domingo, 18 de enero de 2026

NO QUIERO PENSAR MAL




Te están cuidando

Ahí está. Con su bata blanca bien planchada, su estetoscopio cromado.

El médico trasmite confianza, ocupa el lugar que en el siglo XVIII ocupaba el sacerdote.

Las mujeres jovenes son especialmente sensibles a su encanto, les puedo asegurar que los médicos provocaron mas divorcios que Tinder.

Les tengo una pregunta incómoda.

Seguramente saben que el Tercer Reich tenía un programa de eutanasia. Muchos Estados totalitarios los tuvieron, como la URSS, pero no tan organizados como lo que el nazismo diseñó con eficacia germánica.

65.000 niños con enfermedades graves, ciertos impedimentos físicos que evitarían que se conviertan en buenos soldados, o que generarían muchos gastos al Estado, eran eliminados con inyecciones letales, si tenían suerte, o servían para experimentos.

De los médicos y enfermeras que hicieron esto, una cantidad fueros colgados en Nüremberg, otros huyeron a Argentina, donde tuvieron mucho exito en sus consultorios, o fueron contratados por el Estado.

Todos en Alemania negaban conocer el programa. Pero la esposa del arquitecto Albert Speer, Ministro de Municiones, cuenta que recibió un urgente llamado telefónico de su marido, luego de internar a su hijito en un hospital.

- Sácalo de ahí ya, que vuelva a casa inmediatamente, apresúrate.

Nadie tocaría al hijo de un ministro, pero Speer sabía mejor que nadie que la burocracia puede cometer errores.

La mujer jamás preguntó. El niño se recuperó y pudo convertirse, también él, en un famoso arquitecto.

Y la pregunta es: ¿Como podía distinguir un rudo soldado de las SS entre un niño realmente enfermo de uno que está empachado por comer muchos panqueques de manzana?

No podían.

Los miles de pediatras de Alemania entregaban a los niños al Estado. Luego recibían la suma de 20 marcos por el servicio. Muy poco.

Los médicos recibían bastante más por denunciar falsos casos de Covid.

Cierto es que existen unos pocos buenos médicos.

Una vacuna es cara para el Estado, lleva restos de hígado de tiburón, ADN de mono rhesus, ADN de abortos humanos, y mil cosas más que la gente no quiere saber. Todo eso cuesta mucho dinero.

Sin embargo no solo es "gratis" sino que te extorsionan para ponértela.

Te están cuidando, dicen.

Hagan la pueba, vayan al Estado y digan: Hola, este año tuve pocos clientes, y estuve enfermo, ¿me podrían no cobrar, o al menos reducir, los impuestos?

El telegrama de ejecución y embargo llegará a su casa antes que usted.

También los abortos son "gratis", de hecho se gasta dinero en promoverlos. Incluso cuando la tasa de nacimentos se desplomó en los ultimos 5 años.

Lean el prospecto de las vacunas, ADN de fetos. No quiero pensar mal.

¿De verdad nos están cuidando?

Horacio Rivara

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