viernes, 24 de abril de 2026

CUANDO NO HAY VERDADES, SINO PROPAGANDA



No, Napoleón no era bajito. Media 1,68, cuando el promedio de los hombres de su época era de 1,65. Hacerle creer a la gente que era chiquito fue una farsa diseñada por la oficina de guerra psicológica del servicio de inteligencia militar inglés. Todos los medios de comunicación de la época salieron a operar esta mentira, especialmente los caricaturistas.

No, Ricardo III no era jorobado y deforme, esa mentira fue impulsada por la Casa Tudor, en Guerra con la Casa York de Ricardo. Pero sin duda era una pésima persona. Es dudoso que gritara: ¡Mi reino por un caballo! para huir de la batalla perdida. Pero esta se la dejamos pasar porque tiene un hermoso valor literario. Pongamos que lo dijo, aunque había tanto ruido que no estamos seguros.

No, Alemania y Austria no perdieron la I Guerra por una "cuchillada por la espalda de los judios". 110.000 judios combatieron por Alemania, y 12.000 murieron. 18.000 recibieron la Cruz de Hierro. Otros 300.000 lucharon por Austria-Hungría. Siendo el 4,5% de la población, el porcentaje de combatientes judíos superó esa proporción.

Perdieron la guerra al ser rota su línea de trincheras al cabo de cuatro años. Cuando estalló la revolución interna, ya la guerra estaba militarmente perdida.

El mito fue creado por el Alto Mando Militar para exculpar sus funestas decisiones, luego por los nazis y trasmitido por los medios de comunicación de la época.

No, el asesinato de 20.000 oficiales e intelectuales polacos en los bosques de Katyn no lo cometieron los nazis, sino los soviéticos por orden directa de Stalin. Los alidos occidentales mantuvieron la mentira para mantener la lucha contra uno de los agresores de Polonia, el Tercer Reich y seguir ayudando al otro de los agresores. Recién en 1990 los rusos reconocieron que este crimen en particular era de su autoría.

No, nunca hubo un agujero de ozono. La farsa científico-mediatica fue impulsada por crear un villano, los gases de freón, con patentes vencidas y reemplazarlos por gases de hidrocarburos, más caros y peligrosos, pero con patentes nuevas.

No, no hay calentamiento global por causas humanas, y mucho menos por el CO2. Ante las evidencias, la narrativa rotó a "cambio climático". Una estupidez, es clima porque cambia, sino no existiría esa palabra.

No, jamás existió el Sars Cov 2, nunca fue aislado, la secuencia es escrita en computadora, es virtual, y no cumple con ninguno de los cuatro postulados de Koch. Por eso ganamos todos los juicios y fuimos absueltos, sin excepción, en todas las denuncias por incumplir los mandatos de la dictadura sanitaria global.

No, lo que le inyectaron a la gente no era vacunas. Una vacuna lleva entre 30 y 40 años para su desarrollo. Incluso si pudiese reducirse este tiempo, luego del horror de la talidomida, se precisan 10 años de experimentos para poder ser utilizada.

Sí, luego de la vacunación se dispararon las trombosis, infartos, inflamaciones cardíacas y parálisis faciales en los vacunados.

Sí, la cantidad de niños autistas crece sin parar. Aunque es evidencia anécdoctica, le pido al lector no demasiado joven que recuerde si en los años 60 y 70 supo de algún niño autista en su entorno o escuela. Y que luego le pregunte a una maestra cuantos niños autistas tiene actualmente por curso.

El tragacionista cree que todo es cierto, el negacionista que todo es mentira, la realidad es que mentira y verdad están enredadas, enmarañadas como al red de pesca de un pescador impaciente.

Los estudios científicos no sirven de nada si no sabemos quien los financia. Siempre hay alguien pagando la tinta de los periódicos.


Como diría el gran Catón: "Dubitatis de omnibis res, durus testiculatis".

O sea, duda de todas las cosas, alma de cántaro.

Horacio Rivara

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