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domingo, 30 de noviembre de 2025
JACOBO GRINBERG Y EL MISTERIOSO MUNDO CHAMÁNICO (2ª PARTE)
La Teoría Sintérgica afirma que en el procesamiento que el cerebro realiza para construir la realidad, la creación de campo neuronal es uno de los últimos pasos. La idea es que cada proceso energético que se lleva a cabo en la estructura de cada neurona, dentrita o axón del cerebro, crea una micro-distorsión de la estructura del pre espacio. Las interacciones entre todas estas micro-distorsiones dan lugar a una macro-distorsión hipercompleja denominada campo neuronal. Tenemos que el campo neuronal es una matriz resultante de la actividad neuronal del cerebro. La Teoría Sintérgica afirma que este campo neuronal actúa a su vez con la matriz pre-espacial. Y a partir de esa interacción aparece la realidad perceptual, que percibimos con los sentidos físicos. Esta es la esencia de la Teoría Sintérgica. Dependiendo del campo neuronal, de su sintergia, de su coherencia y su densidad informacional, así será el nivel de interacción congruente con el campo cuántico. Se puede plantear la hipótesis de que una persona con un gran desarrollo debería poseer un campo neuronal de alta sintergia, muy coherente y equilibrado, pero funcionando a alta frecuencia. Siendo el campo neuronal una partícula resultado de la distorsión de la estructura del pre-espacio, se puede inferir que existe un nivel de esta estructura que contiene la información de todos los campos neuronales existentes. Esta estructura es lo que en sintergia se ha denominado hipercampo.
En sus muchos años de estudio del chamanismo, el Dr. Grinberg conoció a la célebre curandera mexicana Pachita, mencionada a menudo en las obras del escritor chileno Alejandro Jodorowsky. Bárbara Guerrero fue una curandera psíquica mexicana de renombre, mejor conocida como Pachita. Nació en Parral, Chihuahua, hacia 1900, y murió en la Ciudad de México el 29 de Abril de 1979. Pachita fue la única cirujana psíquica conocida en su país y en el extranjero. Fue investigada tanto por investigadores mexicanos como por investigadores extranjeros, entre los que podemos distinguir a Salvador Freixedo y el Dr. Jacobo Grinberg-Zylberbaum. Desde muy joven Pachita empezó a curar por medio de hierbas medicinales y tés. Y en algún momento de su vida decidió operar, asegurando que el espíritu de Cuahtemoc, último emperador azteca, se apoderaba de su cuerpo físico para curar a través de ella. Lo llamaba «El Hermanito«. Para sus operaciones siempre utilizó el mismo cuchillo de cocina, con el mango cubierto con cinta de aislar, ya que su mango estaba roto. Siempre operó sin anestesia o asepsia y acostumbraba abrir a los pacientes con el cuchillo, y cambiar el órgano enfermo y cerrar. Los pacientes sufrían mucho y gritaban. Después de que terminaba de operar, ponía un poco de alcohol en la herida y cerraba con las manos. Después los vendaba y envolvía en una sábana. Luego de un par de horas los enviaba a su casa, donde tendrían que guardar cama durante tres días. Al cuarto día se desenvolvían, quitaban la venda, se bañaban y desde ese momento empezaban su vida diaria como siempre, tomando solo el jarabe, té o hierbas que ella les hubiera recetado. Acostumbraba a materializar órganos sanos como hígado, vejiga, vértebras, que algunos dijeron que pertenecían a perros o venados, y también se dijo que un médico amigo de ella le proporcionaba los órganos sanos. Estas materializaciones no fueron probadas, ya que ella solía operar en la penumbra, utilizando solo unas velas, porque decía que las luces brillantes dañaban a los órganos del cuerpo. La falta de luz no permitía cerciorarse de manipulaciones fraudulentas, y tampoco dar un juicio científico sobre los hechos. Aunque los análisis de los tumores y huesos extraídos eran material humano, lo que no se pudo constatar es si efectivamente provenían de los pacientes.
