lunes, 31 de marzo de 2025

MÉDICO DEFENSOR DE LA RELACIÓN ENTRE LA TRIPLE VÍRICA Y EL AUTISMO APARECE MUERTO EN EXTRAÑAS CIRCUNSTANCIAS



Se trata del doctor norteamericano Jeff Bradstreet. Su hijo empezó a manifestar los síntomas del espectro autista tras serle administrada la vacuna triple vírica, cuando tenía quince meses de edad. Él se lo achacó a la vacuna, pero carecía de datos científicos que lo confirmasen. Cuando conoció la publicación del estudio de Andrew Wakefield en la revista The Lancet, que concluía la existencia de una relación entre la vacuna y el autismo, se reafirmó en sus sospechas y creó el movimiento global antivacunas.

El doctor Bradstreet fue el fundador y presidente del Centro Internacional de Recursos para el Desarrollo del Niño. Tenía una consulta privada en Buford (Georgia), donde trataba a niños con autismo y trastornos neurológicos y del desarrollo. El Centro de Bienestar del doctor ofrecía tratamientos de toxicidad por mercurio empleando el método de quelación. Debemos matizar que, como expresamos en un artículo anterior, las vacunas inoculadas a los niños investigados por el equipo del doctor Wakefield no contenían mercurio.

El 19 de junio de 2015 un pescador halló su cadáver en el río Broad River Rocky (Carolina del Norte). No murió ahogado, sino de un tiro en el pecho. Según las autoridades, se trataba de un caso de suicidio. Esto ocurrió unos días después de haber recibido la visita de los agentes de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) para registrar su consultorio. Sin embargo, la propia familia y quienes lo conocían no creen la versión oficial y recaudan fondos para realizar una investigación que aclare las causas de su fallecimiento.

Era una persona muy querida, que había llevado el equilibrio a muchas familias con niños autistas. Los comentarios en sus blogs son testimonios claros. Uno de ellos dice: “No se mató a sí mismo. Fue asesinado por lo que estaba hablando en contra, lo que sabía, y lo que estaba haciendo al respecto. Era un doctor compasivo y genial con increíbles habilidades para curar. ¿Por qué un médico que tenía acceso a los productos farmacéuticos iba a dispararse un tiro en el pecho y arrojarse a un río? Eso mismo nos preguntamos.

A pesar del incremento de niños autistas, que incluso está causando muchos problemas en los centros escolares por falta de recursos de atención técnica y profesional, el tema continúa siendo un tabú. ¿Cui prodest? La respuesta está más que clara.

Magdalena del Amo
(Fuente: https://www.alertadigital.com/)

3 comentarios:

  1. Suicidado y con tiro en el pecho... Claro que en el el caso del Bancario el arma era larga

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  2. Los que más claro tienen que estos casos no son un suicido, son aquellos médicos e investigadores a los que se les encoge el corazón al escuchar la voz interior que les susurra, - "aviso a navegantes"

    Frank suarez

    Cari mullis

    ...

    Haría falta un blog entero para honrar a todos ellos, servidores de la humanidad.
    A todos los demás, gracias por continuar.

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    Respuestas
    1. Dicen algunos licenciados en psicología que hace tres o cuatro décadas existía este síndrome...
      Que no estaban diagnosticados.
      Lo dudo,en mi centro educativo de la EGB,y el instituto, hubo disléxicos,un gordito por clase,algunos gamberretes,nervisiotitos,aplicados,rezagados,juguetones,sociales,mas tímidos o solitarios...
      De todo.
      Que tiempos!
      El rarito...,que cosas ,era el HIJO ÚNICO,los niños curiosones sin faltar al respeto nos preguntábamos porque el compi no tenía mas hermanitos.
      Y eso fué ANTESDEAYER.
      Dicen otros que puede ser parir vieja...
      Algo desde luego raro pasa.

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