martes, 8 de agosto de 2023

VOX, OTRA FALSA ALTERNATIVA QUE ENTRA EN FASE DE LIQUIDACIÓN



La noticia política del día es la renuncia a su acta de diputado de Iván Espinosa de los Monteros, una de las pocas voces moderadas en un partido que no puede ocultar que es puro postureo.

No puede ser de otra manera, pues todos los partidos "alternativos" (Ciudadanos, UPyD, Podemos, ...) han sido meros comodines diseñados para recoger los votos de los descontentos con un bipartidismo que es la esencia del régimen del 78.

El batacazo electoral, la renuncia a exigir la ejecución del recuento electoral al que la ley obliga y que se incumple desde hace décadas con una desvergüenza que ya es mera costumbre, el regalo sin contrapartidas del apoyo de Vox al PP del narcocandidato Feijoo y el distanciamiento con las objetivos con los que nació su partido parecen estar detrás de su decisión, una decisión que pone en evidencia cómo Vox ha sido un mero apéndice de la derecha mediática, cuyos intereses ha venido a salvar.

Cumplida la misión, comienza el desmantelamiento del eficaz teatrillo montado.

La moraleja de la representación no puede ser más desalentadora: no hay otra que aceptar un bipartidismo que se quiere eterno, con su falso juego de apariencias para irnos embutiendo como a rana en cazuela la Agenda 2030, el LGBTismo, inmigración de barra libre, educación sexualizadora, sometimiento a organizaciones supranacionales privadas como la OMS, cesión de territorios a nuestros enemigos históricos, fomento de la subvención eterna a los que no producen nada real y N.O.M. hasta en la sopa.

Por cierto, el diputado que cubrirá el puesto del dimisionario será el ínclito Juan Luis Steegman, el apéndice de las farmacéuticas en Vox, el recalcitrante energúmeno que pretendía inyectarnos el experimento sin garantías a todo Cristo por la fuerza y que no ha dejado de insultar a todo escéptico de la Plandemia con un furor porcino de fanático iluminado.

(posesodegerasa)

QUE NOS LA VUELVAN A COLAR



Ahora que es verano, que nadie nos escucha. Ahora que las vacaciones cubren con un tupidísimo velo de sol, arena, rocas de montaña, sardinas a la brasa, paella, cerveza fría, ventilador y matamoscas. En este preciso instante donde escuchas las chicharras y los grillos mientras un cielo plagado de estrellas te regala alguna que otra fugaz. A la sombra, de la sombrilla, o del porche. Cuando no tenemos gobierno y todo parece suceder a cámara lenta, a lo lejos, sin ruido. En estos días de agosto, cuando a la hora de la siesta no se puede salir. Ni molestar a los vecinos.

En algún lugar del mundo, supongamos Australia, en una sede senatorial, en el marco de una comisión de esas que nadie escucha (y que puedes ver aquí), han ido a "piar dos pajaritos". Son dos responsables de la compañía farmacéutica Pfizer. Allí han comparecido para responder a las preguntas de los distintos senadores. Y entre sus respuestas, han dejado alguna joya para la posteridad. Para cuando algún medio, algún responsable, quiera asomarse a mirar.


Te ahorraré, mi querido lector, mi querida lectora, el tener que verte la sesión completa. Aunque te la recomiendo. Me basta con que prestes atención a dos partes de sus declaraciones. Solamente dos. La primera, donde niegan que se hubiera llevado a cabo ningún tipo de presión para inyectarse el brebaje contra el Covid-19. Lo dicen con un aplomo digno de ver. Te recuerdo lo sucedido con aquel tenista, Djokovic. Y ahora te recomiendo que vuelvas a ver las declaraciones para tratar de comprender el nivel de cinismo que tienes frente a tus ojos.