La fama de Pachita alcanzó todo México y llegó al extranjero, especialmente a Estados Unidos, Centro América, Sudamérica y Europa. En sus sesiones era frecuente escuchar varios idiomas. Pachita fue una extraordinaria psicoterapeuta y en muchos casos usaba su nivel de percepción extrasensorial (ESP) para poder conocer profundamente a sus pacientes, cuidando de ellos. A los nativos los curaba con yerbas, y a los extranjeros con medicinas. A los católicos les sugería que rezaran sus oraciones a los Santos y a otras personas les hablaba del poder de la Madre Tierra. Y si la persona esperaba algún rito, ella lo llevaba a cabo. Pachita tuvo una gran fuerza psicológica que usaba para convencer a sus pacientes de la curación, por lo que, todas las enfermedades que eran psicosomáticas fueron curadas. Tenía también gran practicidad manual, y algunas enfermedades fueron curadas con quiropráctica, un tipo de medicina alternativa que se centra en el diagnóstico y tratamiento de los trastornos mecánicos del sistema musculo-esquelético, especialmente la columna vertebral, bajo la creencia de que estos trastornos afectan la salud general a través del sistema nervioso y que su corrección mejora o restaura la salud. Era visitada por todas las clases sociales, y fue perseguida en varias ocasiones hasta la cárcel. Hasta hoy muchas han sido las curaciones efectuadas por ella, aunque no se han podido confirmar muchas de ellas, ya que se ignoraba el origen fisiológico o psicosomático. Ella ha sido la curandera más famosa que ha tenido México. Pachita, una de las más extraordinarias chamanas del México contemporáneo, realizaba verdaderas hazañas de curación, de supuesto manejo del espacio-tiempo, de la energía y de la materia. Y decía utilizar una serie de procedimientos que le permitían realizar su trabajo.
El procedimiento principal de meditación de Pachita consistía en sentarse en una silla frente a su altar, en la habitación donde realizaba sus operaciones y curaciones. Y una vez ahí, cerraba los ojos y respiraba suavemente hasta lograr escuchar un zumbido característico en uno de sus oídos. Una vez captado este zumbido, el cual, según Pachita, era la manifestación de un cambio de estado en ella misma, atendía a ese sonido interno hasta que sentía que caía en una especie de gran orificio, tras lo cual cambiaba de estado. Pachita meditaba sobre sensaciones sonoras características y después se dejaba ir, en un acto que ella describía como de un salto al vacío o de una súbita bajada en una rueda de la fortuna, después de lo cual empezaba sus operaciones quirúrgicas. La técnica es parecida a un procedimiento hindú de meditación llamado Shabd Yoga, en el cual, el meditador debe poner atención en un zumbido característico y seguir este zumbido por un lapso de tiempo relativamente largo. Shabd Yoga, también conocida como Surat Shabd Yoga es una práctica espiritual seguida por los miembros del camino espiritual Sant Mat o Radhasoami Santsang. Surat significa «atención» , mientras que Shabd significa «palabra» y Yoga «unión«. Por lo tanto, significa «unión a través de la atención en la palabra o sonido«. Para practicar Shabd Yoga es necesario ser iniciado por un maestro viviente o Gurú. El Gurú da un mantra para la meditación mediante su repetición (Simram), además de observar una dieta vegetariana.
El Dr. Grinberg explica su visión del fenómeno chamánico bajo el prisma de la Teoría Sintérgica, en que explica los fundamentos teóricos en torno al fenómeno del chamanismo: «La mecánica cuántica actual ha desarrollado una concepción acerca de la estructura del espacio que nos va a servir de punto de partida para intentar explicar el trabajo de Pachita. El concepto de la rejilla (lettice) considera que la estructura fundamental del espacio es una red o matriz energética hipercompleja de absoluta coherencia y total simetría. A esta red se le denomina rejilla y se considera que en su estado fundamental contribuye al espacio mismo omniabarcante y penetrado de todo lo conocido. La rejilla permanece totalmente invisible hasta que alguna de sus porciones (por cualquier causa) altera su estado de coherencia. Una partícula elemental es precisamente una desorganización elemental de la rejilla en cualquiera de sus localizaciones. Cualquier átomo o compuesto químico es una particular conformación estructural de la rejilla con respecto a su estado fundamental de máxima coherencia. La concepción de rejilla surgió de los estudios de cristalografía, porque la estructura de cualquier cristal es una rejilla de alta coherencia que se asemeja a la rejilla del espacio. A partir de Einstein, el concepto de espacio ha sido inseparable del tiempo, por lo que la consideración de la rejilla del espacio tiempo se refiere a ambos unificándolos. Si la rejilla desapareciera, el espacio y el tiempo harían lo mismo. Cualquier objeto “material” es en realidad una organización irrepetible de la estructura de la rejilla. En su estado fundamental de total coherencia, fuera de la misma rejilla no existen ni objetos ni alteraciones temporales. Es únicamente cuando la rejilla cambia su estructura fundamental que el tiempo transcurre y los objetos aparecen«.
