Cuando el Papa visito LasPalmasdeGranCanarias fue a hacer su ritual al lugar donde llegan mas cayucos con invasores.
Esto de los invasores (espero que no haya nadie que digan que son invasores "legales") esta planeado.
Lo mas evidente de ese plan quedo plasmado en el acuerdo España-OTAN en 1982, cuando dejaron a Ceuta y Melilla fuera de la proteccion. Recuerdo que, solo 7 años antes fue la invasion con exigencias soberanistas sobre el Sahara.
Este articulo de hace un par de dias en ElMundo, sobre Jabaroot el espia marroqui que lo comparan con E. Snowden, va a traer de cabeza a nuestros agentes de informacion pero como esta Malraska dirigiendo se intentara ningunear la informacion revelada. Francia y Holanda puede que investiguen mas a fondo sobre nuestros vecinos.
Parece que lo sabroso está por llegar. Jabaroot ha anunciado que dispone de dos informaciones explosivas que puede liberar en los próximos días.
- Por una parte, revelar quién es el verdadero padre del heredero marroquí al trono, que no sería Mohamed VI, al que es sabido que le van más los caracoles que las ostras. Exponer públicamente que con su sucesor se rompe la posibilidad de reclamar el descender directamente de Mahoma deslegitimaría el linaje real alauita.
- Por otra, Jabaroot habría copiado la información que Pegasus obtuvo del móvil de Pedro Sánchez, y avisa que puede hacerla pública, sacándonos de dudas acerca de con qué chantajea Marruecos al Saunas.
Se impone hacer acopio de palomitas, que el espectáculo promete.
Lo ocurrido en Ceuta es una invasión. Y el problema de llamar continuamente a las cosas de otra manera es que terminamos respondiendo también de otra manera.
La Constitución Española, en su artículo 8, dice que las Fuerzas Armadas tienen como misión garantizar la soberanía y la independencia de España y defender su integridad territorial. Y la Ley Orgánica de Defensa Nacional va todavía más lejos: establece que las Fuerzas Armadas pueden realizar operaciones dentro del territorio nacional que comprendan actuaciones en situaciones de crisis y, llegado el caso, de respuesta a una agresión.
Pero hay algo todavía más claro. El artículo 32 de la Ley Orgánica 4/1981 establece que cuando se produzca o amenace producirse un acto de fuerza contra la soberanía, la independencia o la integridad territorial de España que no pueda resolverse por otros medios, el Gobierno puede proponer al Congreso la declaración del estado de sitio.
Eso dice la ley. No yo.
Y declarado el estado de sitio, la propia ley establece que el Gobierno designará una autoridad militar encargada de ejecutar las medidas necesarias en el territorio afectado.
Por tanto, España tiene instrumentos legales para hacer exactamente lo que corresponde ante una invasión: defender Ceuta como territorio nacional, cerrar y controlar sus accesos terrestres y marítimos, desplegar las unidades militares necesarias con armamento, protección y órdenes adecuadas, impedir nuevas penetraciones, recuperar inmediatamente el control de cualquier zona que pudiera verse desbordada y responder, dentro de las reglas establecidas, ante cualquier agresión contra nuestros soldados, policías o guardias civiles.
Una invasión se repele. No se contempla.
Y quienes penetran por la fuerza en territorio español formando parte de esa agresión no pueden convertir simplemente su entrada en un hecho consumado porque hayan conseguido superar la frontera. El objetivo del Estado debe ser recuperar el control territorial, neutralizar la agresión y sacar de nuestro territorio a quienes hayan participado en ella conforme al régimen jurídico que corresponda a esa situación.
Lo verdaderamente escandaloso es que dispongamos de Constitución, leyes, Fuerzas Armadas, Policía, Guardia Civil, Armada y medios suficientes y, sin embargo, contemplemos cómo nuestros propios soldados son atacados mientras cumplían órdenes en territorio español.
Ceuta es España.
La ley permite defenderla.
Lo que falta es un Gobierno dispuesto a llamar a las cosas por su nombre y actuar en consecuencia.
Cuando el Papa visito LasPalmasdeGranCanarias fue a hacer su ritual al lugar donde llegan mas cayucos con invasores.
ResponderEliminarEsto de los invasores (espero que no haya nadie que digan que son invasores "legales") esta planeado.
