

Paul Joseph Watson
(Fuente: https://summit.news/; visto en https://trikooba.blog/)