Pero lo realmente sorprendente ha sido, para mí y para muchos otros, la respuesta en la que reconocen que los empleados de su compañía, Pfizer, recibieron un lote "especial" de las vacunas, dentro de un programa específico para los trabajadores. ¿Qué significa esto? Puede que quizás esto no te sorprenda, ni siquiera llegues a compartir conmigo la opinión de que se trata de algo importante. Pero para mí, supone un hecho relevante, puesto que los lotes administrados son una cuestión fundamental para comprender qué está sucediendo entre cientos de miles de personas que están sufriendo efectos adversos. Existe una base de datos, no oficial, en la que la gente introduce el número de lote que le ha sido administrado y puede comprobar cuántas personas pueden haber sufrido daños tras la inoculación de ese producto específico. Existe una demanda presentada ante la Agencia Española de Medicamentos, precisamente por los lotes. Y en este caso, de ser efectivamente así, exigen a la Agencia que dé explicaciones de por qué, al realizarse notificaciones por la vía oficial para dar conocimiento de unos posibles daños causados por un producto específico y señalado, no se ha paralizado la administración del producto, y se han tomado las medidas de precaución pertinentes. Tal y como ocurre con cualquier medicamento, alimento o producto que pueda resultar dañino para la salud. Sería interesante saber si en esos lotes especiales destinados a los empleados de la compañía, se han notificado efectos adversos. Creo que tenemos derecho a saberlo.

Como también debería haberse explicado a la población en general que existían lotes que contenían placebo. Sobre todo, porque de no hacerlo, se habría dado una falsa sensación de protección a aquellas personas que, en realidad, no estaban inoculadas, y que, según la postura oficial pandémica, habrían estado poniéndose en peligro sin saberlo.

¿Por qué no lo han hecho? Porque se han pasado todo este tiempo repitiendo aquello de "seguras y eficaces", como un mantra, que ha ido quedando sin sentido, tras comprobarse que no eliminaban la transmisión, ni estaban exentas de causar daños. Y poco a poco, se van colando, por las grietas, cachitos de realidad. Como los dos pajaritos ante la comisión del Senado Australiano, o el artículo publicado en el diario Público la pasada semana, que ha hecho arder las redes. Salía en portada, abriendo la edición del día, y suponía un bofetón de realidad para todos los lectores de un medio que ha llegado a promover, incluso, que las personas que no nos hemos inoculado este brebaje, dejásemos de tener derecho a ser atendidas por la Sanidad Pública.

Ver reconocida la realidad de aquellas personas que confiaron en el relato oficial, que se sometieron a un tratamiento experimental, sin información ni garantías, y han visto cómo su vida ha cambiado de la noche a la mañana, es sorprendente. Aunque más sorprendente fue ver la manera en que el medio aseguró que este era un tema tabú, a causa de los negacionistas. Una retorcida manera de pretender decir que si de este tema tan importante no se habla, es por culpa de los que llevan tres años pidiendo que haya información, debate y que rueden cabezas de los responsables que han consentido la que, posiblemente, sea una de las brutalidades más graves cometidas en las últimas décadas. Un artículo que, como decía, aparecía esta semana, un par de días antes de que los pájaros de Pfizer fueran a cantar al Senado de Australia. Pero ha habido más, han pasado más cosas sorprendentes.


Como el hecho de contemplar cómo a Zelenskiy le estalla la corrupción en las manos; le toca reconocer públicamente que su país está sumido en la podredumbre moral, y que ahí ha estado trincando el personal con ciertas responsabilidades mientras a los civiles los masacraban en las calles. Todo se le va desmontando al actor ucraniano. Y ahora, incluso resulta, que comenzamos a ver en diarios como El Diario.es, artículos tan sorprendentes como éste. Ahora toca desmontar a Zelenskiy. Ya lo ves.

Como también se empieza a explicar qué pasa en el cielo. Que se llama siembra de nubes, y que aquí no pasa nada. Después de guardar silencio e insultar a los agricultores, ganaderos y ecologistas que llevan años denunciándolo. Porque no es cierto que esta práctica sea inocua; porque no es bueno modificar el clima; porque se está haciendo a espaldas de la ciudadanía. Y porque tenemos derecho a ser informados antes de que se experimente con nuestros cuerpos, con nuestro planeta.


Ahora que el tiempo pasa despacio. Que la brisa da un gusto tremendo. Que la calma, el descanso y el placer nos abren la puerta. Ahora, precisamente que no tenemos gobierno. Ahora. Una guerra a punto de estallar en el corazón de África. Y de ti depende que nos la vuelvan a colar.

