lunes, 21 de septiembre de 2026

MARLASKA OS AMA, CEUTÍES LOQUITOS



Este mamarracho "cum laude", cómplice de la trata de personas per-
petrada por el sátrapa marroquí y traidor a España, se permite insul-
tar a ciudadanos que han visto su ciudad convertida en un estercole-
ro donde la delincuencia campa a sus anchas llamándolos "para-
noicos" y afirmando que su miedo carece de fundamento. 

Aunque su voz arrastrada y afónica no recuerde la voz aterciopelada y sensual de Charles Boyer, el ministrillo Marlaska ha decidido hacer con los ceutíes lo mismo que el malvado personaje encarnado por Boyer hacía con Ingrid Bergman en 'Luz de gas'.

Hace algunos días, el ministrillo Marlaska, en una comparecencia reveladora de una psicología muy alambicada y perversa, deslizaba en un tonillo melifluo que «entiende» el «sentimiento de inseguridad subjetiva» que aflige a los ceutíes, asegurando que el «objetivo prioritario» del Gobierno es «revertir esa sensación». Exactamente igual que Charles Boyer en 'Luz de gas', donde trata con condescendencia y fingida amabilidad a la sufrida Ingrid Bergman, para que dude de su cordura. Charles Boyer 'entiende' la histeria de Ingrid Bergman, exactamente igual que Marlaska 'entiende' el pánico de los ceutíes, como un producto de percepciones mentales averiadas. Pues los ceutíes incuban fantasías desquiciadas, paranoias racistas que les han instilado los seudomedios de la fachosfera, haciéndoles ver violentos invasores donde sólo hay bondadosos africanos que vienen a pagar sus pensiones.

Marlaska nos revela que el objetivo prioritario del Gobierno no es revertir la realidad, expulsando a los invasores, sino revertir esa 'sensación' imaginaria o ideación paranoica. Y, aunque podría perfectamente abandonar a los ceutíes, dejándolos que se pudran entre los miasmas de su racismo repulsivo, el Gobierno, como es compasivo, desea sanarlos de su trastorno. La primera y más recomendable solución (el equivalente a los ansiolíticos) consiste en que los ceutíes dejen de frecuentar los seudomedios de la fachosfera y empiecen a frecuentar los medios gubernamentales y sabrosamente untados que hacen entrevistas relajantes al doctor Sánchez y cantan las loas de la multiculturalidad y los beneficios de la convivencia con esos africanos tan simpáticos que vienen a pagar nuestras pensiones, aunque de vez en cuando quemen coches o conviertan las playas en un estercolero (pero también vosotros prendéis hogueras por San Juan, pillines, y echáis una meadita subrepticia en la piscina, cuando os aprieta la vejiga). Y si esta solución idónea no funciona, el Gobierno todavía tiene otra, más drástica pero sumamente efectiva (el equivalente al manguerazo de agua fría a presión), que consiste en que los ceutíes entreguen sus barrios, para marcharse a vivir con su tía la de Cuenca, que está la pobrecita viuda, o con su hermano el de Móstoles, que es un solterón recalcitrante y tiene habitaciones de sobra. De este modo, los africanos invasores se instalarán pacíficamente en los barrios abandonados sin mayores sobresaltos ni violencias; y hasta dejarán de quemar coches y cagar en la playa. El ministrillo Marlaska os ama, ceutíes, y os ofrece soluciones infalibles para curar vuestros trastornos mentales; y, mientras decidís qué solución preferís, os hace luz de gas, condescendiente y melifluo.

Juan Manuel de Prada

1 comentario:

  1. Si, podían vivir en la tele, mucha gente lo hace. El problema es que a la noche hay que bajarle el volumen y se oye la calle.

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