jueves, 28 de mayo de 2026

UNA VERDAD DOLOROSA



La Ley de Brandolini o "Principio de la Estupidez" (o charlatanería). Es una de las observaciones más citadas en la era de la desinformación digital.

Formulada en 2013 por Alberto Brandolini, su premisa es tan simple como frustrante:

"La cantidad de energía necesaria para refutar una estupidez es un orden de magnitud superior a la necesaria para producirla".

¿Por qué existe esta asimetría?

Porque es muy difícil luchar contra la desinformación, dados los factores que entran en juego:

- Costo de Creación vs. Costo de Verificación

Crear una falsedad es gratis y rápido. Solo requiere imaginación, un sesgo de confirmación o un titular engañoso. No necesita pruebas, lógica ni coherencia.

Refutar esa falsedad requiere un trabajo arduo: buscar fuentes primarias, analizar datos, redactar una explicación lógica y presentar evidencias. Mientras alguien tarda 5 segundos en escribir "La Luna es de queso", un científico podría tardar horas en explicar la composición geológica lunar con pruebas.

- La Difusión Viral.

Las ideas simples y escandalosas (aunque falsas) apelan a las emociones y se comparten mucho más rápido. Las rectificaciones, al ser técnicas, largas y a veces aburridas, tienen un alcance mucho menor.

- El Efecto de "Lodo en la Pared".

Incluso si logras refutar una mentira, el daño ya está hecho. En la mente de muchas personas queda un residuo de duda ("algo de verdad hay cuando se habla tanto de ello").


Habléle a los menteplanistas de Eratóstenes. Reaccionarán como
la niña del exorcista al agua bendita. 

¿Cómo sobrevivir a la Ley de Brandolini?


Dado que es casi imposible ganar en una pelea contra alguien que lanza afirmaciones falsas sin control, los expertos sugieren:

- No alimentar al troll: A veces, intentar refutar cada comentario en redes solo le da más visibilidad al algoritmo.

- Educación en pensamiento crítico: En lugar de desmentir cada mentira, debemos enseñar a las personas a identificar patrones de manipulación.

- Escepticismo saludable: Aplicar el principio de que "afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias".

Es un concepto que se siente muy real hoy en día, especialmente cuando vemos cómo una noticia falsa puede dar la vuelta al mundo antes de que la verdad haya tenido tiempo de ponerse los zapatos.

(Rafael Alcaz)

2 comentarios:

  1. Muchos siguen al flautista... y los refutadores también

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  2. Hay el pensamiento deductivo, basado en evidencias y creencias.
    Prefiero el pensamiento inductivo basado en la experiencia, en lo que puedo experimentar
    O me explican uno que puedo comprobar que es mejor o el que tenia va a misa (no, viene de misa)

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