Beatriz Talegón
(Visto en https://www.elnacional.cat/)


Al final no resultaron ser tan seguras. ¿Recuerdas quién te lo 
advirtió? ¿Recuerdas cómo nos trataron por revelarte la verdad?

UNA REVELACIÓN DIFÍCIL DE DIGERIR


lunes, 7 de agosto de 2023

LO DEL PARANOICO “CAMBIO CLIMÁTICO ANTROPOGÉNICO” RAYA EN LA ESTUPIDEZ ABSOLUTA



La última barbaridad que se quiere llevar a cabo -que no es la primera ni será la última- es el sacrificio de 200.000 reses sanas de ganado vacuno, por parte del gobierno irlandés, con la excusa de que "contribuyen al “cambio climático”.

Esta estúpida ocurrencia no sólo es dañina para el sector, sino también cara, ya que el Departamento de Agricultura pagará a los ganaderos 600 millones de euros para que los inviertan en producir alimentos veganos. Esto quiere decir que cada vaca sacrificada le costará al Gobierno Irlandés 3.000 €, cuando el precio de una vaca oscila entre los 600 € y 1.500 €.

Cualquiera que se tome en serio semejante majadería debería al menos informarse sobre el CO2, el aporte real del mismo a la atmósfera por la actividad humana y, lo más importante, si hay dinero de por medio.


Lo primero que hay que entender, es que tanto las vacas como los humanos llevamos toda la vida expulsando C02. Si bien ahora las vacas son un “peligro” para el planeta, no veo por qué no se puede llegar a la conclusión de que 8.000 millones de personas (10 veces más que vacas) son más peligrosas para el planeta que las vacas, puesto que no sólo expulsan pedos, sino que utilizan aviones, coches, calefacción, aire acondicionado, etc. ¡Ah! Y nuestro crecimiento demográfico es muy superior al suyo. Por lo tanto, esto puede llevar a pensar que sería bueno también para la salud del planeta sacrificar humanos.

La gente se cree (sin contrastar) todas las sandeces que dicen los medios de comunicación, los políticos (que por cierto, ¿qué sabrán ellos del CO2?), los “científicos paniaguados” del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) o las estupideces de la ignorante “Greta majareta” (Greta Thunberg) que asegura que la actividad del hombre está destruyendo el planeta. Esto sencillamente no es cierto.

El clima de la Tierra lleva cambiando desde que se formó. Si ahora las condiciones meteorológicas parecen más extremas que antaño, es simplemente porque hay un alarmismo diario intencionado que no cuenta toda la verdad.

Además, sabemos que hoy en día se puede manipular el clima, tal y como se reconoce en la información publicada, el 10 de abril de 2023, en la página web de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET): ver aquí, también aquí y aquí.. Entonces, ¿quién me dice a mí que los dueños del mundo –proclives a la despoblación- no están detrás de todo este “sarao”?

Lo que estamos viendo puede que no sea el resultado de un cambio del clima normal, sino más bien la manipulación del clima por parte de la clase dominante, que puede estar utilizando la tecnología HAARP y la pulverización de productos químicos y metales pesados en nuestros cielos para modificar a su antojo el clima. Evidentemente, no tenemos pruebas contundentes de que esto sea así, pero no sería descartable, dado el potencial tecnológico de los militares (alto secreto) que es muy superior de lo que la mayoría de la gente cree.

La falsa narrativa climática hará lo mismo que hizo el Covid-19: crear en la población el pánico necesario para que acepte sin rechistar todas las medidas draconianas, habidas y por haber, en aras a salvar el planeta. Planeta, por cierto, que no necesita ser salvado.

El clima se ha convertido ahora en la herramienta principal que la plutocracia está utilizando para monopolizar la agricultura, la ganadería y la producción de alimentos en general.


Pero los dueños del mundo no sólo planean deshacerse de las vacas, sino que quieren controlar todos los aspectos de nuestras vidas: lo que comeremos, dónde y cuándo podremos viajar, la cantidad de energía que podremos consumir e incluso quiénes podrán procrear.

¿Comprendes ahora un poco mejor a donde pretenden llevarnos a través de la absurda farsa del “cambio climático”?

Es hora de decirle a toda esa población ignorante y sumisa, que no hace otra cosa que consumir propaganda de la televisión, que el clima está siendo utilizado para controlarnos, esclavizarnos y muy probablemente para matarnos.

