viernes, 14 de noviembre de 2025

"MECANISMO DESCONOCIDO": LA NUEVA NORMALIDAD CIENTÍFICA



En una era en la que la medicina se jacta de descifrar el genoma humano, resulta que una de las empresas más poderosas del planeta admite no entender cómo funciona su propia vacuna. El problema ya no es la falta de datos, sino la pérdida del hábito de hacer preguntas. Entre ribosomas y dogmas, la ciencia ha dejado de ser un método para convertirse en un credo.

A veces, una sola frase basta para revelar toda una era científica.

“No comprendemos completamente cómo funciona la vacuna en términos de producir una respuesta inmunitaria”, dijo un vicepresidente de Pfizer con la naturalidad de quien comenta sobre el tiempo. Esa frase, más que un lapsus, es una confesión: el mecanismo ya no importa, la biomedicina se está convirtiendo en una formalidad y la ciencia; esa palabra que debería significar “comprensión”, pretende transformarse en mera autoridad.


¿A esto le llaman "ciencia"?
El vacío tras el ARNm

En biomedicina, los mecanismos lo son todo. Comprender qué células expresan qué proteínas, durante cuánto tiempo y bajo qué control regulatorio no es una curiosidad universitaria: es la clave de la seguridad farmacológica.

El principio de la vacuna de ARNm es aparentemente simple: administrar una secuencia sintética de ácido ribonucleico que instruye a las células a producir una proteína -la proteína Spike, en este caso- que actúa como antígeno.

Pero entre esa idea y su ejecución se encuentra una cadena de procesos bioquímicos con una precisión que haría temblar a cualquier laboratorio honesto.

El ARNm no actúa en el vacío.

Una vez encapsulado en nanopartículas lipídicas (PNLs), El ARNm debe entrar en las células, escapar del endosoma y ser traducido por los ribosomas a la proteína Spike; debe fusionarse con la membrana celular -un proceso mediado por interacciones electrostáticas y proteínas de superficie- para liberar su carga al citoplasma. Esta proteína se pliega, se glicosila y se presenta en la superficie celular o se libera al entorno extracelular, donde es detectada por el sistema inmunitario.

Y aquí surge la primera gran pregunta, la misma que el vicepresidente de Pfizer eludió:

¿Cuántas células participan en esa traducción? ¿Qué concentración de spike se alcanza? ¿Durante cuánto tiempo persiste?

La inmunología moderna no admite la ignorancia. La farmacocinética de una molécula (su distribución, duración y eliminación) es la base de toda autorización médica. Sin embargo, el argumento de Pfizer parece aceptar que el cuerpo humano puede convertirse en una fábrica temporal de proteínas experimentales, sin haber medido el volumen de producción.


Ventajas del método ensayo-error: si hay error, siempre
es otro al que le va a perjudicar en su salud, no a tí.
Cuando el empirismo se disfraza de ciencia

El argumento oficial fue pragmático: “Apostemos por los resultados”. Es decir, si el ensayo mostraba anticuerpos, no importaba cómo se generaran.

Esa lógica puede funcionar para hornear pan, pero no para alterar la maquinaria celular de millones de personas.

El argumento de Pfizer fue pragmático: “Vamos por los resultados”.

Pero en biomedicina, los resultados sin comprensión del mecanismo son un experimento a ciegas. En la práctica, se abandonó el principio de causalidad biológica:

- No se cuantificó la cinética de traducción del ARNm ni la vida media del mensajero en distintos tejidos.

- No se evaluó con precisión la expresión de la spike en miocitos, células endoteliales o hepáticas.

- Tampoco se estudió detalladamente el papel de enzimas como RNasas, responsables de degradar ARNm exógeno, ni la activación de vías de presentación antigénica MHC I y II, esenciales para la respuesta inmune adaptativa.

En otras palabras, se entregó un producto biológicamente activo sin conocer plenamente su interacción con la célula humana. Eso no es ciencia aplicada; es experimentación estadística.

Cuando el rigor se vuelve incómodo

La admisión de Pfizer no solo es técnica, es epistemológica: la ciencia moderna confunde datos con conocimiento. Si un ensayo muestra anticuerpos, se celebra, aunque no se sepa cómo se generaron ni en qué cantidad.

La ironía es brutal: la misma institución que exige confianza ciega admite no comprender el instrumento de esa confianza. Mientras tanto, dentro del organismo, la spike activa receptores TLR (Toll-like receptors), modula la expresión de citoquinas pro inflamatorias y puede interactuar con enzimas como ACE2, modificando la homeostasis celular y endotelial. Cada una de estas rutas debería haberse estudiado antes de globalizar su uso.