Lo mas evidente de ese plan quedo plasmado en el acuerdo España-OTAN en 1982, cuando dejaron a Ceuta y Melilla fuera de la proteccion. Recuerdo que, solo 7 años antes fue la invasion con exigencias soberanistas sobre el Sahara.
Para mear y no echar gota....
ResponderEliminarEste articulo de hace un par de dias en ElMundo, sobre Jabaroot el espia marroqui que lo comparan con E. Snowden, va a traer de cabeza a nuestros agentes de informacion pero como esta Malraska dirigiendo se intentara ningunear la informacion revelada. Francia y Holanda puede que investiguen mas a fondo sobre nuestros vecinos.
ResponderEliminarhttps://www.elmundo.es/internacional/2026/08/26/6a8dc757e4d4d8cc1d8b457c.html
Parece que lo sabroso está por llegar. Jabaroot ha anunciado que dispone de dos informaciones explosivas que puede liberar en los próximos días.
Eliminar- Por una parte, revelar quién es el verdadero padre del heredero marroquí al trono, que no sería Mohamed VI, al que es sabido que le van más los caracoles que las ostras. Exponer públicamente que con su sucesor se rompe la posibilidad de reclamar el descender directamente de Mahoma deslegitimaría el linaje real alauita.
- Por otra, Jabaroot habría copiado la información que Pegasus obtuvo del móvil de Pedro Sánchez, y avisa que puede hacerla pública, sacándonos de dudas acerca de con qué chantajea Marruecos al Saunas.
Se impone hacer acopio de palomitas, que el espectáculo promete.
Lo ocurrido en Ceuta es una invasión. Y el problema de llamar continuamente a las cosas de otra manera es que terminamos respondiendo también de otra manera.
ResponderEliminarLa Constitución Española, en su artículo 8, dice que las Fuerzas Armadas tienen como misión garantizar la soberanía y la independencia de España y defender su integridad territorial. Y la Ley Orgánica de Defensa Nacional va todavía más lejos: establece que las Fuerzas Armadas pueden realizar operaciones dentro del territorio nacional que comprendan actuaciones en situaciones de crisis y, llegado el caso, de respuesta a una agresión.
Pero hay algo todavía más claro. El artículo 32 de la Ley Orgánica 4/1981 establece que cuando se produzca o amenace producirse un acto de fuerza contra la soberanía, la independencia o la integridad territorial de España que no pueda resolverse por otros medios, el Gobierno puede proponer al Congreso la declaración del estado de sitio.
Eso dice la ley. No yo.
Y declarado el estado de sitio, la propia ley establece que el Gobierno designará una autoridad militar encargada de ejecutar las medidas necesarias en el territorio afectado.
Por tanto, España tiene instrumentos legales para hacer exactamente lo que corresponde ante una invasión: defender Ceuta como territorio nacional, cerrar y controlar sus accesos terrestres y marítimos, desplegar las unidades militares necesarias con armamento, protección y órdenes adecuadas, impedir nuevas penetraciones, recuperar inmediatamente el control de cualquier zona que pudiera verse desbordada y responder, dentro de las reglas establecidas, ante cualquier agresión contra nuestros soldados, policías o guardias civiles.
Una invasión se repele. No se contempla.
Y quienes penetran por la fuerza en territorio español formando parte de esa agresión no pueden convertir simplemente su entrada en un hecho consumado porque hayan conseguido superar la frontera. El objetivo del Estado debe ser recuperar el control territorial, neutralizar la agresión y sacar de nuestro territorio a quienes hayan participado en ella conforme al régimen jurídico que corresponda a esa situación.
Lo verdaderamente escandaloso es que dispongamos de Constitución, leyes, Fuerzas Armadas, Policía, Guardia Civil, Armada y medios suficientes y, sin embargo, contemplemos cómo nuestros propios soldados son atacados mientras cumplían órdenes en territorio español.
Ceuta es España.
La ley permite defenderla.
Lo que falta es un Gobierno dispuesto a llamar a las cosas por su nombre y actuar en consecuencia.
Porque una invasión no se gestiona.
Una invasión se repele.
Domingo Martín
Pero aplaudimos a las ocho.
EliminarYo propondría invadir con 50000 españoles, seguro que se apuntan más, a la britanísima Gibraltar, y sentarse a esperar a ver qué pasa....
ResponderEliminarMuy buena propuesta !!!!
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