Cada vez que oigas a todos esos defensores del “cambio climático” pronunciarse sobre la necesidad de matar animales para salvar el planeta, ten en cuenta lo siguiente: El C02, o dióxido de carbono, es absolutamente imprescindible para la existencia de la vida en la Tierra, ya que sin él todo moriría. Por lo tanto, llegar a “cero neto” de CO2 (el estúpido objetivo de los “salvadores del planeta”) es un suicidio, y lo saben.

Lo que está sucediendo, es que el “cambio climático” está siendo utilizado para forzar a la humanidad a vivir en una gigantesca “jaula de grillos”, donde seremos esclavos de una casta privilegiada de ricachones sin escrúpulos.

Y no, no lo están haciendo para salvar el planeta. El planeta les importa una mierda (con perdón). Si realmente les importara, no utilizarían la histérica “agenda verde” para promover una tecnología más contaminante y derrochadora de recursos que la que utilizamos actualmente.

Para “salvar el planeta”, y con ello al ser humano, no hay necesidad de matar animales, sólo hay que deshacerse de la partitocracia y despojar a banqueros y multimillonarios de sus inmensas fortunas.

El nuevo ataque contra la humanidad, después del Covid-19 y la guerra de Ucrania, ya está en marcha. Se trata de catástrofes climáticas apocalípticas programadas.

Al igual que con el Covid-19, las artificiales estrategias de choque climáticas generarán el mismo pánico en la población, que originó el famoso “coronavirus”, con el fin de imponer medidas coercitivas que ninguna persona en su sano juicio aceptaría: sacrificio de animales, reducción de zonas agrícolas, impuestos sobre el CO2, restricciones de movilidad, cupos energéticos limitados y muchas otras cosas más.


Para terminar, decir que el supuesto cambio climático antropogénico puede que, efectivamente, esté ocasionado por el hombre. Pero no por las emisiones de CO2 a la atmósfera, sino por la geoingeniería y las instalaciones HAARP, repartidas por el planeta. 

(Visto en http://pepeluengo.blogspot.com/)

PFIZER, RETRATO DE UNA ORGANIZACIÓN CRIMINAL


domingo, 6 de agosto de 2023

EL ELEFANTE EN LA HABITACIÓN QUE NADIE NOMBRA



Los que ponen a parir a Sánchez en TODO ¿por qué, paradójicamente, en vacunas y plandemia no le cuestionan NADA?

Si tan mentiroso es ¿tuvo un ataque de honradez con ese tema y lo hizo todo perfecto, o es que SON TODOS IGUALES y hay un pacto de silencio con ese tema?

Tres años de la mayor movida imaginable, y ni en la campaña electoral ni ahora, NADIE toca eso, es tabú.

Eso nos dice a las claras que no juegan limpio, no es normal que se tiren los trastos a la cabeza con chorradas inmensas, y sin embargo en semejante hecatombe nadie mencione al ministro filósofo, ni al Dr. Virus, ni la compra de dosis a precio de oro, ni los contratos secretos, ni el inexistente comité de expertos, ni las coacciones a la población, ni las leyes anticonstitucionales, ni nada de nada.

¿Quién les prohíbe tocar el tema? Sin duda alguien muy poderoso que los controla a todos a la vez.

(...) Denle una vuelta porque este silencio clama.

Y todavía hay disidentes indignados por que algunos no creamos en que estas elecciones hayan sido limpias y en que votar esto o lo otro sirva para algo. ¿De verdad creen en que de pronto los mismos que han asesinado a cientos de miles de personas van a contar tu votito con total eficiencia?

O sea, ¿el diablo contando votos y dejándose vencer por la sacrosanta democracia?

¿Gente que envenena a la humanidad es noble en unas elecciones?

¿Ningún partido tiene nada que objetar sobre la gestión sanitaria, social y legal desde 2020 a 2023? ¿Todo genial?

Sánchez, según la oposición, es un desastre absoluto y un estafador … pero en temas covidicios ¿un genio internacional sin mácula?

No hay quien se crea esto ¿o si?

Fernando López-Mirones
(https://t.me/elaullido)