La admisión de Pfizer no solo es técnica, es epistemológica: la ciencia moderna confunde datos con conocimiento. Si un ensayo muestra anticuerpos, se celebra, aunque no se sepa cómo se generaron ni en qué cantidad.

La ironía es brutal: la misma institución que exige confianza ciega admite no comprender el instrumento de esa confianza. Mientras tanto, dentro del organismo, la spike activa receptores TLR (Toll-like receptors), modula la expresión de citoquinas pro inflamatorias y puede interactuar con enzimas como ACE2, modificando la homeostasis celular y endotelial. Cada una de estas rutas debería haberse estudiado antes de globalizar su uso.

Ciencia sin alma, humanidad sin ciencia

Una corporación que no comprende su propio producto, pero lo convierte en un mandato global, no actúa en nombre de la ciencia, sino de la conveniencia.

Como señaló Del Bigtree: «Si esto es ciencia, que Dios nos ayude». Pero más allá de la indignación, el verdadero desafío es recuperar la ciencia que se realiza con preguntas, no con eslóganes. Una ciencia que vuelva a mirar al microscopio con humildad, no a las acciones de la bolsa con devoción.

Preguntar cómo funciona no es conspiración; es la esencia de la biomedicina.

Si estas preguntas se consideran «algo académicas» o incómodas, entonces el problema no reside en los escépticos, sino en quienes han olvidado que el conocimiento se demuestra, no se impone.

Cuando se jactan de la medicina de precisión, admitir que no se comprende el mecanismo fundamental de un producto dirigido a las masas debería ser una alarma ética y científica. Entre ribosomas y dogmas, la ciencia está dejando de ser un método para convertirse en un credo.

(https://nataliaprego.substack.com/)

5 comentarios:

  1. https://www.verdadypaciencia.com/2025/11/devolucion-humana-por-medios-viles-una-transformacion-digital/nanotecnologica-forzada.html
    https://www.verdadypaciencia.com/2025/11/rothschild-y-la-campana-contra-la-leche-cruda.htmlhttps://www.verdadypaciencia.com/2025/11/un-estudio-con-2-9-millones-de-personas-revela-que-las-inyecciones-de-arnm-aumentan-el-riesgo-de-muerte-insuficiencia-renal-dialisis-y-dano-renal.htmlhttps://periodistasporlaverdad.com/la-quinta-columna-es-un-movimiento-coercitivo/

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  2. https://periodistasporlaverdad.com/la-quinta-columna-es-un-movimiento-coercitivo/. https://www.verdadypaciencia.com/2025/11/un-estudio-con-2-9-millones-de-personas-revela-que-las-inyecciones-de-arnm-aumentan-el-riesgo-de-muerte-insuficiencia-renal-dialisis-y-dano-renal.html

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  3. Pasmao

    El problema real es que muy posiblemente ese mecanismo no sea tan desconocido. Otra cosa es que sea inconfensable.

    Y al respecto, podemos echaros a temblar.

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  4. Artículo muy técnico pero dado que lo escribe la dra. Natalia Prego, me parece merecedor de confianza. De la parte accesible lo de que la ciencia actual es un credo, alimentado por el dinero del poder, me parece la realidad

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  5. Te han dicho que era una vacuna. Te han dicho que la tecnología de ARNm era para protegerte.
    Pero te están mintiendo.
    No es medicina. Es hardware.
    La patente de Moderna no describe una cura.
    Describe nanopartículas autoensamblables. Son nanobots. Máquinas microscópicas que están dormidas dentro de tu cuerpo, encapsuladas en hidrogel, esperando una señal.
    ¿Cuál es la señal?
    El 5G. No es para que tengas internet más rápido. Es el control remoto.
    Como admitió el Dr. Ido Bachelet, estos robots tienen antenas metálicas. Responden a campos electromagnéticos externos. Con solo presionar un botón, la jaula se abre y libera la carga tóxica. Es un interruptor de apagado a distancia.
    Pero el plan es aún más oscuro.
    La patente de Microsoft 060606 ya está activa. Es un sistema de criptomonedas que usa datos de actividad corporal.
    Han convertido tu cuerpo en una antena que genera energía. Te han convertido en una pila.
    Estás alimentando la misma prisión digital de Inteligencia Artificial que te esclaviza.
    No eres un paciente. Eres un nodo en su red. Y tienen el dedo en el gatillo.

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