domingo, 19 de julio de 2026

RITUAL DE RELEVO EN EL OLIMPO BALOMPÉDICO



Y entre el 24 de junio y el 13 de julio hay 19 días. Día 19 y año 2026. Yamal
llega a esta final exactamente con 19 años y 7 días cumplidos. Día y mes.
No se me pierdan con los números, que vienen curvas

Empecemos por lo que aparece ante la opinión de los desinformados como "casualidad inexplicable", "imposibilidad estadística", "la mayor coincidencia de la historia" y otras formas de pirotecnia adjetival destinadas a cimentar un mito de apariencia casual:



Bien, ya es 19 de julio y, al margen de que el resultado del encuentro España-Argentina sea el predicho por el tal "Dilemma" (veremos), es la reunión del astro argentino y el bebé convertido en estrella emergente lo que merece la atención de un blog tan atento a lo conspirativo como éste.

De entrada hay algo que aceptar como obvio: el niño no fue seleccionado para una mera foto. Fue seleccionado como sucesor de Messi. Lo del "capricho del destino" es un anzuelo para mitómanos. Del supuesto sorteo no hay constancia que nos permita descartar que el azar tuvo tanta relevancia como en los numerosos premios de lotería que "ganaba" Carlos Fabra edición tras edición.


La imagen del baño tiene un valor simbólico enorme: igual que Juan el Bautista bautizó a Cristo y se hizo a un lado ("Detrás de mí viene uno que es más poderoso que yo"), el gesto significa la revelación de una nueva estrella futbolística prefabricada por la Élite para perpetuar la adoración de las masas hacia un nuevo ídolo en un proceso que no tiene nada de espontáneo.

Todo es un juego de símbolos que ritualiza el relevo del As Messi (el Messi-as).


La conexión entre el jugador consagrado que encara su último mundial y el joven aún por revelar todas sus capacidades se manifiesta en detalles increíblemente precisos. Así, si tomamos el nombre completo de Messi (Lionel Andrés Messi) y ponemos en secuencia las tres primeras letras de cada palabra, y a continuación las dos segundas, obtenemos el nombre de pila de su sucesor.


Algo muy extraño está ocurriendo a la vista de todo el mundo, y un ritual de traspaso de poder puede ser solo el aspecto más superficial de algo de lo que muy pocos tienen las claves profundas.


Inmigrante de segunda generación, salido con esfuerzo de la pobreza, arro-
gante, jugador en el equipo de la ciudad multicultural por antonomasia (co-
mo antes Maradona o Messi), musulmán (cuestión nada baladí), Lamine
Yamal reúne todas las papeletas para convertirse en ídolo de masas "woke".
Eso es lo que sabemos. Y ahora  lo que no: ¿qué estáciendo con las manos
-en particular con la izquierda- cada vez que celebra un gol? 

Por si todavía algún lector sigue interpretando todo lo que precede como un cúmulo de casualidades y no de improbabilidades absolutas, volvamos a la numerología. Sumemos los resultados de la selección argentina y como quedaron los marcadores y obtendremos la fecha de la final: 19-7. ¿Otra casualidad?


Todo es un ritual

No hay nada de casual en el ascenso de los ídolos del fútbol, esclavos MK ULTRA que nacen en granjas de la élite y son programados por ella (torturas desde el vientre de la madre, vejaciones, abuso ritual, y arduo entrenamiento para convertirlos en las marionetas que manejarán y manipularán psicológicamente a las masas). Crean historias falsas de sus vidas (pobres, huérfanos, vidas duras, con sueños y metas idénticas a las de la plebe para programarlos y que proyecten en ellos sus anhelos frustrados ...), y cuando los presentan al mundo real ponen a todos los medios de comunicación al servicio de la difusión de su ficticia identidad para crearles fama y convertirlos en los favoritos de la afición.


Como escribió alguien tan poco sospechoso de conspiranoico como Antonio Machado.

"Oscuro para que atiendan,
claro como el agua, claro,
para que ninguno lo entienda"
.


En fin, desaría que el partido lo ganase quien más lo mereciera, pero temo que ganará quien la Logia haya decidido.

(posesodegerasa)

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