Y, de nuevo, cuando creen que no hay cámaras grabando, los actores de crisis contratados para escenificar el relato se relajan y ni EPI ni BLAS. Fuera mascarillas, que agobian:
Por si fuera poco, en hebreo la palabra "hanta" significa "engaño" o "mentira":
el Hondius ese, fondeado en el centro del puerto, es una ocasion especial para aproximarse con un bote y una pancarta para hacer publicidad del mejor postor.
ResponderEliminarDurante la operación DANA nos repitieron que el Gobierno no podía intervenir porque “las competencias eran autonómicas”. Poco menos que la Constitución impedía mover un dedo, y con ese argumento el presidente del gobierno hizo lo que Pilatos y dejó tirados a quienes más ayuda necesitaban.
ResponderEliminarAhora, con el Hondius, el gobierno central llega, cita cuatro artículos y Canarias acata, pese a las protestas del ninguneado gobierno autonómico.
Fascinante: cuando interesa, el Estado es impotente; cuando conviene, aparece como una autoridad casi divina.
Al final, las competencias no eran derecho administrativo. Eran relato político.
Y que podemos comentar de un hatajo de sinvergüenzas y vividores. Que no tenemos que votar a nadie, nadie es nadie
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