El cerebro humano es la conformación más compleja conocida de la estructura de la rejilla. Cada una de las doce mil millones de neuronas del cerebro humano, junto con todas sus conexiones, son otras tantas alteraciones de la estructura fundamental de la rejilla. Cada vez que una neurona se activa y su membrana celular cambia su potencial de reposo, produciendo cambios eléctricos de superficie, la rejilla cambia su conformación. El conjunto de las modificaciones de la estructura de la rejilla que resultan de toda la actividad del cerebro crea una alteración colosalmente compleja de la rejilla. Esta alteración ocurre en todas las dimensiones del espacio y se le denomina campo neuronal. El campo neuronal de un cerebro vivo interactúa continuamente con la rejilla produciendo en ella confirmaciones energéticas a las que denominamos imágenes visuales. En realidad, el campo neuronal y la rejilla forman una unidad y es la misma rejilla la que sirve de fundamento al campo neuronal. El mundo que conocemos resulta de la interacción entre el campo neuronal y la rejilla. Todos vemos un mundo similar porque la estructura de nuestros cerebros es muy parecida y, por lo tanto, los campos neuronales que producimos son semejantes aunque irrepetibles y únicos en cada momento. Existen, sin embargo, diferentes niveles de interacción y prácticamente un infinito número de conformaciones que el campo neuronal puede adoptar. Las estructuras cerebrales que más se han utilizado durante la evolución son las más fijas estructural y energéticamente hablando. Esto explica la relativa fijeza de nuestra percepción visual. Al mismo tiempo, las estructuras cerebrales más nuevas, evolutivamente hablando, no tienen tal fijeza ni producen campos neuronales tan parecidos. Por ello las creaciones intelectuales y el pensamiento son tan variables y con tanta capacidad de originalidad, aunque ambos, el mundo visual y el mundo del pensamiento tienen el mismo origen en la interacción del campo neuronal y la rejilla. Los estudios de la conciencia indican que ésta posee valores discretos, dando lugar a niveles cualitativamente diferentes de la experiencia. Por ello es posible suponer que la interacción entre el campo neuronal y la rejilla posee una congruencia solamente con ciertos niveles mientras que no con otros. Por ello existen mundos auditivos diferentes de los visuales u olfativos, así como niveles particulares que la conciencia mística oriental conoce muy bien. Algunos niveles de interacción solamente son accesibles después de un entrenamiento riguroso, mientras que otros son más cotidianos y comunes. En todos los niveles, sin embargo, el cerebro afecta la estructura de la rejilla.
Parece que el nivel de conciencia de Pachita era extraordinariamente diferenciado. Durante las operaciones que realizaba era capaz de materializar y desmaterializar objetos, órganos y tejidos. El manejo de las estructuras orgánicas le permitía realizar trasplantes de órganos a voluntad, curaciones de todo tipo y diagnósticos a distancia con una gran exactitud. Estar junto a Pachita era una experiencia única en la cual se experimentaba el poder de su mente, capaz de conocer los contenidos del pensamiento, las intenciones y las experiencias más íntimas de sus colaboradores y pacientes como si fueran un libro abierto. Además Pachita lograba penetrar en el tiempo prediciendo eventos futuros como si su campo neuronal entrase en interacción con la rejilla del espacio-tiempo, de tal manera que decodificara y modificara la estructura temporal de la realidad. Todos estos portentos pueden ser explicados si se acepta la posibilidad de que las modificaciones de la rejilla producidas por el campo neuronal de Pachita fuesen capaces de modificar sustancialmente aquélla, produciendo conformaciones similares a la de los objetos, como en el caso de las materializaciones, o retornos a la estructura de la rejilla de los objetos, como en el caso de las desmaterializaciones. Pachita parece que poseía un control único sobre su campo neuronal, transformándolo y modificando con él la estructura de la rejilla. Aunque sus efectos parecían ser milagrosos, se basaban en el mismo mecanismo que todos utilizamos para crear nuestras imágenes o nuestros pensamientos. El campo neuronal de Pachita era capaz de interactuar de forma congruente con una banda de la rejilla que ella denominaba Hermano Cuahutémoc, en honor al último tlatoani mexica de México-Tenochtitlan. A estas bandas la teoría sintérgica las denomina orbitales de conciencia. La teoría sintérgica sostiene que la experiencia es la interacción del campo neuronal con la rejilla. El campo neuronal es capaz de mimetizar la estructura fundamental de la rejilla. Esto se logra incrementando la coherencia entre los hemisferios cerebrales. Cuando la coherencia cerebral es incrementada de este modo, el campo neuronal deja de modificar la estructura fundamental de la rejilla, por lo que la conciencia pasa a un estado de Unidad total, en que desaparece el ego y el sujeto de la experiencia se vuelve una especie de “rey de la creación”, capaz de modificar la realidad desde sus orígenes.
Pachita aparentemente tenía la capacidad de reconocer cualquiera de las mentes que se le aproximaba y tenía la habilidad de hacer aparecer su conciencia en diferentes localizaciones del Universo. Pachita decía ser capaz de salirse de su cuerpo y hacer aparecer su experiencia en localizaciones extracorpóreas. Esta capacidad implicaba, entre otras, la de poder focalizar su atención total en diferentes porciones de la rejilla. Normalmente hacemos algo similar con nuestra atención, especialmente cuando la focalizamos en diferentes regiones de la interacción entre el campo neuronal y la rejilla. La capacidad de atención de Pachita era, sin embargo, extraordinariamente grande. En ambos casos, la de la atención normal y la de la incrementada se requiere un factor explicativo además de la interacción entre campo neuronal y rejilla. A este factor la teoría sintérgica lo denomina factor de direccionalidad. Este factor hace aparecer la experiencia consciente en diferentes regiones de la rejilla por lo que requiere de la existencia de un controlador del mismo al que la teoría sintérgica denomina procesador central. Acerca de éste último poco se sabe y solamente se puede conjeturar que pertenece al observador independientemente de la rejilla y el campo neuronal. A este observador en diferentes tradiciones se le ha denominado Ser, Purusha o Atman. La existencia del observador se encuentra en la frontera del conocimiento científico, precisamente por la necesidad de considerarlo independiente de la rejilla. La aceptación del observador como independiente del mundo físico no ha sido aceptada por la ciencia, aunque para Pachita era una realidad incuestionable. Una consecuencia de todo lo que antecede es la idea de que sumada a la organización propia de la rejilla y su interacción con el campo neuronal, sea necesario considerar a las interacciones entre todos los campos neuronales existentes en el seno de la rejilla. A esta rejilla que incorpora todos los campos neuronales se le denomina hipercampo. Pachita parecía poseer la capacidad de decodificar el hipercampo, conociendo, de esta forma, el estado de la conciencia planetaria. Esta capacidad de decodificación no era pasiva puesto que ella afirmaba que, a través del Hermano Cuahutémoc se realizaban misiones planetarias de direccionalidad y modificación del hipercampo. Cualquier alteración del hipercampo afecta a todos los campos neuronales y por lo tanto determina cambios en la conciencia individual y colectiva.
Una de las facetas más impresionantes de Pachita era precisamente su trabajo en el hipercampo y su ideal de transformación para el bien de la humanidad. Y, en opinión de Michael Harner, en su obra ¿Qué es un chamán?: “El chamanismo es un modo disciplinado de obtener ayuda y conocimientos, basado en la premisa de que no tenemos necesidad de limitarnos a operar en una realidad, una dimensión, cuando necesitamos ayuda. Existe otra realidad que nos puede prestar ayuda en la vida, una realidad llena de belleza y armonía, dispuesta a ofrecernos el mismo tipo de sabiduría sobre el que leemos en los escritos de los grandes místicos y profetas. Lo único que debemos hacer es mantener la mente libre de prejuicios y realizar el esfuerzo para seguir la senda del chamán”. Michael Harner es un antropólogo de renombre internacional, que fue pionero en el regreso del chamanismo en Occidente y fue creador del chamanismo esencial, una metodología basada en las prácticas y principios compartidos por los chamanes de las diversas culturas mundiales. En 1979, él y su mujer, Sandra Harner, fundaron el Centro de Estudios Chamánicos, que más tarde pasó a ser la Fundación de Estudios Chamánicos, con el objetivo de recuperar la olvidada sabiduría chamánica para la vida contemporánea y preservar las formas de conocimiento aún practicadas por los chamanes indígenas supervivientes. Harner ha practicado el chamanismo desde 1961, Y el célebre chamán siberiano Bo Bair Rinchinov, del pueblo buriato, dijo de él: «Michael Harner es un gran chamán. También demuestra que una persona puede ser chamán y científico al mismo tiempo». El chamanismo se basa en la premisa de que el mundo visible está dominado por fuerzas o espíritus invisibles que afectan las vidas de los vivientes. A diferencia de las religiones organizadas, que están lideradas por párrocos y que todos los miembros de una sociedad practican, el chamanismo requiere conocimientos individualizados y capacidades especiales. Los chamanes actúan fuera de religiones asentadas y tradicionalmente actúan solos. Los chamanes pueden juntarse en asociaciones, como han hecho los practicantes tántricos indios.
(Visto en https://oldcivilizations.wordpress.com/)
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